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Full text of "Código de comercio para el estado oriental del Uruguay, promulgado por el Gobierno Provisorio en 26 de mayo de 1865"

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LAW 



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C DI DE COMERCIO. 



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CÓDIGO 

COMERCIO 



EL ESTADO ORIENTIL DEL DRUGElf, 

FB-OI*«TTXia--A.OO 

En. SO (le ALayo (le ISOS. 

EDICIÓN OFICIAL. 



MONTEVIDEO 

iMptCBU ÉC U IBIBINA, nltc U URJO ■«■■ 91^ 



FCO 
DEPOSIT 




Exmo. 8r. IVIinistro de Hacienda Ü. Juan Hamon 
Gómez* 



8£Ñ0S MINISTBOr 



La importancia del comercio en esta época de progreso iadustriaT, 
económico 7 científico, barbecho qae los gobiernos ilustrados y benéficos 
le bajan acordado una atención especial, favoreciendo de todos modos 
ese portentoso desarrollo con que diariamente se transforman, impulsado 
por la facilidad y rapidez de las comunicaciones entre los pueblos, la abun- 
dancia de capitales, la difusión del crédito y los inventos y descubrimien- 
tos con que las ciencias ñsicas y naturales tanto ban^ enriquecido á la in- 
dustria y á las artes. 

Con efBcto, ba mucho tiempo que el comercio dejó de ser una profe- 
sión de3bonrada,'por el insensato orgullo de casta, y reservado tan solo á 
las clases llanas y desheredadas de la sociedad eü aquellas épocas. 

Kérvio principal de la riqueza y poderio -denlos Estados, el comercio 
es boy á la vez que na agente de cambio y de vida para los pueblos, un ve- 
biculo activísimo de civilización y asimilaciones sociales, cuyos intereses 
vincula y funda, creando entre ^ellas la mas estrecha solidaridad^ 

Es pues, con todo el poder que le dá ese doble carácter, que el comer- 
cio dispone boy de los destinos de los pueblos y de la suerte de los im- 
perios. 

Por consiguiente, el pensamiento de Y. E. de dotar á nuestro comer- 
cio con un código que reglamente todos sus actos, sin disminuirle la ex- 
pansión que forzosamente demandan la estension y variada naturaleza de 
BUS operaciones en todo el mundo conocido, es altamente honorífico para 
V. E. y satis&ce á uqa de las mas premiosas exigencias de la prosperidad 
y bienestar del pais. 

Con solo arrojar la vista sobre nuestra carta geográfica, ya se alcanza 
toda la influencia que el comercio tiene que egercer en los futuros, desti- 
nos de la República y de que naturaleza es para ella el interés de ayudarlo 
y favorecerlo, por medio de una legislación apropiada á sus necesidades 
de radicación y desarrollo. Comprendiéndolo asi indudablemente, fué que 
el Cuerpo Lejislativo en su último período, se ocupó con celo de ese ob- 
jeto; y es verdaderamente de lamentar, que haya cerrado sus sesiones^ siu^ 



VI 

dejar sancionada la ley que, pasada ya en la Cámara de Diputados, estaba 
por serlo por la de Senadores, según aparece de los antecedentes que V. 
E. ba tenido á bien poner en nuestro conocimiento. 

Las Ordenanzas de Bilbao, trabajo admirable por la sabiduría de sus 
disposiciones, atendidos los tiempos en que se dieron, no responden á 
aquellas necesidades. Deficientes en unos casos, incompletas en otros y 
siempre difusas y oscuras en su redacción, no solo no satisfacen á sus pri- 
mitivos fines, SIDO que los dañan, teniendo en constante conflicto á la buena 
fé mercantil en provecho esclusivo de la malicia y el fraude, tan hábil 
siempre para sacar provecho de situaciones de esa especie. 

Bl país recibirá pues, un valioso servicio el di a que ese Código sea re- 
emplazado por otro que esté mas en armenia con las ideas, las necesidades 
y los intereses de nuestra época. En cuanto al mérito del Código Argentino 
que V. B. quiere adoptar, y las ventajas de esa adopción, nada tenemos 
que agregar á lo que á este respecto, dicen loa informes de las Comisiones de 
las Cámaras de Diputados y Senadores,de cuyas opiniones participamos com- 
pletamente. 

Finalmente creemos que, resuelto V. E. á dar cima á ese trabajo, com- 
pletando el del Cuerpo Lejislativo, el proyecto de resolución sometido por 
V. E. á nuestro juicio profesional, contiene cuanto basta para ese objeto, 
y pone en armonía las disposiciones del Código referentes á quiebras, con 
la diversa organización judicial que está adoptada en la liepública. 

Sin embargo, usando de las facultades que Y. E. ha tenido á bien con- 
ferirnos, proponemos á V. E. las siguieDtes alteraciones. Primero en el ar- 
tículo 1. ^ — sostituir la parte que dice: el Código redactado por tos Sres, If. 
iV., por la de: el Código de comercio promulgado para la Provincia de Buenos 

Aires el 80 de Abril de 1857. 

Consideramos que es mas propia la designación del Código por el lu- 
gar y fechado su promulgación, que por la de los nombres de los juriscon- 
sultos encargados de su confección. 

2. ® En el artículo 2. ® agregar en el lugar respectivo: y el Registro es- 
tablecido por el articulo 45 del Código. 

El Código no solo encarga que se lleve la matricula de comerciantea á 
que se refiere el articulo 82, sino el referido Bejistro á que se refieren las 
disposiciones de los artículos 45, 46, 47 y 1695, y de ambas cosas encarga 
á los mismos funcionarios. Es pues, indispensable que el articulo del pro- 
yecto abrazo ambas disposiciones. 

8. ^ La supresión del inciso final del mencionado articulo 1695. La 

conservación dehesa ¡disposición hace completamente negativos todos los 

beneficios que indudablemente traería la innovación del inciso que le ante- 
cede. 



VII 

Ba efecto, establecido en él qae lae dotes y bienes paternales de la 
mager casada, no gozarán del privilegio que tienen por las leyes comunes, 
si DO coneta de escrituras públicas y estas sean rejietradas debidamente en 
el respectivo registro, asi como las trasmutaciones de esos bienes, no puede 
admitirse á la muger, cuando ese registro no ha tenido lugar á que pruebe 
enjuicio ordinario, los derechos que tuviere en aquellos bienes, sin com- 
promerter la razón de aquella disposición y sus nobles fines. 

El privilegio en si mismo es siempre odioso, porque no puede exis- 
tir sino á espensas del derecho común que perjudica radicalmente. Pero 
en materia de comercio, esos privilegios son de mayor trascendencia aun 
por los males que arrastra consigo, quitando á las transacciones mercantiles 
la confianza y la seguridad de que tanto necesitan. 

Restringirlos pues, no es solo un acto de justicia, sino de verdadera 
conveniencia é interés social, desde que se considere tal el desarrollo co. 
mercial que moviliza todos los capitales, aumenta las fuerzas productoras 
y lleva la abundancia y el bienestar á todas las clases de la sociedad. 

Acordar la reivindicación de los bienes propios de la mujer que no 
pasan al dominio del marido, es justo por demás. Pero ese derecho por su 
misma respetabilidad, no debe prestarse jamas á cobijar el dolo con que 
un deudor de mala fé quisiese despojar á sus acreedores de lo que legitima- 
mente les debiese. 

Teso fué lo que indudable nte se propuso la Ley Argentina al impo- 
ner las dos obligaciones^ la de la escrituración y la del registro para que 
aquella reivindicación pudiese tener lugar, derongaiido la abusiva prácti. 
ca preexistente de dejar á la mujer el derecho de probar en todo tiempo y 
de cualquier modo, que tales bienes le pertenecian y pudiese reivindicarlos, 
llevándose casi siempre lo mejor, sino lo único que constituye la garantía 
de los acreedores. 

Dejar pues, el inciso final, es volver á esa práctica y dejar subsistentes 
todos sus notorios y escandalosos abusos. 

Ademas, el registro de esas escrituras tiene otro objeto, y es, el de 
hacer saber el verdadero capital responsable de un comerciante, y dar asi 
la medida del crédito de que puede y debe gozar previniendo, lo que por 
desgracia no es muy raro, que al tiempo de quebrar se haga aparecer, como 
de la muger cuanto tiene el marido quebrado y sus confiados acreedores 
queden burlados en sus'derechos y el quebrado con la fortuna que es de 
ellos. 

Es preciso, pues, ser muy severos y muy parcos en concesiones de esa 
especie.-^Dejando el articulo sin el inciso final, el marido y la mujer saben 
ya que esta ningún derecho tiene á la reivindicación de sus bienes, si sus 



vni 

títulos uo están registrados. En tal caso la falta del registro por cualquier 
razón que fuere, implica por parte de la mujer una renuncia tácita de sus 
derechos á favor de los acreedores de su marido, contra quien únicamente 
podrá ejercitar sus acciones, con arreglo á lo dispuesto en el articulo 1699 
del código. 

Al dejar cumplido el cometido con que V. E. quizo honramos, nos 
es grato aprovechar la ocasión para presentar á V. E. los sentimientos de 
respeto y alta consideración, con que somos de V. E. atentos y seguros 
servidores. 

ANTONIO BODRIO UBZ CABALLERO 
MANUEL HERRERA T OBES 
FLOBENTINO CASTELLANOS, 



^Miiniístcirio ele Kaoiencla. 

Montevideo, Majo 11 de 1865. 

Contéstese lo acordado y publiquese. 

GÓMEZ, 



Ministerio ele Hacienda^ 

Montevideo, Mayo 11 de 1865. 

Las deficiencias de las ordenanzas de Bilbao y de las leyes sobre juris- 
prudencia mercantil, que han regido hasta el presente en la Bepública, con 
gran perjuicio del Comercio y de la navegación que en su gran desarrollo» 
y en su espíritu creador y científico, reclamaban una legislación eorres- 
pondiente, ha preocupado seriamente la atención del Gobierno Provisorio, 
en su ardiente anhelo de impulsar los adelantos y progresos del pais. Con 
tales vistas y propósitos el infrascripto recibió orden de 8. E. el Br. Gober- 
nador Provisorio para someter al juicio ilustrado y profesión al de ustedes el 
Código de comercio vigente de la Provincia de Buenos Aires. Al dar pre- 
ferencia á dicho código, el Gobierno consideró principalmente la circuns- 
tancia de haber sido confeccionado por los jurisconsaltos notables, de am. 
bas orillas del Plata, que por su larga práctica en el ejercicio de su profe- 
sión y sus talentos incontestables constituyen autoridad. 

Confirmado el juicio del Gobierno en el luminoso informe que han 
dado ueítedes después de los estudios hechos sobre el mérito y practicabili- 
dad del referido código, y aceptadas las modificaciones introducidas y 



IX 

aconsejadas por ustedes, el infrascripto tiene la satisfacción de ponerlo en 
su conocimiento, asi como también que ha recibido el encargo de agrade- 
cer á ustedes á nombre del Gobierno, el celo con que han desempeñado tan 
delicada como importante comisión. 

Besta al infrascripto agradecer á su vez, la esquisita deferencia y aten- 
ción que le han dispensado, saludando á ustedes con su mas distinguida 
consideración. 

J. R. GOMSZ. 

Bres. Drs. D. Antonio Rodríguez Caballero, D. Manuel Herrera y Obes y 
D. Florentino Castellanos. 



]M[iniflitei*io dle Haoiendla. 



Monieyideo, Hayo 26 de 1865. 

El Gobierno Provisorio de la República, en uso de las facultades ordi- 
narias y estraordinarias que inviste, y en consejo de Ministros ha acordado 
y decreta: 

Art. 1. ^ Declárase ley de la República, en materia comercial, el Có- 
digo de Comercio promulgado el 80 de Abril de 1857, para la Provincia 
de Buenos Aires. 

Las facultades y atribuciones que en ese Código se confieren al Tribu- 
nal ó Tribunales de Comercio, se entenderán conferidas en el Departa- 
mento de la Capital, al Juez Letrado de Comercio. 

Las que se asignan á los Jueces de. Campaña, corresponderán á los 
Alcaldes Ordinarios y Jueces de Paz de los departamentos del interior, de 
conformidad con lo dispuesto en los artículos 1, 8, 4, 5, 6 y 12 de la Ley 
de 17 de Julio de 1839, únicos que quedarán en vigor. 

2. ^ La matricula de los comerciantes de que trata el articulo 82 de 
dicho Código y el registro establecido en el articulo 45, serán llevados en 
la capital, por el Escribano de Comercio y en los demás departamentos por 
los Alcaldes Ordinarios. 

Estas últimos remitirán mensualmente al Juzgado de Comercio, una 
relación fehaciente de las matrículas y registros, la que será transcripta en 
los generales respectivos. 

8. ^ El artículo 8. ^ del Código, quedará establecido asi — tSon co- 
« merciantes por menor los que en las cosas que se miden, venden por 
« va«tts ó metros: en las que se pesan por menos de una arroba ó doeo 
tr kilogramos y en las que se cuentan por bultos sueltos.» 



X 

4. ^ El inciso 2. ^ del articulo 44 del Código se establece así: «La 
« obligación de seguir un orden uniforme de contabilidad en idioma espa- 
« ñol, y de tener los libros necesarios para ese fin.» 

5. ^ Mientras no se íija por el Código Civil, la mayoría de las perso- 
nas para los actos de comercio, se tendrá por fijada la de 21 años. 

6. ^ Los Jueces Comisarios que deben intervenir en las quiebras, se- 
gún lo dispuesto en el articulo 1549, y siguientes del Código, serán nombra- 
dos cada dos años por el Superior Tribunal de Justicia de entre los co- 
merciantes matriculados, que reúnan las condiciones necesarias de ido- 
neidad. 

El desempeño de esas funciones, se reputa carga honorífica. 

Tal carga no es renunciable, sino por causas j.ustifi cadas, y apreciadas 
por el Tribunal de Justicia. 

7. ^ De las sentencias de primera instancia sobre calificación de quie- 
bra habrá recurso para ante el superior inmediato, en relación. 

Suprímese por consiguiente la última parte del inciso 2. ^ del arti- 
culo 1593. 

8. ^ Se suprime igualmente el inciso final del artículo 1690, quedando 
establecido que no hay mas prueba para justificar los derechos de la mujer 
casada de que habla dicho articulo, que la de las escrituras públ icas donde 
ellos consten, registrad as con sujeción á lo dispuesto en loa artículos 45, 46 
y 47 del Código. 

9. ® Las funciones que él atribuye al Secretario de C omercio, serán de- 
sempeñadas en la Capital, por el Escribano del Juzgado, y en los demás 
Departamentos, por los mismos Alcaldes Ordinarios y Jueces de Paz. 

10. De conformidad con lo dispuesto en el articulo 1749 del Código, 
éste solo empezará á ser ejecutivo, seis meses después de su promulgación. 

11. Las leyes que no son de comercio ó sobre materias de que este Có- 
digo se ocupa incidentalmente, no ee considerarán derogadas, sino en cuan- 
to se opongan á las prescripciones del Código. 

Sin embargo, en materia de hipoteca, privilegios y graduación de acree- 
dores, se estará á lo dispuesto, por punto general, en decreto de esta fecha. 

12. Todos los asuntos pendientes, en la época en que el Código empie- 
ce á regir, serán juzgados por sus disposiciones, á no ser que en el mismo 
Oódigo se encuentre prescripción espresa en contrario. 

13. Los Tribunales y Jueces que conozcan en causas de comercio, los 
arbitros, y los peritos arbitradores que hayan de resolver sobre actos ú obli- 
gaciones de comercio, estarán obliga dos á la aplicación de las disposiciones 
de este Código, en todos los^casos ocurrentes, haciendo mención espresa de 
la prescripción aplicada. 

14. Para que la promulgación del Código se repute debidamente he* 



XI 

cha el Gobierna Provisorio ó el que le suceda, espedirá un decreto espresan- 
do estar terminada y en número de ejemplares suficientes, una edición ofi- 
cial del Código, en que se harán las alteraciones hechas en la presente reso- 
lución, que se pondrá por cabeza de dicha edición, asi como los artículos 
de la Ley de 17 de Julio de 1839, mencionados en el 2. ^ inciso del art. 
1. ® de esta resolución. 

15. Sin perjuicio de la promulgación oficial del Código, única que 
constituirá texto, se anticipará por medio de todos los periódicos, el conte- 
nido del Libro I desde el articulo 1. ^ hasta el 190 inclusive, y del Libro 
IV j desde el articulo 1643, hasta el 1667 también inclusive. 

A esa publicación precederá la presente resoluciour 

16. La promulgación de la presente disposición se hará por bando, en 
todas las ciudades, villas y pueblos de la Bepública, sin peijuicio de fijarse 
impresa en los parajes públicos, puertas de templos y casas de las gefaturaa 
politicas, juzgado de comercio y ordinarios, en los departamentos del in- 
terior. 

17. El Ministro de Hacienda, queda encargado de la promulgación^ 
corrección, é impresión del Código, asi como de lo demás que corresponda. 

18. Dése cuenta oportunamente al Cuerpo Legislativo, comuniqúese, 

y dése al libro competente. 

FLORES. 
Juan K. Gómez. 
Francisco A. Vidal. 
Carlos db Castro. 
Lorenzo Batlle, 



leí db 17 DB JULIO DE 1839. 

Art. 1. ^ La substanciación de las causas de comercio en todos 
grados é iostancias, asi como en sus términos y recursos ordinarios y es* 
traordinarios, serán iguales 4 los demás civiles, sin mas diferencia, que 
la que por derecho común corresponda á la naturaleza de las acciones que 
en ella se ventilen. 



)•• >•< 



Art. 8. ^ En el Departamento de la Capital, conocerá el Jaez de 
Comercio en primera instancia, de todas las causas mercantiles, sea cual 
fuere la cantidad sobre que se versen, con alzada, en su caso, para ante el 
Tribunal Superior de Justicia. 



xn 

4. ^ En las demandas quo no pasen de doscientos pesos, conocerá en 
método yerbal, como está establecido para los Jaeces de Fas, en las ci- 
viles de sa atribacion. 

6. ^ En las de doscientos hasta tres mil conocerá como conocen los 
Alcaldes Ordinarios, en yirtnd de la Ley de 27 de Mayo de 1837. 

6. ^ En los departamentos de campana, los Alcaldes Ordinarios y los 
Jaeces de Paz, conocerán de las cansas de comercio, y las substanciarán 
como todas laa demás de sa respectiva competencia, con alzada qae otorga- 
rán en sa caso, lo mismo que la otorgarían en cualquiera otra civil, para 
ante el superior inmediato. 



Art 12 De las causas de naufragio, después de practicadas las pri- 
meras diligencias, prevenidas por las ordenanzas, darán noticia instructiva, 
sin pérdida de tiempo al Juez de Comercio, y cumplirán las disposiciones 
de este, ya sea que se avoque su conocimiento, ó que les determine el mo- 
do de continuarlo, según sean las circunstancias de cada caso. 



3£ii&iflitei*io do Haeieiicla. 



Montevideo, Julia 8 de 1865. 

Disponiéndose por el art. 11 del Decreto de 26 de Mayo que declara 
ley de la República el Código de Comercio, promulgado para la Provincia 
de Buenos Aires, qué en materia de hipoteca^ primlegio y graduación de acreedor 
res se estará á lo dispuesto por punto general en decreto de la misma fecha; 
el Gobierno Provisorio acuerda y decreta: 

Art. 1.^ En la edición oficial del referido Código y en los lugares res- 
pectivos, se incorporarán todas las disposiciones del Decreto sobre hipoteca, 
privilegios y graduación de acreedores, de modo que resulte un solo con. 
testo en que se contenga el derecho vigente, según la forma que por Secre- 
taría se pasará al efecto á la Comisión encargada de dicha publicación, nom- 
brada por resolución de 5 de Junio último. 

2.^ Comuniqúese á quienes corresponda, publiquese y dése al libro 
competente. 

VIDAL. 

Juan R. Qomez. 



1 

J 





1 

J 




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LIBRO I. 

DE LIS PBRSONIS DBL tOlHERCIO. 



TITULO I. 



CAPITULO 1. 

los comerciantes en. e^eneiral y de los actos clcr 

comercio. 

Articulo 1. 

La Ley reputa comerciantes á todo8 los individuos que. teniendo ca- 
pacidad legal para contratar, se han inscripto en la matricula de comer- 
ciantes y ejercen de cuenta propia actos do comercio, haciendo do ello su 
profesión habitual. 

Art. 2. 



Se llama en general comerciante, toda persona que hace profesión do 
la compra ó venta de mercaderías. En particular se llama comerciante, al 



2 LIBRO I, TITULO I. 

que compra y hace fabricar mercaderras para vender por mayor ó menor, 
on almacén ó tienda. 

Son también comerciantes los libreros, merceros y tenderos de toda 
<;lase que venden mercancias que no han fabricado. 

Art. 8. 

Son comerciantes por menor los que, en las cosas que se miden, ven- 
den por varas ó metros; en las que se pesan, por menos de una arroba ó 
doce kilogramos; y en las qae se ementan, por bultos sueltos, 

Art. 4. 

Son comerciantes asi los negociantes que se emplean en especulacio- 
nes en el estranjoro, como los que limitan su tráfico al interior del Estado, 
ya se empleen en uno solo ó en diversos ramos del comercio al mismo 
tiempo. 

Art. S. 

Todos los que se dedican al comercio, una vez que tengan la calidad 
tie comerciantes, según la ley, están sujetos á la jurisdicción, regltimentos 
y lejislacion comercial. 

Los actos de los comerciantes se presumen siempre actos de comercio, 
salva la prueba <;outraria. 

Art. 6. 

Loa que vorifican accidentalmente algún acto de comercio, no son con- 
flidorados comerciantes. 

Sin embargo, quedan sujetos, en cuanto alas controversias que ocurran 
sobre dichas operaciones, á las le^es y jurisdicción del comercio. 

Art. 7. 

La ley reputa actos de comercio en jeneral: 

1.^ Toda compra de una cosa para revenderla ó alquilar el uso de ella, 
bien sea en el mismo estado que se compró, ó después de darle otra forma 
do mayor o menor valor (artículos 615 y 616). 

2.® Toda operación de cambio, banco, corretige ó remate* 

8,^ Toda negociación sobre letras do cambio ó de plaza, ó cualquier 
otro jénero do papel endosable. 

4,^ Las empresas do fábricas, comisione?, depósitos ó transportes de 
nicixraderias por agua ó por tierra. 



BB LOS COMEF.eiAN'T£S 3' 

5^ Las 80cieda<1es anónimaR, Boa caal fuere su objeto. 

6? Loa fletament08, segaros, compra ó venta de buques,, apafrejoe^ pro- 
visioneti, y todo lo relativo al comercio maritimo. 

7? Las operaciones de los factores, tenedores de libros y otros emplea-^ 
dos délos comerciantes, en cuanto concierne al comercio del negociante 
de quien dependen. 

89 Las convenciones sobre salarios de dependientes y otros emploa>- 
dos de los comerciantes. 

CAPITULO rr. 

Oc ta, oapacidad legal pai*a c^jcireei* el coifioiroicr.. 

Art. ff. 

Es Mbil para ejercer el comercio toda persona que, según las leyes co^ 
muñes, tiene la libre administración de sus bienes. 

Los qu«, según esas mismas leyes, no se obligan por sus pactos ó con- 
tratos, 8oi> igualn»ente incapaces para celebrar actos de comercio, ealvas las 
modificaciones délos articulos siguientes.-' 

Art. a. 

Toda persona mayor de diez y ocho años, puede ejercer el comercio^ 
siempre que acredite las circunstancias siguientes: 

1? Haber sido legalmente emancipado. 

29 Tener capital propio. 

39 Caso de no tener padre, haber sido habilitado para la administra^ 
cion de sus bienes, en la forma prescripta por las leyes comunes. 

Art. 10. 

Es lejitima la emancipación: 

1.^ Conteniendo autorización espresa del padre ó de la madre, ó dd 
carador en su defecto, para ejercer el comercio. 

2.^ Siendo suplida por el Juez en cualquiera de los casos. 

8.° Siendo inscripta y hecha pública por el Juez L. de Comercio en* 
el Departamento de la Capital, ó por el Alcalde Ordinario respectivo eii 
los demás Departamentos. 

Llenados dos requisitos de este articulo, el emancipado será reputado- 
mayor para todos los actos y obligaciones comerciales, y no gozará á^\ be- 
neficio de restitución (articu'lo 196)ir 



LIBRO I, TITULO I. 



Art. 11. 



El hijo mayor de 18 años que fuese asociado al comercio del padre, ó 
que con su autorizaciou, justiñcada por escrito, estableciere una casa de 
comercio, será reputado emancipado y mayor para todos los efectos lega- 
les, en las negociaciones mercantiles. 

La autorización otorgada, no puede ser retirada al hijo, sino por el 
Juez, á instancia del padre y previo conocimiento de causa. 

Art. 12. 

La mujer que ejerce el comercio, por cuenta propia, no puede recla- 
mar beneficio alguno legal de los concedidos á las personas de su sexo, 
contra el resultado de los actos y obligaciones comerciales que hubiese 
contraido. 

Art. 13. 

En caso de duda, las obligaciones contraidas por la mujer comercian, 
te, se presumen comerciales (art. 5), salvo el caso de hipoteca previsto en el 
culo 23. 

Art. 14. 

La mujer propietaria de un establecimiento comercial, se presumo quo 
lo dirije, hasta que sea lejitimamente registrado el nombramiento de un 
jerente ó factor. Desde entonces, todos sus bienes propios, así como los de 
su comercio, responden de los actos del jerente ó factor, según los térmi- 
nos de la autorización rejistrada. 

Art. 15. 

El matrimonio de la mujer comerciante, no altera bus derechos y obli- 
gaciones relativamente al comercio y actos del gerente ó factor. 

Se presume autorizada por el marido, mientras este no manifestare lo 
contrario por circular dirijida á las personas con quienes ella tuviera rela- 
ciones comerciales—inscripta en el registro de comercio respectivo y pu- 
blicada en los periódicos del lugar. 

Art. 16. 

Cuando una mujer entra en sociedad do comercio, no goza do los de- 
rechos ni tiene las obligaciones de comerciaute, salvo que se estipule es- 



DE LOS COMERCIANTES. 5 

presamente, y se haga ¡.úblico, que tendrá parte en la jestion de los nego- 
cios sociales. 

Art. 17. 

La mujer de comerciante que meramente auxilia á su marido eu el ca- 
mercio, no es reputada comerciunte. 

Art. 18. 

La mujer casada mayor de 18 años puede ejercer el comercio, tenienda 
autorización de su marido, dada en escritura pública debidamente registra- 
da, ó estando lejítimamente separada por sentencia de divorcio perpetuo. 

En el primer caso, están obligados á las resultas del tráfico, los bienes 

dótales de la comerciante, y todos los derechos que los cónyujes tengan en 

la comunidad social; y en el segundo lo estarán solamente los bienes de 

que la mujer tuviese la propiedad, usufructo ó administración, cuando se 

dedicó al comercio— los dótales restituidos por sentencia — y los adquiridos 

posterionnente. 

Art. 19. 

La autorización puede ser tácita, cuando la mujer ejerce el comercio á 
vista y paciencia del marido. 

La apreciación de los hechos que puedan estnblecer el consentimiento 
tácito, queda reservada á la discreción y prudencia de los Tribunales. 

Art. 20 

La mujer no puede ser autorizada por los Jueces para ejecutar actos de 
coaiercio, contra la voluntad de su marido. 

Art. 21. 

Concedida la autorización para comerciar, puede la mujer obligarse 
por todos los actos relativos á su jiro, sin que le sea necesaria autorización 
especial. 

Art. 22. 

La autorización del marido para ejercer actos de comercio, solo com- 
prende los que sean de ese jénero. 

La mujer autorizada para comerciar no puede presentarse en juicio, ni 
aun por los hechos ó contratos relativos á su comercio, sin la venia esprcaa 
del marido, ó la judicial en su defecto. 



LIBRO I, TITULO I. 



Art. 23. 



Tanto el menor como la mujer casada, comerciantes, pueden hipotecar 
los bienes inmuebles de su pertenencia, para seguridad de las obligaciones 
que contraigan como comerciantes. 

Al acreedor incumbe la prueba de que la convención tuvo lugar, res- 
pecto á un acto de comercio. 

Art. 24. 

La mujer casada, aunque haya sido autorizada por su marido para co- 
merciar, no puede gravar, ni hipotecar los bienes inmuebles propios del 
marido ni'los que pertenezcan en común á ambos cónyajes, á no ser que 
en la escritura de autorización se lo diera espresamentc esa facultad. 

Art. 25« 

La revocación de la autorización concedida por el marido á la mujer, 
en los términos del articulo 18, solo puede tener efecto si es hecha en es- 
critura pública que sea debidflmenta rejistrada y publicada. 

Solo surtirá efecto en cuanto á tercero, después que fuere inscripta en 

el rejistro de comercio y publicada por edictos, y en los periódicos, si los 

hubiese. 

Art. 26. 

Los menores, los hijos de familia y las mujeres casada?, antes de em- 
pezar á ejercer el comercio, deben hacer inscribir ios títulos de su habili- 
tación civil, en el rejistro de comercio respectivo. 

Art. 27. 

Están prohibidos de qercerel comercio por incompatibilidad de estado : 
1^ Las corporaciones eclesiásticas. 

2° Loa clérigos de cualquier orden, mientras vistan el traje clerical. 
8° Los magistrados civiles y jueces en el territorio donde ejercen su 
autoridad, y jurisdicción con titulo permanente. 

Art. 28. 

En la prohibición del articule precedente, no se comprende la facultad 
de dar dinero á interés, con tal que las personas en él mencionadas, no ha- 
gan del ejercicio de esa facultad profesión habitual de comercio, ni tampoco 



DE LOS COMERCIANTES. 7 

la de ser aceioaistas en cualquiera compañía mercantil, desde que no tontea 
parte en la gerencia administrativa de la compañia. 

Art. 29-. 

Están prohibidos por incapacidad legal: 

19 Los qne se hallan en estado de interdicción. 

2^ Los quebrados que no hayan obtenido rehabilitación, salvo las Fi- 

mitaciones del articulo 1598. 

Art 30. 

Son nulos para todos los contrayentes los contratos mercantiles cele- 
brados por personas notoriamente incapaces para comerciar. 

Si la incapacidad na fuese notcwia, el contrayente que la oculta queda 
obligado, pero no adquiere derecho para compeler al otro al cumplimiento 
de las obligaciones que este contrajere. 

Sin embargo, la nulidad de la obligación comercial del menorno co- 
merciante, es "meramente personal; y no se estiende, por consiguiente, á los 

demás coobligados. 

Art. 81. 

Los estrangeros pueden ejercer libremente el comercio con los mismos 
derechos y obligaciones que los ciudadanos del Estado. 



CAriTULO IIL 
I>c Itt matríoiilct de los oonvci-ciaiitecar.- 

Art. a2. 

Para que las operaciones, actos y obligaciones activas y pasivas de la 
persona que ejerce el comercio sean determinadas y protejidas por la ley 
comercial, es necesario que la persona que quiere ser comerciante, se matri- 
cule en el Juzgado L. de Comercio, siendo domiciliada en el Departa- 
mento de la capital, y si en alguno de los otros departamentos, ante el Al- 
calde Ordinario del pueblo cabeza del Departamento. 

Art. 83. 

Los menores de 21 años no podrán matricularse sino después de haber 
obtenido habilitanion de ednd, en la forma señalada por las leyes generales. 



LIBRO I. TITULO I. 



Art. 34. 



La matrícula del comerciante ee hace en el registro de comercio, pre- 
sentando el suplicante petición que contenga: 

1.° Su nombre, estado y nacionalidad; y siendo sociedad, los nombre a 
de los socios y la firma social adoptada. 

2.° La designación de la calidad del tráfico ó negocio. 

S.o El lugar ó domicilio del establecimiento ó epcritorio. 

4.° El nombro del gerente, factor 6 empleado que ponga á la cabeza 
del establecimiento. 

Art. 35. 

Los menores, los hijos de familia y las mujeres casadas deberán agre- 
gar los títulos de su capacidad civil (art. 26). 

Art. 36. 

La inscripción en el registro será ordenada gratuitamente por el Juez 
L. de Comercio ó Alcalde Ordinario en su caso, siempre que no haya mo- 
tivo de dudar que el suplicante goza del crédito y probidad que deben ca- 
racterizar á un comerciante de su clase. 

Art. 87. 

El Jaez L. de Comercio negará la matricula si hallare que el supli- 
cante no tiene capacidad legal para ejercer el comercio, quedando á salvo 
al que se considere agraviado, el recurso para ante el Tribunal Superior. 

Si la denegación se hubiese hecho por el Alcalde Ordinario, el recurso 
será para ante el Juez L. de Comercio. 

Art. 88. 

Toda alteración que los comerciattes hicieren en las circunstancias es- 
pecificadas en el art. 84, será de nuevo llevada al conocimiento del Juzgado 
L. de Comercio ó Alcalde Ordinario respectivo, con lus mismas solemnida- 
des y resultados. 

Art, 89. 

Se supone el ejercicio habitual del comercio para todos los efectos le- 
gales, desde la fecha de la inscripción en la matricula de comerciantes. 



BB LOfl COMERCIANTES. 



CAPITULO IV. 



I>el domioilio de los comeiroiantefir. 



Art. 40. 

£1 domicilio de un individuo es el lugar en qne babíta con ánimo der 
permanecer. 

El domicilio general del comerciante es el Ingar donde tiene su princi- 
pal establecimiento. 

Art. 41. 

Cuando un comerciante tiene establecimientos de comercio en diversos 
lugares, cada uno de estos es considerado como un domicilio especial, res^ 
pecto á los negocios que allí biciere por si, 6 por otro. 

Art. 42. 

Los individuos qne sirven 6 trabajan en casa de otros, tendrán el mis- 
mo domicilio de la persona á quien sirven, ó para quien trabHJan, si babitaii 

en la misma casa. 

Art. 43. 

El lugar elejido para la ejecución de un acto de comercio, causa domi- 
cilio especial, para todo lo relativo & ese acto j á las obligaciones que 
causare. 



IX) LIBRO I, TITULO II. 



TITULO II 



CAPITULO I. 



Disposieioiicei |g'eiiei*aleiíi. 



Art. 44. 



Los que profesan el comercio contraen por el mismo hecho la obliga- 
ción de someterse á todos los actos y formas establecidas en la ley mercantil. 

Entre esos actos se cuentan : — 

1® La inscripción en un rejistro público de los documentos que según 
la ley exíjen eso requisito. 

2® La obligación de seguir un orden uniforme de contabilidad en idio- 
ma español, y de tener los libros necesarios átal fin. 

3.® La conservación de la correspondencia que tenga relación con el 
jiro del comerciante, asi como la de todos los libros de la contabilidad. 

4.® La obligación de rendir cuentas en loa términos de la ley. 

CAPITULO II. 



I>cl rejistro ptkt>lico de comercio. 



Art. 45. 



En el Juzgado L. de Comercio do la capital habrá un rejistro público y 
jeneral de comercio, á cargo del escribano del mismo Juzgndo, que será 
responsable de la exactitud y legalidad de sus asientos. 



DE LAS OBLIGACIONES COMUNES. II 

En cada pueblo cabeza de Departamento habrá otro rejístro público de 
comercio que será llevado por el Alcalde Ordinario respectivo. 

Los Alcaldes Ordinarios remitirán mensualmente al Juzgado L. de Co- 
mercio relación fehaciente de las matriculas y rejistros, la que será trans- 
cripta en los generales respectivos. 

Art. 46. 

El registro público de comercio comprenderá: —1 *^la matricula de los* 

comerciantes, según lo dispuesto en los artículos relativos ; 2 ^ la toma de 

razón por orden de números y fechas de todos los documentos que se pre- 

sentasen ni rejistro, formando tantos volúmenes distintos, cuantos fueren los 

objetos especiales de aquellos. 

Art. 4T. 

LoB documentos que deben presentarse para su inscripción en el rejistro, 
Bon los siguientes: 

1. ® Las cartas dótales y capitulaciones matrimoniales que se otorguen 
por los comerciantes, ó tengan otorgadas al tiempo de dedicarse al comercio, 
asi como de las escrituras que se celebren en caso de restitución de dote. 

2.® Las escrituras en que se contrae sociedad mercantil, cualquiera 
que sea su objeto y denominación. 

3. ® Los poderes que se otorguen por comerciantes á factores y depen- 
dientes para dirijir ó administrar sus negocios mercantiles. 

4. ^ Las autorizaciones concedidas á las mujeres casadas, hijas de fa-- 
milia, menores de edad, y en jeneral, todos los documentos cuyo rejistra 
se ordena especialmente en este Código. 

Art. 48. 

Se llevará un índice jeneral por orden alfabético de todos los docu- 
mentos de que se tomo razón, espresándose al márjen do cada artículo la 
referencia del número, pajina y volumen del rejistro donde consta. 

Art. 49. 

Los libros del rejistro eetarán foliados y todas sus hojas rubricadas por 
por el Juez L. de Comercio, ó por el Alcalde Ordinario respectivo en su 
caso. 

Art. 50. 

Todo comerciante está obligado á presentar al rejistro el documento 
que deba rejistrarse dentro de quince dias de la fecha de su otorgamiento 



12 LIBRO I, TITULO II. 

Respecto á las cartas dótales y capitulaciones matrimoniales otorgadas 
por personas no comerciantes, y que después vinieren á serlo, se contarán 
los quince dias, desde la fecha do la matricula. 

Art. 51. 

Los quince dias del articulo precedente, empezarán á contarse para las 
personas que residieren fuera del lugar donde se hallare establecido el re- 
jistro de comercio, desde el siguiente al de la llegada del segundo correo 
que hubiere salido del domicilio de aquellas personas, después de la fecha 
de los documentos que debieren ser rejistrados. 

Art. 62. 

Las escrituras de sociedad de que no se tome razón, en los términos 
de los artículos 60 y 61, no producirán acción entre los otorgantes para re- 
clamar los derechos que en ellas les hubieren sido reconocidos, sin que por 
esto dejen de ser eficaces «n favor do los terceros que hayan contratado 
con la sociedad, (artículo 398). 

Sin embargo, ningún socio puede oponer al otro la falta de rejistro, 
respecto de los derechos que la comunidad de intereses hubiere creado (ar- 
tículo 899), 

Art. 6S. 

Los poderes conferidos á los factores y dependientes de comercio para 
la administración de los negocios mercantiles de sus principales, no produ- 
cirán acción, entre el mandante y mandatario, sino se presentan para la to- 
ma de razón, observándose, en cuanto á loa efectos de las obligaciones con- 
traidas por el apoderado, lo prescripto en este Código en el capitulo de los 
factores ó encargados y de los dependientes de comercio. 



CAPITULO m. 

I>c los lit>i*o0 de oomoircio. 

Art. 64. 



Todo comerciante está obligado á tener libros de rejistro de su conta- 
bilidad y de su correspondencia mercantil. 

El número y forma de esos libros queda enteramente al arbitrio del co- 
merciante, con tal que sea regular y lleve los libros que la ley señala como 
indispensables. 



BB LAS OBLIGACflOKBS COMUNES. 18 



Art. 55. 

Los libros que los comerciantes deben tener iudispensablemente^ son 
los BÍgQÍent¿fei: 

1, o El libro diaria 

2. ® El de inventarios. 

8. ^ El copiador de cartas. 

Akt. 56. 

En el libro diario se asentará dia por dia, y según el orlen en que se va- 
yan efectuando, todas las operaciones que haga el c omeroíante, letras ú 
o tros cualesquier papeles de créditos que diere, recibiere, afianzare ó endo- 
sar e; y en jeneral, todo ctianto recibiere ó entregare, de su cuenta ó de la 
ajena, por cualquier titulo que fuera, de modo que cada partida manifieste 
quien sea el acreedor y quien el deudor en la negociación A que se refiere. 

Las partidas de gastos domésticos basta asentarlas en globo, en la feeba 
en que salieren de la caja. 

Art. 57. 

Si el comereiante lleva libro de cnja, na es necesario qite asiente en 
el diario los pagos verificados. En tal casa, el libro do caja se considera 
parte integrante del diario. 

Art. 58. 

Los comerciantes por menor (art. 8. ® ), debeniíi asentar dia por dia 
en ellibro diario, la suma total de las ventar al contado, y por separada l;c 
suma total de las ventas al fiado. 

Art. 59. 

El libro de inventarios se abrirá con la descripción exacta del dinero^ 
bienes muebles y raices, oreditos y otra cualquiera especie de valores que 
formen el capital del comerciante al tiempo de empezar su jiro. 

Después formará todo comerciante en los tres primeros meses de cada 
año, y estenderá en el mismo libro, el balance jeneral de su jiro, compren- 
diendo en él, todos sus bienes, créditos y acciones, asi como todas bus deu- 
das y obligaciones pendientes en la fecha del balance, sin reserva ni omi- 
sión alguna. 

Los inventarios y balances jenerales se firmarán por todos los intere* 

sadoB en el establecimiento, que se hallen presentes al tiempo de &u íor- 

macion. 

4 



14 LIBRO I, TITULO II. 

Art. 60. 

Si la fortuna particalar de un comerciante es diversa del capital qne 
deslina á su jiro, ó de los fondos dedicados á la industria que ojercCy solo 
estos últimos serán asentados en el libro de inventarios. 

Art. 61. 

En los inventarios y balances jenerales de las sociedades, bastará que 
se espresen las pertenencias y obligaciones comunes de la masa social, sin 
cstemlerse á las peculiares de cada socio. 

Art. 62. 

Kespecto á los comerciantes por menor (art. S), no se entiende la obli- 
gación de hacer el balance general, sino cada tres años. 

Art. 68. 

En el libro — Copiador, trasladarán los comerciantes íntegramente y á la 
letra todas las cartas que escribieren relativas á su comercio. 

Están asi mismo obligados á conservar en legajos y en buen orden 
todas las cartas que reciban con relación á sus negociaciones, anotando al 
dorso la fecha en que las contestaron, ó haciendo constar en la misma forma 
que no dieron contestación. 

Art. 64. 

Las cartas deberán copiarse por el orden desús fechas en el idioma en 
quo se hayan escrito los originales. 

Las posdatas ó adiciones que se hagan después que so hubieren rejis- 
trado, se insertaran á continuación déla última carta copiada, con la res- 
pectiva referencia. 

Art. 66. 

Los tres libros que se declaran indispensables estarán encuadernados, 
forrados y foliados, en cuya forma los presentará cada comerciante del De- 
partamento de la Capital al Juzgado L. de Comercio para que por el Juez 
y Escribano del mismo Juzgado se rubriquen todas sus fojas y se ponga 
en la primera una nota datada y firmada por ambos del número de hojas 
que contiene el libro. 

En los demás Departamentos, se cumplirán estas formalidades por el 
Alcalde Ordinario, actuando con el Escribano, y á falta de éste, con dos 
testigos. 



DE LAS 0BLIGACIONB8 COMUNES. 15 

Ni en uuo ni en otro caso podrán exijirse derechoaó emolumentos al- 
gunos. 

Art. 66. 

En cuanto al modo de llevar asi los libros prescriptos por el artículo 
55 como los auxiliares que no son exijidos por la ley, se prohibe: 

1.® Alterar en los asientos el orden progresivo de las fechas y ope- 
raciones con que deben hacerse según lo prescriptoen el artículo 56. 

2. ^ Dejar blancos ni huecos, pues todas sus partida<9 se han de suce- 
der unas á otras, sin que entre ellas quede !ugar, para intercalaciones ui 
adiciones. 

3. ^ Hacer interlineaciones, ra<*padura3 ni enmiendas, sino que todas 
las equivocaciones y omisiones que se cometan, se han de sulvar por medio 
de un nuevo asiento hecho en la fecha en que se advierta la omisión ó el 
error. 

4. ® Tachar asiento alguno. 

5. ® Mutilar alguna parte del libro, arrancar alguna hoja ó alterar la 
encuademación y foliación. 

Art. 67. 

Los libros mercantiles que carezcan de algunas de las formalidades 
prescriptas en el artículo 65, ó tengan algunos de los defectos y vicios no- 
tados en el precede n te, no tienen valor alguno en juicio en favor del co 
merciante á quien pertenezcan. 

Art. 68. 

El comerciante que omita en su contabilidad algano de los libros que 
se declaran indispensables por el articulo 55, ó que los oculte, caso de de- 
cretarse su exhibición, será juzgado en la controversia que diere lugar á la 
providencia do exhibición, y cualquiera otra que tenga pendiente, por los 
asientos de los libros de su adversario. 

Art. 69. 

En caso de quiebra, el negociante que se encontrase no haber llevado 
los libros en la forma y con los requisitos prescriptos en los artículos pre- 
cedentes, será reputado culpable en los términos establecidos en el título — 
Del estado de quiebra y sus diferentes clases. 

Los libros de los fallidos aun debidamente llevados, siempre admiten 
prueba en contrario (art. 76j. 



16 LIBRO I, TITULO 11. 

Art. 70. 

Ningana autoridad, Juez ó Tribunal, bajo protesto alguDO, puede ha* 
cer pesquisa de oficio, para inquirir si los comerciantes llevan, ó no, libros 
arreglados. 

Art. 71. 

La exhibición jeneral de los libros de los comerciantes, solo puede de- 
cretarse á instancia de parte en los juicios de sucesión, comunión ó so- 
ciedad, administración ó jestion mercantil por cuenta ajena, y en caso de 
quiebra. 

Art. T2. 

Fuera de los cnsos especificados en el articulo anterior, solo podrá 
proveerse á instancia de parte ó de oficio, la exhibición de los libros de 
los comerciantes contra la voluntad de estos, en cuanto tenga relación con 
el punto ó cuestión de que se trata. 

En tal caso, el reconocimiento de los libros exhibidos, se verificará á 
presencia del dueño de estos, ó de la persona que lo represente, y se con. 
traerá esclusivamenteá los artículos que tengan relación con la cuestión 
que se ventila. 

Art. 78. 

Si los libros se hallasen fuera de la residencia del Tribunal que de- 
cretó la exhibición, se verificará esta en el lagar donde existan dichos libros 
sin exijirse en ningún caso, su traslación al lugar del juicio. 

Art. 74. 

Cuando un comerciante haya llevado libros auxiliares (art. 54) puede 
ser compelido á su exhibición en la misma forma, y en los casos prescrip- 
tos en los tres artículos precedentes. 

Art. 75. 

Todo comerciante puede llevar sus libros, y firmar los documentos de 
BU jiro por sí ó por otro; pero en este último caso, está obligado á dar á la 
persona que empleare una autorización especial y por escrito. 

Esta autorización será rejistrada en el registro público de comercio. 

Art. 76. 
Los libros de comercio llevados en la forma y con los requisitos pres- 



BE LAa OBLIOACIONBa COMUNES. 17 

criptos serán admitidos en juicio, como medio de prueba, entre comercian- 
tes, en hecho de su comercio, dol modo y en los casos espresado» en esto 
Código. 

Sus asientos probarán contra los comerciantes á quienes pertenezcan 
los libros ó BUS sucesores, sin admitírseles prueba en contrario, fuera del 
caso del segundo inciso del articulo G9; pero el adversario no podrá aceptar 
los asientos que le sean favorables y desechar loa que le perjudiquen, sino 
que, habiendo adoptado este medio de prueba, estará por las resultas com- 
binadas que presenten todos los asientos relativos al punto cuestionado. 

También harán prueba los libros de comercio en favor de sus dueños, 
cuando su adversario no presento asientos en contrario, hechos en libros 
arreglados á derecho ú otra prueba plena y concluyente. 

Sin embargo, el Juez tiene en tal caso, la facultad de apreciar esa 
prueba, y de exijir, si lo considerase necesario, otra supletoria. 

Finalmente, cuando resulte prueba contradictoria de los libros de 
las partes que litigan, y unos y otros se hallen con todas las formalidades 
necesarias y sin vicio alguno, el Tribunal prescindirá de este medio de 
prueba, y procederá por los méritos de las demás probanzas que se pre* 
scnten, calificándolas con arreglo á las disposiciones de este Código. 

Art. 77. 

Tratándose de actos no comerciales, los libros de comercio solo servi- 
rán como principio de prueba. 

Art. 78. 

No pueden servir de prueba en favor del comerciante los libros no 
exijidos por la ley, caso de faltar los que ella declara indispensables, á no 
ser que estos últimos se hayan perdido sin culpa suya. 

Art. 79. 

Los libros de comercio para ser admitidos en juicio, deberán hallar- 
se con arreglo al inciso segundo del articulo 44. 

Art. 80. 

Los comerciantes tienen obligación de con servar sus libros de comer- 
cio por el espacio de veinte años, contados desde el cese de su jiro ó co* 

mercio. 

5 



18 LIBRO I, TITULO II. 

Los herederos del comerciante se presume que tienen los libros de su 
autor, y están sujetos ¿ exhibirlos en la forma y los términos que estaría 
la persona á quien heredaron. 

CAPITULO IV. 

I>e la. renclicion de cuentafií. 

Art. 81. 

Toda negociación es objeto de una cuenta. Toda cuenta debe ser 
conforme á los asientos de los libr os de quien la rinde y debe ser acompa- 
ñada de los respectivos comprobrantes. 

Art. 82 

Al fin de cada negociación, ó en transacciones comerciales de curso 
sucesivo, los comerciantes corresponsales están respectivamente obligados 
á la rendición de la cuenta de la negociación concluida, ó de la cuenta cor- 
riente cerrada al fin de cada año. 

Art. 88. 

Todo comerciante qae contrata por cuenta ajena, está obligado á ren- 
dir cuenta instruida y documentada de su comisión ó jestioo. 

Art. 84. 

£n la rendición de cuentas, cada uno responde por la parte que tuvo 
en la administración-* Las costas de la rendición de cuentas son siempre 
de cargo de los bienes administrados. 

Art 85. 

Solo se entiende rendida la cuenta, después de terminadas todas las 
cuestiones que le son relativas. 

Art. 86. 

El que deja transcurrir un mes, contado desde la recepción de una 
cuenta sin hacer observaciones, se presume que reconoce implicitamente 
la exactitud de la cuenta, salva la prueba contraria, y salva igualmente la 
disposición especial á ciertos casos (art. 557). 

Las reclamaciones pueden ser judiciales ó estmjudiciales. 



bb los agentba auxiliares itel comercio; 19 

Art. 87. 

La preseutacion de cuentas debe hacerse en el domicilio de la admi- 
nistraciony no mediando estipulación en contrario. 



mm^^^^t^^ 



I>e los agentes aiucilicureei clol comciroio. 

Art. 58. 

Son considerados ajentes auxiliares del comercio, y como tales, suje. 
tos á las leyes comerciales, con respecto á las operaciones que ejercen en 
esa calidad: 

1. ® Los corredores. 

2. ^ Los rematadores ó martilieros. 

8. ^ Los barraqueros y administradores de casas de depósito. 
4. ^ Los factores ó encargados, y los dependientes de comercio. 
5r ^ Los acarreadores, porteadores ó empresarios de trasporte.^ 

CAPITULO L 

I>e los Ooin^edoi-efii» 

Art. 8&. 

Para ser corredores se requiere un ano de domicilio y veinte y uno de 
edad. 

No pueden ser corredores: 

1, ® Los que no pueden ser comerciantes (art. 27 y 29). 



20 LIBRO I, TITULO III. 

2.^ Las mujeres. 

o. ^ Los que habiendo sido corredores hubiesen sido destituidos del 



cargo. 



Art. 90. 

Todo corredor está obligado á matricularse eu el Juzgado L. de Co- 
mercio de le Capital ó en el Juzgado Ordinario de su domicilio. 
La petición para la matricula contendrá: 

1. ^ La constancia de tener la edad requerida. 

2. ^ La de hallarse domiciliado por mas de un año en el lagar donde 
pretende ser corredor. 

3. ^ La de haber ejercido el comercio por si ó en alguna casa de cor- 
redor ó de comerciante por mayor en calidad de socio jerente, ó cuando 
menos de tenedor de libros, aon buen desempeño y honradez. 

Art. 91. 

Antes de entrar al ejercicio de sus funciones prestarán ante el Juez L. 
de Comercio ó ante el Alcalde Ordinario de su domicilio, juramento de lle- 
nar fielmente los deberes que les están impuestos. 

Art. 92. 

Los corredores deben llevar un asiento exacto y metódico de todas las 
operaciones en que intervinieren, tomando nota de cada una, inmediata- 
mente después de concluida, en un cuaderno manual foliado. 

Espresarán en cada articulo los nombres y domicilios de los contratan- 
tes, las calidades, cantidad y precio de los efectos que fuesen objeto de la 
negociación, los plazos y condiciones del pago, todas las circunstancias 
ocurrentes que puedan contribuir al mayor esclarecimiento del negocio. 

Los articolos se pondrán por orden rigoroso de fechas en numeración 
progresiva, desde uno en adelante, que concluirá al fin de cada año. 

Art. 93. 

En las negociaciones de letras anotarán las fechas, términos, venci. 
mientos, plazos sobre que estén j i radas, los nombres deljirador, endosan- 
tes y pagador, y las estipulaciones relativas al cambio, si algunas se hicie- 
ren (art. 904). 

En los seguros se espresarán con referencia á la póliza fart. 1317) los 
nombres del asegurador y asegurado, el objeto asegurado, su valor, según 
el convenio arreglado entre las portes, el lugar donde se carga y descarga 



BB LOS AGENTES AUXILIARES DEL COMERCIO 21 

y la descripción del buqne en que se hace el trasporte, que comprenderá su 
nombre, matrícula, pabellón, porte, y nombre del capitán. 

Art. 94. 

Diariamente se trasladarán todos los artículos del cuaderno manual á 
un rejistro, copiándolos literalmente, sin enmiendas, abreviaturas, ni inter- 
posiciones, guardando la misma numeración que lleven en el manual. 

El rejistro tendrá las mismas formalidades que se prescriben en el art. 
65, para los libros de los comerciantes, sopeña de una multa que será de- 
terminada por los reglamentos. 

El referido rejistro podrá mandarse exhibir en juicio, á instancia de la 
parte interesada, para las investigaciones necesarias, y aun de oficio por or- 
den de los Jueces que conocen de las causas de comercio. 

Art. 95. 

Ningún corredor podrá dar certificado, sino de lo que conste de su re- 
jistro, y con referencia á él. 

Solo en virtud de mandato de autoridad competente, podrá atestiguar 
lo que vio ú oyó relativamente á los negocios de su oficio. 

Art. 96. 

El corredor que diere certificación contra lo que constare de sus libros^ 
será destituido, é incurrirá en las penas del delito de falsedad. 

Art. 97. 

Los corredores deben asegurarse, ante todas cosas, de la identidad de 
las personas, entre quienes se tratan los negocios en que intervienen, y de 
su capacidad legal para celebrarlos. 

Si á sabiendas intervinieren en ui> contrato hecho por persona que se- 
gún la ley no podia hacerlo, responderán de los perjuicios que se sigan por 
efecto directo é inmediato de la incapacidad del contratante. 

Art. 98. 

Los corredores no responden, ni pueden constituirse responsables de 
la solvencia de los contrayentes. 

Serán sin embargo, garantes en las negociaciones de letras y valorea 

endosables de la entrega material del título al tomador, y de la del valor 

al cedente, y responsables de la autencidad de la firma del último cedente 

6 



22 LIBRO I, TITULO III. 

á menos que se haya espresamente estipulado en el contrato que los inte- 
resados verifiquen las entregas directamente. 

Art. 99. 

Los corredores propondrán los negocios con exactitud, precisión y cla- 
ridad, absteniéndose de hacer supuestos falsos que puedan inducir en error 
á los contratantes. 

Si por este medio indujeren á un comerciante á consentir en un con- 
trato peijudicial, serán responsables del daño que le hayan causado. 

Art. 100. 

Se tendrán por supuestos falsos, haber propuesto un objeto comercial 
bajo distinta calidad que la que se le atribuye por el uso general del co- 
mercio, y dar una noticia falsa sobre el precio que tenga corrientemente 
en la plaza la cosa sobre que versa la negociación. 

Art. 101. 

Guardarán secreto rigoroso de todo lo que concierna á las negociacio- 
nes que se les encargan, bajo la mas estrecha responsabilidad de los per- 
juicios que se siguieran por no hacerlo aai. 

Art. 102. 

En las ventas hechas con su intervención, tienen obligación de asistir 
á la entrega de los efectos vendidos, si los interesados ó alguno de ellos lo 
exijiere. 

Están igualmente obligados, á no ser que los contratantes espresamente 
los exoneren de esta obligación, á conservar las muestras de todas las mer- 
cancías que se vendan con su intervención, hasta el momento de la entre- 
ga, tomando las precauciones necesarias para que pueda probarse la iden- 
tidad. 

Art. 103. 

Dentro de las veinte y cnatro horas siguientes á la conclusión de uu 
contrato, deben los corredores entregar á cada uno de los contratantes, una 

minuta del asiento hecho en su rejistro, sobre el negocio concluido. 

Esta minuta será referente al rejistro, y no al cuaderno manual. 

Si el corredor no la entrega dentro de las veinte y cuatro horas, per- 
derá el derecho que hubiese adquirido á su comisión, y quedará sometido 
á la indemnización de daños y perjuicios. 



A 



DB LOS AaENTES AUXILIARES BEL COMERCIO. 23 

Art. 104. 

En loa negocioB, en que por convenio de las partes, ó por disposición 
de la ley haya de estenderse contrata escrita, tiene el corredor la obliga- 
ción de hallarse presente al firmarla todos los contratantes, y certificar al 
pió que se hizo con su intervención, recojiendo un ejemplar que conser- 
vará bajo su responsabilidad. 

Art. 105. 

En caso de muerte ó destitución de un corredor, es de cargo del 
Juez L. de Comercio en la Capital y fuera de ella de los Alcaldes Ordina- 
rios respectivamente recoger los registros del corredor muerto 6 destituido 
y archivarlo en su Juzgado. 

Art. 106. 

Es prohibido á los corredores: 

1.® Toda especie de negociación y tráfico, directo ni indirecto, en 
nombre propio ni bajo el ajeno, contraer sociedad de ninguna clase ni 
denominación y tener parte en los buques mercantes ó en sus cargamen* 
tos, sopeña de perdimiento de oficio y de nulidad del contrato. 

2. ® Encárgase de hacer cobranzas y pagos por cuenta ajena, sopeña 
de perdimiento de oficio. 

8. ® Adquirir para si, ó para persona de su familia inmediata, las co- 
sas cuya venta les haya sido encargada, ni las que se dieren á vender á otro 
corredor, aun cuando protesten que compran unas á otras para su consumo 
particular, sopeña de suspensión ó perdimiento de oficio á arbitrio delJuez 

competente, según la gravedad del caso. 

» 

Art. 107. 

No se comprende en la disposición del articulo antecedente, la adqui- 
sición de titules de la deuda pública ni de acciones de sociedades anóni- 
mas, de las cuales, sin embargo, no podrán ser directores, administradores 
ó jerentes, bajo cualquier titulo que sea. 

Art. 108. 

Toda garantía, aval ó fianza dada por un corredor sobre el contrato 6 
negociación hecha con su intervención, ya conste en el mismo contrato ó 
se verifique por separado, es nula, y no producirá efecto alguno en juicio. 



2Í LIBRO I, TITULO III. 



Art. 109. 



Está asi mismo prohibido á los corredores: 

1. ^ Intervenir en contratos ilícitos ó reprobados por derecho, sea por 
la calidad de los contrayentes, por la naturaleza de la cosa sobre que versa 
el contrato, ó por la de los pactos ó condiciones con que se celebren. 

2. ^ Proponer letras ó valores de otra especie, y mercaderías proce- 
dentes de personas no conocidas en la plaza, si no presentaren á lo menos 
un comerciante que abone la identidad de la persona. 

3. ^ Intervenir en contrato de venta de efectos, ó negociación de le- 
tras pertenecientes á persona que haya suspendido sus pagos. 

Art. 110. 

El corredor cuyos libros fuesen hallados sin las formalidades especifi- 
cadas en el articulo 94, ó con falta de declaración de alguna de las cir- 
cunstancias mencionadas en los artículos 92 y 98, quedará obligado á la in- 
demnización de perjuicios y suspenso por tiempo de tres á seis meses. 

En caso de reincidencia será destituido. 

Art. 111. 

El corredor que en el ejercicio de sus funciones usare de dolo ó fraude 
será destituido de oficio y quedará sometido á la respectiva acción criminal. 

A la misma pena é indemnización quedarán sujetos, según las circuns- 
tancias y al arbitrio del Juez competente, los corredores que contravinieren 

á lus disposiciones del presente capitulo, y no tuvieren j>ena específica se- 
ñalada. 

Art. 112. 

El Tribunal Superior de Apelaciones organizará á propuesta del Juez 
L. de Comercio, un arancel de los derechos que á los corredores compe- 
tan sobre los contratos en que intervengan. 

Todo derecho de corretaje, no mediando estipulación en contrario, 
será pagado proporcionalmente por las partes. 

Art. 118. 

El corredor que quebrare, será suspendido de sus funciones, y podrá 
en seguida ser destituido por el Juez competente (articulo 1520). 



PB LOS AGENTES AUXILIARES BEL OOMBBCIO. 2$ 



CAPITULO n. 



!De loa i*eiiia.ta.€loi*efii ó iiiai*tillez*08^ 



Art. 114. 

Para ser rematador, se requieren las mismas calidades y circunstan- 
cias que para ejercer el corretaje. 

Son aplicables á loe rematadores las disposiciones de los articalos, 90, 
91, 106, 107 y 111. 

Art. 115. 

Los rematadores anunciarán con anticipación las especies que estéu 
en vento, con designación del dia y hora en que deba verificarse el remate. 

Art. 116. 

El rematador deberá esplicar con puntualidad las calidades buenas 6 
malas, el peso y la medida de las especies en venta. 

m 

Art. 117. 

Ningún rematador podrá admitir postura por signo, ni anunciar puja 
alguna, sin que el mayor postor la haya espresado en voz clara é inteli- 
jible. 

Art. 118. 

Kl rematador tendrá la facultad de suspender ó diferir el remate, toda 
vez que las pujas no alcancen al precio que se lo haya señalado como lí- 
mite, y en defecto de señalamiento, al que considere competente. 

Se entiende precio competente, el que no causa grave perjuicio. 

Art. 119. 

En cada casa de remate ó martillo, se llevarán indispensablemente 
tres libros: 

1. ® Diario de entradas, en que se asentarán por orden de fechas, sin 
intercalaciones, enmiendas ni raspaduras, los articulos ó efectos que re- 
cibieren, indicándose las cantidades, bultos, ó peso, sus marcas y señales, 
las personas de quienes los han recibido, por cuenta de quien han de ser 
vendidos, y si lo serán con garantía ó sin ella. 



26 LIBRO I, TITULO III. 

2. ^ Diario de salidas, en que se hará mención, dia á dia, de las ven- 
tas, por cuenta y orden de quien y á quien, precio y condiciones del pago 
y demás especificaciones que parezcan necesarias. 

8. ^ Libro de cuentas corrientes entre el martiliero y cada uno de 
sus comitentes. 

A estos libros son aplicables los artículos 66 y 67, ysenin exiffibles 
en juicio como los libros de los corredores [artículo 94], 

Art. 120. 

IJfectuado el remate, el martiliero entregará al comitente dentro del 
tercer dia, una cuenta firmada do los artículos vendidos, su precio y de- 
más circunstancias; y dentro de ocho dias contados desde el remate veri- 
ficará el pago del saldo líquido que resulte contra él. 

Mediando demora por parte del martiliero, podrá el comitente apre- 
miarlo ejecutivamente parad pago ante el Juez competente, y en tal caso 
perderá el rematador su comisión. 

Art. 121. 

^ * Los rematadores en ningún caso podrán vender al fiado ó á plazos, sin 

' f autorización por escrito del comitente. 

Art. 122. 

Los rematadores, cuando ejercen su oficio dentro de sus propias casas 
ó fuera de ellas, no hallándose presente el dueño de los efectos que hubie- 
sen de venderse, son reputados verdaderos consignatarios y sujetos c(»mo 
tales, á las disposiciones del capítulo — De las comisiones ó consignaciones 

Art. 123. 

El Tribunal Superior do Justicia organizará un arancel de los derechos 
que en defecto de convención, competen á los rematadores, asi por la 
venta, como por la garantía, caso do haberse estipulado esta en jeneral. 

CAPITULO m. 

I>e lo» l>ai-i"aq.uei-oei y aclminifiíti-acloi-e» de oeimem dle 

€lep<)fiiitoiBi. 

Art. 124. 

Los barrnqneros y administradores de casas de depósito, están obli- 
gados: 



DE LOS AQEXTBa AUXILIARES I>£L COMERCIO. 27 

1-® A llevar un libro con las formalidades exijidas en el articulo 65, 
sin dejar blancos, hacer interlineacioues, raspaduras ni enmiendas. 

2 ^ A sentar en el mismo libro nuraeradamente y por orden cronoló- 
jico de dia, mes y año, todos los efectos qae recibiere, espresando con clari- 
dad, la cantidad y calidad de los efectos, los nombres de las personas que los 
remitieren y á quien, con las marcas y números que tuvieren, anotando 
convenientemente su salida. 

3. ® A dar los recibos correspondientes, declarando en ellos la calidad, 
cantidad, números y marcas, haciendo pesar, medir ó contar en el acto del 
recibo, los artículos que fueron susceptibles de ser penados, medidos ó con- 
tados. 

4. ® A conservar en buena gunrda los efectos que recibieren y á cuidar 
que no se deterioren, haciendo para ese fin, por cuenta de quien pertene- 
ciere, las mismas diligencias y gastos que harían si fueren propios. 

5. ® A mostrar á los compradores por orden de los dueños, los artícu- 
los ó efectos depositados. 

Art, 125. 

Los barraqueros y administradores de depósitos, son responsables á loa: 
interesados de la pronta y fiel entrega de los efectos que hubiesen reci- 
bido, sopeña de pagar daños y perjuicios siempre que no la efectuaren den- 
tro de 24 horas después de haber sido judicialmente requeridos con los reci- 
bos respectivos. 

Art. 125. 

Es lícito, tanto al vendedor como al comprador de los artículos exis- 
tentes en las barracas 6 depósitos, exijir que en el acto de la salida se repo- 
sen 6 cuenten los efectos sin que estén obligados, por semejante operado i>, 
á pagar cantidad alguna. 

Art. 12T. 

Los barraqueros ó administradores de depósito responden por los hur- 
tos acaecidos dentro de sns bai*racas ó almacenes, á no ser que sean come- 
tidos por fuerza mayor, la que deberá justificarse, inmediatamente des- 
pués del suceso, con citación de los interesados ó de quienes los representen» 

Art. 128. 

Son igualmente responsables á los interesados por las malversaciones 
ú omisiones de sus factores, encargados ó dependientes, a8Í como por loa 



28 LIBaO ly TITULO III. 

perjaicioa qne les resultasen de su fíilta de dilijencia en el cumplimiento de 
lo que dispone el articulo 124, núm. 4. 

Abt. 129. 

En todos los casos en que fueseu obligados á pagar á las partes falta de 
efectos ú otros cualesquier perjuicios, la tasaclou se hará por peritos ar- 
bitradores. 

Art. 130. 

Los barraqueros 7 administradores tienen derecho á exijir la retribu- 
ción estipulada, ó en falta de estipulación, la que fuere de uso, pudiendo ne- 
garse á la entrega de los efectos mientras no se les pague. 

Sin embargo, si hubiere^lugar & alguna reclamación contra ellos, (art. 
127 y 128) solo tendrán derecho á exijir el depósito de la retribución ó sa- 
lario. 

Art. 131. 

Los barraqueros y administradores de depósito tienen privilejio y de- 
recho de retención en los efectos existentes en sus barracas ó almacenes, 
al tiempo de la quiebra del comerciante propietario de los efectos, para ser 
pagados de los salarios y de los gastos hechos en su conservación, con la 
preferencia establecida en el titulo — De la graduación de acreedores. 

Abt. 132. 

Son aplicables á los barraqueros y administradores de depósito, las 
disposición es del título— i>f/ depósito. 

CAPITULO IV. 



I>e los ib.otox*e0 6 eiiea.i*8rAcloB9 y ele los depeii€lieit1)afií 

ele oomercio. 

Art. 133. 

Se llama factor, la persona á quien un comerciante encarga la admi- 
nistración de sus negocios, 61a de un establecimiento particular. 

Nadie puede ser factor, sino tiene la capacidad legal, para representar 
á otro y obligarse por él. 



í 



db los agentes auxiliares del comercio. 29 

Art, 134, 

Todo factor deberá ser coustitaido por una autorizacíoa especial del 
preponente, ó sea la persona por cuya cuenta se hace el tráfico. 

Esa autorización solo surtirá efecto desde la fecha en que fuere asen* 
tada en el registro de comercio. 

Art. 135. 

La falta de las formalidades proscriptas por el articulo anterior, solo 
produce efecto entre el principal y su factor; pero no respecto á los ter- 
ceros con quienes haya contratado. 

Art. 136. 

Los factores constituidos con cláusulas jenerales, se entienden auto- 
rizados para todos los actos queexíje la dirección del establecimiento. 

El propietario que se proponga reducir estas facultades, debe espresar 
en la autorización, las restricciones á que haya de sujetarse el factor. 

Art. 137. 

Los factores deben tratar el negocio en nombre de sus comitentes. 

En todos los documentos que suscriban sobro negocios de estos, de* 
ben declarar que firman con poder de la persona ó sociedad que repre* 
Bcntan. 

Art. 138. 

Tratando en los términos que previene el articulo antecedente, todas 
las obligaciones que contraen los factores recaen sobre los comitentes. 

Las acciones que se intenten para compelerles á su cumplimiento, se 
harán efectivas en los bienes del establecimiento, y no en los propios del 
factor, á no ser que estén confundidos con aquellos de tal modo, que no 
puedan fácilmente separarse. 

Art. 189. 

Los contratos hechos por el factor de un establecimiento comercial 

ó fabril que notoriamente pertenezca á persona ó sociedad conocida, se 

entienden celebrados por cuenta del propietario del establecimiento, aun 

cuando el factor no lo declarase al tiempo do celebrarlos, siempre que 

8 



' 



30 LIBRO I, TITULO III. 

tales contratos recaigan sobre objetos comprendidos en el jiro ó tráfico del 
establecimiento— ó si aun cuando sean de otra naturaleza, resulta que el 
factor obró con orden de su comitente— ó que este aprobó su jestion en 
términos espresos, ó por hechos positivos que induzcan presunción legal. 

Art. 140. 

Fuera de ios casos prevenidos en el articulo precedente, todo contrato 
celebrado por un factor en nombre propio, le obliga directamente hacia la 
persona con quien contratare. 

Sin embargo, si la negociación se hubiere hecho por cuenta del comi- 
tente del factor, y el otro contratante lo aprobare, tendrá opción de dirijir 
BU acción contra el factor ó contra su principal; pero no contra ambos. 

Art. 141. 

Los condominos de un establecimiento, aunque no sean socios, res- 
ponden solidariamente de las obligaciones contraidas por su factor. 

La misma regla es aplicable á los herederos del principal, después de la 
aceptación de la herencia. 

Art. 142. 

Ningún factor podrá negociar por cuenta propia, ni tomar interés bajo 
nombre propio ni ajeno en negociaciones del mismo jénero de las que le 
están encomendadas, á no ser que sea con espresa autorización de su prin- 
cipal. 

Si lo hicieren, las utilidades serán de cuenta del principal, sin que esté 
obligado á las pérdidas. 

Art. 143. 

Los principales no quedan exonerados de las obligaciones que á su 
nombre contrajeren los factores, aun cuando prueben que procedieron sin 
orden suya en una negociación determinada, siempre que el factor estuvie- 
se autorizado para celebrarla, según el poder en cuya virtud obre, y corres- 
ponda aquella al jiro del establecimiento que está bajo su dirección. * 

No pueden sustraerse del cumplimiento de las obligaciones contraiilaa 
por los factores, á protesto de que abusaron de su confianza, ó de las facul- 
tades que les estaban conferidas, ó de que consumieron en su provecho los 
efectos que adquirieron para sus principales, salvo su acción contra los fac- 
tores, para la indemnización. 



I»E LOS AGENTES AUXILIARES I>EL COMERCIO. 31 

Art. 144. 

Las multasen que incurriere el fustor, por contravención á las leyes 
6 reglamentos fiscales, en la jestlon de los negocios que le están encomen- 
dados, 8e harán efectivas en los bienes que administre, salvo el derecho 
del propietario contra el flictor, si fuero culpable en los hechos que dieron: 
lugar á la multa. 

Art. 145. 

La personería de un factor no se interrumpe por la muerte del pro- 
pietario, mientras no se le revoquen los poderes; pero si por la enajenación 
que aquel haga del establecimiento. 

Son sin embargo, válidos los contratos que celebrare, hasta que la re- 
vocación ó enajenación llegue á su noticia por un medio lejitimo. 

Art. 14ff. 

Los factores observarán, con respecto al establecimiento que admi- 
nistren, las mismas reglas de contabilidad que se han prescripto jeneral- 
mente para los comerciantes (articulo 55 y siguientes). 

Art. 14T. 

Solo tiene el carácter legal de factor para las disposiciones de estaf 
soccion, el jerente de un establecimiento comercial 6 fabril, por cuenta nje- 
rrn, autorizado para administrarlo, dirijirlo y contratar sobre las cosas con- 
comientes á él, con mas ó menos facultades, según haya tenido por coa* 
veniente el propietario. 

Loa demás empleados con salario fijo, que los comerciantes acostum- 
bran emplear, como auxiliares de su tráfico, no tienen la facultad de con-* 
tratar y obligarse por sus principales, á no ser que tal autorización les sea 
espresamentd concedida, para las operaciones que con especialidad les en- 
carguen, y tengan los autorizados la capacidad logal necesaria para con- 
tratar válidamente. 

Art. 148. 

£1 comerciante que confiera á un dependiente de su casa el encargo 
esclnsivo de una parte de su administración, como el jiro de letras, la re- 
caudación y recibo de capitales bajo firma propia, ú otras semejantes en 
que sea necesario firmar documentos que produzcan obligación y acción . 
está obligado á darle autorizocion especial para todas las operaciones 



32 LIBRO I, TITULO III. 

comprendidas en el referido encargo, la que será anotada y rejistrada en 
loB términos prescriptos en el artículo 184. 

No será licito por consiguiente, á los dependientes de comercio jirar, 
aceptar ni endosar letras, poner recibo en ellas, ni suscribir nins^un otro 
documento de cargo ni do descargo sobre las operaciones de comercio de 
sus principales, á no ser que estén autorizados con poder bastante lejitima- 
mente rejistrado. 

Art. 149. 

Sin embargo de lo prescripto en el articulo procedente, todo portador 
do un documento en que se declare el recibo de una cantidad adeudada, se 
considera autorizado á recibir su importe. 

Art. 150. 

Dirijicndo un comerciante á sus corresponsales circular, en que dé á 
conocer á un dependiente de su casa, como autorizado para algunas ope* 
raciones de su jiro, los contratos que hiciere con las personas á quienes so 
dirijió la circular, son válidos y obligatorios, en cuanto se refieren á la par- 
te de administración que le fué confiada. 

Igual comunicación es necesaria para que la correspondencia de los 
comerciantes firmada por sus dependientes, surta efecto eu las obligacio- 
nes contraidas por correspondencia. 

Art. 151. 

La disposición de los articulos 187, 188, 140, 143, 144, 145 y 146, se 
aplica igualmente á los dependientes que estén autorizados para rejir 
una operación de comercio, ó alguna parte del jiro ó tráfico de sus princi- 
pales. 

Art. 152, 

Los dependientes encargados de vender por menor en tiendas ó al- 
macenes públicos, se reputan autorizados para cobrar el precio de las ven 
tas que verifiquen, y sus recibos son válidos, espidiéndolos á nombre do. 
sus principales. 

La misma facultad tienen los dependientes que venden en los alma- 
cenes por mayor, siempre que las ventas sean al contado, y el pago se ve- 
rifique en el mismo almacén; pero cuando las cobranzas se hacen fuera 
de este, ó proceden de ventas hechas á plazo, los recibos serán necesaria- 
mente suscriptos por el principal, su factor 6 lejítimo apoderado consti- 
tuidos para cobrar. 



de los agentes auxiliares del comercio zs 

Art. 153. 

Los asientos hechos en los libros de caalquiera casa de comercio por lo» 
tenedores de libros ó dependientes encargados de la contabilidad, prodacen 
los mismos efectos que si hubieran sido personalmente rerifícados por lo» 
principales. 

Art. 154. 

Siempre qae un comerciante encarga á un dependiente del recibo de 
mercaderías compradas, ó que por otro título deban entrar en su poder, y 
el dependiente las recibe sin objeción ni protesta, se tiene por buena la en* 
trega, sin que se le admita al principal reclamación algana, á no ser en los 
casos prevenidos en los artículos 546, 547, 1245 y 1246. 

Art. 155. 

Los factores y dependientes de comercio son responsables á sos princi- 
pales de cualquier daño que causen á sus intereses por malversación, uegli- 
jencia ó falta de exacta ejecución de sus órdenes é instrucciones, quedando 
sujetos en el caso de malversación á la respectiva acción criminal. 

Art. 156. 

Los accidentes imprevistos ó inculpables que impidieren el ejercicio 
de las funciones de los factores ó dependientes, no interrumpen la adquisi- 
ción del salario que les corresponde, siempre que la inhabilitación no esce- 
da de tres meses continuos. 

Art. 157. 

Si en el servicio que preste al principal aconteciere al factor 6 depen* 
diente algún daño ó pérdida estraordinaria, será de cargo del principal la 
indemnización del referido daño ó pérdida, & juicio de arbitradores. 

Art. 158. 

No estando determinado el plazo del empeño que contrajeren los fac- 
tores y dependientes con sus principales, puede cualquiera de los contra- 
yentes darlo por acabado, avisando á la otra parte de su resolución con un 
mes de anticipación. 

El factor ó dependiente despedido tendrá derecho, escepto en los casos 

de notoria mala conducta, al salario correspondiente á ese mes; pero el 

9 



3 i LIBRO I, TITULO III. 

principal no estará obligado á conservarlo en su establecimiento, ni en el 
ejercicio de sus funciones. 

Art. 159. 

Existiendo plazo estipulado, no pueden arbitrariamente las partes se- 
pararse de su cumplimiento. El que lo hiciere, estará obligado á indemni- 
zar al otro, ajuicio de arbitradores, de los perjuicios que por ello le sobre* 
vengan. 

Art. 160. 



8e considera arbitraria la inobservancia del contrato entre el principal 
y su factor ó dependiente, siempre que no se funde en injuria que haya he- 
cho el uno á la seguridad, al honor ó á los intereses del otro ó de su 
familia. 

Esta calificación se hará prudencialmente por el Tribunal ó Juez com- 
petente, teniendo en consideración el carácter de las relaciones que median 
entre los superiores é inferiores. 

Art. 161. 

' Con respecto á los principales, son causas especiales para que puedan 
despedir á sus factores ó dependientes, aunque exista empeño ó ajuste por 
tiempo determinado: 

1. ^ Incapacidad para desempeñar los deberes y obligaciones á que se 
sometieron. 

2. ^ Todo acto de fraude ó abuso de confianza. 

3. ^ fTegociacion por cuenta propia ó ajena, sin espreso permiso del 
principal. 

Art. 162. 

Ni los factores ni los dependientes de comercio pueden delegar en 
otros, sin autorización por escrito de los principales, cualesquier órdenes 
ó encargos que de estos recibieren, y caso de verificarlo en otra forma, res- 
ponderán directamente de los actos de los sustitutos y de las obligaciones 
que hubieren contraído. 






DB LOS AaENTE3 AUXILIARES DEL COMERCIO, 35 

CAPITULO V. 

I>e los a.oajn*ca.<lo]res, poirteadoirefii O cmpirceíairios cío 

tiraspoirte. 

Art. 168. 

Los troperos, arrieros y en jeneral todos los que se encargan de con- 
ducir mercancías mediante una comisión, porte ó flete, deben efectuar la 
entrega ñelmente en el tiempo y en el lugar del conveoio: emplear toda la 
dilijencia y medios practicados por las personas exactas en el cumpli- 
miento de sus deberes en casos semejantes, para que los efectos ó artícu- 
los no se deterioren, haciendo á tal fin por cuenta de quien perteneciere 
lo3 gastos necesarios; y son responsables á las partes por las pérdidas & 
daños que les resultaren por malversación ú omisión suya ó de sus facto- 
res, dependientes ú otros ajentes cualesquier. 

Art. 164. 

Los empresarios ó comisionistas de trasporte, ademas de los deberes 
que tienen como mandatarios mercantiles, están obligados á llevar un 
rejistro particular en que se asentarán, por orden progresivo de número y 
fechas, todos los efectos de cuyo trasporte se encarguen, con espresion de 
su calidad, persona qne los carga, destino que llevan, nombres, y domici- 
lio del consignatario y del conductor y precio del trasporte. 

Art. 165. 

Tanto el cargador como el acarreador pueden exijirse mutuamente 
una carta de porte que deberá contener: 

1. ^ El nombre del dueño de los efectos, ó cargador, el del acarrea- 
dor ó comisionista de trasporte, el de la persona á quien se han de entre- 
gar los efectos, y el lugar donde debe hacerse la entrega. 

2.^ La designación de los efectos, su calidad jenérica, peso ó nu- 
mero de los bultos y sus marcas ó signos esteriores. 

8. ® El flete 6 porte convenido. 

4. ^ El plazo dentro del cual deba verificarse la entrega. 

5. ^ Todas las demás circunstancias que hayan entrado en el con* 
venio. 

Art. 166. 
La carta de porte es el titulo legal del contrato entre el cargador y 



88 LIBRO I, TITULO III. 

el acarreador, y por su contenido se decidirán todas las contestaciones 
que ocurran con motivo del trasporte do los efectos, sin admitirse mas 
escepcion en contrario que la de falsedad, ó error involuntario de redac- 
ción. 

Si no hubiere carta de porte, se estará al resultado de las pruebas 
que presente cada parte en apoyo de sus respectivas pretensiones; pero el 
cargador ante todo tendrá que probar la entrega de los efectos al porteador, 
en caso que este lo negare. 

Solo podrá probarse el valor, según la apariencia esterior de los efec-^ 
tos. 

Abt. 167. 

La responsabilidad del acarreador empieza á correr desde el momento 
en que recibe las mercancías por si ó por la persona destinada al efecto, 
y no acaba hasta después de verificada la entrega. 

Art. 168. 

Durante el trasporte corren de cuenta del cargador, no mediando es* 
tipulacion contraria, todos los danos que sufrieren los efectos, provenien- 
tes de vicio propio, fuerza mayor ó caso fortuito. 

La prueba de cualquier de estos hechos incumbe al acarreador ó 
comisionista de trasporte. 

Art. 169. 

Faera de los casos previstos en el articulo anterior, está obligado el 
acarreador á entregar los efectos cargados en el mismo estado en que los 
haya recibido, segan resulte de la carta de porte. 

£1 desfalco, detrimento ó menoscabo que sufran serán, de su cuenta. 

Art. 170. 

Aunque las averias ó pérdidas provengan de caso fortuito ó de vicio 
propio de la cosa cargada, quedará obligado el porteador á la indemniza- 
ción, si se probare que la averia ó pérdida provino de su neglijencia ó culpa, 
por haber dejado de emplear los medios y precauciones practicadas en 
circunstancias idénticas, por personas dilijentes, (articulo 168). 

Art. 171. 
La indemnización que debe pagar el conductor, en caso de pérdida ó 



DE LOS AGENTES AUXILIARES PEL COMERCIO 87 

66traviO| será tasada por peritos segaa el valor que tendrian loa efectos en 
el tiempo y lagar de la entrega, y con arreglo á la designación que de 
ellos se hubiese hecho en la carta de porte. 

En ningún caso se admite al cargador la prueba de que entre los efec- 
tos designados en la carta de porte, se contenian otros de mayor valor ó di- 
nero metálico. 

Art. 172. 

Cuando el efecto de las averias ó danos sea solo disminución en el va- 
lor de los efectos, la obligación del conductor se reduce á abonar lo que im- 
porte el menoscabo, ajuicio de peritos, como en el caso del articulo pre- 
cedente. 

Art. 173. 

Si por efecto de las averias quedasen inútiles los efectos para la venta 
y consumo en los objetos propios de su uso, no estará obligado el consig 
natario á recibirlos, y podrá dejarlos por cuenta del porteador, exijiéndole 
su valor, al precio corriente de aquel dia, en el lugar de la entrega. 

Si entre los jéneros averiados se hallan algunas piezas en buen estado 
y sin defecto alguno, tendrá lugar la disposición anterior con respecto á lo 
deteriorado, y el consignatario recibirá los que estén ilesos, si la separación 
se pudiere hncer por piezas distintas y sueltas, sin que se divida en partes 
un mismo objeto. 

Art. 174. 

Las dudas que ocurrieren entre el consignatario y el porteador sobre el 
estado de los efectos al tiempo de la entrega, serán determinadas por peri- 
tos; haciéndose constar por escrito el resaltado. 

6i los interesados no se conviniesen, se procederá al depósito de los efec- 
tos en almacén seguro, y las partes usarán de su derecho como corresponda. 

Art. 175. 

La acción de reclamación por detrimento ó averia que se encontrase 
en los efectos al tiempo de abrir los bultos, solo tendrá lugar contra el acar- 
reador dentro de las veinte y cuatro horas siguientes á su recibo, con tal 
que en la parte esterna no se vieren señales del daño ó averia que se reclama. 

Pasado ese término ó después de pagado el porte ó flete, no tiene lugar 

10 



88 LIBRO ly TITULO III. 

reclamación alguna contra el conductor acerca del estado de los efectos 
porteados. 

Art. 176. 

Los auímaleSy carruajes, barcas, aparejos y todos los demás instrumen- 
tos principales y accesorios del trasporte, están especialmente afectados en 
favor del cargador para el pago de los objetos entregados. 

Art. 177. 

Mediando pacto espreso sobre el camino por donde deba hacerse el 
trasporte, no podrá variarlo el conductor, sopeña de responder por todas 
las pérdidas y menoscabos, aunque proviniesen de alguna de las causas 
mencionadas en el articulo 167, á no ser que el camino estipulado estuviese 
intransitable ú ofreciese riesgos mayores. 

Si nada se hubiese pactado sobre el camino, quedará al arbitrio del 
conductor elejir el que mas le acomode, siempre que se dirija via recta al 
punto donde debe entregar los etectos. 

Art. 178. 

Estando prefijado el plazo para la entrega de los efectos, deberá esta ve. 
rificarse dentro del plazo estipulado, so pena de pagarla indemnización pac- 
tada en la carta de porte, sin que el cargador ni el consignatario tengan de- 
recho á otra cosa. 

Sin embargo, si la tardanza escediere el doble del tiempo prefijado en 
la carta de porte, ademas de pagar la indemnización estipulada, queda res- 
ponsable el porteador á los perjuicios que hayan sobrevenido, y esos pejui- 
cios serán determinados por peritos. 

Art. 179. 

No habiendo plazo estipulado para la entrega de los efectos, tendrá el 
porteador la obligación de conducirlos en el primer viaje que haga al punto 
donde debe entregarlos. 

Si fuese comisionista de trasporte, tiene obligación de despacharlos por 
el orden de su recibo, sin dar preferencia á los que fueren mas modernos. 

Caso de no hacerlo, responderán, asi el uno como el otro, por los da- 
nos y peijuicios que resulten de la demora. 

Art. 180. 

El cargador puede variar la consignación de los efectos^ y el conductor 



DE LOS AGENTSa AUXILIARES DEL COMERCIO. 99 

Ó comisionista de trasportes está obligado á cumplir la nueva orden, si la 
recibiere antes de hecha la entrega en el logar estipulado. 

Sin embargo, bí la variación de destino de la carga exijiere variación 
de camino, ó que se pase mas adelante del punto designado para la entrega 
en la carta de porte, se fijará de común acuerdo el nuevo porte ó flete. Si 
no se acordaren, cumple el porteador con verificar la entrega en el lugar 
designado en el primer contrato. 

Art. 181. 

Si el trasporte ha sido impedido á consecuencia de una fuerza mayor, 
la convención será nula. 

No será lo mismo en el caso de un simple retardo. 

Art. 182. 

Si el cargador recojo sus efectos antes del viaje, el conductor conser* 
vara el flete pagado de antemano, ó la mitad del porte total estipulado. 

Art. 188. 

No hallándose el consignatario en el domicilio indicado eu la carta de 
porte, ó rehusando recibir los efectos, el conductor reclamará el depósito 
judicial, á disposición del cargador ó remitente, sin perjuicio del derecho 
de tercero. 

Art. 184. 

El conductor 6 comisionista de trasporte no tiene acción para inves- 
tigar el titulo que tengan á los efectos el cargador 6 el consignatario. 

Deberá entregarlos sin demora ni entorpecimiento alguno á la per- 
sona designada en la carta de porte. 

Si no lo hiciere, se constituye responsable de todos los perjuicios 
resultantes de la demora. 

Art. 185. 

Los conductores y comisionistas de trasportes son responsables por lo» 
danos que resultaren de omisión suya 6 de sus dependientes, en el cumpli- 
miento de las formalidades de las leyes ó reglamentos fiscales, en todo el 
curso del viaje y á la entrada en el lugar de su destino, aun cuando tenga 
orden del cargador para obrar en contravención de aquellas leyes ó regla- 
mentos. 



40 libro i, titulo iii. 

Art. 186. 

Los efectos porteados están especialmente afectados al pago de flete, 
gastos y derechos causados en la conducción. Este derecho se trasmite de 
un porteador á otro, hasta el último que haga la entrega de los efectos, en 
el cual recaerán todas las acciones de los que le han precedido en el tras- 
porte. 

Cesa el privilejio referido, si dentro del mes siguiente á la entrega no 
usare el porteador de su derecho, (art. 189). 

En este caso no tendrá otra cali dad que la de un acreedor ordina- 
rio personal, contra el que recibió los efectos. 

Art. 187. 

En los gastos de que habla el articulo anterior, se comprenden los 
que el acarreador puede haber hecho, para impedir el efecto de una fuerza 
mayor ó de una averia, aun cuando esta disposición se separe de los tér- 
minos del contrato. 

Art. 188. 

Los consignatarios no pueden diferir el pago de los portes de los 
efectos que recibieren, después de transcurridas las veinte y cuatro ho- 
ras siguientes á su entrega. 

En caso de retardo ulterior, no mediando reclamación sobre daños 
ó averia, puede el porteador exijir la venta judicial d^ los efectos tras, 
portados, hasta la cantidad suficiente para cubrir el precio del flete y los 
gastos que se hayan ocasionado. 

Art. 189. 

Intentando el porteador su acción dentro del mes siguiente al dia 
de la entrega, subsiste su derecho, aunque el consignatario caiga en &- 
lencia ó quiebra, (art. 186). 

Art. 190. 

Las disposiciones de este capítulo son aplicables á los dueños, admi- 
nistradores y patrones de lanchas, falúas, balleneras, canoas y otras cua- 
lesquiera embarcaciones de semejante naturaleza, empleadas en el tras- 
porte por cierto flete de efectos comerciales. 



LIBRO II. 



DE IOS CONTRATOS DE COMERCIO 



TITULO I 



X)S XiOS COJSTTTlA.'roa C> X^S IjU^S OBXiZd-.A.CZOXa'SS 



CAPITULO I. 

De lo» oontratois y obllsraoioneH en ^eneiru,!. 

Art. 191. 

Las prescripciones del derecho civil sobre la capacidad de los contra- 
yentes, requisito de los contratos, escepciones que impiden su ejecución y 
causas que los anulan ó rescinden, son aplicables á los contratos comerciales 
bajo las modificaciones y restricciones establecidas en este Código. 

Art. 193. 

Los contratos comerciales pueden justificarse: 

1. ® Por escrituras públicas. 

2. ® Por las notas de los corredores y certificaciones estraidas de sus 

libros. 

11 



42 LIBRO II, TITrLO I. 

3. ^ Por documentos privados, firmados por los contratantes u al¿rnH 
testigo, á su ruego y en su nombre. 

4. ® Por la correspondencia epistolar. 

5. ^ Por los libros de los coíiierciantes. 

6. ® Por testigos. 

Son también admisibles las presunciones conforme á las reglas esta- 
blecidas en el presente título, (artículos 295 y siguientes). 

Art. 193. 

La prueba de testigos, fuera de los casos espresamente declarados 
en este Código, solo es admisible en los contratos cuyo valor no csceda de 
doscientos pesos fuertes. 

Tratándose de asuntos de mayor cuantía, la prueba testimonial solo 
será admitida, existiendo principio de prueba por escrito. 

Se considera principio de prueba por escrito, cualquier documento 
público ó privado que emana del adversario, de su autor ó de parte inte- 
resada en la contestación, ó que tendría interés si viviera. 

Art. 194. 

Los contratos, para los cuales se establecen determinadamente eu 
este Código formas ó solemnidades particulares, no producirán acción en 
juicio si aquellas formas ó solemnidades no han sido observadas. 

Art. 195. 

No serán admisibles los documentos de contrato de comeréio en que 
haya blancos, j'aspaduras ó enmiendas que no estén salvadas por los 
contratantes bajo su firma. 

£sceptúase el caso en que se ofreciera la prueba de que la raspadura 
ó enmienda habia sido hecha á propósito por la parte interesada en la nu- 
lidad del contrato. 

Art. 196. 

En los contratos de comercio, no ha lugar á la rescisión por causa 
de lesión, aunque se diga enorme ó enormísima, á no ser que se probare 
error, fraude ó simulación. 

Tampoco ha lugar al beneficio de restitución concedido á los meno- 
res por las leyes jeneralcs, siempre que tengan la calidad de comerciantes 
los individuos que se digan daniniticados. 



DE LAS OBLIGACIONES COMERCIALES. 43 



Art. 197. 



La falta de espresion de causa en las obligaciones, solo dá derecho al 
deudor para probar que no ha mediado causa íorraal de obligación. 

La falta de espresion de causa ó la falsa causa, en las obligaciones 

trasmisibles por via de endoso, nunca puede oponerse al tercero, portador 

de buena fé. 

Art. 198. 

Loa contratos ilícitos, aunque recaigan sobre operaciones de comercio,, 
no producen obligación ni accian, entre los que han tenido ciencia del 
fraude. 

Son ilícitos los contratos que recaen sobre objetos prohibidos por la 
ley, ó cuyo fin fuese manifiestamente ofensivo de la sana moral ó de las 
buenas costumbres. 

Art. 199. 

Se considera perfecto y obligatorio el contrato verbal, desde que los 

contrayentes convienen en términos espresos sobre la cosa objeto del con^ 

trato, y las prestaciones que respectivamente deban hacerse los contratan, 

tos, determinando las circunstancias que deben guardarse en el modo de 

cumplirlas. 

Art. 200. 

Toda propuesta verbal debe ser inmediatamente aceptada. 
No mediando aceptación inmediata, la parte que hizo la oferta, no 
queda sujeta á obligación alguna. 

Art. 201. 

Mediando corredor en la negociación, se tendrá por perfecto el con- 
trato, luego que las partes contratantes hayan aceptado, sin reserva ni con 
dicion alguna, las propuestas del corredor: espresada la aceptación, no 
puede tener lugar el arrepentimiento de las partes. 

Art. 202. 

Los contratos que exijen escritura para su validación, solo se consi* 
deran perfectos, después de firmada por las partes. 

Mientras no haya sido firmada, cualquiera de las partes puede arre-, 
pentirse y dejar sin efecto el contrato. 



44 Lir.RO II, TITULO I. 

Abt. 203. 

En el caso de contrato por cartas, se requiere qne el antor de la pro- 
posición persevere en su consentimieuto, hasta el momento en que reciba 
la aceptación de su corresponsal. 

Art. 204. 

El contrato por cartas se perfecciona en el lugar y en el acto en que la 
respuesta del que acepta el negocio llega al proponente. 

Hasta ese momento está en libertad el proponente de retractar su pro- 
puesta, á no ser que al hacerla, se hubiese comprometido á esperar contes- 
tación, yá no disponer del objeto del contrato, sino después de desechada 

su oferta, ó hasta que hubiese trascurrido un plazo determinado, [articulo 
205]. 

Las aceptaciones condicionales se hacen obligatorias, desde que el in- 
dividuo que propuso la condición, recibe la respuesta del primer proponente 
«n que le avisa que se conforma con la condición. 

Art. 205. 

En caso de respuesta tardía, el proponente que se ha comprometido A 
esperar contestación, debe participar su cambio de determinación. De otro 
modo no podrá escepcionarse, fundado en la tardanza contra la validez del 
<;outrato. 

Se considera tardía una respuesta, cuando no se dá dentro de las veinte 
y cuatro horas, viviendo en la misma ciudad, ó por el mas próximo correo 
estando domiciliado en otra parte el que recibió la oferta. 

Art. 206. 

El consentimiento manifestado á un mandatario ó emisario para un 

acto de comercio, obliga á quien le presta, aun antes de trasmitirse al que 

mandó el mensajero. 

Art. 207. 

El resultado de las operaciones y transaciones que se verifican en la 
Bolsa, determina el curso del cambio, el precio corriente de las mercade- 
rías, fletes, seguros, fondos públicos nacionales y otros cualesquiera pape^ 
les de crédito cuyo curso sea susceptible de cotización. 

Art. 208. 

Las cuestiones de hecho sobre la existenc'a de fraude, error, dolo, 



DB LAS OBLIGACIONES COMERCIALES. 45 

BÍmulacion, omieion culpable en la formación de los contratos comerciales 
o en su ejecución, serán siempre determinadas por arbitradores, sin per- 
juicio de las acciones criminales que por tales hechos pudieran tener lugar. 



CAPITULO 11. 



I>el efbcto ele las ol>lig:aeloiiC6i. 

Art. 209. 

Las convenciones legal mente celebradas, son ley para los contrayentes 
y para sus herederos. 

No pueden ser revocadas, sino por mutuo consentimiento, ó por las 
causas que la ley espresamente señala. 

Todas deben ejecutarse siempre de buena fé, sea cual fuese su deno- 
minación; es decir, obligan no solo á lo que se espresa en ellas, sino á 
todas las consecuencias que la equidad, el uso, ó la ley atribuyen á U 
obligación, según su naturaleza. 

SECCIÓN I. 



DE LA OBLIGACIÓN 1)8 DAR. 

Art. 210. 

El que se ha obligado á entregar una cosa' debe verificarlo en el lu- 
gar y en el tiempo estipulado; y en defecto de estipulación, en lugar y 
tiempo convenible según el arbitrio judicial. 

El deudor está obligado ademas, á conservar la cosa, como buen pa- 
dre de familia, hasta que la tradición se verifique, so pena de daños y 
perjuicios. 

Art, 211. 

La obligación de cuidar de la cosa, ya tenga la convención por ob- 
jeto la utilidad de ambos contrayentes, ó la de uno solo, sujeta al obligado 
á toda la dilijencia de un buen padre de familia, ó Sea la culpa leve, 
(artículo 221). 

Esa obligación es mas ó menos estensa, relativamente ¿ ciertos con- 

12 



46 LIBRO II, TITULO I. 

tratos, cuyos efectos á ese respecto, se esplican en los titulos correspon- 
dientes. 

Akt. 212. 

La obligación de entregar la cosa, se perfecciona con el solo consen- 
timiento de los contrayentes. 

La cosa aumenta, se deteriora ó perece para el que la tiene que re- 
cibir, á no ser en los casos siguientes: 

1. ® Si pereciere ó se deteriorare por dolo ó culpa grave ó leve, del 
que la debe entragar. 

2. ® Si se pactare que el peligro sea de cuenta del que la debe entrega^ • 
*¿. ^ Si la cosa fuese de las que se acostumbran gustar previamente; 

pues antes de practicarse esta dilijencia, no se entiende perfeccionado el 
contrato. 

4. ^ Si el deudor ha caido en mora de entregarla cosa. 

Art. 213. 

£1 deudor cae en mora, sea por interpelación judicial ó intimación 
de la protesta de daños y perjuicios, sea por la naturaleza de la conven- 
ción, ó por efecto de la misma, cuando en ella se establece que el deudor 
caiga en mora por solo el vencimiento del término. 

Art. 214. 

Si uno se obliga sucesivamente á entregar á dos personas diversas 
una misma cosa, el que primero adquiere la posesión de buena fé, igno- 
rando el primer contrato, es preferido, aunque su titulo sea posterior en 
fecha, con tal que haya pagado el precio, dado fiador ó prenda, ú obtenido 
plazo para el pago. 

SECCIÓN II. 



de la obueacion dk hacer o de no hacer. 

Art. 216. 

Toda obligación de hacer ó de no hacer, se resuelve en resarcimiento 
de daños y perjuicios, en caso de falta de cumplimiento de parte del 
deudor. 

Sin embargo, el acreedor tiene derecho á exijir que se destruya lo 



DE LAS OBLIGACIONES COMERCIALES. 4T 

que se hubiese hecho en contravención de la obligación, y puede obtener 
autorización judicial para destruirlo á costa del deudor, sin perjuicio del 
resarcimiento de daños, si hubiere lugar. 

Art. 216, 

En caso de falta de cumplimiento, tratándose de cosa que pueda ser 
ejecutada por un tercero, puede el acreedor obtener autorización para hacer 
ejecutar la obligación por cuenta del deudor, sí no prefiere compelerle al 
pago de daños y perjuicios, [artículo 215J. 

El deudor para librarse de los daños y perjuicios que se le reclaman, pue- 
de ofrecerse á ejecutar la cosa prometida, si es tiempo todavía, sin perjui- 
cio del acreedor, pagando los daños ocasionados por la demora. 

Art. 21T. 

Si la obligación es de no hacer, el contraventor debe los daños y 
perjuicios por el solo hecho de la contravención. 



SECCIÓN im 



DB LOS OAROS T PEBJilCIOS.. 



Art. 218. 

Los daños y perjuicios solo se deben, cuando el deudor ha caido eir 
mora de cumplir su obligación (artículo 213), ó cuando la cosa que se ha- 
bla comprometido á dar ó á hacer, no podia ser dada ó hecha, sino en el 
tiempo determinado que ha dejado trascurrir. 

La demanda de perjuicios, supone la resolución del contrato. El que 
pide su cumplimiento, no puede exijir otros perjuicios que los de la mora, 
(artículo 246). 

Art. 219. 

El deudor es condenado al resarcimiento de daños y perjuicios, sea en^ 
razón de la falta de cumplimiento de la obligación, ó de la demora de la 
ejecución, aunque no haya mala fé de su parte, siempre que no justifique 
que la falta de cumplimiento proviene de causa estraña que no le es im.- 
putable.^ 



48 LIBRO II, TITULO I. 

Art. 220. 

No se deben daños y perjuicios, cuando el deudor no ha podido dar 
ó hacer la cosa á que estaba obligado, ó ha hecho lo que le estaba prohibi- 
do, cediendo á fuerza mayor, ó por caso fortuito. 

No se entienden comprendidos en la regla antecedente, los casos si- 
guientes: 

1. ^ Si alguna de las partes ha tomado sobre si especialmente los ca- 
sos fortuitos, ó la fuerza mayor. 

2. ^ Si el caso fortuito ha sido precedido de alguna culpa suya, sin la 
cual no habria tenido lugar la pérdida ó iuejecncion. 

8. ^ Si el deudor habia caido en mora antes de realizarse el caso for- 
tuito, no comprendiéndose en esta escepcion el caso en que la cosa habria 
perecido del mismo modo, en manos del acreedor. 

Art. 221. * 

Se entiende por culpa en esta materia, todo hecho, toda omisión que 
<;au8a perjuicio á otro, y que pueden ser imputados al que los ha cometido, 
aunque no haya mala fé de su parte. 

El comerciante que se encarga, por cualquier titulo, de la guarda ó 
cuidado de mercaderías, se considera que sabe lo que se necesita para su 
xíonservacion, y es responsable si dejare de hacerlo. 

Art. 222. 

Los daños y perjuicios debidos al acreedor, á no ser de los fijados por 
la ley, ó convenidos por los contratantes, son en jeneral, de la pérdida que 
ha sufrido, y del lucro de que se le ha privado, con las modificaciones de 
los artículos siguientes. 

Art. 223. 

El deudor no responde siuo de los daños y perjuicios que se han pre- 
visto, ó podido prever al tiempo del contrato, cuando no ha provenido de 
dolo suyo la falta de cumplimiento, á no ser en los casos especialmente de- 
terminados en este Código. 

Aun en el caso de que la falta de cumplimiento provenga de dolo del 
deudor, los daños y perjuicios que no están fijados por la ley, ó convenidos 
por los contratantes, no deben comprender, respecto de la pérdida sufrida 
por el acreedor y el lucro de que se le ha privado, sino lo que ha sido con- 
€ecuencia inmediata y directa de la falta de cumplimiento. 



de las obligaciones comerciales. 40 

Art. 224. 

Cuando la coDvenoion establece que el que deje de cumplirla pagará 
cierta suma por via de daños j perjuicios, no puede adjudicarse á la otra 
parte, una cantidad mayor ó menor. 

Art. 225. 

En las obligaciones que se limitan al pago de cierta suma, los danos 
y peijuicios provenientes de la demora en la ejecución, no consisten sino 
en la condenación en los intereses corrientes, escepto las reglas peculiares 
á las letras de cambio. 

Esos daños y peijuicios se deben sin que el acreedor tenga que jus- 
tificar pérdida alguna, y aunque de buena fé, el deudor no se considere tal. 

Solóse deben desde el diade la demanda, escepto los casos en que la 
ley hace correr los intereses ipso jure^ ó sin acto alguno del acreedor. 

SECCIÓN IT. 
DE LOS EFBCTOS DE LAB COaTENCIOBTES COIV BESPECTO A TEKCEKD. 

Art. 226. 

Las convenciones solo producen efecto, entre los contrayentes y su» 

representantes legales ó convencionales, l^o perjudican ni aprovechan á 

quien no ha intervenido en ellas, fuera del caso de los articulos 832, 833 
y 334. 

Art. 227. 

Los acreedores pueden ejercer todos los derechos y acciones de su deu-- 
dor, y oponer todas laa escapciones que le correspondan, escepto las que 
sean esclusivamente personales. 

Sin embargo, los acreedores no pueden usar de esa facultad, sino cuan- 
do el deudor rehusa ejercer los derechos y acciones que le pertenezcan. 
Los efectos de la acción intentada, solo aprovechan á los acreedores que la 
ejercen, fuera del caso de falencia ó quiebra. 

Art. 228. 

Pueden también los acreedores pedir & nombre propio rescisión do los 

actos ejecutados por el deudor en fraude de sus derechos dentro de un año^ 

13 



50 LIBRO II, TITULO I. 

contado desde el día en que llegaron á su noticia, sin perjuicio de las reso. 
luciones especiales en caso de quiebra. 

Para que la acción sea admisible, se necesita que haya de parte del 
deudor, intención de defraudar; y de parte de los acreedores, pérdida efec- 
tiva, (articulo 229). 

Art. 229. 



Hay intención de defraudar, cuando el deudor que conoce ó debe cono- 
cer su insolvencia, disminuye ó enajena sus bienes, aun(fue al hacerlo no 
se proponga precisamente defraudar á sus acreedores. 

Sin embargo, las enajenaciones por título oneroso, hechas á personas 
de buena fe, no pueden ser revocadas, aunque el acreedor haya tenido in. 
tención de defraudar. Es necesario que se pruebe ademas, que eladquirente 
tania noticia del fraude. 

Esa prueba no se requiere- en el caso de donatarios ó cesionarios por 
titulo lucrativo, sea cual fuere^su buena^fé. 



CAPITULO III. 
I>o las dÍT-ersas especies de ol>ligfaoioiies. 

SECCIÓN I. 
D8 LAB OBUGAOIONBS GOICDIGIONALKS. 

Art. 230. 

La obligación es condicional, cuando se contrae bajo condición. 
La condición es el suceso futuro é incierto, del cual se hace depender 
la fuerza jurídica de una obligación. 

Art. 231. 

Si alguno de los contrayentes fallece, antes del cumplimiento de la 
condición, sus derechos y obligaciones pasan á sus herederos. 

Esceptúase el caso en que la condición sea esencialmente personal, ó 
no pueda ser cumplida por los herederos. 



DE LAS OBLiaACIONES COMERCIALES* 51 



Art. 232. 



La coadicion cumplida en las obligaciones de dar, se retrotrae al di a 
en que se contrajo la obligación, y se considera como celebrada puramen- 
te desde el principio. 

8i la condición no se realiza, se considera la convención, como no 
celebrada. 

Art. 233. 

La obligación contraida, bajo condición de verificarse algún sucesa 
para dia determinado, caduca si llega este sin realizarse aquel. Sino hay 
tiempo determinado para la verificación del suceso, puede cumplirse la 
condición en cualquier tiempo. 

Art. 234. 

Contraída la obligación bajo condición deque no se verifique algún 
suceso en tiempo determinado, queda cumplida, si trascurre el tiempo 
sin verificarse. Se cumple igualmente, si antes del trascurso del tiempo, se 
hace evidente que el suceso no puede realizarse. 

Sino hay tiempo determinado, solo se considera cumplida la con* 
dicion, cuando viene á hacerse evidente que el suceso no puede reali- 
zarse. 

Art. 235. 

La condición de cosa absolutamente imposible, contraria á las bue^ 
ñas costumbres y prohibida por la ley, es nula é invalida la convención 
que de ella pende. 

Es válida la convención, si la imposibilidad es meramente relativa, 
como si se pactase que uno haria una obra que lees actualmente imposi- 
ble; pero que otro puede ejecutar, y que con esfuerzo, ejecutaría el obli- 
gado. 

Art. 236. 

La condición de no hacer una cosa imposible, no anula la obligación 
que con ella se contrae, sino que se tiene por no escrita. 

Art. 237. 

La condición de no ejecutar un acto contrario á la ley ó á las buenas 
costumbres, anula la obligación. 



52 libro ii, titulo i. 

Art. 238. 

Eb nula toda obligación con trai da bajo condición meramente potesta- 
tiva de parte del obligado. 

Pero si la condición no hiciere depender la obligación, meramente de 
la voluntad del obligado, sino de un hecho que está en su mano ejecutar 
ó no, la convención será válida. 

Art. 239. 

Toda condición debe cumplirse de la manera en que verosímilmente 
han querido los contrayentes que lo fuese. 

Art. 240. 

La condición se reputa cumplida, cuando ya sea el que la estipuló, ó 
aquel que se obligó, bajo de ella, es el que ha impedido su cumplimiento, 
á no ser que el obstáculo puesto al cumplimiento de la condición, solo sea 
la consecuencia del ejercicio de un derecho. 

Art. 241. 

El acreedor puede, pendiente el cumplimiento de la condición, ejer- 
cer todos los actos conservatorios de su derecho. 

Art. 242. 

La obligación contraida bajo condición suspensiva^ es la que depende, 
ó de un suceso futuro é incierto, ó de un suceso ya realizado, pero que 
las partes ignoran. 

En el primer caso, la obligación no existe hasta que el suceso so rea- 
lice. 

En el segundo, la obligación surte su efecto, desde el día en que se 
contrajo. 

Art. 243. 

Cuando la obligación se ha contraido bajo condición suspensiva, la 
cosa, objeto de la obligación, perece para el obligado que solo se ha com- 
prometido á entregarla en el caso de realizarse la condición. 

Si la cosa perece absolutamente sin culpa del obligado, la obligación 
no existe. 

Si la cosa se ha deteriorado sin culpa del obligado, ó si ha tenido 
xiumento, esos deterioros ó aumento son de cuenta del acreedor. 



DB LAS OBLIGACIONES COMERCIALES. 53 

Si la cosa se ha deteriorado por culpa del deudor, puede optar el acre o - 
dor entre resolver la obligación ó exijir la cosa en el estado en que se en- 
cuentre, con los daño» y perjuicios. 

Art. 244. 



La condición resolutoria es la que, cuando se verifica, ocasiona la 
revocación de la obligación, reponiendo las casas al estado que habrían te- 
nido, sino hubiese existido la obligación. 

Sin embargo, los derechos conferidos á tercero, ppndiente la condición, 
surtirán su efecto, á pesar de la resolución, siempre que la cosa les hubiere 
sido entregada. 

Art. 245. 

La condición resolutoria no suspende la ejecución de )a obligación, 
obliga solamente al acreedor, á restituir lo que ha recibido, en caso de ve- 
rificarse el suceso previsto en la condición. 

Los frutos se compensan con los intereses del precio. 

Para determinar á quien pertenecen las pérdidas ó deterioros que so- 
brevienen, pendiente la condición, se atiende ú las reglas establecidas en el 
articulo 243. 

Art. 246. 

La condición resolutoria se entiende implicitamente comprendida en 
todos los contratos bilaterales sinalagmáticos, para el caso en que una de 
las partes no cumpla su compromiso. Mas en los contratos, en que hay he 
chos ya realizados, los que se han cumplido quedan firmes y producen en 
cuanto á ellos, las obligaciones del contrato. 

Siendo implícita la condición, el contrata no se resuelve ipsojure^ como 
cuando se ha pactado la condición resolutoria. La parte á quien se ha fal- 
tado, puede optar entre forzar ala otra á la ejecución de la convención, 
cuando es posible, ó pedir la resolución con daños y perjuicios, (art. 218). 

La resolución debe reclamarse judicialmente; y según las circunstan- 
cias, pueden los Tribunales conceder un plazo al demandado. 

El derecho á pedir la resolución del contrato, cesa en caso de quie- 
bra. 



54 LIBRO II, TITULO I. 



SECCIÓN II. 



DE LAS OBLIGACIONES A PLAZO. 



Art. 247. 

La obligación á plazo es aquella para cuya ejecución se señala un tér- 
mino al deudor. 

El plazo difiere de la condición, en que no suspende la obligación, sino 
que retarda solamente la ejecución. 

Art. 248. 

Lo que se debeá plazo, fuera de los casos de quiebra, no p uede exijir- 
se antes de su vencimiento; pero lo que el deudor pagare voluntariamente 
antes del plazo, no lo podrá repetir. 

£n las obligaciones á plazo, los riesgos ó peligros de la cosa, son de 
cuenta del acreedor. 

Art. 249. 

El plazo se presume siempre estipulado en favor del deudor y del acree- 
dor, á menos que lo contrario resulte de la convención, ó de las circuns- 
tancias especiales del caso. 

Art. 250. 

En el plazo nunca se cuenta el dia de la fecha; de manera que una obli- 
gación á diez dias, pactada el 1. ^ de Enero, no vence el diez, sino el once. 

Siendo feriado el dia del vencimiento, la obligación será exijible el á\vL 
inmediato anterior que no fuere feriado. 

Art. 25L 

Cuando se habla de meses, se entiende el mes civil, de manera que 
una obligación á un mes, pactada el 1. ® de Febrero, vence el 1. ® de Mar- 
zo, aunque no alcance á treinta dias. 

Art. 252. 

La obligación en que por su naturaleza, no fuere esencial la designa- 
ción del plazo, ó que no tuviera plazo cierto, estipulado por las partes, ó 
señalado en este Código, será exijible diez dias después de su fecha. 



DE LAS 0BLraACT0XE3 COMERCIALES. 65 



SECCIÓN m 
d8 u8 obu6aci03ík8 altkrxativa8, 

Art. 253. 

La obligación ea alternativa, cuando el deudor, por la entrega ó la 
ejecución de una de las dos cosas comprendidas en la obligación, se libra 
de dar ó hacer la otra. 

Art. 254. 

La elección pertenece siempre al deudor, sino se lia concedido c?- 
presamente al acreedor. 

Si el que ha de hacer la elección muere sin ejecutarla, eso derecho 
pasa á sus herederos. 

Art. 255. 

El deudor puede librarse, entregando cualquiera de las dos cosas 

prometidas; pero no puede obligar al acreedor á recibir parto do una y 

parte de otra. 

Art. 256. 

Si una do las dos cosas prometidas no podia ser materia de la obliga- 
cion, se considera esta pura y simple, aunque contraida como alterna- 
tiva. 

Art. 257. 

La obligación alternativa se convierte en simple, si una de las dos 
cosas prometidas perece, aunque sea por culpa del deudor, y no puede ser 
entregada. 

En este caso, el deudor debe entregar la que hubiere quedado, sin que 
ni él cumpla con ofrecer, ni el acreedor pueda exijirle el precio de la otra. 

Si ambas han perecido, y solo una por culpa del deudor, debe entre- 
gar el precio de la última que ha perecido. 

Art. 25S. 

Cuando eu los casos previstos en el articulo precedente, correspon- 
diera por la convoDcion la elección al acreedor, ó solo una de las cosas ha 
perecido, y entonces, si ha sido sin culpa del deudor, debe el acreedor 



60 LIBRO II, TITULO I. 

tomar la que quede; y si ha perecido por culpa del deudor, puede pedir e] 

acreedor la cosa que existe, ó el precio de la que ha perecido; ó las dos 

cosas han perecido y entonces, si ha habido culpa del deudor, respecto de 

las dos, ó de una de ellas, puede el acreedor á su arbitrio, pedir el precio 

de cualquiera de las dos. 

Art. 259. 

Si las dos cosas han perecido sin culpa del deudor, la obligación se 

cstingue. 

Art. 260. 

Los mismos principios se aplican al caso en que hay mas de dos cosas 
comprendidas en la obligación alternativa. 

Art. 261. 

Si la alternativa consiste en dar ó hacer alguna cosa á favor de tal ó 
tal persona, el deudor se libra, cumpliendo, respecto de una de ellas, cual 
mas quisiere; y estas no pueden obligarle á satisfacer por mitad á las dos. 

SECCIÓN IV. 
DK LAS OBLIOACIONKS B0LIDAK1A8. 

Art. 262. 

Las obligaciones son solidarias, ó consideradas, respecto de los acree- 
dores, 6 con relación á los deudores. 

La solidaridad entre los acreedores de una misma cosa, es el derecho 
que cada uno tiene de reclamar el pago en su totalidad. 

La solidaridad entre los deudores, es la obligación impuesta á cada uno 
de ellos, de pagar solo por todos, la cosa que deben en común. 

Art. 263. 

La solidaridad nunca se presume, sino que debe estipularse espresa- 
raente. Es un principio común á la solidaridad entre los acreedores y 
entre los deudores. 

Art. 264. 

La regla espresada en el artículo anterior solo cesa en el caso de que 
la solidaridad tenga lugar ipsojure, en virtud de disposición de la ley. 



DE LAS OBLIOACIONES COMERCIALES. 



57 



'« 



Art. 265. 

No deja de ser solidaria una obligación, aunque uno de los codeudo-- 
res esté obligado al pago de diverso modo, por ejemplo, si uno se ha obli- 
gado condicionalmente, mientras que la obligación del otro sea simple, o si 
uno goza de plazo, que no tiene el otro. 

Aun en el caso de ser simple la obligación, si uno de los deudores no 
tiene capacidad para obligarse, ó llegase á estado de insolvencia, deberán 

sufrir BU parte los demás. 

•• 

Art. 266. 

Siempre que dos ó mas personas se constituyen en la* obligación de 
dar una cosa ó ejecutar un hecho, que en su cumplimiento sean indivisi- 
bles, será considerada solidaria la obligación, aun cuando se contraiga con 
cláusulas de simple. 

Art. 267. 

Los efectos déla solidaridad entre los acreedores son: 

1. ® Que cualquiera de los acreedores tiene el derecho de pedir el 
pago total del crédito. 

2. ^ Que el pago hecho á uno de los acreedores, libra ^al deudor - res- 
pecto de los otros, sin que eso impida que los acreedores puedan reclamar 
entre si la división de 16 pagado por el deudor. 

8. ® Que cualquier acto que interrumpe la prescripción, respecto de 
uno de los acreedoi'es, aprovecha á los otros, 

4.® Que el deudor puede pasrar indistintamente á cualquiera de los 
acreedores, mientras no Jba sido judicialmente demandado por alguno de 
ellos. 

5. ^ Que la remisión hecha por uno de los acreedores, libra al deudor 
respecto de los otros, si estos no le habian judicialmente demandado todavi<a. 

Art. 268. 

Los efectos de la solidaridad entre los deudores son: 
1.®* Que el acreedor tiene el derecho de pedir la totalidad del cré- 
dito al deudor que elijiere, el cual está obligado á pagarla por entero, sin 
que pueda pretender la división entre los demás deudores. 

2. ^ Que la demanda deducida, contra uno de los deudores, no impide 
al acreedor que demande á los otros. 

• 3. ® Que lá demanda deducida, contra uno da los deudores, interrum- 
pe la prescripción respecto de todos. 

15 



58 LIBRO II, TITULO I. 

4. ® Que produce el mismo efecto el reconocimiento de la deuda, veri- 
ficado por uno de los co-deudores. 

5. ^ Quo la demanda de intereses, contra uno de los deudores, los hace 
correr respecto de todos. 

6. ^ Que si la cosa debida ha perecido por culpa de uno ó mns de los 
deudores, ó después de haber incurrido en mora, los otros no quedan exo- 
nerados de pagar el precio de la cosa; pero solo aquellos responderán de 
los daños y perjuicios. 

7. ® Que el pago verificado por uno de los codeudores libra á todos 

respecto del acreedor. 

Art. 269. 

La obligación coutraida solidariamente respecto al acreedor, se di* 
vide ipso jure entre los co-deudores, que no responden entre sí, sino por la 
cuota que lescorresponde. 

Art. 270. 

Si el negocio que ha dado lugar á la deuda solidaria, no interesare 
sino á uno de los co-deudores, responderá este de toda la deuda á sus cor- 
reos que, no serán considerados con reí ación á él, sino como sus fiadores- 

Art. 271. 

£1 correo de una deuda solidaria que la paga integra, solo puede re- 
petir contra los demás por la parte que á cada uno toca. 

Art. 272. 

El deudor solidario, demandado por el acreedor, puede oponer todas 
las escepcionesque resulten de la naturaleza de la obligación y las que le 
sean personales, asi como las comunes á los demás deudores. 

No puede oponer las escepciones que sean meramente personales á 



alcruno de los otros deudores. 

o 



Art. 273. 



El acreedor que consiente en la división de la deuda, respecto de 
imo de los deudores, conserva su acción solidaria contra los demás, coa 
deducción de la parte correspondiente al deudor á quien ha exonerado do 
la solidaridad. 

Art. 274. 
El acreedor que reciba la parte de uno de los deudores, aunque no re- 



DE LAS OBLIGACIONES COMEUCIALES. 59 

serve en el resguardo la solidaridad, ó sus derechos en general, no se en- 
tiende que renuncia á la solidaridad, sino en lo que toca á ese deudor. 

Art. 275. 

No se considera que el acreedor exonera de la solidaridad al deudor, 
aun cuando reciba de él una suma igual á la parte que le corresponde, si no 
dice en el resguardo que la recibe por su parte. 

Lo mismo sucede cou la demanda deducida contra uno de los deu- 
dores por su parlej si este no se ha conformado á la demanda, ó no ha in- 
tervenido sentencia definitiva. 

Art. 276. 

El acreedor que recibe separadamente, aunque no reserve sus derechos 
la parte de uno de los deudores en los intereses del crédito, no pierde la 
solidaridad, sino relativamente á los intereses vencidos; pero no á los fu- 
turos ni al capital, á no ser que el pago separado se haya continuado 
por diez años. 

Art. 277. 

Cuando uno de los deudores viene á ser heredero único del acreedor, 
ó cuando este viene á ser heredero único de alguno de los deadores, la 
confusión estingue el crédito, solo en la parte correspondiente al acreedor 
ó deudora quien se hereda. 

SECCIÓN V. 

nt las obligaciones d1yi8iblb8 £ indivisibles. 

Art. 278. 

Las obligaciones, aunque sean divisibles por su naturaleza, deben 
ejecutarse entre deudor y acreedor, como si fueran indivisibles. 

La divisibilidad solo tiene aplicación cuando son varios acreedores ó 
deudores por contrato ó por sucesión. 

Art. 279. 

Cuando son varios los acreedores ó deudores por contrato, el derecho 
y la obligación se dividen ipsojurcy entre todos los individuos enumerados 



1 



» 



y 



CO LIBRO II, TITULO I. 

conJQDtamentCy sea como acreedores ó deudores do una misma cosa, á no 
ser que disponga de diverso modo la ley ó la convención. 

Art. 280. 

Cuando son varios los acreedores ó deudores, por título de sucesión, 
no pueden exijir la deuda, ni están obligados á pagarla, siná. por las par- 
tes que les corresponden, como representantes del acreedor ó deudor. 

Art. 281. 

El principio establecido en el articulo precedente, admite escepcion res- 
pecto de los berederos del deudor: 

1. ® En caso que la deuda sea hipotecaria. 

2. ^ Cuando es de especie determinada. 

3. ^ Cuando so trata de deuda alternativa á elección del acreedor de 
dos cosas, de las cuales una es indivisible. 

4. ^ Cuando uno solo do los berederos ba sido gravado con toda lu 
deuda, por el testamento ó por la partición. 

5. ^ Cuando resulta, sea de la naturaleza de la obligación, sea de la 
cosa objeto de ella, sea del fin que se han propuesto las partes en el con- 
trato, que la intención de los contrayentes ha sido que la deuda no pueda 
cubrirse parcialmente. 

En los dos primeros casos, el heredero que posee la cosa debida ó el 

fundo hipotecado, puede ser perseguido por el todo, salva su acción contra 

sus coherederos. Con esta misma calidad, puede ser perseguido por el todo 

el heredero en el tercer caso, con arreglo á las disposiciones de la sección 

8. ^ de este capitulo. En el cuarto caso, el heredero encargado del pago, 

y en el quinto, cualquiera de los herederos puede ser reconvenido por el 

todo, salva su acción contra los demás coherederos. 

• •• 

Art. 282. 

Cualquiera de los herederos del acreedor puede exijir en su totalidad 
la ejecución de la deuda indivisible; pero no puede uno solo hacer remisión 
de la deuda, ni recibir, en lugar de la cosa, el precio de ella. 

Sin embargo, si alguno de los herederos ha remitido la deuda, ó reci- 
bido el precio de la coga indivisible, su coheredero no puede reclamarla, 
sin abonar la porción del que ha hecho la remisión, ó ha recibido el precio. 

Art. 283. 

El heredero deí deudor que es demandado por la totalidad de la obli- 



.^i 



DB LAS OBLIGACIONES COMERCIALES 61 

gacion puede pedir término para citar á eus coherederos, á no ser que sea 
de tal naturaleza la obligación, que solo pueda ser cumplida por el deman- 
dado. En tal caso, solo este será condenado, dejándole á salvo la acción 
contra sus coherederos. 



SECCIÓN VL 

9e las obu6aííone8 con claikila pkkalr 

Art. 284. 

La cláusula penal, es^qnellaen cuya virtud, una persona, para ase* 
gurarla ejecución de la convención, se obliga á alguna pena, en caso de 
falta de cumplimiento. 

Art. 285. 

La nulidad de la obligación principal, trae consigo, la de la cláusula 
penal. 

La nulidad de esta, no importa la de la obligación principal. 

Art. 286. 

La cláusula penal es válida, aun cuando se agrega á obligación cu3'o 

cumplimiento no puede exíjirse judicialmente, pero que no es reprobada 

por derecho. 

Art. 287. 

El acreedor, cuyo deudor ha incurrido en mora, puede á su arbitrio 
exijir la pena estipulada ó la ejecución de la obligación principal, (arl^ 
culo 288). 

Art. 288. 

La cláusula penal, es la compensación de los daños y perjuicios que 
se irrogan al acreedor, por la falta de cumplimiento de la obligación 
principal. 

No puede, pues, pedir á la vez la obligación principal y la pena, á 
no ser que se haya asi pactado espresamente. 

Sin embargo, si habiendo optado por el cumplimiento de la obliga- 
ción, no consiguiera hacerlo efectivo, puede pedir la pena. 

16 



62 libro ii, titulo i. 

Art. 289. 

Sea que la obligación principal contenga ó uo, plazo en que deba cum- 
plirse, no se incurre en la pena, sino cuando el obligado á entregar, á to- 
mar, ó á hacer, ha incurrido en mora, (artículo 213). 

Art. 290. 

Incurre en la pena estipulada, el deudor que no cumple dentro del 
tiempo debido, aun cuando la falta de cumplimiento provenga de justas 
causas, que le hayan imposibilitado de verificarlo. 

Sin embargo, si la obligación principal es de entregar cosa determina- 
da, y esta perece, no tiene lugar la pena, en los casos en que el deudor no 
«ca responsable de la obligación principal. 

Art. 291. 

Cuando la obligación principal se haya cumplido en parte, la pena se 
pagará á prorata por lo no ejecutado. 

Art. 292. 

Guando la obligación primitiva contraída con cláusula penal es de cosa 
indivisible, y son varios los deudores por sucesión ó por contr ato, se incur- 
re^en la pena por la contravención de uno solo de los deudores, y puede ser 
exijida por entero del contraventor, ó de cada uno de los codeudores por su 
parte y porción, salvo el derecho de estos para exijirdel contraventor que 
les devuelva lo que pagaron por su culpa. 

Art. 29a, 

Si la obliga<;ion indivisible contraida con cláusula penal es á favor de 
varios contra varios, sea por herencia ó por contrato, no se incurre en la 
pena total, caso de obstáculo puesto por uno de los deudores á alguno de 
los acreedores, sino que solo el causante del obstáculo incurre en la pena, 
y se adjudica únicamente al perturbado, ambos proporcionalmente ásu ha- 
ber hereditario, ó cuota correspondiente. 

Art. 294. 

Guando la obligación primitiva con cláusula penal es divisible, solo se 
incurre en la pena por aquel de los herederos del deudor que contraviniere 
á la obligación, y solo por la parte que le toca «n la obligación principal, 
sin que haya acción contra los que la han cumplido. 



DE LAS OHLiaACIONES COMERCIALES. 63 

Esta regla admite escepciou, cuaudo, habiéndose agregado la cláusula 
penal con el fin espreso de que la paga no pudiese verificarse por partes, uii 
coheredero ha impedido el cumplimiento de la obligación en su totalidad- 

En tal caso, puede exíjirse de él toda la pena. 



CAPITULO IV. 

I>o la inteirpirctacioii <le las eonvencioncfir. 

Art. 295. 

Las palabras de los contratos y convenciones deben entenderse en el 
sentido que les dá el uso jeneral, aunque el obligado pretenda que las ha 
entendido de otro modo. 

Art. 296. 

Siendo necesario interpretar las cláusulas de un contrato, servii*án para 
la interpretación las bases siguientes: 

1. ^ Habiendo ambigüedad en las palabras, debe buscarse mas bien 
la intención común de las partes, que el sentido literal de los términos. 

2. ^ Las cláusulas equivocas ó ambiguas deben interpretarse por me- 
dio de los términos claros y precisos empleados en otra parte del mismo 
escrito, cuidando de darles, no tanto el significado que en jeneral les pu* 
diera convenir, cuanto el que corresponda por el contesto jeneral. 

8. ^ Las cláusulas susceptibles de dos sentidos, del uno de los cuales 
resultaría la validez, y del otro la nulidad del acto, deben entenderse en el 
primero. 

Si ambos dieran igualmente validez al acto, deben tomarse en el sen« 
tido que mas convenga á la naturaleza de los contratos, y á las reglas de 

la equidad. 

4. * Los hechos de los contrayentes, subsiguientes al contrato, que 
tengan relación con lo que se discute, serán la mejor esplicacion de la 
intención de las partes al tiempo de celebrar el contrato. 

5. ^ Los actos de los comerciantes nunca se presumen gratuitos. 

6. ^ El uso y práctica jeneralmente observada en el comercio, de 
igual naturaleza, y especialmente la costumbre del lugar donde debe 
ejecutarse el contrato, prevalecerá sobre cualquiera intelijencia en con- 
trario, que se pretenda dar á las palabras. 

7. ^ En los casos dudosos que no puedan resolverse según las bases 



66 libro ii, titulo ii. 

Art. 303. 

La ftceptacíon puede ser tácita, que es la que resulta de haberse 
empezado á ejecutar el encargo por el mandatario. 

Aceptado el mandato, está obligado el mandatario á ejecutarlo, j 
responde de los daños que resulten al mandante de su falta de cumpli- 
miento. 

Esceptúase el caso de renuncia, conforme á lo dispuesto en el articulo 

siguiente: 

Art. 304. 

£1 mandatario puede en cualquier tiempo renunciar al mandato, ha- 
ciendo saber al mandante su renuncia. 

Sin embargo, si esa renuncia perjudica al mandante, deberá indemni- 
zarle el mandatario, á no ser que: 

1.^ Dependiese la ejecución del mandato de suplemento de fondos, 
y no los hubiese recibido el mandatario, ó fueran insuficientes. 

2. ^ 8e encontrase el mandatario en la imposibilidad de continuar el 
mandato, sin sufrir personalmente un perjuicio considerable. 

Art. 305. 

El mandato es jeneral para todos los negocios del mandante, ó espe- 
cial para cierto negocio. 

Art. 306. 

El mandato comercial, por jenerales que sean sus términos, solo pue- 
den tener por objeto actos de comercio. 

Kunca se estiende á actos que no son de comercio, si espresamente no 
86 dispusiera otra cosa en el poder 

Art. 307. 

El mandato puede ser absoluto, esto es, tal que se deje al mandatario 
obrar como le parezca, ó limitado, prescribiéndole reglas bajo las que 
deba dirijirse. 

Cuando en el poder se hace referencia á reglas ó instrucciones espe- 
ciales, se consideran estas como parte integrante de aquel. 

Art. 308. 

El mandante responde por todos los actos del mandatario, siempre 
que sea dentro de los términos del mandato. 



DBL MANDATO Y DE LAS COMISIÓN E3,^ 67 

No está obligado por lo qae se ha hecho escediendo el mandato, sitia 
en cnanto lo haja ratificado espresa ó tácitamente, (articulo 332). 

Art. 809. 

El que encarga cierto negocio, se entiende que faculta para todos lo» 
actos que son indispensables para ejecutarlo, aun cuando no se espreseu 
al conferir el mandato. 

Si la ejecución se deja al arbitrio del mandatario, queda obligado el 
mandante á cuanto aquel prudentemente hiciere (articulo 342) con el fin de 
consumar su comisión. 

Art. 21 a. 

£1 mandante debe abonar al mandatario todos los gastos que hayxc 
hecho para llenar su encargo, indemnizándole de las anticipaciones quo 
haya hecho y de las pérdidas que haya eufrido, y pagándole el salario esí- 
tipulado ó el que fuere de uso, caso de no mediar estipulación. 

Si no hay culpa imputable al mandatario, no puede el mandante escu- 
sarse de hacer ese abono, aun cuando el negocio hubiese dado malos resul- 
tados ni pedir la reducción del importe, alegando que pudiera haberse gas- 
tado menos. 

Art. 81T. 

El interés de las anticipaciones hechas para el cumplimiento del man- 
dato, se debe por el mandante, desde el dia de esas anticipaciones debida- 
mente justificadas. 

Art. SV2. 

El mandante debe también indemnizar al mandatario de los daños que 
sufra por vicio ó defecto de la cosa comprendida en el mandato, aunque 
aquel los ignorase. 

Art. 313. 

Cuando el mandatario ha sido nombrado por varias perdonas para un 
negocio común, cada una le está solidariamente obligada por los efectos 
del mandato. 

Por el contrario, si diversos individuos que no sean socios, han reci* 
bido el mismo encargo del propio mandante, no se obligan solidariamente 
hacia el mandante, á no ser que la solidaridad se hubiere estipulado e» 
presamente. 



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:;j 68 LIBRO ir, titulo ii. 

Art. 814. 



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Si el mandatario contratase á nombre propio, queda personalmente 
obligado, aunque el negocio sea por cuenta del mandante, (art. 8S7). 

Art. 315. 

Habiendo diferencia entre un tercero y el mandatario que contrató con 
aquel á nombre del mandante, quedará libre de toda responsabilidad el 
mandatario, presentando el mandato ó la ratificación de la persona por 
cuya cuenta contrató. 

Art. 316. 

Si el mandatario, teniendo fondos ó crédito abierto del mandante, com- 
prase á nombre propio algún objeto que debiese comprar para el mandante, 
por baber sido individualmente designado en el mandato, tendrá este ac< 
cion para obligarle á la entrega de la cosa comprada. 

Art. 317. 

El mandatario que tuviese en su mano fondos disponibles del man- 
dante, no puede rehusarse al cumplimiento de sus órdenes, relativamente 
al empleo ó disposición de aquellos, so pena de responder por los danos y 
perjuicios que de esa falta resultaren. 

Art. 318. 

El mandatario responde, no solo del dolo, sino de las omisiones ó nc- 
glijencias que cometa en la administración del mandato. 

La responsabilidad relativa á las culpas se aplica con menos rigor al 
mandatario gratuito que al asalariado. 

Art. 319. 

El mandatario está obligado aponer en noticia del mandante los he- 
chos que sean de tal naturaleza que puedan influir para revocar el mandato- 

Aet. 820. 

£1 mandatario puede nombrar sostituto, con tal que el mandante no se 
lo haya prohibido; pero responde de los actos del sostituto: 
1. ^ Cuando no se le hubiera dado facultad de sostituir. 



DEL MANDATO Y DE LAS COMISIONES. CO 

2. ^, Cuando esa facultad le hubiese sido conferida sin designar por- 
fiona, y él hubiese elejido una notoriamente incapaz ó insolvente. 

£n ambos caso^, puede también el mandante dirijir su acción contra el 
sustituto. 

Art. 321. 

« 

Cuando son varios los mandatarios designados en un miamo instru- 
mento, se entiende que todos son constituidos para obrar en defecto, y 
«lespnea de los otros, por el orden del nombramiento, á no ser que se de- 
clare espresameute en el mandato que deben obrar solidaria y conjunta, 
mente. 

En este último caso, aunque no todos acepten, la muyoria de los 
nombrados podrá ejecutar el mandato. 

Art. 322. 

El mandatario está obligado á dar cuenta de su administración, en- 
tregando los documentos relativos, y á abonar al mandante lo que haya 
recibido en virtud del mandato, aun en el caeo de que ]o que hubiera re- 
cibido no le fuese debido al mandante. 

Art. 323. 

El mandatario debe intereses de las cantidades que ha destinado á 
uso propio, desde la fecha del destino que les dio, y del saldo que tiene 
que entregar desde que cae en mora de verificar la entrega, (art. 213). 

Art. 324. 

El mandatario tiene derecho para retener, del objeto de la operación 
que le fué encomendada, cuanto baste para el pago de todo lo que se le 
debiere en consecuencia del mandato. 

Art. 325. 

El mandatario que obra bajo este concepto, no es responsable á la otra 
parte, sino cuando se obliga espresamente á ello, ó cuando traspasa los li- 
mites del mandato, sin darle conocimiento suficiente de sus poderes. 

Art. 326. 

El mandato acaba: 

1. ^ Por la conclusión del negocio objeto del mandato. 

2. ^ l*or la revocación del mandato. 

18 



70 LIBRO II, TITULO II. 

3. ® Por la reuuncia del mandatario, 

4. ^ Por la maerte, la interdicción ó el concurso formado á los ble* 
nea del mandante ó mandatario. 

5. ® Por el casamiento de la mujer comerciante que dio ó recibió el 
mandato, cuando el marido negase su autorización en la forma determi-» 
nada en el artículo 15. 

Art. 827, 

El mandante puede revocar el mandato cuando le parezca, y obligar 
al mandatario, si fuero necesario, á que le devuelva el instrumento otor. 
gado, 

Art. 828, 

« 
El nombramiento de nuevo mandatario para el mismo negocio, impor^ 

ta revocación del primero desde el dia que se le hizo saber á este. 

Art. 829. 

La revocación notificada á solo el mandatario, no puede alegarse 
contra el tercero que ha contratado, ignorando la revocación, salvos loa 
derechos del mandante contra el mandatario. 

Art. 830. 

La muerte del mandante ó su incapacidad civil, no peijudica la va* 
lidez de los actos practicados por el mandatario, hasta que reciba la no- 
ticia; ni tampoco la de los actos sucesivos que fuesen consecuencia de 
los primeros, y so necesitasen para el cumplimiento del negocio prin- 
cipiado. 

Art. 831. 

En caso de muerte del mandatario, .sus herederos ó representantes 
legales deben hacerlo saber al mandante, j mientras recibiesen nuevas 
órdenes, deben cuidarlos intereses de este, y concluir los actos de jestion 
empezados por el mandatario, si de la mora pudiese resultar daño al 
mandante. 

Art. 832. 

La jestion de negocios comerciales es el hecho puramente voluntario 
del que hace por otro un acto de comercio, sin saberlo el propietario. 



DEL MANDATO Y DE LAS COMISIONES. 71 

Lajestion deán negocio comercia], ignorándolo el dueño, obliga & 
este, cuando la hubiere aprobado ó le resultare una utilidad evidente. 

Art. 333. 

El comerciante que promete el hecho de un tercero, se obliga & eje- 
cutarlo personalmeute, ó á pagar la indemnización correspondiente, si el 
tercero no verifica el hecho ó acto prometido. 

Art. 334. 

Si la promesa consistiera en una obligación de dar, debe el promiten^ 
te, en todos los casos, dar lo prometido, sin que se le admita dar la iudem- 
zacion, á no ser que la dación se hubiese hecho imposible. 

El que acepta la promesa del hecho de un tercero queda obligado á 
este, como si con él hubiere contratado. 

En todos los casos, la ratificación del tercero convierte el noto en un 
verdadero mandato con todos sus efectos legales. 

CAPITULO II. 



X>e las eoiiiiiBloii.ofii 4% consifCTiaeioiieM, 

Art. 835. 

La comisión es el mandato para una ó mas operaciones de comercio 
individualmente determinadas, que deben hacerse y concluirse á nombre 
del comisionista, ó bajo la razón social que represente, (art. 300). 

Art. 336. 

* Entre el comitente y el comisionista, hay la misma relación de dere* 
rechosy obligaciones que entre el mandante y el mandatario, con las am- 
pliaciones ó limitaciones que se prescriben en este capitulo. 

Art. 887. 

£1 comisionista queda directamente obligado hacia las personas con 
quienes contratare, sin que estas tengan acción contra el comitente, ni este 
contra aquellas, á no ser que el comisionista hiciere cesión de sus derechos 
ú favor de una de las partes. 



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i'¿ ).IBUO II, TITULO ir. 



Art. 338. 



Competen al comitente, mediante la cesión, todas las escepciones que 
podria oponer el comisionista; pero no podrá alegar la incapacidad de este, 
aunque resulte justificada, para anular los efectos de la obligación quo con- 
trajo el comisionista. 

Art. 339. 

£1 comisionista es libre de aceptar ó rehusar el encargo que se le ha- 
ce. Si rehusa, debe dar aviso al comitente por el correo mas próximo al dia 
en que recibió la comisión; si no lo hiciere, será responsable de los da- 
ños y perjuicios que hayan sobrevenido al comitente por efecto directo de 
no haberle dado el aviso. 

Sin embargo, el comerciante que fuese encargado por otro comercian- 
te de dilijencias para conservar un cré^lito, ó las acciones que las leyes otor- 
guen, no puede dejar de aceptar la comisión, en el caso de que, rehusán- 
dola, se perdiere el crédito, ó los derechos cuya conservación se trataba de 
asegurar, (artículo 340). 

Art. 340. 

El comisionista que se niega á aceptar el encargo que se le hace, está 
sin embargo obligado á asegurar la conservación de los efectos de que so 
trata, y evitar todo peligro inminente, hasta que el comitente le haya tras- 
mitido sus órdenes. 

Si esas órdenes no le llegan en un espacio proporcionado á la distancia 
del domicilio del comitente, puede solicitar el depósito judicial de los efec- 
tos, y la venta de los que sean suficientes para cubrir el importe de los gas- 
tos suplidos por el comisionista en el recibo y conservación de los mismos 
efectos. 

Art. 841. 

Igual diligencia debe practicar el comisionista, cuando el valor presun- 
to de los objetos consignados, no pueda cubrir los gastos que t£pga que de- 
sembolsar por el trasporte y recibo de ellos. 

El Juez acordará el depósito, y proveerá á la venta, oyendo á los acree- 
dores de dichos gastos y al apoderado del dueño de los efectos, si alguno 
se presentare. 

Art. 342. 

£1 comisionista que aceptase el mandato cspresa ó tácitamente, está 



LEL MANDATO Y DE LAS COMISIONES. 73 

obligada á cumplirlo, conforme á las órdenes é instrucciones del comitente. 
En defecto de estas, ó en la imposibilidad de recibirlas en tiempo opor- 
tuno, ü si le hubiese autorizado para obrar á su arbitrio, ú ocurriese suceso 
imprevisto, podrá ejecutar la comisión, obrando como lo haria en negocio 
propio, y conformándose al uso del comercio, en casos semejantes. 

Abt. 343. 

La comisión es indivisible. Aceptada en una parte, se considera acep- 
tada en el todo, y dura mientras el negocio encomendado no esté comple- 
tamente concluido. 

Art. 344. 

Sean cuales fuesen las palabras de que el comitente use en la corres- 
pondencia, desde que pida ü ordene á su corresponsal que haga afgana co- 
sa, se entiende que le dá facultad suficiente para todo lo que tiene relación 
^on la operación ordenada (artículo 309). 

Art. 345. 

El comisionista que se comprometiera á anticipar los fondos necesa- 
rios para el desempeño de la comisión puesta á su cuidado, bajo una forma 
determinada de reembolso, está obligado á observarla y á llenar la comisión, 
sin poder alegar falta de provisión de fondos; salvo si probare el descrédito 
notorio del comitente por actos positivos supervinientes. 

Art. 346. 

El comisionista que se apartare de las instrucciones recibidas, 6 en la 
ejecución de la comisión no satisfaciere á lo que «s de estilo en el comercio, 
responderá al comitente por los daños y perjuicios. 

Sin embargo, será justificable el eseeso de la comisión: 

1. ^ Si resultase ventaja al comitente. 

2. ^ Si la operación encargada no admitiese demora, ó pudiese resul- 
tar daño de la tardanza, siempre que el comisionista haya obrado según la 
costumbre jeneralmente practicada en el comercio. 

3. ^ Si mediare aprobación espresa del comitente ó ratificación con 
entero conocimiento de causa [articulo 308J. 

Art. 347. 

Todas las consecuencias d€ un contrato hecho por un comisionista con- 

19 



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74 



LIBRO II, TUULO II. 



tra las iustituciones de su comitente, ó con abuso de sus facultades, scráu 
de cttcuta del mismo comisionista, sin perjuicio de la validez del contrato. 

En consecuencia de esta disposición, el comisionista que haga una enu^ 
jenacion por cuenta ajena á inferior precio del que le estaba marcado, abo^ 
nará á su comitente el perjuicio que se le baya seguido por la diferencia 
del precio, subsistiendo no obstante la venta. 

En cuanto al comisionista que encargado de hacer nna compra se hu- 
biere esoedido del precio que le estaba señalado por el comitente, queda á 
arbitrio de este aceptar el contrato como se hizo, ó dejarlo por cuenta 
del comisionista, á menos que este se conforme en percibir solamente el 
precio que le estaba designado, en cuyo caso no podrá el comitente dese- 
char la compra que se hizo de su orden. 

Si el esceso del comisionista estuviere en que la cosa comprada no 
fuese de la calidad que se le había encomendalo, no tiene obligación el 
comitente de hacerse cargo de ella. 

Abt. 3^t8. 

Es de cargo del comisionista cumplir con las obligaciones prescriptas 
por las leyes y reglamentos fiscales, en razón de las negociacioDea que se 

« 

le han encomendado. 

Si contraviniere á ellas 6 fuere omiso en su cumplimiento, será suy£^ 
la responsabilidad. 

Pero si en la contravención ú omisión hubiere procedido con órdeu 
espresa del comitente, responderán ambos in solidum. 

Aet. 849. 

El comisionista debe comunicar puntualmente á su comitente todas 

las noticias convenientes sobre las negociaciones que puso á su cuidado 

para que este pueda confirmar, reformaré modificar sus ordena, y en el 

caso de haber concluido la negociación deberá indefectiblemente darle avi* 

so por el correo mas inmediato al dia en que se cerró el convenio. 

De no hacerlo, serán de su cargo tudos los perjuicios que pudieran 

resultar de cualquiera mudanza que cu el intermedio acordare el comitente 

sobre las instrucciones. 

Art, 850. 

El comitenj;e que no responde por el correo mas próximo al dia en 
que recibió la carta de aviso en que el comisionista le informa del resultada 
de la comisión, se presume que aprueba la conducta del comisionista, aun- 
que hubiese escedido los límites del mandato. 



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pel mandato y de las comisiones. 75 

Abt. 351. 

El comisionista responde de la baena conservación de los efectos, 
ya sea que le hayan sido consignados, que V>» haya compado 6 recibido 
en depósito, ó para remitirlos á otro lugar, salvo caso fortuito ó de fuerza 
mnyor, ó si el deterioro proviniese de vicio inherente á la cosa. 

Art. 352. 

El comisioniéta está obligado á dar aviso sin pérdida de tiempo al co- 
mitente, de cualquier daño que sufriesen los efectos existentes en su poder, 
y á hacer constar en forma legal el verdadero orijen del daño. 

Art. 853. 

Las mismas dilijencias debe practicar el comisionista, siempre que al 
recibirse do los efectos consignados, notare que se hallan averiados, dismi- 
nuidos, ó en estado distinto del que conste en las cartas de porte ó fleta- 
mentó, facturas ó cartas de aviso. 

Si el comisionista fuese omiso, tendrá acción el comitente para exijir* 
le que responda de los efectos en los términos designados, por los cono- 
cimientos, cartas deporte, facturas ó cartas de aviso, sin que pueda admitir* 
sele otra escepcion que no sea la prueba de haber practicado las referidas 
diligencias. 

Art. 854. 

Si ocurriese en los efectos consignados alguna alteración que hiciese 
urjente la venta para salvar la parte.posiblo de su valor y fuese tal la pre- 
mura que no haya tiempo para dar aviso al propietario y aguardar sus órde- 
nes, acudirá el comisionista al Juez L. de Comercio ó Alcalde Ordinario 
respectivo, el cual autorizará la venta en martillo público, ábenefi(íio y por 
cuenta de quien perteneciere. 

Art. 855. 

El comisionista puede sustituir en otro la comisión, aun cuando para 
ello no tenga espresas facultades, si asi lo exijiere la naturaleza de la ope* 
ración, ó si fuere indispensable por algún caso imprevisto ó insólito. 

La sustitución puede hacerla á su nombre, ó al del comitente. En el 
primereado, continúa la comisión por medio del «üb^oomisionista. En el 
segundo, pasa enteramente á este. 



76 libro 11, titulo it. 

Art. 356. 

£1 comíeioiiista que ha hecho la sustitución, en virtud de facultades 
que al efecto tuviera, ó por exijirlo la naturaleza de la operación, ó por 
resultado de un caso imprevisto, no responde por los actos del sub-comi- 
sionista, probando que le transmitió fielmente las órdenes del comitente 
y q^e aquel gozaba de crédito en el comercio. 

8i la sustitución se hubiera hecho sin necesidad y sin mediar autori- 
zación, el comitente tiene acción directa contra el sustituido y el sustitu- 
yente. 

Art. 357. 

£u ningún caso tendrá el comitente que pagar mas de una comisión, 
á no ser que se tratase de diversos negocios, ó de operaciones que deban 
realizarse en distintas plazas. 

Art. 358. 

£1 comisionista no puede alterar la marca de los efectos que hubiere 
comprado ó vendido por cuenta ajena, á no ser que tuviere para ello orden 
espresa del comitente. 

Art. 359. 

Todas laá economías y ventajas que consiga un comisionista en los 
contratos que haga por cuenta ajena, redundarán en provecho del comi- 
tente. 

Art. 360. 

Cuando el comisionista, ademas de la comisión ordinaria, percibe otra 
llamada de garanfiay corren de su cuenta los riesgos de la cobranza, que< 
dando en la obligación directa de satisfacer al comitente el saldo que re- 
sulte á su favor á los mismos plazos estipulados, como si el propio comi- 
sionista hubiese sido el comprador. 

Si la comisión de garantía no se hubiese determinado por escrito, y 
sin embargo el comitente la hubiese aceptado ó consentido, pero impug* 
nare la cantidad, se entenderá la que fuese de estilo en el lugar donde re- 
sidiese el comisionista, y en defecto de estilo la que fuere determinada por 
arbitradores. 

Art. 361- 

Cuando el comisionista cobre garantid, ya sea por haberse asi estipu* 
lados ó por el uso de la plaza, en comisiones iguales ó semejantes, puede 



\ 



BEL MAKDATO Y DE LAS C( MISIONES. ' 77 



cobrar la eepresr^da comisión de garantía, aun por las ventas que hubiese 
verificado al contado. 

Art. 862. 

El comisionista que sin autorización de su comitente, haga préstamos, 
anticipaciones ó ventas al fiado, toma á su cargo todos los riesgos de la 
cobranza, cuyo importe podrá el comitente exijir de contado, cediendo al 
comisionista todos los intereses, ventajas ó beneficios que resoltaren del 
crédito acordado por este, y desaprobado por aquel. 

Sin embargo, el comisionista se presume autorizado para conceder los 
plazos que fueren de uso en la plaza, siempre que no tuviere orden en 
contrario del comitente. 

Art. 363. 

£1 comisionista no responde en caso de insolvencia de las personan 
con quienes contratare en cumplimiento de su comisión, siempre que al 
tiempo del contrato fuesen reputadas idóneas, salvo los c^sos del articulo 
560, ó sí obrare con culpa ó dolo. 

Art 364. 

Siempre que el comisionista venda & plazos, <Ieberá csprosar, en las 
cuei.tas y avisos que dé al comitente, los nombres y domicilios de los 
compradores y plazos estipulados. 

Si no hiciere esa declaración esplícita, se presume que las ventas fue- 
ron al contado, sin que le sea admitida la prueba contraria. 

Art. 865. 

El comisionista que no procura por los medios legales, la cobranza de 

los capitales de su comitente á las épocas en que son exijibles, según las 

condiciones y pactos de cada negociación, responde de las consecuencias de 

su omisioQ. 

Art. 866. 

En las comisiones de letras de cambio ú otros créditois endosab!es, se 
entiende siempre que el comisionista garante las que adquiere 6 negocia 
por cuenta ajena, como ponga én ellas su endoso. 

Solo puede fundadamente escusarse á endosarlas, precediendo pacto 
espreso entre el comitente y comisionista que le exonere de dicha respon- 
sabilidad, en- cuyo caso deberá jirarse la letra, 6 estenderse el endoso á 
nombre del comitente. 

20 



73 LlIillO ir, TITILO 11. 

Art. G67. 

Los comisionistas no pueduii adquirir por sí, ni por interpósita per- 
sona, efectos cuya enagenacion les haya sido confiada, a no ser que niedio 
conocimiento espieso del comitente. 

Art. 308. 

Es indispensable también el consentimiento espreso del comitente^ 
]»ani que el comisionista pueda ejecutar una adquisición que le está en- 
cargada con efectos que tenga en poder, ya sean suyos ó ajenos. 

Art. 3G9. 

En los casos á que se refieren los dos artículos antecedentes, no tiene 
derecho el comisionista á percibir la comisión ordinaria, sino la que so 
haya espresamente estipulado. 

No mediando estipulación, ni congenio departes, se reducini la comi- 
sión á la mitad de la ordinaria. 

Art. 870. 

Los comisionistas no pueden tener efectos de una misma especie 
pertenecientes á distintos dueños, bajo una misma marca, sin distinguir- 
los por una contramarca que evite confusión, y designe la propiedad res- 
pectiva. 

Art. 37 L 

Cuando bajo una misma negociación se comprendan efectos de dis- 
tintos comitentes, ó los del mismo comisionista con los de nlgun comiteu- 
te, debe hacerse la debida distinción en las facturas, con indicación de las 
marcas y contramarcas que designen la procedencia de cada bulto, ano- 
tándose e« los libros, en articulo separado, lo respectivo á cada propie- 
tario. 

Si existiera la mas leve diferencia en la calidad de los jéneros, el coa- 
trato solo podrá celebrarse á precios distintos. 

Art.' 872. 

El comisionista que tuviese créditos contra un misma persona, pro- 
cedentes de operaciones hechas por cuenta de distintos comitentes, ó bien 
por cuenta propia y por la ajena, anotará en todas las entregas que haga 
el deudor, el nombre del interesado por cuya cuenta reciba cada una do 
ellas, y lo espresará igualmente en el documento de descargo que dé al 
mismo deudor. 



i 



del mandato y de las comisionas. 79 

Art. 373. 

Cuando en los recibidos y en los libros se omita espresar la aplicación 
de la entrega hecha por el deudor de distintas operaciones y propietarios, 
r^sgun se prescribo en el articulo precedente, se hará la aplicación á proru- 
ta de lo que importe cada crédito. 

Art. 374. 

El comisionista que distrajere del destino ordenado los fondos de su 
comitente, responderá por los intereses, desde el dia que entraron en su 
poder dichos fondos, y por los daños resultantes de la falta de cumpli- 
miento de la orden; sin perjuicio de las acciones criminales á que pudiera 
haber lugar, en caso de dolo ó fraudo. 

Art. 375. 

Todo comisionista es responsable de la pérdida ó estravío de los fon- 
dos metálicos ó moneda corriente que tenga en su poder pertenecientes al 
comitente, aunque el daño ó pérdida provenga de caso fortuito ó de vio- 
lencia, á no ser que lo contrario se haya pactado ó que se pruebe la ausen- 
cia de toda culpa ó mora por parte del comisionista, 

Art. 376. 

Los riesgos que ocurran en la devolución de los fondos del poder del 
coriiisionista á manos del comitente, corren por cuenta de éste, á no ser 
que aquel se separase en el modo de hacerla remesa de las, órdenes recibi- 
das, ó si ningunas tuviese, de los medios usados en el lugar de la remesa. 

Art, 377. 

El comisionista que sin autorización espresa del comitente, verifica 
nna negociación á precios y condiciones mas onerosas que las corrientes 
en la plaza, á la época en que la hizo, responderá por los perjuicios, sin 
que le escuso haber hecho iguales negociaciones por cuenta propia. 

Art. 378. 

El comisionista que recibiere orden para hacer algún seguro, será 
responsable por los perjuicios que resultaren por no haberlo verificado^ 
siempre que tuviere f judos bastantes del comitente para pagar el premio 



80 



LIBUO II, TITULO II. 



del segaro, ó dejase de dar aviso cou tiempo al comitente de las cansas que 
le habían impedido cumplir su encargo. 

Si durante el riesgo quebrare el asegurador, queda constituido el co- 
misionista en la obligación de renovar el seguro, si otra casa no le estaba 
prevenido. 

Art. 379. 

Todo comisionista tiene derecho á exijir del comitente una comisión 
por su trabajo, la cual no habiendo sido espresamente pactada, será deter- 
minada por el uso comercial del lugar donde se hubiese ejecutado la co- 
misión. 

Art. 380. 

Si se ha concluido la operación ó mandato, la comisión se debe inte- 
gra; pero en caso de muerte ó separación del comisionista, se debe única* 
mente la cuota correspondiente á los actos que haya practicado. 

Sin embargo, cuando el comitente revoque el mandato antes de con- 
cluido, sin causa justificada procedente de culpa del comisionista, nunca 
podrá pagarse menos de la mitad de la comisión, aunque uo sea lo que 
exactamente corresponda á los trabajos practicados. 

Art. 881. 

£1 comitente está obligado á satisfacer al contado, no mediando es- 
tipulación contraria, el importe de todos los gastos y desembolsos veri* 
ficados en el desempeño de la comisión, con los intereses de plaza por 
el tiempo que mediare entre el desembolso y el pago efectivo. 

Art, 382, 

£1 comisionista por su parte está obligado á rendir al comitente, 
luego de evacuada la comisión, cuenta detallada y justificada de las can- 
tidades percibidas, reintegrando al comitente, por los medies que este le 
prescriba, el sobrante que resulte á su favor. 

£n caso de morosidad en su pago, queda responsable de los intereses 
de plaza por la cantidad retenida desde la fecha en que por la cuenta re- 
sulte deudor. 

Art. 383. 

£1 comisionista á quien se pruebe que sus cuentas no están qonfor« 
mes con los asientos de sus libros, ó que ha exajerado, ó alterado los 



^ 



DEL MANDATO Y DE LAS COMISIONES. 81 

precios ó los gastos verificados, será considerado reo de hurto, y castw 
gado como tal. 

Art. 384. 

Los efectos consignados, se entienden especialmente obligados al 
pago de las anticipaciones que se hubieren hecho, gastos de trasporte, 
conservación y demás lejítimos, asi como á las comisiones é intereses 
respectivos. 

Son consecuencia de dicha obligación: 

1. * Que ningún comisionista puede ser compelido á entregar los 
efectos que recibió en comisión, sin que previamente se le reembolse de- 
sús anticipaciones, gastos, comisiones é intereses si los hubiere. 

2. ^ Que en caso de falencia será pagado preferentemente ó con privi- 
lejio sobre el producto de los mismos géneros. 

Art. 385. 

Para gozar de la preferencia establecida en el artículo precedente, 
es menester que los efectos estén en poder del consignatario, ó que se 
hallen á su disposición, ó que á lo menos se haya verificado la espedi- 
cioB á la dirección del consignatario, y que este haya recibido un du- 
plicado del conocimiento ó carta de porte. 

Gozará asi mismo del derecho de retención, si los efectos se hallan 
en camino á la dirección del fallido, probándose la remesa por conoci- 
mientos ó cartas de porte de fecha anterior á la declaración de la quie-^ 
bra. 

Art. 886. 

No están comprendidas en la disposición del articulo 384, las anti- 
cipaciones que se hagan sobre efectos consignados por una persona resi- 
dente en el mismo domicilio del comisionista. Se considerarán como' 
préstamos con prenda, si se verifican las circunstancias establecidas en 
el titulo de la 'prenda. 



21. 



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LIBRO n, tniLo in. 



CAPITCLO L 

I>ÍHpofiiioioiios Genet-alcí!». 

Art. 387. 

La compañía ó sociedad es un contrato por el coal dos ó mas perso- 
nas se unen, poniendo en común sus bienes é industria, ó alguna de estas 
cosas, con ánimo de partir el lucro que pueda resultar. 

Art. 388. 

TocI¿& sociedad debe tener objeto licito y ser contraidaen el interés 
común de loa asociados. 

La sociedad que se contrajese sobre hechos ilícitos, ó contrarios á 
las buenas costumbres, no produciría derechos ni obligaciones entre los 
socios, salvas las responsabilidades en que incurrieran por los hechos ilici 
tos que cometiesen, (articulo 198). 

Art. 889. 

• 

Es de esencia de toda compañía que cada socio ponga en la sociedad 

alguna parte de capital, ya consista en dinero, en efectos, en créditos, ó 

en industria ó trabajo. 

Art. 390 

Es nula la convención por la cual se estipulare que la totalidad de 
los lucros haya de pertenecer á uno solo de los asociados; asi como la 
que estableciere que alguno de los socios no hnya de tener parte en las 
ganancias. 

Es igualmente nula la estipulación por la que quedasen exonera- 



í 



DE LAS compañías Ó SOCIEDADES. 83 

doB de toda contribuiáon en las pérdidas, las sumas ó efectos aportados al 
fundo social por uno ó mas de los socios. 

Art. 891. 

La convención por la cual un prestamista de dinero estipulase partici- 
pación en las ganancias sin responder por las obligaciones de socio, es ilegal 
y nula. 

Es asi mismo nula la estipulación de que el prestamista sin respon- 
sabilidad en las pérdidas, tendrá parto en las ganancias, ademas de loa 
intereses. 

Art. 392. 

En ninguna sociedad se puede negar á los socios el derecho de exa- 
minar los libros, correspondencias y demás documentos que comprueben 
el estado de la administración social. 

Art 393, 

Todo contrato do sooiedud debe redactarse por escrito, cuando recae 
sobre cosa cuyo valor escede de mil pesos ñiertes. 

La escritura de sociedad puede ser pública 6 privada. 

Abt. 894. 

Cuando se ha redactado escritura de sociedad, no se admite la 
prueba testimonial, contra ni fuera del contenido de la escritura, ni sobr» 
lo que puede alegarse haberse dicho antes, al tiempo, ó después de la re- 
dacción de la escritura, aunque se trate de suma ó valor que no alcance 

á mil pesos fuertes. 

Abt. 895, 

La escritura debe contener : 

L® Los nombres y domicilio de los otorgantes. 

2. ^ La razón social ó denominación de la compañía. 

3. ^ Los socios que han de tener á su cargo la compañía y u^ar de 
BU firma. 

En defecto de esta declaración, se entiende que todos loa socios pue- 
den usar de la firma social, y obrará nombre de la sociedad. 

4. ® Designación especifica del ramo de comercio objeto de la so- 
ciedad, asi como del capital que cada socio introduce en dinero, crédito 
ó efectos, con espresion del valor, que se dé á estos, ó de las bases sobro 
que ha de hacer se el avalúo 6 tasación^ 



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84 



LIBRO II, TITULO III. 



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5. ^ La parte que Laya de corresponder en beneficios y {érdidas á 
cada socio. 

G. ^ No siendo la sociedad por tiempo indeterminado, las épocas en 
que ha de empezar y acabar, la forma de la liquidación y partición. 

7. ® Todas las demás cláusulas y condiciones necesarias para que 
pnedan determinarse con precisión los derechos y obligaciones de los so- 
cios entre si, ó respecto de tercero. 

Toda cláusula ó condición reservada, contraria á las cláusulas ó con- 
diciones en la escritura social, es nula y de ningún valor. 

Art. 396. 

Cualquiera reforma ó ampliación que se haga sobre el contrato de so- 
ciedad, deberá formalizarse con las mismas solemnidades prescriptas para 
celebrarlo. 

En caso de omisión, no podrán los socios prevalerse de ella, ni entre 
sí, ni respecto al tercero. 

Art. 397. 

El asiento que, con arreglo á lo prevenido en el artículo 47, ha de ha- 
cerse en el rejistro público de comercio, debe contener, si las compañías 
fuesen colectivas ó en comandita, las circunstancias siguientes: * 

1. ^ La fecha del contrato, y los nombres, domicilio y profesión de los 
socios que no sean comanditarios. 

2.® La firma social y la designación de si la sociedad es jeneral ó 
particular, y en este caso la especialidad en que consista. 

3. ® Los nombres de los socios autorizados para administrar la com- 
pañía y usar su firma. 

4. ^ Las cantidades entregadas, ó que se hubieren do entregar por ac- 
ciones ó en comandita. 

5. ® La duración de la sociedad. 

6. ® Y en jeneral, todos los artículos del contrato que puedan deter- 
minar los derechos de los terceros respecto de los socios. 

La inscripción en el registro llevará la fecha del dia en que la escritu- 
ra ó contrato de sociedad se presente ante el Juez L. de Comercio ó Al- 
calde Ordinario respectivo. 

Art. 398. 

Si la compañía tuviese varias casas de comercio situadas en diversos 
puntos que no estuviesen sujetos al mismo Juzgado, se cumplirá en todas 
ellas la formalidad prescripta en el articulo 47. 



^ 



DE LAS compañías Ó SOCIEDADES. 



^5 



Las sociedades estipuladas en países estrangeros con establecimiento 
en el Estado, tienen obligación de hacer igual registro en el Juzgado del 
reápectivo domicilio, antes de empezar sus operaciones. 

Art. 399. 

Nunguna acción entre los socios, ó de estos contra tercero que fun- 
de su intención en la existencia de la sociedad, eerá admitida en jucio, sino 
se acompaña el instrumento probatorio de la existencia de la sociedad y de 
fiu rejistro. 

Sin embargo, esta prohibición no impedirá que los socios puedan re- 
clamar del tercero lo que les adeudase, según las reglas del derecho co- 
mún, ni que entre si los socios se rindan cuentas de las operaciones que 
hayan hecho y de las ganancias ó pérdidas que hayan resultado. 

Para establecer los referidos derechos, pueden los socios recurrir á la 
prueba testimonial, cualquiera que sea la entidad del negocio y á todos los 
demás medios de prueba admitidos en materia comercial, [articulo 192]. 

Abt. 400. 

Son admisibles, independientemente de la presentación del contrato 
jüe sociedad, las acciones que los terceros puedan intentar contra la sociedad 
en jeneral, ó contra cualquiera de los socios en particular. 

La existencia de la sociedad, cuando por parte de los socios ro se pre- 
sente escritura, puede probarse por todos los jéneros de prueba admitidos 
en el comercio, (articulo 192). 

Art. 401. 

Se presume que existo ó ha existido sociedad, siempre que alguien ejer- 
cita actos propios de sociedad, y que regularmente no hay c<)stumbre de 
practicar, sin que la sociedad exista. 

De esta naturaleza son especialmente: 

1. ® Negociación promiscua y común. 

2. ^ Enagenacion, adquisición ó pago hecho en común. 

3. ^ Si uno de los asociados se declara socio y los otros no lo contra- 
dicen de un modo público. 

4. ® Si dos ó mas personas proponen un administrador ó jerente co- 
mún. 

5. ® El uso del pronombre nosotros o nuestro en la correspondencia, li- 
bros, factura, cuentas ú otros papeles comerciales. 

6. ® El hecho de recibís, ó responder á cartas dirijidas al nombre ó 
firma social. 






I 






86 



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LIBRO II, TITULO III. 



T. ® El USO del nombre con el aditameuto y compañía. 
8. ^ La disolución de la asociación en forma de sociedad. 
La responsabilidad de los socios ocultos, es personal y solidaria, en la 
forma establecida en el articulo 454. 

Art. 402. 

La persona que prestare su nombre como socio, ó tolerase ó permitiese 
poner ó continuar su nombre en la razón social, aunqae no tenga parte en 
las ganancias de la sociedad, será responsable por todas las obligaciones 
de la sociedad que fuesen contraidas bajo la firma social, sa^ya su accioi\ 
contra los socios, y sin responder á estos por las pérdidaa y daSos* 



CAPITULO IL 






I>e las fiioolecla<lefii an^^nlmaflh^ 

Art. 403. 

La sociedad anónima es la simple asociación de capitales, para una 
empresa ó trabajo cualquiera. 

Toda sociedad anónima es comercial cualquiera que sea su objeto*. 

Art. 404. 

Las sociedades anónimas no tienen razón social, ni se designan por el 
nombre do uno ó mas de sus socios, sino por el objeto ú objetos para que 
se hubiesen formado. 

Art. 405. 

Son administradas por mandatarios revocables, socios ó estraños, y 
solo pueden establecerse por tiempo determinado, y con autorizacian del 
Poder Ejecutivo, dependiente de la aprobación de la Asamblea General, 
cuando haya de gozar de algún privilejio. 

Art. 406. 

El acto por el que se forma la sociedad anónima debe espresar el 
negocio que la sociedad va á emprender— el tiempo de su duración — el 



i 



DE LAS compañías Ó BOCIEI>ADES. 



8T 



capital— la manera deformarlo — el domicilio elejido— >el modo de la ad- 
miuistracioQ— 7 las condiciones de la emisión de acciones. 

Art. 407. 

La escritura, estatntos y acto de autorización de las sociedades, de- 
ben ser inscriptos en el rejistro de comercio, y publicados en los periódi. 
eos por el Juzgado respectivo antes que empiencen á ejercer sus opera- 
ciones. 

Las sociedades solo pueden ser prorogadas con aprobación del poder 
que hubiese autorizado su institución, procediendose á nuevo rejistro. 

Art. 408. 

Los administradores ó directores de una compañía anónima, respon- 
den personal y solidariamente á los treceros que contratasen con la socie- 
dad, hasta el momento en que se verifique la inscripción del instrumento ó 

título do su institución. 

Verificado el rejistro, responden solo á la compañía, del buen desem- 
peño de las funciones que según los reglamentos ó estatutos estén á su 
cargo. 

Sin embargo, en caso de infracción de los estatutos ó reglamentos, 
responderán personalmente á los terceros con quienes hayan contratado del 
perjuicio que estos hayan sufrido con motivo de aquella infracción, 

Art. 409. 

La masa social compuesta del fondo social y de los beneficios acu- 
mulados, es solamente responsable, en las compañías anónimas, de las obli- 
gaciones contraidas en su manejo y administración por persona lejitima y 
bajo la forma proscripta en sus reglamentos, salvos los derechos de los ter, 
ceros en el caso del articulo precedente. 

■ 

Art. 410. 

Los socios no responden tampoco de las obligaciones de la compañía 
anónima, sino hasta el valor délas acciones ó del interés que tengan en la 
sociedad. 

Art. 411. 

£1 importe de las acciones puede ser puesto inmediatamente, ó pagado 
por partes. 



1 









88 



LIBRO II, TITULO III. 



Art. 412. 

Las acciones de los socios en las compañías anónimas, pueden repre- 
sentarse para la circulación en el comercio por cédalas de crédito recono- 
cido, revestidas de las formalidades que los reglamentos establezcan, y sob- 
dividirse en porciones de un valor igual. 

Mientras las acciones no estén pagadas integramente [articulo 411], 
deben espedirse á nombre individual, y no como título al portador. 

Aet. 413. 

Los portadores de las cédulas que se espidan sin que conste de los li- 
bros de la compañia la entrega del valor que representan, responden de su 
importe á los tondos de la compañía, y á todos los interesados en ella. 

La responsabilidad se hará efectiva, remontando desde el último titular 
hasta el suscriptor primitivo. 

Art. 414. 

Cuando para representar las acciones de las compañías anónimas no 
se emitan las cédulas endosables, espresadas en artículo 412, se establecerá 
la propiedad de las acciones por la inscripción en los libros de la sociedad. 

La cesión solo podrá hacerse entonces por declaración que se estende- 
rá á continuación de la inscripción, firmándola el cedente ó su apoderado, 
salvo el caso de ejecución judicial. 

Art. 415. 

Los cedentes que no hayan completado la entrega total del importe de 
cada acción, quedan garandes al pago que deberán hacer los cesionarios, 
cuando la administración tenga derecho á exijirlo, según los estatutos ó re* 
glamentOB. 

Art. 416. 

No es licito prometer ni pagar ínteres alguno á los accionistas por el 
importe de sus acciones [articulo 418]. 

Art. 417. 

Después de instalada la sociedad con la licencia correspondiente, (ar- 
tículo 405) toda deliberación ulterior de los accionistas contra los estatn- 
tos de la sociedad, ó que tengan el efecto de que sean violados ó que dé 



^ 



DE LAS CuMPaSIAS ó SUCIEDADES. Sí) 

á loe foudoB Bociales otro destino, ó que tratieforme la socícdiid uuúuima en 
otra especie de asocincion, ca nulo y de ningún valor. El Administrador qud 
oltrara en virtad de elln, responde persoualinente á los torceros con quie- 
nes contratare, (articulo 408). 

Asi. 418. 

Kingiina reparticioQ podrá ser hecha A los accioniatas, bajo cualquieni 
denominación que sea, aino sobre los beneñcios líquidos, comprobados en 
la forma determinada por el acto de sociedad. 

Loa administradores son personal ó Bolidariamente responsables [arti- 
culo 408], de toda distribución hecha sin inventario previo de las ganan- 
cias, ó en mayor suma que la de estas, ó bajo inventario hecho con doloú 
culpa grave. 

Los accionistas que hayan recibido esos dividendos, no tienen obliga- 
ción de devolverloE ¿ la raaea. 

Art. 419. 

Luego que loa directores ó administradores se cercioren de que el ca- 
pital social ha sufrido noa pérdida de cincuenta por ciento, tienen obligación 
de declararlo ante el Juez L. de Cortiercio 6 Alcalde Ordinario en bu caso, 
publicándose la declaración en la forma prescripta por el articulo 407. 

8i la pérdida es de setenta y cinco por ciento, la sociedad ae considerará 
disaelta ipsojure, y los directores serán responsables personal y solidaria- 
mente, hacia los terceros, de todas las obligaciones qae hayan contraído 
después que la existencia de ese déficit haya llegado, ó debido llegará su 
noticia, 

Art. 420, 

Los estatutos designarán la forma en que hayan de rolar los socios. 

Sin embargo, la misma persona no podrá representar mas de seis votos, 
si la sociedad se compone de cien ó mas acciuuea, ni mas de tres, si se 
compone de un número inferior. 

Art. 421. 

Al principio de cada uño deberán loe directorea presentar á los socios 
un estado de laa ganancias y pérdidas que haya tenido la sociedad en el 
año precedente. 

Art. 422. 

Las sociedades anónimas solo pueden disolverse: 



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LilíKO ir, TITl Lo Ilf, 



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1. ^ Por la es{»¡ ración del término de hu duración, ó por haberse aea** 
bado la empresa que íué objeto e-pecial de su formación. 

2. ® Por quiebra. 

3- ^ Por la denaostracion de que la compañía no puede Henar el fin 
para que fué creada. 

Esto último resultará ó de la resoluci'»n de la mavoria de los socios en 
asamblea jeneral, ó de la declaración que haga el Poder Ejecntivo al retirar 
la autorización á que se refiere el artículo 405. 

Art. 423. 

Disuelta una sociedad será liquidada por los directores ó administra- 
doros, sino se dispone otra cosa por los estatutos. 

Art. 424. 

En las sociedades anónimas no autorizadas debidamente [artículo 405J, 
los fundadores y administradores serán solidariamente obligados á la resti- 
tución de todas las sumas que hubiesen recibido por acciones emitidas, co- 
mo también al pago de las deudas sociales, y de los perjuicios que resulti- 
ren á terceros de lainegecucion de las obligaciones contraidíis á nombre de 
la sociedad, 

CAPITULO III. 

I>e las socledAdes en comandita. 

Art. 425. 

Se llama sociedad en comandita,. la que se forma cuando dos ó mas 
personas, de las cuales, álo menos una es comerciante, se reúnen para ob- 
jeto comercial, obligándose el uno, ó unos, como socios solidariamente res- 
ponsables, y permaneciendo el otro ú otros, simples suministradores de 
(capital, bajo la condición de no responder sino con los fondos declarados en 
el contrato. Si hubiese mas de un socio solidariamente responsable, ya sean 
varios ó uno solo los encargados de la jerencia, la sociedad será al mism^ 
tiempo en nombre colectivo para ellos, y en comandita para los socios que 
lio han hecho mas que poner los fondos. 

Art. 426. 

En la sociedad en omanditn no es necesario que se inscriba en el 



k 



DE ÍAE COMFASIAS Ó SOCIEDADES. 

rejistro de comercio el nombre del socio comanditario; pero te 
eíeucinlmente qaa se declare en el rejistro la sama cierta del 
loa capitales puestos en oomandila. 

Art. 427. 

En las compañías en cainaiidita sod responsables solidaríi 
los resaltados de todas tas operaciones, el socio ó sooioa que 
manejo ú dirección de le compañía, Ó cstéa iaolaidoa eo el nom 
zon Eociul. 

Art. 428. 

Los comauditario3 no pneden incluir bus nombres en la 
cial. 

Si lo hicieren, se constituyen solidariamente responsables, 
fueran administradores, [artículo 427]. 

Akt. 429. 

La responsabilidad da l03 socios comaiiditaríoB en las ob 
y pérdidiiB de la compañía, está limitada á los foados que pus 
obligaron á poner en la comandita. 

Abt. 430. 

Los comanditarios no pueden hacer personalmente DÍngui 
jestiou, intervención ó administración que produzca obliga 
derechos A ta sociedad, ni ann en calidad de apoderados de loe 
ministradores. 

Ni en SIS resoluciones hacer acto alguno 6 tomar cualquier 
cion que añada algún poder á loa que el socio 6 socios ordinar 
por la ley, 6 por los estatutos de la sociedad, y por el cual, pue 
hacer lo que de otra manera no poárian. 

Ni ejecutar acto alguno que Ilere en ai la prueba de deber 
cado por tos socios ordinarios en la negociación que hicieren, sea c 
nntoricc, permita ó ratifique las obligaciones contraidas, 6 que 
de contraerse. 

En caso de contravención á cualquiera de las disposiciones a 
los comanditarios quedan obligados solidariamente con los socic 
ríos por todas las deudas do la sociedad. 

Akt. 431. 

No son considerados como acto» de jestion, intervención í 



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92 



LIDKO II, TITULO III. 



tracioD, ni se comprenden por consiguiente en la disposición del arti- 
calo precedente, los actos de examen, inspección, vigilancia, verificación, 
opinión ó consejo, en las deliberaciones de la sociedad, con tal que dejen 
á los socios ordinarios su libertad de acción. 

Art. 432. 

Los comanditarios no tienen en calidad de tales, derechos á dar á los 
socios administradores ningunas órdenes, ni á privarlos de hacer lo que 
por si solos podrían ejecutar. 

Abt. 488. 

La sociedad comanditaria puede dar acciones á nombres individuales 
ó al portador, trasmisibles en la forma que determinen sus estatutos. 
Las acciones solo pueden darse por el capital de los comanditarlos. 

Abt. 484. 

Son aplicables á esas acciones los artículos 411, 412 y 413. 

Rijen asi mismo respecto á intereses y dividendos, los artículos 416 
y 418. 

CAPITULO IV. 



J>e Ibm ol^lig9i.cloikem 6 soeiedades <le capital é industria* 

Abt. 435. 

Se llama habilitación ó sociedad de capital é industria, la que se con- 
trae por una parte, entre una ó mas personas que suministran fondos para 
una negociación en jeneral, ó para alguna operación mercantil en particu* 
lar — ^y por la otra, uno ó mas individuos que entran á la asociación con su 
industria solamente. 

Art. 436. 

El socio industrial no puede, salva convención en contrario, entrar en 
operación alguna comercial estraña á la sociedad, so pena de perder, 
en favor de su habilitador ó habilitadores, las ganancias que resultaren de 
aquella, y de ser escluido de la sociedad. 



\ 



DE LAS compañías Ó SOCIEDADES. 

Art. 487. • 



93 



La habilitación puede formarse bajo una firma social, ó existir ella. 
B¡ tiene firma social, le son aplicables todas las reglas del capitulo scs- 
to De las sociedades colectivas. 

Art. 438. 

La obligación de los socios capitalistas es solidaria activa y pasiva- 
mente, y se estiende mas allá del capital con que se obligaron á entrar á la 
sociedad. 

Art. 439. 

La escritura social, ademas de las enunciaciones contenidas en el ar- 
ticulo 895, debe especificar las obligaciones del socio ó socios industriales, 
y la cuota de ganancias que deba correspanderles en la partición. 

Art. 440. 

El socio industrial do puede contratar á nombro de la sociedad, ni 
responde con sus bienes propios á los acreedores de la sociedad. 

8in embargo, si ademas de la industria, introdujere á la sociedad 
algún capital en dinero 6 cosa estimada,' la asociación se considerará co- 
lectiva, y el socio industrial sea cual fuere la capitulación, responderá so- 
lidariamente. 

Art. 441. 

El socio meramente industrial en ningún caso estará obligado á de- 
volver á la masa las cantidades que hubiere recibido por su parte de 
ganancias; salvo si se probare dolo ó fraude por su parte. 

Art. 442. 

Los fondos sociales en ningún caso pueden responder, ni ser ejecu- 
tados por deudas ú obligaciones particulares de los socios iudustrialet>; 
pero podrá ser ejecutada la parte do ganancias que les correspondiere en 
la partición. 

Art. 443. 

Tanto á los socios capitalistas, como á los acreedores sociales, compe- 
ten contra el socio industrial, todas las acciones que la ley concedo contra^ 

el jestoró mandatario infielí neglijente ó culpable. 

24 



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tIBRO II, TITULO III. 



CAPITULO V. 



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Do las saoiedadles aocidentales 4^ en jxarttoipiaeioii* 

Art, 444, 

La sociedad en participación es la reunión accidental de dos ó mas co- 
merciantes, para una operación de comercio determinada; trabajando uno, 
algunos ó todos en su nombre individual solamente sin firma social y sin 
üjacion de domicilio. 

Art. 445. 

La sociedad en participación ó accidental puede ser relativa á una a 
mas operaciones comerciales, j tiene lugar, acerca de los objetos, con las 
formas, bajo la proporción de interés con las condiciones que estipulen 
los interesados. 

Art. 446. 

Estas sociedades no están sujetas á las formalidades prescriptas para la 
formación de las otras sociedades, y se pueden probar por todos los jéne< 
ros de prueba admitidos para los contratos comerciales^ (articulo 192). * 

Art. 447. 

La sociedad puede formarse entre un comerciante y otra persona que 
no lo sea; pero en este caso, las transacciones comerciales solo podrán ser 
celebradas por el socio comerciante. 

Art. 448. 

Los que contratan con el comerciante que dé su nombre en la negocia- 
ción, solo tienen acción contra ¿1, y no contra los demás interesados, aun 
cuando el negocio se hubiere convertido en su provecho, ni aun por la par- 
te que les correspondiese en la sociedad. 

Estos tampoco tienen acción contra el tercero que trató con el socio 
que dirijió la operación, á no ser que mediare cesión de derechos. 

Art. 44&, 

Si los socios celebrasen y firmasen en común los contratos con terce- 
ros, sin espresar la participación que cada uno toma, quedan todos soU. 
dariamente obligados, aunque sus partes en la sociedad sean discretas y 
separadas. 



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DE LA3 COMPAfilAS Ó SOCIEDADES. 



95 



8i uno ó mas de los partioipes coutrajera la obligación, hacleudo cono- 
cer los nombres de los otros, y con asentimiento de estos dado por escri- 
to, quedan todos solidariamente obligados. 

Abt. 450. 

Los participes inactivos no pueden impedir que con los fondos sociales 
66 paguen las obligaciones contraidas por el socio jestor, aunque sean per- 
sonales, toda vez que el tercero en cuyo favor las contrajo, ignorase la exis- 
tencia de la sociedad en participación, salvo los derechos de los partícipes 
perjudicados contra dicho socio jestor. 

Abt. 451. 

En caso dé quiebra del socio jestor, es lícito al tercero con quien hu- 
biese contratado, saldar todas las cuentas que con él tuviese, aunque estén 
abiertas bajo distintas determinaciones, con los fondos pertenecientes á cual- 
quiera deesas cuentas. 

No podrán impedirlo los demás socios/ aunque muestren que aquellos 
fondos les pertenecen esclusivamente, siempre que no prueben que el re- 
ferido tercero, tenia conocimiento antes de la quiebra, de la existencia 
de la sociedad en cuenta de participación. 

Art. 452. 

La liquidación de esta sociedad se hará por el mismo socio que hubie- 
re dirijido la negociación, quien desde luego que esta se halle terminada, 
debe rendir la cuenta de sus resultados, con los comprobantes respectivos. 

CAPITULO VL 

I>e las sooiedlaclefii ooleoti^as. 

Art. 453. 

Se llama saciedad colectiva, Iü que forman dos ó mas personas que so 
unen para comerciar en común, bajo una firma social. 

No pueden hacer parte de la firma social, nombres de personas que no 
sean socios comerciantes, (articulo 402). 

Art. 454. 

Todos los que formen la sociedad de comercio colectiva, sean ó no nd- 
ministradoi'es del caudal social, contraen obligación solidaria activa y pasi- 









96 



LIBUO II, TITULO III. 



vamenle á las resultas de las operacioues que se hagau á nombre y por 
cuenta de la sociedad, bajo la firma que esta tenga adoptada, y por persona 
autorizada para las jestiones y administración de sus negocios. 

Esceptúanse únicamente los casos en que la firma social fuese emplea- 
da en transacciones notoriamente estrañas á los negocios designados en el 
contrato de sociedad. 

Art. 455. 

La razón social eqaivale plenamente á la firma de cado uno de los so- 
cios. Los obliga á todos, como si todos hubieran efectivamente firmado. 

Cuando todos los socios firman individualmente una obligación, que- 
dan solidariamente obligados, como si lo hubieran hecho bajo la razón 

social. 

Art. 456. 

Los socios no pueden estipular entre si que no quedarán solida? ia- 
mente obligados. 

Art. 457. 

Los socios que por cláusula espresa del contrato social estén escluidos 
de contratar á nombre de la sociedad, y de usar de su firma, no la obligarán 
con sus actos particulares, aunque tomen para hacerlo el nombre de la 
compañía. 

Sin embargo, si los nombres de esos socios estuviesen incluidos en la 
razón social, soportará la sociedad la resulta de estos actos, salvo su dere. 
cho de indemnización contra los bienes particulares del socio que hubiere 
obrado sin autorización. 

Art. 458. 

£1 socio ó socios que llera la firma social, no pueden transmitirla ni ce- 
derla, (articulo 480). 

Silo hicieren, la obligación contraída por el sustituto, seria solo de 
cuenta del mandante y mandatario, y los otros socios no serian obligados, 
sino en proporción del beneficio que la sociedad hubiese obtenido de laope. 
ración, salvo el caso del segundo inciso del articulo precedente. 

Art. 459. 

Contra el socio que abusare de la firma social, ademas de la acción de 
daños y perjuicios que corresponde á los otros socios, habrá en favor de los 
terceros, la respectiva acción criminal, en caso de fraude ó dolo. 




DE LAS COHPARiAS Ó SOCIfiDADEB. 



9T 



Art. 460. 

En las sociedades qne no tengan jénero determinado de comercio, no 
podrán los socios hacer operaciones por eu cuenta, sin que preceda con- 
sentimiento espreso de los demás compañeros. 

Los socios que contravengan á esta disposicioiiy traerán al fondo co- 
mún el beneficio que les resulte de estas operaciones, y sufrirán indivi- 
dualmente las pérdidas que hubiere. 

Art. 461. 

Cuando la sociedad tenga determinado en su contrato el jénero de ca- 
mercio en que haya de operar, cesa la disposición del articulo anterior, y 
podrán los socios hacer toda operación mercantil que les convenga, con tnl 
que no pertenezca á la clase de negocios de que se ocupa la compañía de 
que son miembros, y que no exista estipulación que lo prohiba. 

Art. 462. 

No tendrán representación de socios para efecto alguno del jiro social 
los dependientes de comercio á quienes por via de remuneración de sus 
trabajos se les dé una parte en las ganancias. 

Art. 463. 

Las obligaciones contraidas entre la sociedad y un socio en cali- 
dad de tal, no son solidarias. 

Pero son solidarias, cuando el socio contratante ha figurado como es« 
traño. 

Art. 464. 

Las compañías colectivas pueden recibir un socio comanditario, con 
respecto al cual rejirán las disposiciones establecidas sobre las socieda- 
des en comandita, quedando sujetos los demás socios á las reglas comunes 
de las sociedades colectivas. 



CAPITULO VIL 
I>e los clei"ccliois y ol>li9ctoioiieei ele los socios. 

Art. 465. 

Las obligaciones de los socios empiezan desde la fecha del contrato, á 
no ser que espresamente se señale otra época en la escritura de sociedad. 

25 



98 



LIBRO II, TITULO III. 






Esas obligaciones claran hasta que, disuelta la sociedad, se hallen sa- 
tisfechas y estinguidas todas las responsabilidades sociales. 

Art. 466. 

No cumpliendo algún socio con poner en la masa común, en el plazo 
convenido la porción de capital á que se hubiese obligado en el contrato de 
sociedad, tiene la compañía opción entre proceder ejecutivamente contra 
BU3 bienes para hacer efectiva la porción de capital que haya dejado de en- 
tregar (articulo 467), ó rescindir el contrato en cuanto al socio omiso, con 
las circunstancias establecidas en el articulo 482. 

Art. 467. 

El socio que por cualquiera causa no introdujere á la sociedad la parte 
á que se obligó en los plazos y en la forma estipulada en el contrato, ó en 
defecto de estipulación, desde que se estableció la caja, debe abonar el 
ínteres corriente del dinero que hubiese dejado de entregar. 

Si lo que debía entregar no consistía en dinero, responderá á la so- 
ciedad por los daños y perjuicios resultantes de la mora* 

Art. 468. 

Cuando el todo ó parte del capital que un socio deba poner, consista 
en efectos, se hará su tasación en la forma prevenida en el contrato de so- 
ciedad, ó en su defecto por peritos que nombren ambas partes, según los 
precios de plaza, corriendo los aumentos ó disminuciones ulteriores por 
cuenta de la compañia. 

Art. 469. 

Entregando un socio á la compañia algunos créditos en descargo del 
capital que debiese introducir, no se le abonarán en cuenta hasta que se 
hubieren cobrado. 

Si no fuesen efectivos, después de hecha ejecución en los bienes del 
deudor, ó si el socio no conviniere en hacerla, responderá del importe de 
dichos créditos hasta cubrir la parte del capital de su empeño, en la forma 
del artículo 467. 

Art. 470. 

Las ganancias y pérdidas se dividen entre los socios á prorata de sus 
respectivos capitales, á no ser que otra cosa se hubiere estipulado en el 
contrato. 



DE LAS COMPAÑÍAS Ó SOCIEDADES. 



99 



Si habiéndose espresado la parte de gauancias, no se hizo mención de las 
pérdidas, se dividirán estas como se habrian dividido aquellas, y al contrario. 
No habiéndose determinado en el contrato de sociedad la parte que en las 
ganancias deberá llevar el socio mere industrial, sacará este una parte igual 
á la del socio que introdujo menos capital. 

En cuanto á ]as pérdidas, no se incluirá en el repartimiento de ellas a^ 
industrial, á menos que por pacto espreso se hubiere este constituido par- 
tícipe 

Art. 471. 

El socio encargado de la administración, por cláusula especial del 
contrato, puede apesar déla oposición de sus compañeros ejercer todos los 
actos que dependan de su administración, con tal que sea sin fraude. 

Ese poder no puede ser revocado sin cansa lejitima mientras dure la 
sociedad; pero si ha sido otorgado después de celebrada esta, es revocablo 
como simple mandato. 

Art. 472. 

Cuando se encarga á varios socios de la administración, sin que se 
determinen sus funciones, y sin que se esprese que no podrá el uno obrar 
sin el otro, puede cada uno ejercer todos los actos do la administración. 

Si se ha estipulado que nada pueda hacer el uno sin el otro, ninguno 
puede, sin nueva convención, obrar en ausencia del compañero, aun en el 
caso de que este se hallara en la imposibilidad personal de concurrir á los 
actos de la administración. 

Si no ha mediado estipulación sobre el modo de la administración, se 
juzga que los socios se han atribuido mutuamente el poder de administrar 
el uno por el otro. 



Art. 473. 

La mayoría de los socios si no hay estipulación en contrario, no tiene 
facultad de variar ni modificar las convenciones sociales, ni puede entrar en 
operaciones diversas de las determinadas en el contrato, sin el consenti- 
miento unánime de todos los socios. 

En los demás casos, todos los negocios sociales serán decididos por el 
voto de la mayoría. 

Los votos se computan en la proporción de los capitales, contándose el 
menor capital por un voto, y fijándose el número de votos de cada uno, por 
la multiplicación del capital menor. 



i 



100 



LIBRO II, TITULO III. 



Abt. 474. 



Cualquier daño ocurrido en los intereses de la sociedad por dolo, abuso 
de facultades, culpa ó negligencia de uno de los socios constituirá á su autor 
eu la obligación de indemnizarlo, sin que pueda alegar compensación con 
el lucro que su industria haya proporcionado en otros negocios. 

Art. 475. 

Cada uno de los socios tiene acción contra la sociedad, no solo por Ins 
sumas que haya desembolsado ea utilidad de ella, con los intereses de plaza, 
sino también por las obligaciones que haya contraido de buena fi para los 
negocios de la sociedad. 

Si sufriere alguna pérdida, ó recibiere algún daño por razón de sus 
actos como socio, debe ser indemnizado de todo lo que inmediata ó di. 
rectamente hubiere perdido, ó del daño que hubiere sufrido, por razón de 
la sociedad. 

Art. 476. 

£1 socio que sin consentimiento por escrito de sus compañeros, aplica- 
se los fondos ó efectos de la sociedad á uso ó negocio de cuenta propia ó de 
tercero, será obligado á traer á la masa todas las ganancias resultantes. 

Si hubiere pérdidas ó daños, serán de su cuenta esclusiya, sin perjuicio 
de la acción criminal á que pudiera haber lugar. 

Art. 477. 

Ningún socio puede separar del fondo común mas cantidad que la que 
se hubiere asignado á cada uno para sus gastos particulares. 

Si lo hiciere, podrá ser compelido á su reintegro, como sí no hubiese 
completado la porción de capital que se obligó á poner en la sociedad 
(articulo 467), ó en su defecto será licito á los demás socios retirar una can- 
tidad proporcional al interés que tengan en la masa común. 

Art. 478. 

El acreedor particular de un socio solo podrá ejecutar la parte de 
intereses que puedan corresponder al deudor en la liquidación de la socie- 
dad, para percibirla, en el tiempo en que el deudor podría hacerlo. 

En caso de quiebra de la sociedad, no entrarán los acreedores particu- 
lares de los socios en la masa de acreedores de la sociedad, sino que, des- 



t 



9E LilS COBPASiAS ó sociedades. 101 

pnes áe aatisfécitoB estoi, uuráo aqnelloi de eu derecho coutn el residuo 
qae paeda corresponder al socio que lea aa dendor. 

No obstante esta diipoBÍcion, los acreedores particalarea de los socio» 
qae tengan un derecho preferente eo los bienes deaa dendor, podrán dedu- 
cirlo j obtener la preferencia qae pueda correaponderleB en coneutrencia 
con la nasa do acreedores de la sociedad qiio persija estos mÍBinos bieues- 
por la solidaridad de los obligaciones sociales. 

Art. 479. 

Caaado una raiama persona es miembro de diversas compañías con di. 
Tersos socios, quebrando una, los acreedores de ella solo pueden ejecutar 
til cuota liquida que el socio común tuviese en las compañías solventes, 
después de pagados los acreedores de estas. 

Esta disposición tiene lagar sí Tas mismas personas formasen diversas 
compañias Ó sociedades, quebmndo una, los acreedores de la casa fallida 
solo tienen derecho sobre las casos Eolrentes, después de pagados loe aeree, 
dores de estas. 

Art. 480. 

Ningún socio puedo trasmilir á otra persoua que no sea socio el inte- 
rés que tenga en la sociedad, ni sostituirla ea su lugar para que desem' 
pénelas funciones que le tocaren eu la adminíatracion social, sin espreao 
eonsentiraíento de todos los socios, so pena do nulidad del contrato. 

Sin embargo podrá asociarlo á su parte j aun cedérsela integra sin 
que, por tal hecho, el asociado se haga miembro do la sociedad. 



CAPITULO vni. 

De la «liBoluoion de la aocledad- 

Art. 481. 






SI contrato de sociedad puede rescindirse parcialmente: 

1. ^ Usando un socio de los capilalee comunes y de U firma social 
para negocios por cuenta propin. 

2,* Introduciéndose á ejercer funciones administrativas déla com- 
pañía el socio á quien no competa hacerlas, tiegnn el contrato de sociedad. 

8.* Cometiendo algún socio administrador dolo ó fraude cnlaad- 
ministiacion, ó contabilidad. 

2& 



I 



102 



LIBRO II, TITULO IIL 



4. ^ Dejando de poner en la caja de la sociedad el capital que cada 
uno estipuló en el contrato, después de haber sido requerido á verificarlo. 

5. ® Ejecutando alguu socio por so cuenta operaciones de comercio 
que no le sean licitas, con arreglo á la disposición de los artículos 436, 
460 y 461. 

6. ^ Ausentándose un socio que estuviere obligado á prestar oficios 
personales, si habiendo sido requerido para regresar y desempeñar sus de- 
beres no lo verificare, ó en su defecto acreditase una causa justa que le 
impidiese hacerlo temporalmente. 

7. ^ Pereciendo totalmente la cosa que el socio se había compróme* 
ti Jo á poner en especie. 

Art. 482. 

El efecto de la rescisión parcial es la ineficacia del contrato, con res- 
pecto al socio culpable que se considerará escluido, exigiéndole la parte 
de pérdida que pueda corresponderle, y quedando autorizada la sociedad á 
negarle participación en las ganancias, y á retener los intereses que puedan 
tocarle en la masa social, hasta que estén liquidadas todas las operaciones 
que se hallen pendientes al tiempo de la rescisión. 

Art. 483. 

Mientras no se haga en el registro público el asiento de la rescisiou 
parcial del contrato de sociedad, subsistirá la responsabilidad del socio 
cesante solidariamente, en todos los actos que se practiquen en nombre y 
por cuenta de la sociedad. 

Art. 484. 

Las sociedades se disuelven totalmente: 

1.® Por espiración del término prefijado en el contrato de sociedad, 
ó por haberse acabado la empresa que fué objeto especial de su formación . 

2. ^ Por consentimiento de todos los socios. 

3. ^ Por la pérdida entera del capital social. 

4. ^ Por la quiebra de la sociedad ó la de cualquiera de los socios. 

5. ^ Por la muerte de uno de los socios, sino contieno la escritura so- 
cial pacto espreso para que continúen en la sociedad los herederos del so- 
cio difunto, ó que esta subsista entre los socios sobrevivientes. 

6. ^ Por la demencia ú otra causa que produzca la inhabilitación de 
un socio para administrar sus bienes. 

7. ^ Por la simple voluntad de uno de los socios, cuando la sociedad 
no tenga un plazo ó un objeto determinado. 



DE LAS compañías Ó SOCIEDADES. 



IOS 



En todos los caeos debe continuar la sociedad, solamente para finalizar 
los negocios pendientes, procediéudose á la liquidación de los finalizados. 

Art. 485. 

En el caso de haberse pactado que la sociedad no se disuelva por la 
muerte de uno de sus individuos, siuo que continúe entre los sobrevivien* 
tes, los herederos del muerto solo tienen derecho á la partición, conside* 
rada la sociedad al tiempo de la muerte, y no participan de los derechos 
ulteriores, sino en cuanto son consecuencia necesaria de lo que se hiza 
antes del fallecimiento del socio á quien heredan. 

Art. 48ff. 

Las sociedades no se entienden prorogadus por la voluntad presuntcc 
de los socios, después que hubiere cumplido el término estipulado en el 
contrato. 

Si quisieren continuar en sociedad, la renovarán por un nuevo contrato 

sujeto á todas las formalidades prescriptas para el establecimicnta de las 
sociedades. 

Art. 487. 

La disolución de la sociedad sin tiempo determinado, por la voluntad 
de uno de sus individuos, no tiene lugar hasta que los demás socios la ha* 
yan aceptado, y estos podrán rehusarla, siempre que la renuncia sea de mala 
fé ó intempestiva. 

Es de mala fé cuando el socio la verifica, para apropiarse personalmen- 
te el lucro que debía ser común. 

Es intempestiva cuando las cosas no están integras é importa á la so» 
eiedad que la renuncia se difiera. 



Art. 488. 

El socio cuya renuncia es dolosa 6 intempestiva queda obligada á loa^ 
danos y perjuicios que causare con la separación. 

Art. 489. 

El socia que por su voluntad se separe de la compañía ó promueva su 
disolución, no puede impedir que se concluyan del modo mas conveniente 
á los intereses comunes las negociaciones pendientes, y hasta que esto se 
verifique no tendrá lugar la división de ios bienes y efectos de la compañía. 



104 



LIBRO II, TITULO III. 



Art. 490. 



Cuando la sociedad dieaelta por fallecimiento de uno de los socios, hu- 
biese de continuar con los herederos del muerto (articulo 484, número 5) 
si entre los herederos se encontrase algún menor, no podrá tomar parte eu 

ella, aunque fuera judicialmente autorizado, á no ser que estuviese lojíti- 
mamente habilitado. 

Art. 491. 

Muriendo intestado algún socio que no tenga herederos presentes, ya 
sea que la sociedad haya de disolverse por su muerte, ó haya de continuar, 
cl juez á quien competa proveer á la seguridad de los bienes de los ausen- 
tes, no podrá intervenir en los bienes hereditarios que existiesen en la 
masa social, ni injerirse en manera alguna en la administración, liquida- 
ción y partición de la sociedad, sino que se limitará á recaudar la cuota li- 
quida que resaltare pertenecer á dicha sucesión. 

En el caso de que el socio muerto hubiera sido el jerente ó adminis- 
trador de la sociedad ó aunque no lo iuese, siempre que no hubiera mas 
que un socio supérstite, y aun fuera de los dos casos referidos, si lo exijle. 
re un número tal de acreedores, que represente la mitad de todos los cré- 
ditos, se nombrará un nuevo administrador para finalizar las negociaciones 
pendientes, procediéndose á la liquidación en la forma prevenida en el ca- 
pitulo siguiente, sin mas diferencia que la de que los acreedores tendrán 
parte en el nombramiento de la persona ó personas, á quien deba encar- 
garse la liquidación. 

El nombramiento del nuevo administrador ó jerente será hecho á ma- 
yoría de votos de los socios y de los acreedores, reunidos en junta presidi- 
da por el Juez L. de Comercio ó Alcalde Ordinario respectivo; y solo po- 
drá reciaor en socio ó acreedorjquo sea comerciante. 

Art. 492. 

La disolución de una sociedad de comercio, siempre que proceda de 
cualquiera otra causa, que no sea la espiración del término por el cual so 
contrajo, no surtirá efecto, en perjuicio de tercero, hasta que se anoto en el 
registro de comercio y se publique en el lugar donde tenga la sociedad su 
domicilio ó establecimiento fijo. 

Art. 493. 



Después de la disolución do la sociedad, ningún socio puede usar váli- 
damente do la firma social, en obligación alguna, aunque se hubiese con- 



BE LAS COMPAfilAS Ó SOCIEDADES. 



105 



traído antes de la época de la disolución, ó fuese aplicada al pago de deudas 
iociales. 

Art. 494. 

una letra girada ó aceptada por un socio, después de debidamente pu- 
blicada la disolución de la sociedad, no puede ser cobrada á los otros socios, 
aunque el portador pueda probar que recibió la letrado buena fé, por falta 
de noticia, ó que la letra fué aplicada por el socio librador, ó aceptante, á la 
liquidación de deudas sociales — ó que adelantó el dinero para uso de la fir- 
ma, durante la sociedad, salvos los derechos que al socio librador [ó acep- 
tante puedan competir contra los otros socios. 

Art. 495. 

Habiéndose participado á los deudores después de disuelta la socie- 
dad, que tal socio que se designa, se halla encargado de recaudar los 
créditos activos do la sociedad, no exonera al deudor el recibo dado par 
otro de los socios, aunque fuera délos administradores. 

Art. 496. 

Si al tiempo de disolverse la socíedrid uno de los socios tomase sobre sí 
el cobro de los créditos j el pago de las deudas, garantiendo á los otros so- 
cios de toda responsabilidad futura, esta garantía no perjudica á los terce- 
ros, á no ser que estos hubiesen convenido espresameute en exonerar á los 
otros socios, ó hubiesen hecho con aquel alguna novación del contrata. 

Si el socio que dio la garantia continuase en el jiro ó negocio que era 
objeto do la sociedad estinguida, bajo la misma firma ú otra diversa, que* 
darán completamente exonerados los que dejaron de ser socios, si el acreedor 
celebrare, con el que continúa negociando, bajo la misma firma ú otra diver-- 
sa, transacciones subsiguientes, indicativas de que confia en su crédito» 






CAPITULO IX. 

I>e la, liquiclacioii* 

Art. 497. 

Disuelta una sociedad, los socios autorizados para administrar durante 
6u existencia, deben proceder ala liquidación, bajo la misma firma, con el 
aditamento en liquidación^ & no ser que hubiere estipulación diversa en el 
Contrato, ó que por consentimiento unánime de los socios, ó á pluralidad de 
votos, en caso de discordia, so encargue la liquidación á alguno de los otro^ 

socios, ó á persona de fuera de la sociedad. 

27 



106 



LIBRO II, TITULO III. 



Art. 498. 



La sociedad solo se considera existente al efecto de su liquidación. 

£1 uso de la firma social por el liquidador solo importa la facultad de 
}¡quidar, y de contraer obligaciones quesean consecuencia natural é inme- 
diata de la liquidación. 

Art. 499. 

Los liquidadores están obligados: 

1. ^ A formar dentro de los quince dias inmediatos á su nombramiento, 
un inventario y balance del caudal común, cuyo resultado pondrán en cono- 
cimiento de los socios; sopeña de nombrarse judicialmente á su costa nue- 
vos liquidadores, si fuesen socios— y si no lo fuesen, de perder el derecho 
á remuneración alguna por el trabajo que hubiesen hecho. 

2. ® A comunicar mensualmente á cada socio el estado de la li- 
quidación, bajo la misma pena. 

3. ^ A proceder inmediatamente á la partición de los bienes sociales 

finalizada que sea la liquidación, ó antes, si los socios acordaren que los 

dividendos se hagan á razón de tanto por ciento, á medida que los bienes 

se vayan liquidando, después de satisfechas todas las obligaciones so* 
ciales. 

Art. 500. 

No bastando los fondos de la sociedad para pagar las deudas exijibles, 
C3 obligación de los liquidadores pedir á los socios las cantidades necesa- 
rias, en los caaos en que estos estuviesen obligados á suministrarlas confor- 
me á las reglas establecidas. 

Art. sol 

8i el liquidador ha contratado á nombre de la sociedad, sin tener para 
ello mandato jeneral ó particular, y fuera de los casos del articulo 498, los 
80CÍ0S solo quedan obligados en la parte de ganancias que el liquidador hu- 
biese obtenido del contrato. 

Si el liquidador tuviese poderes jenerales de todos los socios para re- 
presentar á la sociedad disuelta, ó estuviese en los casos del articulo 408 
quedarán los socios solidariamente obligados hacia los terceros. 

Art. 502. 

Cuando el liquidador tiene necesidad de poder especial para tratar, 
cada socio solo queda obligado por su parte, aunque el liquidador, en vir- 
tud del poder especial, hubiese contratado, bajo la firma social. 



( 

^ 



Loa liquidadores i 
que resultare á la maei 
cioiies, ó por abuso de 

En el caso de omi 
con pérdida del dereí 
fraude, habrá ademas c 



Acabada la I i quid 
la divlaion, si fueren a 
y CDslquiera reclamaci 
Ira los liquidadores. £ 
división, está obligado 
^ido comunicada; sopí 
liquidación y partición 

Las reclamacionca 
ccB arbitros, que nomt 
ecntacioD de aquellas, 
oficio el Juzgado comí 



Kingun socio puei 
sion de la masa social, 
vos de la compañía, 
el pago; pero podrá e 
liquidando. 

Esta disposición n 
tamos á la socicda'l, k 
que loa demás acreedc 

Los bienes partíc 
macion, de la sociedac 
social, sino después de 



Los liquidadores 
compromisos sobre I 
los socios, dada por c 



I 



J08 



LIBRO II, TITULO III. 



Abt. 508. 

Eu las liqnidaciones de sociedades en que hubiere menores interesados, 
procederán sus guardadores, con plenitud de facultades como si obrasen cu 
negocio propio. Todos los aotos que practicaren á nombre de su pupilos 
serán válidos é irrevocables, sin que en tiempo alguno se pueda alegar 
contra ellos el beneficio de restitución; quedando únicamente á salvo á los 
menores el derecho para reclamar de sus tutores ó curadores los perjuicios 
que les hubiesen resultado de su dolo ó de su culpa. 

Art. 609. 

Después de la liquidación y partición definitiva, los libros y demás 
documentos sociales serán depositados en casa de uno de los socios qae, 
á pluralidad de votos se designare. 

Art. 510. 

Son aplicables á las particiones entre socios las reglas relativas á la 
paii:icion de herencia, la forma de la partición, y las obligaciones que de 
ellas resultan á los herederos. 

CAPITULO X. 

I>el modo <le diiriiiiii* laoi dif^reneia» entre soolos. 

Art. 511. 

Todas las cuestiones sociales que se suscitaren entre los socios durante 
la existencia de la sociedad, su liquidación ó partición serán decididas por 
J ueces arbitradores, hayase 6 no estipulado asi en el contrato de sociedad. 

Art. 512. 

Las partes interesadas los nombrarán en el término que se haya pre. 
fijado en la escritura, y en su defecto en el que señalare el Juzgado com- 
petente. 

No haciendo el nombramiento dentro del término señalado, y sin ne- 
cesidad de próroga alguna, se hará de oficio por el Juez, en las personas 
que á su juicio sean peritas é imparciales para entender en el negocio que 
so disputa. 



i 



DB LAS COMPRAS Y VESTA3. 



TITULO lA^. 



r>E X..A.S coii^mA.s -sr "VErTT-A-s. 



Art. 513. 

La venta comerciales nn coDtrato, por el cual una persom 
propietaria ó poseedora de la cosa objeto de la. convcuciou, se o 
t regarla, 6 á hacerla adquirir eu propiedad á otra peraoua que bi 
BU parta á pagur un precio convenido, y la compra para reveí 
quilar BU nao. 

Art. 514. 

El coutrato de compraventa queda perfecto desde qneel c 
vendedor convienen en 1h cosa j en el precio, aunque este no 
gndo, ni aquella entregado todavía. 

Art. 515. 

Solo se considera mercantil la compra ó venta de coeae m 
revenderlas por mayor ó menor, bien sea en la misma forma que 
ron ó en otra diferente, ó para alquilar bu ubo, comprendiéndose 
metílico, títulos de fondos públicos, accíoucs de compaSíns y 
crédito comerciales. 

Art. 516. 

No se consideran mercantiles: 

1. ° Las compras de bienes raices y muebles accesorios. 
Sin embargo, serán comercialeB las compras de coaas acccB< 

mercio, para prepararlo Ó fucilitarla, auuqueae&D accesorias á a 

2. ° Las de objetos destinados al consumo del comprador, i 
Bona por cuyo encargo se haga la adquisición. 

8. ^ Las ventas que hacen los labradores y hacendados de 
de suB cosechas y ganados. 

i. ° Las que hacen los propietarios y cualquier clase de pe 
frutos ó efectos que perciban por rnzon de renta, dotación, salí 
moDto, üotro cualquier título remuneratotio ó gratuito. 



^ 






1 



11 



lio 



LIBRO II, TITULO IV. 



5. ^ La reventa que hace cualquiera persona del resto de los acopios 
que hizo para su consumo particular. 

Sin embargo, si fuere mayor cantidad la que venden que la que hubie- 
sen consumido, se presume que obraron en la compra con ánimo de 
vender y se reputan mercantiles la compra y la venta. 

Art. 617. 

Si alguno veudiere cosa ajena, ignorando el comprador que sea ajena, el 
vendedor está obligado á devolverle el precio, con mas los daños y perjuicios. 

-Art. 518. 

Si el comprador al celebrar el contrato, sabe que es ajena, pierde el 
precio entregado, á no ser que se hubiera espresamente pactado que tendria 
derecho á la devolución del precio, caso de reclamación por parte del ver- 
dadero dueño, [artículo 551]. 

Art. 519. 

Las ofertas indeterminadas contenidas en un prospecto ó en una circu- 
lar, no obligan al que las ha hecho. 

Art. 520. 

En todas las compras que se hacen de efectos que no se tienen á la vista, 
ni pueden clasificarse por una calidad determinada y conocida en el comer- 
cio, se presume en el comprador la reserva de examinarlos y de resciudír 
libremente el contrato, si los jéneros no le convinieren. 

La misma facultad tendrá, si por cláusula espresa se hubiere reservado 
probar el jénero contratado. 

Así en uno como en otro caso, retardándose por el comprador el acto 
del examen ó la prueba, mas de tres días después de la interpelación he- 
cha por el vendedor, se considerará el contrato sin efecto. 

Art. 521. 

Cuando la venta se hubiese hecho sobre muestras, ó determinado una 
calidad conocida en los usos del comercio, no puede el comprador rehusar 
el recibo de los jéneros contratados, siempre que sean conformes á las 
mismas muestras, ó á la calidad prefijada en el contrato. 

En caso de resistirse á recibirlos por falta de esta conformidad, se 
reconocerán los jéneros por peritos, quienes atendidos los términos del 
contrato y confrontando aquellas con las muestras, si se hubieren tenido 



k 



DE LAS COMPRAS X TENTA3. 111 

& la vista para ea celebración, declararáu bí los jéneros Eon ú no do 
recibo. 

Ed el primer caso, se tendrá por consumada la venta, quedando los 
efectos por caenta del comprador; y en el segundo, se rescindirá el contrato , 
eiii perjuicio de las indemnizaciones á que tenga derecho el comprador por 
los pactos especiales que hubiere hecho coa el rcndedor ó por disposi' 
cioa de la ley. 

Art. 522. 

En la venta de cosas que no están á la vista, y que deben ser remitida? 
al comprador por el vendedor, se entiende siempre estipulada la condición 
resolutoria para el caso de que la cosa no sea de la calidud convenida. 
Art. 523. 

Cuando se entrega la cosa vendida, sin que por el instrumento del 
contrato conste el precio, seentiende qne las partes se sujetaron al cor- 
riente en el din y lugar da la entrega. En defecto de acuerdo, por haber 
habido diversidad de precio en el mismo dia y lugar, prevalecerá el tér- 
mino medio. 

Art. 524. 

El precio de la venta puede ser dejado al arbitrio de uu tercero. Si 
este no pudiere ó no quisiere hacer la determinación, será seanlado el 
precio por erbitradores. 

Art. 525. 

lío mediando estipulación contraria, son de cargo dul vendedor loa 
gastos de la entrega de la cosa vendida hasta ponerli, p'^'^^'^^ 7 medida 
á disposición del comprador. 

Los de su recibo, asi como los de conducción ó trasporte, son de 
cuenta del comprador. 

Art. 526. 

Perfeccionada la venta (artículo 514), qneda obligado el vendedor á 
entregar al comprador la cosa vendida eu el plazo y del modo estipu- 
lado en el contrato; sopeña de responder por las pérdidas y daños que de 
Bu falta resultasen. 

Sin embargo, no hay obligación de entregar la cosa antes de pagado 
el precio, si entre el acto de la venta y el de la entrega, mudase uotoria- 
mente de estado el comprador y no diese fianza bastante de pagar á loa 
plazos convenidos. 



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112 



LIBRO II, TITULO IV. 



Art. 627. 



La entrega de la cosa vendida, en defecto de estipulación espresa, debo 

hacerse en el lugar donde se hallaba la cosa al iempo de la renta, y puede 

verificarse por el hecho de la entrega material ó simbólica ó por la del 

titulo, ó por la que estuviese en uso comercial en el lugar en donde deba 
verificarse. 

Art. 628. 

En todos los casos en que el comprador, á quien los tefectoe deben ser 

remitidos, no estipula un lugar determinado ó una persona cierta que 

deba recibirlos á su nombre, la remesa que se haga á su domicilio importa 

entrega efectiva de los efectos vendidos. 

Esceptúase el caso en que el vendedor no pagado del precio, remito 

los efectos á un consignatario suyo, no para entregarlos llanamente, sino 

recibiendo el precio, ó tomando garantías. 

Art. 629. 

Se considera tradición simbólica, salva la prueba contraria en caso 
de error, fraude, ó dolo: 

1. ^ La entrega de las llaves del almacén, tienda ó caja donde se halla- 
re la mercancía ú objeto vendido. 

2. ^ El hecho de' poner el comprador su marca en los efectos compra- 
dos en presencia del vendedor ó con su consentimiento. 

3. ® La entrega ó recibo de la factura sin oposición inmediata del com- 
prador, (artículo 557). 

4. ® La cláusula— por cuenta — puesta en el conocimiento ó carta de 
porte, sino fuese reclamada por el comprador dentro de veinte y cuatro 
horas, estando en la misma ciudad ó por el correo mas próximo, estando 
domiciliado en otra parte. 

5. ^ La declaración ó osiento en libro ó despacho de las oficinas públi- 
cas á favor del comprador, de acuerdo de ambas partes. 

6. ® La autorización dada por el vendedor al comprador para llevar 
los efecfos vendidos, salvo al vendedor el derecho de retención por el pre. 
ció no pagado (artículos 526 y 533), y al comprador el de examen de los 
efectos, (artículos 520 y 521). 



Art. 530. 

Cuando los contratantes no hubieren estipulado plazo para la entrega 
de los efectos vendidos y el pago de su precio, estará obligado el vende' 



^ 



DE LAS COMPRAS T VBlfTAS. 



113 



dor á tener á disposición del comprador la cosa vendida dentro do las 
veinte y cuatro horas siguientes al contrato. 

El comprador gozará del término de diez dias para pagar el precio 
de los efectos; pero no podrá exijir la entrega sin dar al vendedor el 
precio en el acto de verificarse aquella. 

Art. 531. 

Desde que el veudedor pone la cosa á disposición del comprador y 
este se dá por satisfecho de su calidad, existe la obligación de pagar el 
precio al contado ó al término estipulado y el vendedor se constituye de- 
positario de los efectos vendidos y queda obligado á eu conservación 
bojo las Jeyes del depósito, [articulo 726 y siguientes]. 

Abt. 532. 

Por el hecho de no pagar el precio según los términos del contra- 
to ó la disposición del articulo 580, queda el comprador obligado á abonar 
el interés corriente de la cantidad que adeude al vendedor. 

Art. 583. 

Mientras los efectos vendidos estén en poder del vendedor, aunque 

sea por vía de depósito, tiene este preferencia sobre ellos á cualquier otro 

acreedor del comprador, por el importe del precio é intereses de la de- 
mora. 

Art. 534. 

Cuando el vendedor no entregare los efectos vendidos, al plazo estipu- 
lado, 6 al prescripto en el artículo 630, podrá el comprador solicitar la res- 
cisión del contrato, ó exijir su cumplimiento con los daños y perjuicios pro- 
cedentes de la demora. 

Art. 535. 

Si el comprador, sin justa causa, se niega á recibirlos efectos compra* 
dos, tendrá el vendedor la facultad de pedir la rescisión del contrato ó de 
reclamar el precio con el ínteres corriente por la demora, poniendo los 
efectos á disposición de la autoridad judicial para que ordene su depósito 
por cuenta y riesgo del comprador. 

El mismo depósito podrá, solicitar el vendedor, siempre que haya 
por parte del comprador demora en recibirse do los efectos contra- 
tados; y los gastos de la traslación al depósito y su coneervacion serán 

de cuenta del comprador. 

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114 



UBRO n, TITULO IV. 



Art. 53G. 



Para que el vendedor sea considerado en mora respecto á la entrega de 
la cosa vendida^ es necesario que preceda interpelación judicial ú otro 
acto equivalente; esto es, la protesta de danos y perjuicios hecha auto 
cualquier juez ó^ escribano público. 

Art. 537. 

El comprador que haya contratado por junto una cantidad determi- 
nada de efectos, sin hacer distinción de partes ó lotes con designación de 
épocas distintas para su entrega, no puede ser obligado á recibir una por- 
ción, bajo promesa de entregarle posteriormente lo restante. 

Sin embargo, si espontáneamente conviniere en recibir una parte^ 
queda irrevocable y consumada la venta, en cuanto á los efectos que re- 
cibió, aun cuando el vendedor falte á la entrega do los demás, salvo por 
lo que toca á estos, la opción que le acuerda el articulo 534. 

Art. 638. 

Cuando por un solo precio, se venden dos ó mas cosas, de las cualet 
una no puede venderse, queda sin efecto la venta en su totalidad. 

Art. 689. 

Las cosas que han perecido totalmente al tiempo del contrato, no pue, 
den ser objeto de venta á no ser que se tenga presente en el contrato el pe- 
ligro que corren, y asi se diga espresameute. 

Si solo una parte ha perecido, tiene elección el comprador, entro sepa- 
rarse del contrato, ó reclamar la parte existente, haciendo que por tasación 
se determine el precio. 

Art. 540. 

Si el comprador devuelve la cosa comprada, y el vendedor la acepta 

[articulo 154}, ó siéndolo entregada contra su voluntad, no la hace de. 

positar judicialmente por cuenta de quien perteneciere, con notiticacion 

del depósito al comprador, so presume que ha consentido en la rescisión 
del contrato. 

Art. 541. 

La pérdida, daños ó menoscabos do la cosa vendida y no entregada, 
cualquiera que sea la causa de que provengan, son de cuenta dol vendedor 
& menos que lo contrario se haya pactado, y salvo también el caso de qi>Cb 



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DB LAS COMPRAS Y VENTAS. 



116 



el vendedor haya puesto á disposición del comprador la cosa especifica y 
determinada, en el lugar, tiempo y estado en qne este debía recibirla. En- 
tonces se pierde aquella, se daña ó menoscaba por cuenta del comprador 
moroso. 

Art. 542. 

8i la pérdida, daño ó menoscabo ocurriesen sin culpa ni mora del 

vendedor, el contrato quedará rescindido de derecho, devolviendo aquel el 

precio recibido. 

Art. 543. 

Si los accidentes referidos en los dos artículos anteriores ocurriesen por 
culpa ó mora del vendedor, quedará este obligado á la devolución del pre- 
cio recibido con los intereses corrientes, ó á la indemnización de daños y 

perjuicios, según el medio que elijiere el comprador con arreglo al sltú^ 
culo 534. 

Art. 544. 

El vendedor que después de perfeccionada la venta, alterase la cosa 
vendida ó la enagenase y entregase á otro sin haberse antes rescindido el 
contrato, entregará al comprador en el acto de reclamarla otra equivalente 
en especie, calidad y cantidad, ó en su defecto, el valor que á juicio de 
arbitros se atribuyese al objeto vendido, con relación al uso que el compra- 
dor pretendía hacer de él, y al lucro que le podia proporcionar, rebajando 
el precio de la venta, si el comprador no lo hubiese pagado todavía. 

Art. 545. 

Después de recibidos por el comprador los géneros vendidos, no será 
oido sobre vicio ó defecto en la calidad, ni sobre falta en la cantidad, siem- 
pre que los hubiese examinado á su contento al tiempo de recibirlos y se le 
hubiesen entregado por número, peso ó medida. 

Art. 546. 

Cuando los jéneros se entregaren en fardos ó b^o cubiertas que impi«« 
dan su examen y reconocimiento podrá el comprador en los tres días in- 
mediatos á la entrega, reclamar cualquiera falta en la cantidad ó vicio en 
la calidad; justificando en el primer caso, que los cabos ó estremidades do 
las piezas están intactas, y en el segundo, que los vicios ó defectos no han 
podido suceder por caso fortuito, ni causarse fraudulentamente ensupoder^ 

Art. 547. 

El vendedor puede siempre exijir en el acto de la entrega que se haga 
el reconocimiento integro eu la calidad y cantidad délos géneros que el 



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116 



LIBRO 11, TITULO IV. 



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comprador reciba; y en esle caso después de entregados no habrá lugar á 
la reclamación de que habla el articulo precedente. 

Art. 548 

Las resultas de los vicios internos de la cosa vendida, que no pudieren 
percibirse por el reconocimiento que se haga al tiempo de la entrega, se- 
rán de cuenta del vendedor durante los seis meses siguientes á aquella, 
pasados los cuales, queda libre de toda responsabilidad. 

Durante los dichos seis meses, el comprador tiene la elección entn 
volver la cosa, eii:ijiendo la restitución del precio ó conservarla, haciende 
que se le devuelva una parte del precio determinado por peritos. 

Art. 549. 

£1 vendedor está siempre obligado á sanear al comprador la eviccion 
que sufra en el todo ó en parte de la cosa vendida, aunque nada se haja 
estipulado á ese respecto en el contrato. 

Art. 550. 

Los contrayentes pueden, por estipulaciones particulares, hacer mas 
estensiva la obligación de derecho, ó disminuir sus efectos; y hasta pueden 
convenir en que el vendedor no quedará obligado al saneamiento. 

Sin embargo, aunque se diga que el vendedor no se obliga á sanear, 
queda siempre obligado al saneamiento que resulta de sus hechos persona 
les posteriores al contrato, y de los anteriores que no hubiese declarado al 
comprador. 

La convención contraria es nula. 

Art. 551. 

Aunque se haya estipulado, conforme á lo prescripto en el articulo 
precedente, que el vendedor no se compromete al saneamiento, queda obli 
gado siempre en caso de eviccion, á restituir el precio, á no ser que haya 
vendido cosa que el comprador sabia que era ajena [articulo 517], ó que, 
habiéndose declarado espresamente al tiempo de la venta un riesgo espe- 
cial de eviccion, le haya tomado sobre sí el comprador. 

Art. 552. 

Cuando se ha prometido el saneamiento en jeneral, ó nada se ha esti- 
pulado á ese respecto, si la eviccion se verifica, puede el comprador recla- 
mar del vendedor: 

1. ® La devolución del precio. 



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DE LAS COMPRAS Y VKNTAS. 



117 



2.^ La de los frutos, cuando tiene que restituirlos al verdadero 
dueño. 

3. ^ Las costas de la demanda de saneamiento y las causadas en 
la demanda primiiiva. 

4. ^ Los diiSos y peijn icios y las costas del contrato. 

Art. 653. 

£1 vendedor está obligado á la restitución de todo el precio, aunque 
al tiempo de la eviccion, la cosa vendida valga menos ó se halle deteriora- 
da por caso fortuito ó neglijencia del comprador. 

Sin embargo, si el comprador ha reportado de los deterioros algún 
jénero de lucro, tiene el vendedor derecho de retener su importe al do- 
volver el precio. 

Art. 664, 

Si al tiempo de la eviccion se viese que se habia aumentado el valor 
de la cosa vendida, aunque en ello no haya tenido parte el comprador, está 
obligado el vendedor, á pagarle aquel tanto que importe mas sobre el pre- 
cio de venta. 

Art. 665. 

Si la eviccion solo recae en parte de la cosa, pero de tal importancia 
relativamente al todo, que el comprador no habría comprado sin esa 
parte, puede pedir la rescisión de la venta. 

Si prefiriese reclamar el valor de osa parte, debe abonársele propor- 
cionalmente al precio de la venta, sea que la cosa vendida haya aumenta- 
do, ó disminuido de valor. 

Art. 656, 

No tiene lugar el saneamiento por causa de eviccion; 

1.^ Cuando, sin consentimiento del vendedor, compromete espontá- 
neamente el comprador el negocio en arbitros, antes ó después de princi* 
^iado el pleito. ^ 

2. ^ Cuando habiéndosele emplazado, no hace citar al vendedor á lo 
menos, antes de la publicación de probanzas. 

Art. 667. 

Ningún vendedor puede rehusar al comprador una factura de los 
jéneros que le haya vendido y entregado con el recibo al pié de su pre- 
cío, ó de la parte de este que se hubiere pagado. 

No declarándose en la factura el plazo del pago, se presume que la 

venta fué al contado. 

30 



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LIBRO rr, TITULO IV. 

Los 1-eferidaa facturas no eíeDdo reclamadas por el comprador, den- 
le loa diez días siguientea A ia eutrega j recibo, so presumen caeutHS 
i dadas. 

Art. 558. 

han cantidades que con ol nombre de señal ú arrcis, se suelen entrognr 
as ventas, se entiende siempre que [o han sido, por caenta del precio, j 
igno de ratificación del contrato, sin qne pueda ninguna de las parCcfi 
ictarse, perdiendo las arras. 

Cuando el vendedor y comprador convengan, en que mediante la perdí- 
lo laa arras, ó cantidad anlicipada, les sea lícito arrepeatirae y áejar 
umplir lo contratado, deberán espresarlo 'asi, por cláusula especial del 
rato. 

Abt. 559. 

Los vicios 6 defectos que se atribuyan & las cosas vendijas, asi com9 
ifcrencia en las calidades, (arlicnlo 521], serán siempre determinadas 
peritos arbitradores, no mediando estipulación contraria. 

Art. 560. 

Kl que ba poseído por tres aílos con buena fe y justo titulo una cosa 
^blc, adquiere el dominio por prescripción, sea que el verdadero dueño 
1 estado ausente ú presente. 

Art. 561. 

£1 que ha compra'lo con mala fé una cosa mueble, no adquiere la pro< 
ad, sino por doble tiempo del ordinario; esto es, por seis años. 

Art. 562. 

Si el poseedor actual de una cosa robada, la ha comprado en feria ó 
cado ó venta pública, ó á persona que vaudia ordinariamente cosas 
ejnntes, el verdadero dueño no puede exíjir la entrega, sin pagar «I 
io desembolsado por el poseedor. 



DS LA CESIÓN DE CRÉDITOS NO 8ND08ADLE«. 



119 



TXTTJLO ^V. 



3DB JujA. OBSION" 3DE OltBIDIXOS JSJO 



Art. 563. 

Las cesiones de créditos no endosables son ineficaces, en cuanto al 
deudor, mientras no le son notificadas^ y las consiente, ó renueva sü obli- 
gación en favor del cesionario. 

Cualquiera de ambas diligencias liga al deudor con el nuevo acree- 
dor, j le impide que pague licitamente á otra persona. 

Art. 564. 

El deudor que no quiera reconocer al cesionario como acreedor, y 
que se proponga deducir escepciones que no resulten de la misma natu* 
raleza del crédito, debe hacer constar su negativa de aceptación dentro 
de tres dias contados desde la notificación que se le haga de la cesión. 

Pasados esos tres dias^ se supone que consiente la cesión. 

Art. 565. 

Siempre que el deudor no haya consentido la cesión, ó verificado 
novación (articulo 563), puede oponer al cesionario todas las escepciones 
que habría podido oponer al cedente, aun las meramente personales. 

Art. 566. 

La venta ó cesión de un crédito comprende sus accesorios, como 
las fianzas^ hipotecas y privilegios. 

Art. 567. 

El cedente de un crédito no endosable está siempre obligado á ga- 
rantir la existencia y legitimidad del crédito al tiempo de la cesión, aun- 
que se haya celebrado sin garantía. 
. No responde de la solvencia del deudor, sino en cuanto espresamcnte 



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LIBRO II, TITULO V. 



66 ha obligado á ello; 7 solo hasta la suma concurrente del precio que ha 

recibid o, 

Art. 568. 

Cuando se ha garantido la solvencia de un deudor, esa obMgncion 
solo se refiero á la solvencia actual, j nunca se estieude á la futura, A 
no ser que se haya pactado esprcc^amente. 

Art. 569. 

La persona contra quien se ha cedido un crédito litijioso puedo 
compeler al cesionario á que le libre, «bonándole el precio verdadero de 
la cesión con los interese-», desde el dia en que se efectuó el pago y las 
costas. El deu«tor solo podrá hacer uso de este derecho, dentro de un mes 
siguiente á la notiñcucion que se le haga de la cesión. 

Art. 570. 

La disposición del artículo precedente cesa: 

1. ^ Si la cesión ha sido hecha á, un coheredero ó comunero del 
crédito cedido, 

2. ^ Si ha sido hecha á uu acreedor del cedente, en pago de su 
deuda. 

Art. 671. 

Se considera litij»oso un crédito, desde que hay demanda y conten-^ 
cion sobre el fondo del derecho. 



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DE LA PKIVMUTA. 



121 



TITUI^O ^VT. 



Art. 572. 

El contrato de permuta comprende dos verdaderas ventas, sirviendo 
lae cosas permutadas de precio y compensación reciproca. 

Art. 673. 

La permuta se perfecciona por el mero consentimiento de las partes, 
lo mismo que la venta. Perfeccionada, se hacen los permutantes acreedores 
de las cosas reciprocamente prometidas. 

Todas las cosas que pueden venderse, pueden permutarse. 

Art. 674. 

Si uno de los contratantes lia recibido ya la cosa permutada y prueba 
que el otro no es dueño de esa cosa, no puede obligársele á entregar la que 
ha prometido en cambio; pero si, á devolver la que ha recibido. 

Art. 575. 

El contratante que fuere vencido en la eviccion de la copa recibida en 
cambio, tendrá opción, ó de pedir su valor con daños y perjuicios, ó de re- 
petir su cosa, pero si esta hubiere sido ya enajenada, solo tendrá lugar el 

primer arbitrio. 

Art. 676. 

Si una cosa cierta y determinada, prometida dn cambio, perece siu 
culpa del que debía darla, deja de existir el contrato, y la cosa que ya so 
hubiese entregado será devuelta al que la hubiese dado. 

Art. 677. 
Todas las reglas prescriptas para las ventas, se aplican á lai permutas. 



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illRO II, TITULO Yir. 



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Art. 678. 

El arrendamiento comercial es nn contrato por el cnal una de laa 
partes se obliga, mediante un precio que la otra debe pagarle, á propor- 
cionar á esta, durante cierto tiempo, el uso ó el goce de una cosa mueble, 
ó á prestarle sus servicios, ó á hacer por su cuenta una obra determinada, 

Art. 679. 

El locador está obligado á entregar al locatario la cosa ó la obra ea 
el tiempo y en la forma del contrato; so pena de responder por la falta de 

entrega. 

Art. 680. 

El locador debe sanear los vicios ó defectos de la cosa ú obra qne 
impidan el uso á que era destinada, aunque los ignorase al tiempo det 
contrato. 

Si de esos vicios ó defectos resulta algún daSo al arrendatario, debe 
indemnizarle el arrendador. 

Art. 681. 

Si el arrendador ¿ otro á quien él puede contener, impide al arren- 
datario el libre uso de la cosa, queda obligado á los daSos j perjuicios 
que resultasen. 

Ko responde de las perturbaciones que un tercero caucase al arren- 
datario por vías de hecho. En este caso, el arrendatario tendrá acción di- 
recta contra el perturbador. 

Art. 682. 

Durante el tiempo del contrato, no es licito al arrendador retirarla 
cosa alquilada del poder del arrendatario, aunque alegue que la necesita 
para uso propio, ni á este devolverla al arrendador antes de concluido el 
término señalado, á no ser pagando integramente el alquiler estipulado % 






Pl LOS i^RRBNDAMIBNTOa. 



18S 



Art. 683. 

El arrendatario puede subarrendar para el mismo uso para que ar- 
rendó, y dentro del plazo que tiene para s!, caando no se le hubiese pro* 
hibido espresnmento en el contrato. 

La prohibición puede ser parcial ó total, y esa cláusula se ínter* 
preta siempre estrictamente. 

Art. 584. 

fii el arrendatario emplea la cosa en uso distinto del que se le ha dado 
por el contrato, ó del qne se presume por las circunstancias, en falta de 
convención, ó en general, si no cumple las cláusulas del contrato, coa 
daño del propietario, puede este reclamar la rescisión del contrato, (ar- 
ticulo 246), 

En caso de rescisión por culpa del arrendatario, queda obligado á 

los daños y perjuicios resultantes de la falta de cumplimiento del con« 

trato. 

Abt. 585. 

Finalizado el contrato, debe el arrendatario devolver la cosa en ei 
mismo estado en que se le entregó, escepto lo perdido ó deteriorado por 
causa del tiempo, ó por fuerza mayor. 

Abt. 586. 

Si en el contrato no se ha especificado el estado en que se encuentra 
la cosa, se presume que el arrendatario la ha recibido en buen estado de 
conservación, y debe asi devolverla, salvo la prueba en caso contrario, 

Art. 687. . 

£1 arrendatario responde de los daños que tiene la cosa, cuando 

han sido ocasionados por su culpa, por la de alguno de su familia, ó la 

del Bub arrendatario, salvo contra este su recurso por la parte que le 
toque. 

Responderá asi mismo de cualquier daño qne sufra la cosa, aanque 

provenga de fuerza mayor ó caso fortuito, si finalizado el término 
estipulado, se hubiese negado á devolverla, siendo requerido por el ar- 
rendador. 

Art. 588. 

Nadie puede obligar sus servicios, sino por tiempo ó empresa deter* 
minada. 



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124 



LIBRO II, TITULO VII. 



El arrendamiento de obras se rescinde por la muerte del obrero, ar- 
tesano ó empresario; pero nunca por la muerte del que encargó aquellas* 

En caso de muerte del obrero, artesano ó empresario, el que encargó 
la obra tiene obligación de pagar á los herederos proporcionalmente, 
al precio señalado en el contrato, el valor del trabajo hecho y los mate- 
riales preparados, siempre que ese trabajo y materiales puedan serld 
útiles. 

Art. 589. 

El arrendamiento de obras comprende los servicios manuales y lo» 
servicios de inteligencia; y en jeneral todo servicio que no coloca á quien 
lo presta, respecto de tercero, como representante ó mandatario de la 
persona á quien se hace el servicio. 

Comprende asi mismo los trabajos de los jornaleros ó artesanos que 
trabajan bajo las órdenes del arrendador, y las empresas de obras que 
los empresarios hagan ejecutar por obreros, ó artesanos bajo sus órdenes. 

Art. 590, 

Si se dá á uno el encargo de hacer una obra, puede convenirse que 
pondrá solo su industria, ó que suministrará también los materiales. 

En el primer caso, hay simplemente arrendamiento de obras. 

En el segundo, hay á la vez venta y arrendamiento; y el contrato que 
podria algunas veces no ser comercial, considerado como arrendamiento 
Tiene á serlo, considerado como venta. 

Art. 591. 

Si el obrero solo pone su trabajo, ó su industria, pereciendo la cosii^ 
no responde sino de los efectos de su impericia. 

Sin embargo, no puedo reclamar ningún estipendio si perece la cosa 
antes de haber sido entregada, á no ser que haya habido morosidad para re- 
cibirla ó que la destrucción haya provenido de la mala calidad de los mate- 
riales, con tal que haya advertido oportunamente esta circunstancia a] 

dueño. 

Art. 692. 

6i el obrero pone también los materiales, son de su cuenta la per. 
dida y deterioro, de cualquiera manera que acaezca, á no ser que el qu9 
mandó hacer la obra, incurriere en morado recibirla, [articulo 248]. 

Art. 598. 

Cuando nn empresario se ha encargado por un tanto de la ejecución 
de una obra, conforme á un plan acordado, no puede reclamar aumento al* 



^ 



DB LOS ARRENDAMIENTOS. 



125 



guno de precio, ui bajo pretesto de la mano de obra ó de los materiales 
dí de modificaciones hechas en el plan, á no ser que haya sido autorizado 
para estas por escrito y por un precio convenido con el propietario. 

Art. 594. 

El obrero que por impericia ó ignorancia de su arte, inutiliza ó dete- 
riora alguna obra, para la que hubiese recibido los materiales, está obligado 
á pagar el valor de estos, guardando para si la cosa inutilizada ó deteriorada. 

Art. 595. 

Concluida la obra, conforme á la estipulación, ó en su defecto, conforme 
al uso jeneral, el que la encargó está obligado á recibirla; pero si creyese 
que no está coa la solidez y lucimiento estipulados, ó de uso, tiene dere- 
cho á que sea examinada por peritos nombrados por ambos. 

Si resultase no haberse verificado la obra en la forma debida, tiene el 
obrero que ejecutarla de nuevo, ó devolver el precio que monos valiese,cou 
indemnización de los perjuicios. 

Art. 596. 

El que encarga una obra para la que el obrero debe poner los materia- 
les, puede ásu arbitrio rescindir el contrato, aunque la obra esté ya empe- 
zada á ejecutar; indemnizando al obrero de todos los gastos y trabajos, y do 
todo lo que hubiera podido ganaren la misma obra. 

Art. 597. 

SI la obra encomendada se hubiese njustado por número ó medida^ sin 
determinarla cantidad cierta de número ó medida, tanto* el que mandó 
hacer la obra, como el empresario, pueden dar por concluido el contrato, 
pagándose el importe de la obra verificada. 

Art. 598. 

El empresario de una obra responde de las faltas y omisiones do las 
personas que sirven bajo sus órdenes, salva su acción contra estos. 

Art. 599. 

Los albaniles, carpinteros y demás obreros que hnn sido empleados 
por un empresario para la construcción de obra estipulada por un tanto, no 
tienen acción contra aquel, para quien se ejecuta la obra, sino hasta la su- 
ma concurrente de lo que adeude al empresario, en el momento en que lo 

bogan saber judicialmente la acción deducida. 

32 



LIBRO ir, TITULO VIIL 



AuT. 600. 



Los carpiutoros, hoireroa y domas obreros que hacen directamente 
obras por an tanto, en lo relativo á sa especialidad, estau anjetos á las re- 
glas arriba prescriptas. Bon empresarios en la parto sobre que coutrataQ. 

Art. 601. 

Todas las cuestiones qne resultaren do contratos do arrendamiento 
mercantil, serán decididas en juicio arbitral. 

Aet. 602. 

Las disposiciones del capitulo 1. ^ del titulo 2.^ maritíiiíú tienen lagsr 
respecto de los maestros administradores, ó directores de fábricas, eu cuai;- 
to fuesen aplicables según los casos. 



TITTJI-iO "VIH, 

CAPITULO I. 
I>e las fianzas, 

Abi. 603. 

La fianza, en jeneral, es un contrato por el cual un tercero tomn 
sobre sí la obligación ajena, para el caso de que no la cumpla el que la 
contrajo. 

Para que una fianza se considere mercantil, basta que tenga por ob- 
jeto asegurar el cumplimiento de un acto ó contrato de comercio, aun. 
que el fiador no sea comerciante. 



DB LAS FUNZA3 T CARTA3 DB CRÉDITOS. 



127 



Art. 604. 

La fianza uo puede existir sin obligación válida á que se adhiera. 

Puede no obstante afianzarse una obligación meramente natural, ó 

de aquellas á quienes la ley niega su sanción, como las de los menores ó 

las mujeres casadas. 

Art. 605. 

La fianza, no mediando confesión de parte, solo puede probarse por 
escrito; y no puede estenderse, fuera de los límites en que se contrajo. 

Sin embargo, la fianza indefinida de una obligación principal se 
cstiende á todos los accesorios de la deuda. 

Art. 606. 

La fianza no puede esceder de la obligación principal, ni contraerse 
bajo condiciones mas onerosas; pero puede ser contraída por un vinculo 
mas fuerte, por solo una parte de la deuda y bajo condiciones menos 
gravosas. 

La fianza que se contrae bajo condiciones mas onerosas no es nula; 
pero se reduce á los limites de la obligación principal. 

Art. 607, 

a 

Se puede otorgar la fianza, sin mandato del deudor principal, y aun 
sin que lo sepa. 

Se puede afianzar no solo al deudor principal, sino también al fia- 
dor ó fiadores. 

Art. 608. 

El deudor obligado á afianzar debe presentar fiador que sea capaz 
de contratar, que tenga bienes suficientes para responder de la obliga- 
ción, y que esté domiciliado en la jurisdicción del Juez á quien corres- 
pondería el conocimiento del negocio. 

Art. 609, 

Cuando el fiador, aceptado por el acreedor espontánea ó judicial- 
mente, llega á estado de insolvencia, debe darse otro, si no se prefiriese 
pagar la deuda. 

Solóse esceptua el caso en que el fiador no ha sido dado, sino en 
virtud de convención en que ha exijido el acreedor tal persona deter- 
minada para fiador. 



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128 



LIBRO II, TILCLO VIIH 



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Art. 610. 

£u todos los casos, ja sea que se trate de fianza conveucional, legal 

ó jndicialy la maerte del fiador uo obliga al deador á presentar naevo 
fiador. 

Art. 611. 

El fiador ó fiadores responden solidariamente como el deudor prin- 
cipal, sin poder invocar el beneficio de división, ni el do escusion. 

ruede solamente exijir que el acreedor justifique que ba interpelado 
judicialmente al deudor. 

Art. 612. 

£1 fiador puede reclamar la nu!i«lad de la obligación principal y 
oponer todas las escepciones que tiendan á demostrar que no ba existido 
obligación principal ó que ba dejado de existir, asi como las demás que 
resulten del contrato principal y las que el mismo tenga; pero uo las 
puramente personales al deudor. 

Art. 613. 

Si el fiador fuese ejecutado con preferencia al deudor principal, po- 
drá ofrecer al embargo los bienes de este, si estuvieren, libres; pero si 
contra ellos apareciese embargo, ó no fuesen suficientes, correrá la eje- 
cución contra los bienes propios del fiador, basta el efectivo pago del 
ejecutante. 

Art. 614. 

£1 fiador que ba pagado la deuda, queda subrogado en todos los de- 
recbos que tenia el acreedor contra el deudor. 

Sin embargo, el deudor no está obligado á abonar al fiador lo que 
bubiese pagado, si sabiendo este que aquel tenia alguna oscepcion que, 
opuesta, destruiría la acción del acreedor, no la dedujo. No se compren- 
den en esta disposición las escepciones que son meramente personales al 

deudor ó al mismo fiador. 

Art. 615. 

Cuando el fiador baya pagado sin ser demandado y sin baber pre- 
venido al deudor principal, no tendrá acción contra este, en el caso que 
pruebe el deudor que al tiempo del pago habria tenido medios para ha- 
cer que se declarara cstinguida la deuda, salvo el recurso del fiador cou' 
tra el acreedor. 



í 



DE LAS FIANZAS Y CARTAS DP CRÉDITO. 



129 



Art. 616. 

» 

£1 fiador que La pagado la deuda no ticno acción coutra el deudor 
que ha pagado segunda vez por error ó ignorancia, si no le avisó del 
pago que habia verificado, salvo su recurso contra el acreedor. 

Art. 617. 

Cuando existen varios deudores principales solidarios de una misma 

deuda, el fiador que ha afianzado á todos, tiene acción contra cada uno 

de ellos por el todo. 

Art. 618. 

Cuando diversas personas han afianzado á un mismo deudor por 

una misma deuda, el fiador que ha pagado la deuda tiene acción contra 

cada uno de los otros fiadores, por la parte que proporción almen te les 
toque. 

Art. 619. 

El fiador, aun antes de haber pagado, puede exijir su liberación: 

1. ^ Cuando es judicialmente reconvenido al pago de la deuda. 

2. ^ Cuando el deudor empieza á disipar sus bienes, ó se le forma 
concurso. 

8. ^ Cuando la deuda se hace exíjible por el vencimiento del plazo 
estipulado. 

4.^ Cuando han pasado cinco años desde el otorgamiento de la 
fianza, si fué contraída por tiempo indefinido. 

5»^ Cuando debiendo verificarse el cumplimiento de la obligación 

para dia cierto» el acreedor proroga el plazo, sin consentimiento del 

fiador. 

Art. 620. 

Si el fiador cobra retribución por haber prestado la fianza, no puede 
pedir la aplicación do los números 4. ^ y 5. ^ del articulo precedente. 

Aet. 621. 

La fianza se acaba siempre que se estingue la obligación principal á 
que adhiere, y en jen eral, de los mismos modos que las otras obliga- 



Clones. 



Art. 622. 



La confusión que se verifica en la persona del deudor principal, 

cuando viene á ser heredero del fiador, ó al contrario, no cstingue la 

acción del acreedor coutra el que garantió la solvencia del fiador. 

33 



130 



LIBRO II, TITULO VIII. 



Art. 623. 

El fiador queda eirouerado de la responsabilidad contraída, cuando 
por hecho ú omisión del acreedor, no puede ya verificare en favor del 
fiador la subrogación en los derechos y privilejios del acreedor. 

Art. 624. 

La aceptación volunt aria verificada por el acreedor de una cosa cual- 
quiera en pago de la deuda principal, exonera al fiador, aunque el acree- 
dor sufra después eviccion de la cosa dada en pago, y reviva, por conai-* 
guíente la deuda. 

CAPITULO 11. 
I>e las oajrta49 ele oréclito. 

Art. 625. 

Las cartas de crédito deben contraerse á cantidad fija, como máximum 
de la qae pueda entregarse al portador. Las que no contengan cantidad 
determinada, se considerarán como simples cartas de recomendación, 

Art. 626. 

Las cartas de crédito no pueden darse á la orden; sino que deben re- 
ferirse á persona determinada, Al hacer uso de ellas el portador está obli- 
gado á probar la identidad de su persona si el pagador no le conocic^se. 

Art. 627, 

El dador de la carta de crédito, queda obligado hacia la persona á 
cuyo cargo la dio, por la cantidad que hubiese pagado en virtud de ella, 
no escediendo de la que se fijó en la misma carta, y por los intereses cor- 
respondientes desde el desembolso. 

Art. 628. 

Las cartas de crédito no pueden protestarse en caso alguno, ni por 

ellas adquiere el portador, acción contra el que las dio, aunque no sean 

pngadas. 

Art, 629. 

Sobreviniendo causa fundada que disminuya el crédito del portador 
de una carta de crédito, sin haber este satisfecho su importe, puede anu- 



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DE LAS FIANZAS 7 CARTAS DE CRÉDITO. 



181 



larla el dador y dar contra orden al qxie hubiese de pagarla, sin que acarra 
en responsabilidad alguna. 

Bi se probase que el dador habla revocado la carta de crédito intem- 
pestivamente y sin causa fundada, seri responsable de los perjuicios que 
de esto se le siguieren al portador. 

Aet. 630. 

El portador de una carta de crédito debe reembolsar sin demora al 
dador, la cantidad que hubiese percibido en virtud de ella, así como los in- 
tereses qae se hubiesen pagado si antes no la dejó en su poder. 

Si no lo hiciere, podrá el dador exijir el pago de la cantidad, el de los 
intereses y el cambio corriente de la plaza en que se hizo el pago sobre el 
lugar donde se haga el reembolso. 

Art. 631. 

Cuando el portador de una carta de crédito no hubi ese hecho uso de 
ella, en el término convenido con el dador, ó en defecto de convención, en 
el que atendidas las circunstancias, el Juzgado competente considerase su- 
ficiente, debe devolverla]al dador, requerido que sea al efecto, ó afianzar su 
importe hasta que conste su revocación al que debia pagarla. 

Art. 682. 

Las cartas mercantiles de introducción ó recomendación, no producen 
acción ni obligación. El negociante que, en consecuencia de una recomen- 
dación, ha contraUdo con un individuo sin responsabilidad, solo puede re- 
clamar del recomendante en el caso de probarle que ha obrado de mala (é, 

Art. 633. 

Las dificultades que se susciten sobre la inteligencia de las cartas de 
crédito, ó de recomendación, y de las obligaciones que respectivamente 
importen, serán siempre decididas por arbitradores. 



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1:32 LIBRO ir, titulo ix. 



CAPITULO I. 



I>c la» »ea^va» en £^ciici*al< 



Abt. 634. 

£1 seguro es nn contrato por el cxxuX ana de las partes se obliga me- 
diante cierta prima á indemnizar á la otra de una pérdida ó de nn daño, 
ó de la privación de un lucro esperado qae podria sufrir por un aconte* 

cimiento incierto. 

Art. 635. 

El seguro puede tener por objeto todo interés estimable en dinero 
y toda clase de riesgos, no mediando prohibición espresa de la ley. 
Puede, entre otras cosas, tener por objeto: 
Los riesgos de incendio. 
Los riesgos de las cosechas. 
La duración de la vida de uno ó mas individuos. 
Los riesgos de mar. 
Los riesgos de trasportes por tierra y por rios y aguas interiores. 

Art. 636. 

Las disposiciones de los artículos siguientes son aplicables á todos 
los seguros, ya sean terrestres ó marítimos. 

Art. 637. 

El asegurador no queda sujeto á responsabilidad alguna, si la per- 
sona que ha hecho asegurar para sí, ó aquella por cuya cuenta, otro ha 
verificado el seguro, no tiene interés en la cosa asegurada al tiempo del 



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134 



LIBRO II, TITULO IX. 



d 



Sin embargo, quedan en libertad las partes de convenir cspresaniente 

que, sin consideración al mayor valor de la cosa asegurada, los danos serán 

compensados hasta la sama concurrente del importe integro de la cantidad 

asegurada. 

Art. 643. 

Es nula la renuncia que se haga de las disposiciones imperativas ó 

prohibitivas de la ley, al tiempo del contrato de seguro, ó mientras este 
dure. 

Art. 644, 

En el contrato de seguro es absolutamente necesaria la póliza escrita, 
que podrá ser pública ó privada, (articulo 202). 

Art. 645. 

Toda pólisa ó contrato de seguro, esceptuando lod que se hacen sobro 
la vida, debe contener: 

1. ^ La fecha del dia en que se celebra el contrato. 

2. ^ El nombre de la persona que hace asegurar, sea por su cuenta, ó 
por la agena. 

8. ^ Una designación suficientemente clam de la cosit asegurada, y 
del valor i^o que tenga ó se le atribuya. 

4. ^ La suma por la cual se asegura. 

5. ^ Los riesgos que toma sobre si el asegurador. 

6. ^ La época en que los riesgos hayan de empezar y acabar para el 
asegurador. 

7. ^ La prima del seguro &a. 

8. ^ En jeneral, todas las circunstancias cuyo conocimiento pudiese ser 
de interés real para el asegurador, asi como todas las demás estipulaeionca 
hechas por las partes. 

La póliza debo estar firmada por el asegurador, 

Art, 646, 

En todos los seguros sea cual fuere su naturaleza, los contrayentes 
tienen derecho á hacer, y á espresar en las pólizas, en cuanto á la época 
precisa en que deben empezar y concluir los riesgos, cuantas estipulación 
nes y condiciones juzgasen convenientes. 

Art. 647. 

La persona que, encargada de hacer asegurar cierta cosa, la asegura 
por su propia cuento, se considera que acepta las condiciones indicadas por 



^ 



136 



LIBRO II, TITULO IX. 



dañOy ya existia, es nulo Bicmpro quo haya presunción de que el asegu. 
rador sabia la cesación del riesgo, ó el asegurado la existencia de. la pér- 
dida ó daño de las cosas aseguradas. 

Abt. 655. 

La presunción de haber tenido ese conocimiento existe, si el Juez 
declara, según las circunstancias, que desde la cesación de los riesgos, ó 
desde la realización del daño, ha transcurrido un tiempo bastante para 
que la noticia llegase al asegurador ó asegurado. En caso de duda, el 
Juez podrá ordenar que el asegurador, el asegurado ó sus mandatarios 
respectivos, presten juramento de que ignoraban la cesación del riesgo, 
ó la realización del daño ó pérdida. El juramento deferido por una parte, 
deberá siempre ser ordenado por elJuez competente. 

Art. 656. 

La presunción del articulo anterior no tiene lugar, si so ha csprcsado 
en la póliza que el seguro se hace sobre buenas ó malas noticias. 

Art. 657. 

En el caso del articulo anterior, el seguro solo puede anularse, me- 
diando prueba acabada, de quo el asegurado ó su mandatario sabia el daño 
ó la pérdida, ó el asegurador la cesación de los riesg0S| antes 4el contrato. 

Art. 658. 

£1 asegurador puede, en cualquier tiempo, hacer asegurar por otros, 
las cosas que él ha asegurado. 

El premio del reseguro puede ser menor, igual ó mayor que el pre- 
mio del seguro. 

Las condiciones, cláusulas ó riesgos pueden ser las mismas ó di- 
versas. 

Art. 659. 

Cuando el asegurado, por una renuncia notificada al asegurador, haya 
exonerado á este, de toda obligación ulterior, puede hacer asegurar do 

nuevo su cosa ó su interés, por el mismo tiempo y por los mismos ries- 
gos. 

En tal caso, deberá espresarse en la nueva póliza, so penado nulidad, el 

seguro precedente, asi como su renuncia y la notificación hecha al asegurado. 



^ 



Art. CGO. 

El valor de la cosa nsogurada debe delcrmíjinrsc espreBamciitc eii la 
púlizn. 

Kn delecto do esa fijacioi), el valor de los efectos asegurados puede ser 
justificado por todos los medios do prueba admitidos eu el comercio, (ar- 
tículo 192). 

Art. 661. 

El ralor do los efectos asegurados establecido eu la póliza, uo hace 
fé eu caso de coutostHciou ¿ no ser que haya sido üjado por peritos nom- 
brados por las partes. 

Siempre que se probare que e! asegurado procedió con fraude en la 
declaración del valor do los efectos, el juez le condenará ápagnr al asegura. 
*I(ir el doble del premio estipulado, sin perjuicio de que el valor declarado 
EC reduzca al verdadero valor de la cosa asegurada. 

Art. 662. 

La cláusula inserta en la póliza, valga mas ó menos, do releva al aeogura- 
do do la condenación por fraude; uí tiene valor alguno, siempre que se pro- 
bare que la cosa asegurada valia 25 p § menos que el precio determinado 
cu la póliza. 

Art. 663. 

Si hay varios contratos de seguro celebrados da buena fé, de los cuales 
el primero asegure el valor integro de la cosa, los siguientes se considcra- 
r^ín anulados, (artículo 641). 

Si el seguro no comprende el valor integro déla cosa, loa asegurado- 
res siguientes solo gnranten el reato hasta el valor del precio por orden de 
fechas; pero si varios seguros han tenido lugar sobre la miama cosa para la 
misma época, por medio de diferentes pólizas, el mismo dia, aobre el valor 
integro, responderán proporcional mente todos los aseguradores. 

Los aseguradores, cuyos coatratos quedan sin efecto, están obligados 
á devolver el premio recibido, reteniendo por via de indemnización medio 
por ciento del valor asegurado. 

Abt. 664. 

El asegurado no puede en los casos previstos en el articulo precedente, 
nnular un seguro anterior para hacer reípousables á los aseguradores pos- 
teriores. 

35 



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138 



LIBRO ir, TITULO IX. 



Si el asegurado exonera á los aseguradores anteriores, se considera co- 
locado en su lugnr, por la misma suma y en el mismo orden. 

Si verifica un reseguro los reaseguradores entran en su lugar y en el 
mismo orden. 

Art. 665. 

Es licito asegurar de nuevo una cosa ya asegurada por bu valor íntegro 
en todo ó en parte, bajo condición espresa de que no podrá hacer valer 
BUS derechos contra los aseguradores, sino en cuanto no pueda indemni- 
zarse del primer seguro. 

En caso de semejante convención, los contratos precedentes deben 
ser claramente descriptos, so pena do nulidad, y será aplicable la disposi- 
ción del artículo 663. 

Art. 666, 

Cuando hay nulidad del seguro en todo ó en parte, y el asegurado ha 
obrado de buena fé, el asegurador debe restituir el premio, ó la parte do 
premio que haya recibido hasta la suma concurrente de los riesgos que no 
haya corrido. 

Hay igualmente lugar á la repetición del premio, ei la cosa asegurada 
ha perecido después de firmada la póliza, pero antes del momento en 
que los riesgos empezaron á correr por cuenta del asegurador. 

En todos los casos, en el que el asegurado recibe indemnización por el 
daño ó pérdida, se debe el premio por entero. 

Art. 667. 

Si el contrato se anula por dolo, fraude ó mala fé del asegurado, gana 

el asegurador el premio íntegro, sin perjuicio de la acción criminal á que 

pueda haber lugar. . 

Art 668. 

Salvas las disposiciones especiales dictadas para determinados seguros, 
el asegurado tiene que poner de su parte toda dilijencia posible para pre- 
caver ó disminuir los daños, y está obligado á participarlos al asegurador 
tan luego como hayan sucedido, todo so pena, de daños y perjuicios si hu- 
biera lugar. 

Los gastos hechos por el asegurado, para precaver ó disminuir loa 
daños, son del cargo del asegurador, aunque escedan, con el daño sobre- 
venido, el importe de la suma asegurada, ó hayan sido inútiles las medi- 
das tomadas. 



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DE LOS SEOUnOS. 



Art. 669. 



189 



Los aseguradores que hayan pagado la pérdida ó daño sobrevenido 
á lu cosa asegurada, quedan subrogados en los derechos de los asegura- 
dos para repetir de los conductores, ú otros terceros, los daños que hayan 
padecido los efectos, y el asegurado responde personalmente de todo 
acto que perjudique los derechos de los aseguradores contra esos terceros. 

Art. 670. 

Si pendiente el riesgo de las cosas aseguradas, fuese el asegurador 
declarado en quiebra, podrá el asegurado pedir la rescisión del contrato, 
ó una fianza bastante de que el concurso satisfará plenamente las obliga- 
ciones del asegurador. 

£1 asegurador tiene el mismo derecho contra el asegurado, cuando 
no haya recibido el premio del seguro. 

En el caso de no darse por el concurso fianza bastante, puede el ase- 
gurado pedir la cesión gratuita de los derechos, resultante de cualquier 
reseguro que se hubiese verificado. 

Art. 671. 

Las sociedades de seguros mutuos son regidas por sus estatutos y re« 

glamentos, y en caso de insuficiencia por las disposiciones de este Código. 

Les es especialmente aplicable la prohibición del último inciso del 
artículo 680. 

Art. 672. 

Las compañías eatrangeras de segaros, no pueden establecer agentes 
en el Estado sin la autorización del Poder Ejecutivo. Si lo hicieren serán 
personalmente responsables los agentes, asi como en el caso de infracción 
de los estatutos de su compañía, (articulo 408). 

CAPITULO II. 
De las cHíTBirei&tefli eispeoios de megpjLiram tGwemtx'em. 

SECCIÓN I. 

de los bboübos c05tba el incendio. 
Art. 678. 

Las pólizas de seguro contra incendio deben enunciar, ademas de las 
constancias prescriptas por el artículo 645: 



'1 



140 



libuo ir, titulo ix. 



1. ® £1 lugar donde están situados los edificios que se aseguran con 
espresion de sus linderos. 

2. ® El destino ó uso de esos edificios. 

8.® El destino y uso de los edificios linderos, en cuanto esas cir- 
cunstancias pueden influir en el contrato. 

4. ® La situación con espresion de linderos, y de uso ó destino de 
los edificios, donde se hallen colocados ó almacenados los bienes muebles, 
que sean objeto del seguro, 

Aftx. 674. 

El seguro contra incendio debe contratarse por meses ó por anos 
determinados, y por una prima mensual ó anual. 

La prima debe pagarse al principio de cada mes ó cada año. 

Caducando el seguro (artículos 681, 682 y 683), nada se debe por los 
meses ó años que no han empezado á correr, ni ha lugar á la repetición 
de lo pagado. 

Art. 675. 

Si de consentimiento de partes, se hubiesen descontado las primas 
de algunos meses ó 'años futuros, tal descuento destruye la división anual 
del pago de la prima; y debe juzgarse que las partes han sostituido un 
seguro único por una sola prima, y un número de años determinado. 

Art. 676. 

Cuando la prima no se paga al principio de cada año, los riesgos ce- 
san de ser á cargo del asegurador. 

Si el asegurado ofrece después el pago, en que ha sido moroso, puede 
optar el asegurador entre la continuación del seguro, ó su anulación, desdo 
el dia en que debió pagarse la prima. 

Art. 677. 

Aunque el asegurador dé pasos judiciales ó estrajadiciales para ob- 
tener el pago de la prima, no por eso son de su cuenta los riesgos, mien- 
tras que la prima no se haya pagado. 

Art. 678. 

En los seguros sobre bienes raices la avaluación del daño, se verifi- 
cara, comparando el valor de la cosa asegurada antes del incendio, con 
el que tenia inmediatamente después. 



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DE LOS sEcrnos. 



Art. G79. 



141 



Si se lia estipulailo que el nsegurador estará obligíido á reedificar ó 
refaccionar el edificio incendiado, hasta la suma concurrente de la canti- 
dad asegurada, tiene derecho el asegurador á exijir que la suma que debe 
pagar se destine realmente á aquel objeto, eu uu tiempo determinado por 
el Juez competente y este podrá, á instancias del asegurador, mandar 
(^ue se afiance si lo considerase necesario. 

Art. 680. 

Las cosas podrán ser aseguradas por su valor integro. 

Cuando se convenga eu la reedificación o reconstrucción, se csJi[ui- 
lará que los gustos necesarios, serán de cuenta del asegurador. 

Mediando tal estipulación, el seguro, en ningún caso pcdrá csccdor 
de lus tres cuartas partes de los gastos. Si tuere mas elevado, es nulo en el 
<escc60, y establece una presunción de fraude contra el asegurado. 

Art. 681. 

La obligación resultante del seguro Cesa, cuando á un edificio asegura- 
dlo £0 le dá otro destino que lo espone mas al incendio; de manera que el 
xiscgurador no lo habria asegurado ó habria verificado el seguro bajo dis- 
tintas condiciones, si el edificio hubiera tenido ese destino, antes del con* 

trato, 

Art. 682. 

La misma regla es aplicable en el easo de que las cosas aseguradas 
hayan sido trasportadas á lugar de depósito, diverso del señalado eu la pú* 
liza. Si todos los objetos no han sido transportados, la prima será resti- 
tuida proporción alm en te, 

Art. 683. 

El seguro contra incendio es puramente personal. Si la cosa asegurada 
pasa al dominio de otro, tiene derecho el asegurador á dejar sin efecto 
el contrato. 

Art. 684. 

En caso de seguro de cosas muebles ó mercancías, en una casa, alma- 
cén ú otro depósito, el Juez de la causa podrá deferir el juramento al ase- 
gurado en defecto, ó por insuficiencia de la? pruebas cxijidas en el artí- 
culo 66L 



ob 






142 



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LIBRO II, TITULO IX. 



Abt. G8a. 

Son de cuenta del asegurador todos los daqos provenieates del íueen- 
dio sea cual fuere la causa que los haja producido, á no ser que pruebe que 
el incendio fué debido á culpa grave del mismo asegurado, (articulo 639). 

Art. 686. 

£1 daño que se considera como consecuencia del incendio, está igua- 
lado al causado directamente por el fuego, aunque proviniese del incendio 
de edificios inmediatos, como por ejemplo, loi deterioros que sufra la cosa 
asegurada, por el ngua, ú otro medio de que se haya valido para conten 
ncr el fuego, la pérdida por robo ó ¿le otro modo, mientras se apagaba el 
fuego, ó duraba el tumulto, asi como el daño causado por la denioliciou 
parcial ó total de la cosa aaegurada, hechi por orden superior, parí\ 
<^ortar los progresos de incendio. 

Art. 687. 

Es (¿i usi mismo igualado á los danos causados por incendio, el que 
proviene de esplo3Íon de pólvora, ó de máquina de vapor q del rayo etc.^ 
aunque no hubiese ocasionado incendio. 



SECCIÓN U. 
VCl L'l^HSSUSl) C3Xrill Lai RIEiin^ A QÜK E^TAN SDJET03 LOS PRODUCTOS DÉLA A«Bl€IJLT17RAv 

Art. 688. 

La póliza deba enunciar indepeudicute de las constancias prescritaa 
por el artículo 644: 

1.^ La situación y linderos de los terrenos, cuyos productos se ase- 
guran. 

2. ^ La clase de siembras ó plantaciones. 

Art. 689. 

El seguro puede contratarse por uno ó mas años. Binóse ha s^ua* 
lado tien^po, se entiende contraido por un año. 

Art. 690. 

Para avaluar el daño se calculará el valor que habrían tenido loa 
fl'iitos al tiempo de la cosecha, si uo hubiera habido desastre, asi como el 



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1 1 



DE LOS SEGUROS. 143 

USO á que pucdeu aplicarse y el valor qae tienen después del daño. £| 
usegurador pagará la diferencia como indemnización. 

Abv. 991. 

£1 reembolso tejcidri por base el importe del segiirp. 

Sin embargo, si la renta hubiere disminuí do de valor & coaseeueocia 
de^sucesos estraños á la causa del seguro, el cálculo del reembolso se veri- 
ficará disminuyendo proporcionalmente el precio del seguro. 

AsT. 692. 

Ni en esa clase de seguros ni en los que se baoeo contra el incendio 
es admisible el abandono. 



SECCIOK III. 



W LOS BMVROS 80BB8 U YIDA. 



AUT. 693. 

La vida de una persona podriser asegurada en favor de algún intere* 
sado por un tiempo que se determinará en el contrato. 

Aet. 694. 

£1 interesado podrá contratar el BOguro, «aun ajn conocimiento ó uoti- 
cia de la persona cuya vida se asegura. 

Art. 695. 
La póliza contendrá: 

1. ^ El dia del contrato. 

2. ^ £1 nombre del asegurado. 

8. ^ £1 nombre de la person* cuya vida se asegura. 
4.^ La época en que los riesgos empezarán y acabarán para el 
aeagttradíor. 

6. ^ La oaolkiad por la «cual «e iia asegurado. 
4« ^ La prima é pcecaio del aegnTO. 

Abt. 696. 

La avaluíU)iioxi do la cantidadi y la tletorminaciou de las condiciones 
del seguro, quedan al ail^itrio de las partes. 



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LIBRO II, TITULO X. 



Art. 697. 

Si la persona cuya vida se asegura, había ya muerto en el momento 
del contrato, la convención es nula, aan cuando el fallecimiento no hu- 
biese podido llegar á noticia del asegurado, á no ser que lo contrario se 
hubiese pactado espresamente. 

Art. 698, 

Es también nulo el seguro, si el que ha hecho asegurar su vida, se 
suicida, es castigado con la pena de muerte, ó piérdela vida en desafio, 
ú otra empresa criminal, 

Art. 699. 

Es flsi mismo nulo el seguro, en el caso de que la persona que re- 
clame el importe del seguro, sea quien haya muerto á la pei'sona ase» 
gurada. 



r>B XiOS Rsr>ixos o 



Art. 700, 

El préstamo mercantil es un acto en virtud del cual un comerciante 
recibe una cantidad de dinero ó mepcancias para destinarla á las opera* 
ciones de su tráfico obligándose, á devolver otro tanto de la misma especie* 

Art. 701. 

Para que el préstamo se tenga por'mercantil es necesario: 
1. ® Que á lo menos el que lo recibe, sea comerciante 



DEL PRÉSTAMO T DB LOS RÉDITOS O INTERESES. 



14& 



2. ^ Que lo contraiga espresamente para destinar á operaciones de 
comercio las cantidades que se le entregan. 

Art. 702. 

La obligación que resalta de un préstamo de dinero nunca es mayor 
que la suma numérica enunciada en el contrato. 

Si hay alta ó baja déla moiieda antes del pago, el deudor cumple, no 
mediando estipulación contraria, con entregar la suma numérica prestada, 
en la moneda corriente al tiempo en que deba verificarse el pago* 

Art. 703, 

El que habiendo firmado un documento por dinero prestado, oponga 

la escepcion del dinero no contado, tendrá que probarla como cualquiera 

de las otras, ya la oponga antes ó después de los dos años de la fecha del 

documento. 

Art. 704. 

El mutuario está obligado á entregar la cosa mutuada do la misma 
cantidad, calidad y bondad, en el plazo y lugar estipulados. 

Art. 705. 

Si nada se ha estipulado acerca del plazo y lugar en que debe hacer- 
se la entrega, debe verificarse luego que la reclame el mutuiínte, pa-'ado» 

diez dia^ de la celebración del contrato, y en el domicilio del deudor, [ar- 
ticulo 252]. 

Art. 706. 

Si se ha convenido que el mutuario pagaría cuando pudiese, ó cuando 

tuviere medios de hacerlo, puede el Juez, seguu las circanstanciaS| señalar 

un plazo para el pago. 

Art. 707 

En los capos en que la ley no hace correr espresamente los intereses, 6 
cuando estos no están estipulados en el contrato, la tardanza en el cumpli- 
miento de la obligación hace que corran loa iiitereses desde el dia de lado, 
manda, aunque esta escediera el importe del crédito, y aunque el acreedor 
no justifique pérdida ó perjuicio alguno, y el obligado creyese de buena ffr 
no ser deudor. 

Art. 708. 

En las deudas iliqu'das los intereses corren desde la interpelación 
judicial por la suma del crédito que resulte de la liquidación. 

37 



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LlSkO IT, TITULO X. 



ART. 709. 



OonAistiendú loe préstamos ea eapeciea, se graduará su valor, para ha- 
cer ol cómputo de loa réditos, por loa precios qae en el dia qne venciere la 
obligación tengan la< especiea prestadas, en ol lagar donde debia haccrae 
la devolución. 

8i el tiempo y el lugar no se han determinado, el pago debe hacerse 
al precio del tiempo y del lagar, donde so hizo el préstamo. 

Aht. 710. 

Los réditos de los préstamos entre comerciantes ee estipularán siempre 
«n dinero, aun cnaudo el préstamo consista en efectos, ó jéueros de co- 
mercio. 

Los riditos le pagarán en la misma moneda que el capital ó suma 
principal. 

Abt. 711. 

Los préstamos no causan obligación do pagar réditos, si esprosaroente 
no se pacta por escrito, á no ser mediando mora conforme al articulo 707. 

Toda estipnlacioQ sobre réditos hecha verbalmente será ineficaz en 
juicio. 

Abt. 712. 

Mediando estipulación de intereses, sin declaración de la cantidad á 
que estos han de ascender, 6 del tiempo en que deben empezar á correr, 
-se presume qne las partes se han sujetado á los intereses que cobren los 
¿ancos públicos, y desde el tiempo cu que debió ser satisftícbo el capital. 

Art. 713. 

Siempre que en la lej ó en la convención se habla de intereses de 
plaza ó intereaes corrientes, se ootiende los que cobran los Bancos pú- 
blicos. 

Art. 714. 

El deudor que espontáneamente ha pagado intereses no estipulados, no 
puede repetirlos ni imputarlos «I capital. 



£1 recibo de intereses posteriormente vencidos, dado sin condicio 
reserva, hace presumir el pago de los anteriores. 



DEL TEESTAMO Y DE LOS RÉDITOS Ó INTERESES. 



14T 



Art. 716. 

El recibo que por el capital dá un acreedor sin hacer reserva de los 
i ntcreses, haco presumir su pago y causa la liberación. 

Art. 717. 

El pacto hecho sobre pago de réditos, durante el plazo prefijado para 
que el deudor goce de la cosa prestada, se entiende prorogado después 
de transcurrido aquel por el tiempo que se demore la devolución del 

capital. 

Art. 718. 

En las obligaciones comerciales, los intereses vencidos pueden produ- 
cir intereses por una convención especial. 

En defecto de convención, los intereses devengados, por cada ano cor- 
rido, pueden capitalizarse. 

Art. 719. 

Producen por si mismos intereses los saldos líquidos de las negociacio- 
nes concluidas ó de las cuentas corrientes arregladas al fin de cada año* 

[Art. 82]. 

Art. 720. 

Pueden los comerciantes abonarse reciprocamente intereses sobre 
las respectivas partidas de sus cuentas colorientes, con tal que las parti- 
das sean ciertas y liquidas, aun que no haya precedido estipulación alguna 
á ese respecto. 

No se admitirán en juicio cuentas de capital con intereses, sin que 
estcs se hallen reciprocamente abonados en las partidas, asi de cargo 
como de data. 



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I.Ilir.O II, TITULO XI. 



TITULO XI. 

DEL HDEPOSIXO. 



Art. 721. 

Para que el depósito sea considerado mercantil, es necesario: 

I.* Que sean comerciantes ambos contrayentes. 

3, ° Que las cosas deposttadaB sean objetos del comercio. 

i. o Que se baga el depósito & consecuencia de una operación 

antil. 

Akt. 722. 

B)l depositario puede exijir por la guardado la coaa depositada, una 
eion estipulada en el contrato, ú determinada por el uso de la plaza. 
3i ninguna comisión se hubiese estipulado, ni so hallase establecida 
;t uso de la plaza, será determinada por arbitradores. Bl depósito 
tito no se considera contrato de comercio. 

Akt. 723. 

El depósito se confiere y se acepta en los mismos términos que el 
lato ó comisión, y las obligaciones reciprocas del depositante y 
sítarío sou las mismas que se prescriben para los mandantes y 
latarios y comisionistas, en el titulo del Tnandalo y de las comisione^ 
Hffnaciones. 

Aet. 724. . 

£1 depositario de ana cantidad de dinero no pnede osar de ella. Silo 
re, son de su cargo todos los perjnicios quoocurran en la cantidad 
sitada, y debe abonar al depositante los intereses corrientes, 

Abt. 725. 

3i el depósito se constituyere con espresion de la clase de moneda que 
trega al depositario, serán de cuenta del depositante lo5 aumentos 6 
I que sobrevengan eu su valor nominal. 



DEL DKPOálTO. 



Art. 726. 



149 



El depositario debe devolver la cosa en el estado eu que se lialla al 

tiempo de la restitución. Los deterioros que no provienen de culpa suya, 

son de cuenta del depositante. 

Art. 727. 

El depositario no está obligado ni caso fortuito, á no sor: 

1. ^ Que haya incurrido en mora de restituir la cosa. 

2. ^ Que el depósito consistiese en dinero y haya usado de él. (arti- 
culo 724). ^ 

3. ® Que haya tomado sobre sí los casos fortuitos, ó que estos se 

hayan verificado por su culpa. 

Art. 728. 

Consistiendo el depósito en documentos de crédito que devengan in« 
tcrescs, estará á cargo del depositario su cobranza y todas las demás dili* 
Jcncias necesarias para la conservación de su valor y efectos legales, so pena 
Jtlc daños y perjuicios. 

Art. 729. 

£1 depositario á quien se ha arrebatado la cosa por fuerza, dándole 
en su lugar dinero ó algo equivalente, está obligado á entregar al deposi- 
tante lo que ha recibido en cambio. 

Art. 730. 

El heredero del depositario cuando ha vendido con buena fé la cosa 

que no sabia fuese depositada, cumple con entregar el precio que hubiese 

recibido, ó ced<er su acción contra el comprador, si aun no la hubiese 

pagado. 

Art. 731. 

El depositario no debe entregar la cosa sino al depositante, ó á aquel 
i cuyo nombre se hizo el depósito, ó al que fué indicado para recibirlo. 

Art. 732. 

No puede exijir del depositante la prueba del dominio de la cosa 
depositada. 

Sin embargo, si llegase á saber que la cosa ha sido hurtada y á quien, 
dfibe avisará este el depósito que se le ha hecho, con intimación de recla- 
marlo en un plazo determinado. Si la persona á quien dá el aviso dcs- 

38 



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JoO LlIÍItO II, TITULO XI. 

cuklii ol icdunio, (iiicda válidamenle librado con la cnlpcga Jo la coaa ü\ 

(lepoaitauto. 

Art. 733. 

Eli caso (le haber muerto el deponeulc, lii devolución deberá ha- 
cerse á BU heredero, auaque al constitnirBe el dopúsito, se hubiere in- 
dicado un tercero pora la doroluoíon. 

Si bny dos ó mas herederos, y no bo ha hecho la partición, deberán 
ponerse de ticuerdo sobte la devolución del depósito; después de la par- 
tición, serd devuelto al que, según la mismo, reeulte tener derocho. 

Art. T34. 

Si el depositante ha mudado de estado, por ejemplo, si la mujer sol- 
tera al tiempo del depósito, se ha casado después, ó el depositante mayor 
ha sido puesto en estado de iaterdíccion, solo debo entregarse el depósito 
al que tiene la adminiatracion de los bienes y derechos del depositante. 

Aet. 735. 

Si el depósito ha sido hecho por nn tutor, un marido ú otro adminis. 
trador cualquiera de negooios ágenos, en una de esas calidades, solo puedo 
ser devnelto á la persoua ¿ quieu repreaenteha ese tutor, marido ó admi- 
nistrador, si BU representación ha concluido. 

Art. 736. 

8i el contrata do depósito designa el lugar en que debe hacerse la en. 
trega, los gastos de trasporte bqu de cuenta del depositante. 

Si el contrato no designa el lugar de la entrega, debe hacerse don- 
de ae verificó el depósito, ó donde la cosa ae halla, sin dolo por parte del 
depositario, 

Art. 737. 

Todas las obligaciones dol depositarlo ocsan, ei llega i descubrir y 
probar que la propiedad de la cosa depositada le pertenece por cualquier 
lUulo. 

Art. 738. 

Los fonderos ó posaderos responden como depositai-ios de los equi- 
pajes de los viajeros que se hospedan en an eatablecimíento, con tal qqo 
hayan sido introducidos coa ciencia suya. 



DEL DEPÓSITO. 



151 



Art. 739. 

Son redponsublcB del hurto, ó del daño que safran la3 cosas de Io3 
viajeros, sea que el hurto ó el daño se haya causado por los mozos 6 sir- 
vientes, ó por los estraños que frecuenten sus establecimientos. 

No son responsables do los hartos que resultan de culpa del dueño 
de la cosa depositada, ni de los robos hechos á mano armada, ú otros 
accidentes de fuerza mayor, ó caso fortuito. 

Art. 740. 

Los depósitos hechos en Bancos públicos, quedan sujetos & las dis- 
posiciones de las leyes, estatutos ó reglamentos de su institución; y en 
cuanto 'en ellos no se halle especialmente determinado, serán aplicables 
las disposiciones de este titulo. 



Art. 741. 

£1 contrato de prenda comercial es aquel por el cual, el deudor ó un 
tercero á su nombre, entrega al acreedor una cosa mueble en seguridad y 
garantía de una obligación comercial. 

Art. 742. 

El contrato de prenda, sea cualquiera la cantidad de la obligación prin* 
cipal, solo puede probarse por escrito. 

La escritura pública ó privada que se redacte, debe enunciar la canti- 
dad cierta de la deuda, la cansa de que proviene, el tiempo del pago, la 
cantidad de la prenda y su valor real, ó el que se le atribuye por la con - 
vención. 



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162 



LIBRO II, TITULO XII. 



Si el valor no se espresa, se estará á la declaraciou jurada del deudor, 

en el caso de que el acreedor no devolví ere la prenda, ó no la exhibiere, 

siendo requerido. 

Art. 743. 

Eu las cosas que ordinariamente se venden por su calidad, peso ó me- 
dida, la constitución de la prenda debe, para su validez, espresar la calidad, 
el peso ó la medida de la cosa dada en prenda. 

Art. 744, 



Puede dar prenda legalmente, el que tiene derecho de enagenar la 



cosa. 



Art. 745. 



Vale la prenda de cosa agen a, cuando el dueño cnpaz de contratar 
presta su ratificación, ó estando delante, calla y no contradice; y en gene- 
ral en todos los casQs en^ q ue por este código se declara válida la venta 
verificada por el poseedor ó mero detentador de la cosa. 

Art. 746. 

La prenda puede ser constituida poruña deuda eventual ó condicional, 
siendo á cargo del acreedor la prueba de haberse cumplido la condición, 

Art. 747. 

La prenda confiere al acreedor el derecho de hacerse pago en la cosa 

dada en prenda, con preferencia á los demás acreedores en caso de coucur* 

80, con tal que medien las circunstancias requeridas en el titulo de la gra-^ 

duacion de acreedores. 

Art. 748. 

El acreedor á quien se ha prometido prenda, tiene derecho de exijir 
al deudor que se la entregue; y no pudiendo verificarlo por haberla eua« 
genado ó perdido, estará obligado á dar otra en su lugar. 

Art. 749. 

Nadie puede apoderarse por autoridad propia de la cosa de su deudor 

por via de prenda, á no ser que espresamcnte se le hubiese conferido es^ 

facultad por el deudor. 

Art. 750. 

En todos los casos, el acreedor solo adquiere derecho en la cosa, cuan- 
do le ha sido entregada y ha permanecido en su posesión, ó la del ter« 
cero en que las partes convinieron, ó que fué designado por el juez, 



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DE LA PRENDA. 



153 



Art. 751. 

Pueden darse en prcuda bienes muebles, mercancias ú otros efectos, 
títulos de la deuda pública, acciones de compañías ó empresas, y en jeue- 
ral cualesquiera papeles de crédito negociables en el comercio. 

Art. 752. 

La entrega puede ser real ó simbólica, en la forma prescripta para 
la tradición de la cosa vendida. 

En el caso de que la prenda consista en títulos de deuda, acciones do 
eompañías]^ó papeles de crédito, se verifica la tradición por la simple entre- 
ga del titulo, sin necesidad de notificación al deudor. 

Art. 753. 

£1 acreedor no puede por falta de pago, enagenar la prenda, ni dis- 
poner de ella en manera alguna. Vencido el término estipulado, no me- 
<liando nuevo acuerdo con el deudor, podrá solicitar la venta en subasta, 
ó la adjudicación por el precio mínimo admisible á un tercero. 

Si no hay término estipulado, podrá solicitar la venta, transcurridos 
diez dias después de la interpelación hecha al deudor, para que cumpla la 
obligación. 

Es nula toda cláusula que autorice al acreedor á apropiarse la prenda, 
ó á disponer de ella sin las iormalidade s espresadas. Loes asi mismo la 
que priva al acreedor de la facultad de pedir la venta de la cosa. 

Art. 754. 

£1 deudor, hasta que la venta se verifique, conserva el dominio de la 
prenda, que no es en manos del acreedor, sino un depósito que garante 
J3U privilejio. 

Art, 755. 

El acreedor que recibe la prenda, no puede servirse de ella en manera 
iilguna, si el deudor no le ha concedido espresamente ese derecho. 

Art. 756. 

El derecho del acreedor se estiende á todos los frutos, productos y ac- 
cesiones que haya tenido la cosa, desde que se recibió en prenda; pero 

ílebe percibirlos por cuenta del deudor. 

39 



l-IlillO II, TITrLO XII. 



6i se trata de un crédito dado on prondn, y eso crédito devenga iiito- 
rescs, debe impatnrloacl acreedor & loa intereses «juese le deban. 

Si la deuda para cuya seguridad bc dio la prenda, no devenga intereses, 
1u imputación ee hace al capital. 

Art. 758. 

Cuando se dan en prenda papeles eudosables, debo eeprosarae que so 
dan como valor en garantía 

Sin embargo, aunque el eudoso sea hecho en forma de trasmitir la 
propiedad, puede el endosauto probar que solo ha trasmitido el crédito en 
prenda ó garantía. 

Art. 759. 

El acreedor que hubiese recibido en prenda documentos de crédito, 
so entiende subrogado por el deudor para practicar todos Iob actoa que sean 
necesarios para conservar la eficacia del crédito y los derechos de su deu- 
dor, á quien responderá de cualquiera omisión que pueda tener en esa 
parte. 

El acreedor prendario osla igualmente fiícultado para cobrar el prin- 
cipal y réditos del título ú papel de crédito que se le hubiese dado en 
prenda, 8in que le puedan exijir poderes generales ó especiales del deador, 

Art. 760. 

Si el acreedor abusa do la preuda, puede pedir el deudor que sea se- 
cuestrada; pero no podrá exijír la restitución, antes de haber pagado ente- 
ramente el capital, intereses y costas de Ir. deuda para cuya seguridad se 
diú la prenda. 

Aet. 701. 

El acreedor tiene derecho de retención, cuando el propio deudor, dae- 
ño de la prenda, contrae nueva deuda que ae hace exijible autes del pago 
do la primera. 

En tal caso, no podrá ser obligado el acreedora desprenderse de la 
cosa, autes que se lo paguen las dos deudas, aun cuando no hubiese media- 
do eslipulacioQ alguna para afectar la prenda al pago de la seguuda. 

El acreedor puedo igualmente tener la prenda, mientras uo se abonen 
los gastos (¡iie hoya liccho para la conservación de la cosa. 



DE LA PRENDA. 



Art. 762. 



153 



A pesor de la divisibilidad de la deuda entre los herederos del deudor ó 
del acreedor, la prenda es indivisible, por consiguiente el heredero del deu- 
dor que ha pagado su parte de la deuda, no puede reclamar la restitución 
do la prenda, mientras la deuda no esté completamente pagada; y recípro- 
camente el heredero del acreedor que ha recibido parte de la deuda, no 
puede entregar la prenda en todo ó en parte, con perjuicio de loa herederos 

que no han sido pagados. 

Art. 763. 

Ofreciéndose el deudor á redimir la prenda, pagando toda la deuda ó 
consignando su importe total enjuicio, está obligado el acreedor, so pena 
de daños y perjuicios, á la entrega inmediata do la cosat 

Abt. 764. 

£1 acreedor prendario, que de cualquier modo enajenare ó negociare 

la cosa dada en prenda, sin observar la forma establecida en el articulo 

736, incurrirá en las penas del delito de estelionato, sin perjuicio de la 

indemnización del daño. 

Art, 765. 

El acreedor que recibe do su deudor alguna cosa en prenda ó garantía, 
queda por ese hecho constituido en un verdadero depositario, sujeto á to- 
das las obligaciones y reeponsaiiilidades establecidas en el titulo del depósito. 



Art, 766. 

La hipoteca es un derecho de prenda constituido por convención y con 
las formalidades de la ley, sobre determinados bienes raices que no por eso 
dejan de permanecer en poder del deudor. 



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LIBUO II, TITULO XIII. 



Art. 767. 



La hipoteca deberá otorgarse por escritura pública é iuscribirse ade- 
mas en el Registro de Hipotecas; sin cuyos requisitos no tendrá valor algu^ 
no, ni 80 contará su fecha, giuo desde la inscripción. 

Art. 768. 

Los contratos hipotecarios celebrados en pais estranjero, producirán 

hipoteca sobre bienes situados en la República, con tal que se inscriban en 

el competente Registro. 

Art. 769. 

La hipoteca podrá otorgarse bajo condición y desde ó hasta cierto dia. 

Otorgada bajo condición suspensiva ó desde diacierto, no valdrá sino 
desde que se cumpla la condición, ó desde que llegue el dia; pero cumplida 
la condición, ó llegado el dia, será la fecha la misma de la inscripción. 

Podrá asi mismo otorgarse en cualquier tiempo, antes ó después de los 
contratos á que acceda y correrá desde que se inscriba. 

Art. 770. 

No podrá constituirse hipoteca sino por la persona que sea capaz de 
enageuar; ó en caso de incapacidad, con los requisitos necesarios para la 
enagenacion. 

Pueden obligarde hipotecariamente los bienes propios para la seguri^» 
dad de una obligación agena; pero no habrá acción personal contra el 
dueñOy si este no se ha sometido espresamente á ella. 

Art. 771. 

El dueño de los bienes hipotecados, podrá siempre enajenarlos, haya 
ó no, pacto contrürio. 

Art 772. 

Los que no tienen en la cosa sino un derecho eventual, limitado ó 
rescindible, solo pueden constituir hipoteca sujeta á las mismas condicio- 
nes ó limitaciones á que lo estaba el derecho del constituyente. 

Art. 773. 

La hipoteca no podrá tener lugar sino sobre bienes raices ó usufructo, 
ó sobre naves. 



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DE LAS HIPOTECAS. 



157 



AuT. 774. 
Los bienes futuros nopucdeu hipotecarse. 

Art. 775. 
No pueden hipotecarse para seguridad de una deuda, bienes por mas 
valor que el del duplo del importe conocido ó estimativo de la obligación, 
cnyo importe se determinará en la escritura inequívocamente. 

Art. 776. 

La inscripción de la hipoteca deberá contener: 

1.^ El nombre, apellido y domicilio del acreedor, y las mismas de- 
signaciones relativamente al deudor y á los que en representación del 
uno ó del otro requieran la inscripción, 

2. ^ La fecha y la naturaleza del contrato á que acceda la h'potcca 
y el archivo en que se encuentre. 

3.^ La situación déla finca hipotecada y sus linderos, (ó si es nave, 
las designaciones especificas de ella). 

4.^ La suma determinada á que so estiende la hipoteca. 

5.^ La fecha déla inscripción y la firma del escribano encargado 

del registro de hipotecas. 

Art, 777. 

La hipoteca de una cosa, se estiende á todas las accesiones y mejoras 
que le sobrevengan; también se estiende á la indemnización debida por 
los. aseguradores de la cosa hipotecada. 

Afecta asi mismo los frutos de cualquiera especie, pendientes al tiem- 
po de ejercer el acreedor sus derechos hipotecarios. 

Art. 778. 

La hipoteca es indivisible. 

En consecuencia, cada una de las cosas hipotecadas á una deuda, y 
cada parte de ellas son obligadas al pago de toda la deuda y de cada parle 
de ella. 

Art. 779. 

El acreedor hipotecario, cuando haya llegado el tiempo del pago, 

tiene derecho á hacer vender judicialmente la cóea hipotecada, «n subasta 

pública, ó á que se le adjudique, á falta do postura legalmcnte admisible, 

por el precio mismo en que un tercero habría podido rematarla con arreglo 

á la ley. 

40 



LIBllO ir, TITULO XtTI. 



Aht. 780. 



Si In finca fl« perdióse ú se (loteriornse en términos da no ser suficiente 
para la acguridad de la deuda, tandrá derecho el acreedor á que se mejoro 
)a hipoteca; & nt> ser que consienta que se le dó otni seguridad equivalonrc; 
y en defecto de ambas cosos, podrá demandar el pago inmediato de la deu- 
da, aunque no esté cumplido el plazo. 

Abt. 781. 

La hipoteca dá el derecho al acreedor de perseguir la tinea hipotecada, 
sea quien fuese el que la posee, y á cualquier titulo que la haya adquirido. 

Sin embargo, esta disposición no tendrá lugar contra el tercero que 
haya adquirido ios bienes hipotecados en subasta judicial, practicada con 
citación personal de los acreedores que tengan constituidas hipotecas sobro 
la misma finca. 

Art. 782. 

El tercer poseedor, reconvenido para el pago do la hipoteca constituida 
sobre la finca que después pasó & bus manos con este gravamen, no tendrá 
en ningún caso, el beneficio de escusion. 

Haciendo et pago el tercer peaeedor, se subroga plenamente en los 
derechos del ncreedor. 

8i fueso desposeído de la finca, será plenamente indemnisado por el. 
deudor con inclusión de las mejoras que haya hecho ca ella. 

Aai. 783. 

Es facultativo de las partes contrataiites establecer en la escritura do 
hipoteca el precio del inmueble hipotecado para el caso de la ejecución, y 
la renuncia de los trámites del juicio ejecutivo En tal caso, el jnezá quien 
la escritura hipotecaria so presente, decretará inmediatamente la almone- 
da en la forma de estilo. La almoneda podrá verificarse por las dos terceras 
partes del precio fijado en la escritura, aun cuando et inmueble hipotecado 
haya adquirido mayor valor con el tiempo. 

Art. 784. 

Si el mnyor valor proviene de mejoras hechas por el deudor ó ea cao^a, 
habiente con anuencia del acreedor, el importe de ks mejoras se unirá al 
preciofijado en la escritura, al celebrarse la almoneda. Si laa mejoras se 
han hecho sin anuencia del ncreedor, no tendrá derecho el deudor ó su cao* 



DE Ua U[P0TBCA3. 

Bii habiente á que el importe do las mejoras b( 
moneda. 

Art. 785. 

Roiilizuda la almoneda, en el coao de ren 
cto ejecutivo, según loa ai-tlculoa miteriorea, i 
enjuicio ordinario los derechos que le asistan 
eiti qno por fií'O doje do quedar firme y subsi 
hecha en almoneda á favor de un tercero. 

Art. 786. 

La hipoteca ae extingue con la oblig&ci 
medios porque se extinguen las domas obligac 

Se extingue asi mismo por lareaolucion 
te, por la llegada del dia hasta el cual fué ( 
ctonal del articulo 781 inciso ilnico. 

Se extingue ademas por la chancelacioa c 
escritura pública, de que se tomará razón al m. 
tecaria. 

Abt. 787. 

La prescripción para que extinga la hipóte 
en cualesquiera manoa que eeteu loa bienes h 



ii 



í ! 
» 

CAPITULO I. I 

Do las lotr-iE» y do «i [ ' , 

Abt. 788. ' . 

! .. 

La letra es ana orden eacrita por la 1 

& otra el pago de unasuma de dinero. Cnand ¡ , 

p^ada «a otro Ingnr ó pueblo distinto del i I'. | 

contrato de cambio, j bq tendrá por feím (íe cami !•;.;, 

I 1 



160 



LIBRO II, TITULO XIV. 



Art. 789. 

Loa requisitos esenciales de una letra son: 

1. ^ La designación del lugar, dia, mes y año en que se libra la letra. 
Sin embargo la falta de fecha, no causa nulidad de las obligaciones 

contraidas entre el librador y tomador. 

2. ^ La suma que debe pagarse y en que especie de moneda. 

3. ^ La época y lugar del pago. 

4. ® El nombre de la persona que debe pagarla y á quien. 

.Si el nombre de la persona á quien debe pagarse se ha dejado en blan- 
co, el portador de buena fé puede poner el suyo. 

6. ^ La enunciación de si se ha espedido por primera, segunda, ter- 
cera ó mas vias, no siendo una. 

Faltando esa declaración se entiende que cada uno do los ejemplares 
es una letra distinta. 

6. ^ La firma del librador á su nombre, ó el de su casa de comercio, ó 
la de la persona que firma por él, con poder suficiente al efecto. 

Sin embargo, la falta de la firma del que gira una letra á su orden 
se considera suplida por la firma que pusiese en el endoso. 

Art. 790. 

Toda letra debe ser á la orden para que pueda transmitirse por la via 
de endoso. Si no estuviere concebida d la orden, solo podrá transmitirse 
en la forma prescripta en el titulo de la cesión de créditos no endosables. 

Art. 791. 

Serán consideradas simples promesas las letras que contengan supo- 
sición, sea de nombre, sea de calidad, sea de los lugares en que son jiradaa 
ó en que son pagaderas. 

Sin embargo, los individuos que hayan intervenido en las letras, y tu, 
viesen conocimiento de la suposiciouy no podrán alegar eso defecto contra 
terceros que no estuviesen prevenidos. 

Art, 792. 

La enunciación del valor recibido no es indispensable para la regula- 
ridad de una letra [artículo 197]. Su falta no surtirá efecto alguno respecto 
de tercero, y su espresion solo servirá para determinarlas obligaciones en- 
tre el librador y tomador, entendiéndose siempre reservada la prueba cu 
contrario. 



k^ 



DE LAS LETRAS. 



Art. T93. 



161 



Las cláusulas de valor en cuenta y calor entemlUlo^ hacen responsable 
al tomador de la letra del importe de ella en favor del librador, para com- 
pensarlo ó exijirlo en la forma y tiempo que haya convenido. 

E^as cláusulas establecen en favor del librador, la presunción de no 
haber recibido el valor, hasta que el tomador haya arreglado sus cuentas 
con el librador. Esta presunción no puede oponerse á los terceros, y puede 
ser desvanecida por la prueba contraria. 

Art. 794. 

Una letra puede jirarsc: 

1. ® A la orden del librador. 

2. ^ A cargo de una persona ps^ra que haga el pago en el domicilio de 
un tercero. 

3.^ £a nombre propio por úrdotí y cuentitde un tercero, espresán* 
dose asi en la letr». 

La responsabilidad del librador respecto del tomador y endosantes, 
siempre es la misma; pero no respondo de la provisión á la persona á cuyo 
cargo se hizo el jiro, y el tenedor no adquiera derecho alguno contra el 
tercero por cuya cuenta se libró. 

Sin embargo, tratándose de letras asi jiradas, si quebrasen l¡bradi)r y 
aceptante, el tomador tiene derecho contra el tercero por cuya cuenta de- 
bia verificarse el pago, si constase de la misma letra, ó de orden escrita, 
que el librador habia obrado como su mandatario. 

Art. 795. 

Ni el librador ni el tomador de la letra tienen derecho k exijir, 
después de entregada la letra, que se haga variación en la cantidad li- 
brada, el lugar del pago, la designación del pagador ni otra circunstancia 
alguna Solo de consentimiento de ambos, podrá tener lugar cualquiera 
de essas variaciones. 

Art 796. 

Los libradores no pueden rehu.^ar á los tomadores de las letras, la cs- 

pedicion de segundas, terceras y cuantas pidan del mismo tenor que las 

primeras, sien^pre que Us exiji^n ^ntea del vencin^ieqto de las letras. Des* 

de la segunda inclusive, en adelante, todas llevarán 1^ espresiori de que no 

6e coRBÍ<l9rán válidas? 0Íno en defeoto d3 haberse hecho el pago en virtud 

úe primeras ó de otras de las espedidas anteriormente. 

41 



ÍCU 



LIBRO ir, TITULO XIT. 



Art. 797. 

Cada ejemplar vale tanto como el orijiual. El pngo verificado en vir- 
tud de nno de ellos, anula el efecto de los otros. 

Art. 798. 

El librador que no designa de una manera precisa los diversos ejem- 
plares de una letra; el tomador que los endosa á diferentes personas, y 
el j irado que acepta diversos ejemplares, son responsables al portador 
de todos los daños, salvo el recurso contra quien respectivamente hu- 



biera lugar. 



Art. 799. 



En defecto de ejemplares duplicados de las tetras espedidas por el 
mismo librador, puede cualquier tenedor de una letra dar al tomador 
una copia de la primera, en que necesariamente se incluirán todos los en- 
dosos que contenga, y se espresari que se espide á falta de segundo ejem- 
plar de la letra. 

Art. 800. 

£1 librador está obligado, según elija el tomador, á girar la letra paga- 
dera al tomador mismo y á su orden, ó á la persona que el tomador indique 
y á la orden de esa persona, 

Art. 801. 

Si el tomador quiebra ó disminuye notoriamente sus recursos, ante» 
de la entrega de la letra, el librador no está obligado á entregarla, sino 
mediante paga ó fianza bastante, aun cuando él valor hubiese sido sim- 
plemente prometido. 

Si el librador quiebra ó disminuye notoriamente sus recursos antea 

que el valor do la letra se haya entregado, puede el tomador consignar 

judicialmente la cantidad. Para que el librador pueda retirar el depósito^ 
es necesario que acredite el pago de la letra ó dé fianza bastante de que^ 

será pagada á su vencimiento* 

Art. 802. 

La letra puede ser pagadera en el mismo lugar donde ha sido firmada, 
ó en el domicilio de un tercero. 

Si no lleva lugar designado, se entiende pagadera en el lugar donde 
ha sido firmada. 



I 



DB LAS LETRAS. 



1G3 



Art. 803. 

El librador puede jirar una letra contra la casa de comercio de 
que hace parle, ó contra una sociedad eu que tenga iuteres. 

Art. 804. 

Todos los que ponen sus firmas á nombre de otro en las letras como 
libradores, aceptantes ó endosantes, deben hallarse autorizados para 
ello con poder especial de la persona en cuya representación obran y es. 
presarlo a^i. 

Los tomadores y tenedores de las letras, tienen derecho de exijir del 
firmante la exhibición del poder. 

CAPITULO n. 

I>e loa téviKilnos ele las letiras y em» ^cnelnileiitoi». 

Art. 805, 

Las letras pueden jirarse : 

A la vista ó presentación. 

A dias ó meses vista. 

A dias ó meses fecha. 

A dia fijo ó determinado. 

Ko estando espresada en la letra la época del pago, se entiende pa- 
gadera á la vista, 

Art. 806, 

El pago de una letra á la vista, es exíjible en el acto de su presenta- 
eion; y solo puede ser demorado por veinte y cuatro horas, -mediando 
ncuerdo con el tenedor. 

Art. 807. 

El término de las letras j i radas á dias ó meses vista, empezará á con- 
tarse desde el dia inmediato siguiente al de la aceptación ó del protesto 
por falta de aceptación. 

£1 término de las que fuesen jiradas & dias ó meses de la fecha, em- 
pezará á contarse desde el dia inmediato siguiente al de su fecha. 



u 



■ 



I 



LIBRU n, TITULO XIT. 



A K 1 • OVO< 

Las letras jirailaa á dia lijo ú detárminado, se deben pagar en el qne 
«slé marcado para eu veacimieuto. 

Art. 809. 

LüB meses para el cómputo de los túrniinos de laa letrue jiradaa á ine> 
Bes, eoii tales cnalea bu hallan fijados por el calendario Qregoriauo. 

El día 15 se reputa siempre el medio de todos loe meses. 

Los plazos son continuos y se cuentan de fecha á fecha. Si et dia del 
vencimiento fuese feriado, se reputa vencida la letra el dia anterior riimc- 
(liato que no lo fuere. 

Art. 810. 

Todas las letras á término deben satisfacerse on el dia de su venci- 
miento aiiles de ponerse el sol, sin que se pueda reclamar término alguno 
de gracia ó cortesía. 

Aet. 811. 

Habiendo diferencia entre el valor eeprcsado en guarismos al princi- 
pio de la letra, y el que se hallare por estenso en el cuerpo de elhi, este 
último será siempre considerado el verdadero. 

Si la suma está eepresada varias veces eu letras ó vnrias veces en nú- 
mero», el valor inferior debe ser pagado. 

CAPITULO III. 
I>e las obllgraclODeM del llbi-adoi*. 



El librador de una letra desde el territorio delEstodo, garante no solo 
el pago del importe de la letra, sino también su aceptación. 

Art. sis. 

El librador esii obligado á tener soficíeute provieiou de fondos al 
tiempo del vencimiento de la letra en poder de la persona á ouyd cargo 
hubiese jirado, so pena de responder por el importe de la letra y loa daño* 
y peijaioioB •obreviui«utea, aunqae uo haya sido protestada en tiempo y 
forma regular. 



DE LAS LETRA8. 



ART. 814. 



165 



Si la letra estuviese jirada por cuenta de uu tercero, será de cargo de 
éste hacer la provisión do fondos 3n tiempo oportuno, bajo la pena referida 
en el articulo anterior, salvo siempre en todos los casos la responsabilidad 
directa del librador hacia el tenedor de la letra. 

Art, 815. 

Se considerará hecha la provisión de fondos, cuando al vencimiento 
de la letra, aquel contra quien se libró, es deudor del librador ó del tercero 
por cnya cuenta se hizo el jiro, de una cantidad, cuando menos igual al im- 
porte de la letra, ó cuando cualquiera de los dos tuviese crédito abierto por 
el jirado que baste para el pago de la letra. 

Art. 816. 

Los gastos que se causen por no haberse aceptado ó pagado la letra, 
serán de cargo del librador ó del tercero de cuya cuenta se libró aquella' 
salvo su derecho á reclamarlos del jirado, si probase quehabia hecho opor- 
tunamente la provisión de fondos. 

En este caso, podrá exijir el librador del que dejó de aceptar ó pa- 
gar la indemnización de los gastos, daños y perjuicios que se le hubie- 
sen seguido. 

Art. 817. 

El librador es responsable de las resultas de su letra á todas las per- 
sonas que la fueron sucesivamente adquiriendo 3^ endosando hasta el úl- 
timo tenedor. 

Cesa, sin embargo, la responsabilidad del librador, cuando el tenedor 
de la letra no la hubiese presentado ó hubiese omitido protestarla en 
tiempo y forma, cou tal que pruebe que el vencimiento de la letra tenia 
hecha provisión de fondos para su pago, en poder de la persona á cuyo 
cargo estaba jirada, y que esta se encontraba en el uso de su crédito. 

Art. 818. 

Habiendo provisión en poder de la persona á cuyo cargo se jiro la 
letra, y no siendo esta eceptada, ya sea que haya ó no protestado, el te- 
nedor tiene facultad para exijir del librador la cesión de sus acciones con- 
tra el jirado, hasta la suma concurrente del importe de la letra, y la 
entrega á costa del tenedor de los documentos justificativos de los dere- 
chos del librador, para hacerlos valer en la forma que le convenga. 

42 










I 



ÍG6 



LIBRO II, TITULO XIV. 



Í'V 



Art. 819. 

líecibien Jo el tomador una letra A su orden para hacer la cobranza do 
ella, por cneiita del librador ó de un tercero, ese mandato contiene la fa- 
cultiid de transmitir por endoso la propiedad de la letra. 

CAPITULO IV. 

X>e los endosos* 

Art. 820. 

El endoso por el cual se traspasa la propiedad de una letra, es una ver- 
dadera cesión, sometida en sus formas y en sus efectos á las disposiciones 
del presente capítulo. 

Las letras pagaderas á la orden, solo son trasmisibles como tales, por 
el endoso que verifique en la misma letra, el tomador ó cualquier tenedor, 

Art. 821, 

Los endosantes anteriores responden por el resultado de la letra á to- 
dos los endosantes posteriores hasta el tenedor. 

Art. 822, 

El endosante es un verdadero librador, considerado con relación á las 
personas á quienes traspasa la propiedad de la letra. 
El endoso para que sea completo, debe contener : 

1. ^ La fecha del dia en que se verifica. 

2. ^ El nombre de la persona á quien se trasmite la letra. 

3. ^ La declaración de valor recibido^ entendido ó en cuenta. 

4. ^ El nombre de la persona de quien se recibe, ó en cuenta de quien 
se carga, si no fuese la misma á quien se trasmite la letra. 

5. ^ La firma del endosante ó de la persona lejitimamente autorizada 
que firme por él. 

Art. 823. 

Cuando el endosante se limita á firmar con su nombre ó el de la razón 
social á que pertenezca, se presume que endosa á la orden del portador, j 
que ese endoso contiene el reconocimiento del valor recibido. 



i 



DE LAS LETRAS. 



167 



Art. 824. 

No siendo on blanco el endoso, ó no teniendo los requisitos estable- 
cidos en el articulo 822, valdrá como simple mandato, al efecto de auto- 
rizar al tenedor á exijir el pago ó hacer protestarla letra. 

8i estuviese concebido á la orden, podrá el tenedor sustituir otro 
mandatario, por medio de nuevo endoso, á los mismos efectos que al. 
canzaba su autorización. 

Si el endoso imperfecto ha sido hecho en pais estrangero, puede el 
portador ademas de lo espueato, exijir judicialmente el pago de la letra ' 

Art. 826. 

El endoso falso no trasmite la propiedad de la letra y vicia todos los 
endosos posteriores, salvo la acción del portador contra quien le hizo el 
endoso, la de este contra el inmediato endosante, y, asi sucesivamente, 
hasta llegar á la persona que dio el falso endoso. Los endosos anteriores 
al endoso falso, conservan todos sus efectos lejitimos. 

Art. 826. 

El derecho de endosar una letra firmada ó endosada á favor de una 
mujer no casada que posteriormente contrae matrimonio, pertenece a^ 
marido. 

Art. 827. 

Los que suceden en los derechos de un portador insolvente y los 

albaceas ó representantes legales de un acreedor muerto, tienen autor!. 

zacion para hacer los endosos. 

Art. 828. 

Si la letra es pagadera á una casa de comercio compuesta de varios 
socios, el endoso de uno solo de los socios, cuyo nombre figure en la ra. 
zon social ó que tenga el uso de la firma, se considera como acto de la so- 
ciedad. 

Art. 829. 

Es prohibido anti-datar los endoso?. El falsificador responde de los 
daños, sin perjuicio de la pena en que incurre por el delito de falsedad. 

Art. 830. 

La letra nc puede ser endonada jor una parte de su importe sin que« 
dar estinguida en la otra parte. 



I 



168 



LIBUO IX, TITULO XIV 



Art. 831. 

Lafl letras vencidas no son eudosablea. Su propiedad se trasmite en 
la forma establecida en el titulo de la cesión de créditos no emlosables. 

CAPITULO V. 

y de la, aceptación. 

Art. 832. 

La promesa de aceptar una letra, hayase hecho por escrito ó por con- 
vención verbal, solo dá acción por los daños y perjuicios contra el promi- 
tente que, sin motivo lejítimo rehusa aceptar. 

Art. 833. 

La persona á cuyo cargo está jirada una letra á plazo, cualquiera que 
sea la forma en que este se halle espresado en ella, está obligada á acep- 
tarla ó á negar su aceptación en el mismo dia en que el tenedor de la letra 

la presente para ese efecto. 

Art. 834. 

La aceptación debe hacerse por escrito en la misma letra. La sola 
lirma del jirado puesta en la letra, supone la aceptación. 

Las aceptaciones en otra forma, por cartas 6 documentos públicos ó 
privados, solo importa una obligucion á favor de quien se hace, que no 
puede trasmitirse en la negociación regular de la letra. 

La persona á cuyo cargo se jira, no puede borrar ni retractar su acep- 
tación, después de firmada. 

En los casos de falsa aceptación, el portador tiene recurso contra el 

librador y endosantes. 

Art. 835. 

Si la letra estuviese jirada á uno ó muchos dias ó meses vista^ pondrá 
el aceptante la fecha de la aceptación. Si rehusare hacerlo, será protestada 
la letra, y correrá el término del vencimiento desde la fecha del protesto. 

Art. 886. 

La aceptación de una letra pagadera en distinto lugar déla residencia 
del aceptante,' contendrá precisamente la indicación del domicilio en que 
se hoya de verificar el pago. 



• 



DI LAS LETBAfl. 169 

Akt. 887. 

La trasmisioD de la propiedad de una letra al aceptante ó al jirndo^ 

estingue todas las obligaciones resaltantes de la letra, á no ser en el caso 

del articulo 844. 

;Art. 838. 

• 

No pueden aceptarse las letras condicionalmente; pero bien puede 
limitarse la aceptación á menor cantidad de la que contenga la letra, en 
cayo caso es esta protestable por la cantidad que dejó de comprenderse en 
la aceptación. 

El tenedor puede rechazar la aceptación que altera las condiciones de 
la letra, ya sea en cuanto á la cantidadi al vencimiento, al lugar ó á la 
forma del pago. 

Art. 839. 

La persona á quien se exija la aceptación, no puede retener la letra en 
BU poder bajo pretesto alguno. Si pasando á sus manos, de consentimiento 
del tenedor, dejare trascurrir el dia de la presentación sin devolverla, que- 
da responsable á su pago, como si la hubiera aceptado. 

Art, 840. 

El individuo á cuyo cargo se ha j irado una letra, no debe aceptarla, 
aun cuando tenga provisión de fondos, si sabe que el librador ha quebrado. 

Aceptándola, no tiene derecho á retener los fondos del librador, y 
debe pagarla, como si fuera obligación propia, salvo el derecho de que figu- 
re su acción con las de los demás acreedores, como si fuese el tenedor de la 

letra. 

Art. 841. 

Si la noticia de la quiebra del librador llegare después de aceptada la 
letra, tiene el aceptante derecho de retener los fondos de la provisión. 

Art 842. 

La aceptación de la letra constituye al aceptante en la obligación de 

pagarla á su vencimiento, sin que pueda relevarlo de hacer el pago, la es- 

cepcion de no haber hecho provisión de fondos el librador, ni so admite 

restitución ni otro recurso, contra la aceptación puesta en debida forma. 

Solo cuando se probare que la letra es falsa, quedará ineficaz la acep-» 
tacion. 

48 



IIBRO II, TITULO XIV. 



) de muerte del jirado, la letra debo ser presentada para eu 
\ pago al administrador lega) de la hereocie. 

Abt. 844. 

ptante que no tuviera provisión de fondos, tiene acción para re- 
radorel pago que hubiese verificado, 
itacion no hace presamir la provisión. 

Art. 845. 

aso de negarse la aceptación de la letra, se protestará por falta 
on. 

Art. 846. 

ud del protesto por falta da aceptación, tiene derecho el tenedor 
brador ó de cualquiera de los endosantes qne afíanzen á su sa- 

valor de la letra, ó que en defecto de dar esa fianza, depositen 
se lo reembolsen con los gaetoa de protesto y recambio, bajo 
I rédito corriente por el tiempo que faltare para el veucimieu- 

CAPITULO VI. 
De los derechos y deberes dol tenedor. 

Akt. 847. 

dor de una letra á la vista, ó á dias ó meses vista, está obliga* 
■ uu ejemplar para su aceptación en la primera ocasión oportu, 
Veciere, uopudiendo nunca escedor el tiempo que trascurriere 
da del segundo correo ó paquete que Heve correspondencia para 
la residencia del jirado ó aceptante, so pena de quedar perju' 
spoosabilidad de todos tos endosantes anteriores. 
nto al derecho que pueda conservar el portador de una letra 
contra el librador, so estará á lo dispuesto en los artículos 



losiclou del artículo antecedente, no servirá de escusa al jirado 
ptar la letra, cuando le fuera presentada. 



DE LAS LETRAS. 171 



Art. 849, 



Las letras jiradas á diaa ó meses de la fecha, ee deben presentar para 
la aceptación, dentro de los plazos contenidos en ellas, bajo la pena esta- 
blecida en el artículo 847. 

Siendo la letra espedida en tiempo suQciente para que, según el cur- 
so ordinario, llegue antes del vencimiento al lugar donde debo ser pagada, 
y no llegando sino después del vencimiento, por impedimento justificado 
de fuerza mayor ó caso fortuito, el tenedor conserva todos sus derechos, 
con tal que presente la letra al día siguiente de su llegada, y la proteste 

en falta de aceptación ó pago. 

Art. 850. 

£1 portador de la letra está obligado á presentarla á la persona á 
cuyo cargo se ha librado dentro de veinte y cuatro horas del dia en 
que la recibiere, no siendo feriado, para requerir la aceptación. Ne- 
gándose la aceptación ó el pago, debe el portador hacer el correspondiente 
protesto en la forma prescripta en el capítulo de los protestos. 

Art. 851. 

En las letras que tengan indicaciones hechas por el librador ó endo- 
santes para acudir á exijir su aceptación ó pago en defecto de aceptarse ó 
pagarse por la persona á cuyo cargo estén jiradas, debe el portador, des- 
pués de sacado el protesto, solicitar la aceptación ó pago de los individuos 
contenidos en las indicaciones, acudiendo en primer lugar al indicado por 
el librador, y después á los indicados por ios endosantes, siguiendo el 
orden de los endosos. 

La omisión de esta dilijencfa, hace responsable al tenedor de todos 
los gastos del protesto y recambio, y lo inhabilita hasta que conste ha- 
berla evacuado, para usar de su derecho de repetir contra el que puso la 

indicación. 

Art. 852. 

En las letras que se remiten de una plaza á otra fuera de tiempo 
para presentarlas y protestarlas oportunamente, recae su perjuicio sobre 
los remitentes, reputándose los endosos por meras comisiones para hacer 
la cobranza. 

Art. 853. 

El que toma por su cuenta una letra que ya no deja tiempo para pre- 
«entarla al pago en el dia de su vencimiento, ó requerir la aceptacioa 



172 



LIBRO n, TITULO XIV. 



dentro de los términos señalados (artículo 850 y siguientes), debe exijlr 
del endosante, para conservar íntegro su derecho contra él, una obliga- 
ción especial de responder al pago de la letra, aun cuando se presente 
y proteste fuera del tiempo. 

Art. 854. 

La letra debe ser presentada al jirado ó aceptante en la casa de su 
residencia ó en su escritorio, ó en el domicilio especial que se hubiese se- 
ñalado. 

Si no son conocidos el domicilio ni el escritorio, se hará mención do 
esta circunstancia en el protesto y se procederá en la forma establecida 
en los artículos 909 y 910. 

Art. 855. 

El tenedor que consiente en una aceptación condicional sin protes- 
tar, toma sobre sí todos los riesgos de la letra. 

Si la aceptación fuese pura, pero restrinjida, en cuanto á la suma jira- 
da, es libre al portador admitir la aceptación parcial, protestando por el 
resto, ó rehusarla, protestando por el todo. En el caso de recibir una parte, 
protestando por el resto, el portador retendrá la letra en su poder, anotan- 
do en ella la cantidad cobrada y dando rcQibo por separado. 

Art. 856. 

61 el portador de la letra dejare transcurrir los términos prefijados para 
exijír la aceptación y sacar el protesto en falta de ella, pierde el derecho de 
ezijir del librador ó endosantes el afianzamiento, depósito ó reembolso. 

Art. 857. 

El tenedor de una letra, haya sido ó no aceptada, está obligado á exijir 

el pago el dia del vencimiento, y en defecto de pago, á verificar el correspon . 

diente protesto. El protesto, por falta de aceptación, no exime al tenedor 

de la letra de protestarla de nuevo, si no se pagare. 

El pago debe exijirse y el protesto verificarse en el lugar donde fuero 
cobrable la letra. 

Art. 858. 

El tenedor de una letra protestada, está obligado á dar aviso á la per- 
sona de quien la hubiese recibido, remitiéndole testimonio del protesto, 
por la primera ocasión oportuna que se le ofreciese, so pena de quedar estiu.. 
guidas todas las acciones que pudiera tener contra librador y endosante». 



\ 



DÉ LAS LETRAS. 173 

Sí la letra fuese creada por personas de una misma plaza, ó si alguno 
<le los interesados en ella tuviese su domicilio en el mismo lugar, la notifí* 
cacíon del protesto se hará dentro de tres dias, y bajo la misma pena. 

Art. 859, 

Todos los endosados están obligados á hacer notificar el protesto reci. 
bido y en el mismo espacio señalado en el articulo precedente á sus res- 
pectivos endosantes, so pena de responder por los daños y peijuicios 
que resultasen de su omisión. 

La prueba de la notificación podrá hacerse con un certificado de la Ad- 
ministración de Correos, de la fecha en que se ha espedido el aviso. 

Art. 860. 

Cuando el protesto es únicamente por falta de aceptación, el portador 
aolo tiene acción contra el librador y endosantes y cualesquiera otros ga- 
rantes de la letra. Si el protesto fuera por falta de pago, después de acep- 
tada la letra, el portador puede también dirigirse contra el aceptante y loa 

fiadores si los hubiere. 

Art. 861. 

El tenedor que no hace protestar la letra en tiempo y forma regular 
por falta de aceptación, pierde toda acción contra loa endosantes y solo la 
conserva contra el librador. 

Si el protesto fuere por falta de pago, pierdo todo derecho contra el 
librador y endosantes, y solo le conserva contra el aceptante, salvo el cas^ 
prevenido en el articulo 817, en que se conserva también contra el librador 
j contra aquel por coya cuenta se jiro la letra, [articulo 814]. 

Art. 862. 

El tenedor de la letra debidamente protestada por falta de pago, 
que fuese omiso en jestionar el pago dentro de un año, contado desde la 
fecha del protesto, siendo la letra jirada y pagadera dentro del Estado^ 
ó de dos años si hubiese sido jirada 6 negociada fuera de él, perderá todo 
su derecho contra los endosantes. 

Art. 863. 

El mero tenedor de una letra, aunque no tenga endoso, ni otro título 
alguno, puede y debe hacer respecto de ella las diligencias y protestas ne- 
cesarias, y exijir el depósito de su importe el dia del vencimiento. 



]li 






174 



LIBUO II, TITULO XIV. 



Art. 864. 



En defecto de pago de una letra presentada y protestada en tiempo y 
forma, tiene derecho el portador de exijirsu reembolso coii loa gastos de^ 
protesto y recambio del librador, aceptantes y endosantes que responden 
solidariamente todos á las resultas de la letra. 

El portador puede dirigir su acción contra quien mejor le convenga de 
los referidos librador,' endosantes ó aceptantes; pero intentada contra uno 
de ellos, no puede ejercerla contra los demás, sino en caso de insolvencia 
del demandado. 

Si se dirijo la acción contra el librador y la letra ee pagada, solo tiene 

iiccion el librador contra el aceptante; siempre que hubiera mediado pro- 

visión de fondos, y contra el tercero por cuya cuenta se hizo el jiro en el 
caso del articulo 794 número S. 

Art. 865. 

Si hecha excusión en los bienes del deudor ejecutado por el pago ó 
roembolso de una letra, solo hubiese podido recibir el portador una parte 
de su crédito, podrá dirijirse sucesivamente contra los demás por el saldo 
hasta quedar enteramente reembolsado^ 

Art. 866. 

Constituyéndose en quiebra el deudor contra quien se procede por el 
reembolso de una letra, puede el portador di rij ir su acción contra los de- 
más responsables. Si todos resultasen quebrados, tiene derecho á percibir 
de cada masa el dividendo que corresponda á la totalidad de su crédito has- 
ta quedar pngadu íntegramente. 

Art. 867. 

No tendrá efecto la caducidad de la letra perjudicada por defecto de 
]>re3entaci(>n, protesto y su notificación en los plazos establecidos (articulo 
HíyO y siguientes), para con el librador ó endosante que después de trascur- 
ridos estos mismos plazo"», so halle cubierto del valor de la letra en sua 
cuentas con el deudor; ó con valores ó efectos de su pertenencia. 

Art. 868. 

Las letras producen acción ejecutiva para exigir en sus casos 
respectivos del librador, aceptante y endosantes el pago, reembolso, de- 
pósito ó afianzamiento de su importe. 



k 



J>B LAS LBTRAS 175 



Art. 869. 



La ejecución se despachará con viata de la letra y protesto, y fíii ma<i 
requisito que el reconociraieiito judicial que hagan de su firma el librador 
ó el endosante demandado por el pago. 

No será necesario el reconocimiento judicial, y se decretará la eje- 
cución desde luego, en vista de la letra aceptada y el protesto por donde 
conste que no fué pagada, con respecto al aceptante que no hubiese 
oi>uesto tacha de falsedad á su aceptación al tiempo del protesto. 

Esta disposición será estensiva al librador y endosantes, siempre que, 
liabiéndoseles potestado también por falta de pago de la letra, no hubiesen 
opuesto tampoco la fal sedad del endose ó del giro. 

Art. 870, 

« 

Contra la acción ejecutiva do las letras no se admitirá mas escepcion 
que la de falsedad, pago, compensación de crédito liquido y exijible, pres- 
cripción ó caducidad de la letra y espera 6 quita concedida por el deman- 
dante, que se pruebe por eicritura pública ó por documento privado judicial- 
mente reconocido. 

Cualquiera otra escepcion, de lasque afectan á la esencia dtl contrato, 
no obstará al progreso del juicio ejecutivo. 

Art. 871% 

La cantidad de que un acreedor haga remisión ó quita al deudor con- 
tra quien repite el pago ó reembolso de una letra se entiende también re- 
mitida á los demás que sean responsables á las resultas de su cobranza. 

Esta disposición no se aplica al caso de remisión forzada [articulo 866J, 

A pesar del convenio celebrado con uno de los deudores fallidos, el acreedor 

conserva su acción contra los coobligados no fallidos por el valor total do 
lu letra. 

CAPITULO VIL 
JO el a^al. 

Art. 872. 

El aval os la obligación escrita que toma un tercero de garantir á su 
vencimiento el pago de una letra. 

El aval es una obligación particular independiente (]c la que con- 
ten el endosante y el acejítantc. 



176 



LIBRO n, TITtJLO XIV. 



M 



2 



Ir 



Art. 878. 

El aval debe constar por escrito, poniéndolo en la misma letra ó ea 

documento separado. 

Art. 874. 

£1 que ha firmado un aval puede oponer al portador de la letra, 
todas las excepciones que correspondieren á cualquiera de los deudores 
principales que haya garantido. 

Art. 875. 

£1 aval puede ser absoluto ó limitado. 

La persona que dá un aval absoluto, responde solidariamente uei p»gu 
de la letra, en la misma forma que el librador j endosantes. 

Art. 876. 

£1 aval limitado, es el que reduce la garantía á tiempo, caso, cantidad 
ó persona espresamente determinadas. Dado eu estos términos no produ* 
ce mas responsabilidad que la que el firmante se impuso, ni dá á este 
mas derechos que contra la persona á quien ha garantido y los endosan- 
tes anteriores. 

Art. 877. 

En caso de protesto por falta de pago, el tenedor tiene que dirijirse 
al firmante del aval, dentro de los términos prescriptos en el artículo 858, 
60 pena de perder su acción contra la persona que dio el aval. 

CAPITULO VIII. 
Sel paipo. 

Art. 878. 

Las letras deben pagarse en la moneda que designen. 

Sin embargo, si la moneda indicada no tuviera curso en el comercio 
del Estado, la cantidad de la letra será reducida á moneda corriente, al 
cambio del dia del vencimiento, en el lugar del pago. 

Art. 879. 

La persona á cuyo cargo se ha jirado una letra, que la paga ó la des* 
cuenta antes del vencimiento, es responsable de su importe, si resultare.no 
haber pagado á persona lejitima. 



DE LAS LETRAiJ. 177 



Aet. 880. 

So1)rev¡niendo quiebra en el jiro del {pagador, queda sin efecto el pago 
h^cho por anticipación, después del dia eu que, según la declaración del 
Tribunal, tavo lugar la efectiva cesación de pagos y el portador de la letra 
restituirá á la masa común la cantidad que percibió del quebrado, devoN 
viéndosele la letra para que use de su derecho. 

Art. 881. 

El portador de una letra no está obligado en caso alguno á percibir su 
importe antes del vencimiento. 

Art. 882. 

£1 pago de una letra, verificado en virtud de una segunda, tercera^ cuarta 
etc. es válido, cuando la segunda, tercera, cuarta etc. eepresa que el pago 
se efectúe, no habiéndose verificado en virtud de alguna de las otras. 

Art. 883. 

El que paga una letra en virtud de una segunda, tercera, ouarta etc, 
sin recojer el ejemplar que contiene su aceptación, tiene que pagar nueva, 
mente al portador del ejemplar aceptado, salvo su recurso contra la per- 
sona á quien hubiere pagado indebidamente. 

Art. 884. 

Se presume válido el pago hecho al portador de la letra vencida, siem- 
pre que no haya precedido embargo de su valor, en virtud de mandato de 
autoridad competente. 

Art. 885. 

El embargo del valor de una letra, solo puede proveerse en los casos 
de pérdida ó robo de la letra, ó de haber quebrado el tenedor. 

Art. 886. 

Siempre que por persona conocida se solicite del pagador de una letra 
la retención de su importe, por alguna de las causas establecidas en el ar- 
tículo precedente, debe detenerse la entrega por lo restante del dia de su 
presentación, y si dentro de él no le fuese notificado el embargo formal, 
procederá á su pago. 

45 



I 



I 



1T8 l-IBRO II, TITULO XIV. 



Akt. 887. 



¡I El tenedor de la letra que solicita su pago, está obligado si el pagA- 

L dor lo ezijiere, á acreditar la identidad de su persona por medio de docu* 

I meatos ó de sujetos que lo garantáis 

Art 888. 

Los pagos hechos á cuenta del importe de una letra por la persona 
á cujo cargo estuviese jirada, se auotau en la m*sma letra, y dismiuujeu 
en otro tanto la responsabilidad del librador óeudosantes. 

CAPITULO IX. 

I>o la Inteinrencioii. en la aceptación y panco* 

Art. 889. 

Protestada una letra por falta de aceptación ó de pago, cualquier 
tercero puede ser admitido á aceptar 6 pagar la letra por cuenta ú honor 
del librador 6 de cualquiera de los obligados al pago, aun cuando no 
se halle autorizado para ese acto. 

El mismo librador ó cualquiera otro obligado á las resultas de la letra^ 
puede ofrecerse para aceptar ó verificar el pago. 

Art. 890. 

La intervención en la aceptación ó en el pago se hará constar á con- 
tinuación del protesto, bajo la firma del interviniente y el escribano» es« 
presándose el nombre de la persona por coya cuenta intervenga. 

Art. 891. 

El que acepta una letra por intervención, queda responsable á su pago,^ 
como si se hubiese jirado la letra á su cargo, y debe dar aviso de su acepta- 
ción dentro de las veinte y cuatro horas ó por el mas próximo correo. 

Art. 892. 

La letra aceptada por intervención bajo protesto, puede ser aceptada 
ademas por otro individuo á nombre de otro de los obligados á las resultas 
de la letra. 



DK LAS h:tras. 179 

Art. 893. 

Lu intervención en la aceptación no obsta á que el portador de la letra 
pueda exijir del librador ó de los endosantes el afianzamiento de las resul- 
tas que esta tenga. 

El portador no está obligado á conformarse con la Aceptación por in. 
tervencion; pero sí, al pago que se haga por intervención. En uno y otro 
caso, deben hacerse los protestos respectivos, [artículo 905 y siguientes]. 

Art. 894. 

El portador de la letra, aun cuondo ya hubiese tenido lugar una acep- 
tación por intervención, tiene que admitir la aceptación qne quiera hacer 
el jirado; pero no está obligado á exonerar al interventor de la obligación 

que contrajo. 

Art. 895. 

Si el que rehusó aceptar la letra, dando lugar á que se protestara por 
falta de aceptación, se ofreciere & pagarla á su vencimiento, le será admi- 
tido el pago, con preferencia al que intervino en la aceptación y á cualquier 
otro que quisiere intervenir para pagarla; pero estará obligado á satis- 
facer también todos los daños y gastos ocasionados por su falta de acepta- 
cion. 

Art. 896. 

Si concurrieren varios individuos para intervenir en el pago de una 
letra, será preferido el que intervenga por el jirado ó por el librador, y si 
todos pretendieren intervenir por endosantes, se admitirá al que lo haga 
por el de fecha mas antigua. 

Art. 897. 

El que paga una letra por intervención, mediando el respectivo pro- 
testo, se subroga en todos los derechos y obligaciones del portador. 

Si paga por el jirado, solo tiene recurso contra este. Lo tendrá contra 
el librador, si el jirado no tuviese provisión de fondos; pero en ningún caso 
contra los endosantes. 

Pagando por cuenta ú honor de la firma del librador, solo este le res- 
ponde de la cantidad desembolsada, haya ó no mediado provisión de fon- 
dos, y quedan libres todos los endosantes. 

Si pagare por cuenta de un endosante, tiene la misma repetición con- 
tra el librador, y ademas contra el eud^siuite por quien intervino, y los 



1 

c 

m 



180 LIBRO II, TITULO XIV. 

demás que le precedan en el orden de los endosos; pero no contra los etido* 
santes posteriores, que quedan exonerados de su responsabilidad. 

En general, el pago hecho por intervención, por cuenta deljiradoó 
del librador, exonera á los endosantes, y hecho por cuenta de un endosante, 
exonera á los endosantes subsiguientes. 

Art. 898. 



El jirado que después de haberse negado á aceptar la letra, paga por 

^ honor á la firma del librador, ó de alguno de los endosantes, es conside- 

^ rado como interventor estraño, y le son aplicables las prescripciones del 

artículo precedente. 

Art. 899. 

El que intervenga en el pago de una letra perjudicada no tiene mas 
acción que la que competirla al portador contra el librador que no hubiere 
hecho á su tiempo la provisión de fondos. 

CAPITULO X. 
JOo loM lotrcis e» trasladas 6 pci*€li€las. 

Art. 900. 

El que ha sido portador de una letra perdida ó estraviada, antes de la 
aceptación ó después de protestada por falta de esta, tiene derecho para 
reclamar del librador el pago por la acción ordinaria, justificando la pro- 
piedad de la letra y prestando fianza bastante. 

Si la pérdida se verificare después de la aceptación, 'estará obligado 
el aceptante á consignar el importe de la letra por cuenta de qaien per- 
teneciere. El portador no podrá pedir la entrega del depósito sin dar fian- 
za bastante para seguridad del aceptante. 

Art. 901. 

El aceptante de una letra, á quien se exija el pago sobre otro ejem- 
plar que el de su aceptación, no está obligado á verificarlo, á no ser que 
el portador afiance bastantemente el valor de la letra. SI rehusase el pago, 
á pesar de la fianza, tiene lugar'el protesto de la letra por falta de pago. 

Art. 902, 

La fianza prestada en los casos de los dos articnlos antecedentes solo 
pueden levantarse, presentando la letra estraviada, ó consumada que sea 
la prescripción. 



DE LAS LETRAS. 181 

Art. 903. 

£1 propietario Ó mandatario de letra estraviada debe avisar ínmcdia- 

tíimeiite al librador y al último endosante, y hacer notificar judicialmente 

»1 jirado para que no acepte, ó habiendo aceptado para que no pague, sin 

exijir fianza ó depósito. 

Art. 904. 

La reclamación del ejemplar que se sostituya á la letra perdida, debe 
hacerse por el último tenedor á su cedente, y asi sucesivamente de endo- 
sante en endosante hasta el librador. 

Ninguno podrá rehusar la prestación de su nombre é interposición 
de sus oficios para que se espida el nuevo ejemplar, satisfaciendo el que 
hubiera perdido la letra, los gastos que se causen hasta obtenerlo. 

CAPITULO XL 

l>e los protestos^ 



Art. 905. 

Los protestos de las letras, ya sea por falta de aceptación ó de pago, 
deben hacerse por escritura pública. 

Art. 906. 

Toda letra qae haya de ser protestada por falta de aceptación ó pago, 
debe ser llevada al escribano, dentro délas veinte y cuatro horas del dia en 
que debía ser aceptada ó pagada. £1 protesto debe formalizarse en el dia 
inmediato siguiente que no fuese feriado. 

Los protestos se han de evacuar necesariamente antes de las tres de la 
tarde, y los escribanos retendrán en su poder las letras, sin entregad estas, 
ni el testimonio del protesto al portador, hasta puesto el sol del dia en que 
se hubiere hecho. Si el pagador se presentare entre tanto, á aceptar la letra 
y á pagar los gastos del protesto, ó á satisfacer el importe de la letra y los 
gastos del protesto, quedará este sin efecto. 

Art. 907. 

Las letras que no se presenten para cobrarlas el dia de su vencimiento, 

j en defecto de pago no se protesten en el término del articulo 906, se tie- 

46 



182 LIBRO II, TITULO XIV. 

líen por perjudicadas y se pierde toda acción contra el librador y endo- 
santes, faera de los casos siguientes: 

Kespecto del librador, si no ha tenido provisión de fondos en poder 

del aceptante, ó si teniéndolos, hubiese este quebrado antes del venci- 
miento. 

Respecto de los endosantes, cuando el aceptante, el librador y loa 

endosantes que preceden, hubieran quebrado antes del vencimiento de 
la letra. 

Respecto de unos y otros, en el caso del articulo 867 y en el de que 

las leyes del país donde deba pagarse la letra, opusieren un obstácula 

directo ó indirecto al protesto. 

Art. 908. 

Las dilijeucias del protesto deben entenderse personalmente con el 
sujeto á cuyo cargo esté jirada la letra. En el caso de no encontrársele en 
su domicilio, se entenderán con sus dependientes, ó en su defecto con 
su mujer ó hijos mayores, dejándose en el acto copia del mismo protesta 
á la persona con quien se haya entendido la dilijencia. 

No teniendo dependientes, mujer ni hijos mayores, se entenderán 
Jas diligencias con la autoridad municipal local, en la forma que se pres.^ 



cribe en el articulo siguiente. 



Art. 909. 



gador. 



El domicilio legal para evacuar las dilijeucias del protesto será: 

1. ^ El que esté designado en la letra. 

2. ® En defecto de designación, el que tenga de presente el pa- 



3. ® A falta de ambos, el último que se le hubiere conocido. 

No constando el domicilio del pagador eu ninguna de las tres formas 
dichas, se entenderán las dilijencia a del protesto y la entrega de su copia, 
con el Presidente ó Secretario de la respectiva Junta Económico Admi- 
nistrativa. 

Art. 910. 

El acta de protesto debe contener esencialmente: 

1. ^ La copia literal de la letra, aceptación, endoso, aval é indicacio- 
nes que tuviere, en el mismo orden y forma que constaren de la letra. 

2. ^ La espresion de la intimación hecha á la persona que debe acep- 
tar ó pagar la letra, ó no estando presente, á la que sea intimada en nombre 
de ella (artículo 908) y la respuesta dada ó la atestación de que ninguna 
dieron. 



DE LAS LBTRAd. 18& 

8. ^ La interpelación para que el protestado fírmase el acta, y los mo. 
tivos por que se negó á verificarlo. 

4.® La conminación de gastos y perjuicios contra todos los obliga- 
dos á las resultas de la letra. 

5. ® La firma de la persona que protestare ó la constancia de que no 
sapo ó no pudo firmar. 

6. ^ Declaración de la hora, dia, raes y año en que se verificaré el 

protesto, 

Art. 911. 

El escribano dará á los interesados que lo pidieren copia t estimoniada 
del protesto, devolviéndoles orijinal la letra protestada, con la correspon- 
diente anotación, y respondeni de los daños y perjuicios que se siguieren 
de cualquiera irregularidad del protesto, indepeudieutemeute de las penas 
establecidas por la ley, 

Art. 912. 

Después de evacuado, el protesto con el pagador directo de la letra, se 
acudirá acto continuo á los que estén indicados en ella subsidiariamente, y 
se harán constar en el protesto las contestaciones que dieren las personas 
indicadas, y la aceptación ó el pago, en el caso de haberse prestado á ello. 

Art. 913. 

Si pagase la persona indicada, para verificar el pago de la letra, en 
caso necesario, solo tendrá acción contra quien hizo la indicación, y no 
contra ninguno de los otros obligados á las resultas de la letra. 

Art. 914. 

El portador de una letra no está obligado á hacer el protesto al indi- 
cado, en caso necesario, para el pago; pero si lo omitiese el endosante quo 
hizo la indicación y sus cesionarios, pueden rehusar el pago, mientras el 
portador no se dirija contra la persona indicada, siempre que probaren 
que, deede la fecha del protesto al deudor principal, esa persona tenia y 
ha continuado teniendo fondos pertenecientes al endosante, para el pago 
de la letra y los gastos del protesto hecho al aceptante. 

Art. 915. 

Todas las dilijoncias del protesto de una letra, se estendenln progro- 
sivamente y por el orden con que se evacúen, en una sola acta de quo 
el escribano dará copia en la forma establecí Ja en el artículo 911. 



184 libro ii, titulo xiv. 

Art. 916. 

Kiugun acto ni documento puede suplir la omisión y falta de protesto 
para la conservación de las acciones que competen al portador contra las 
personas responsables á las resultas de la letra, fuera del caso previsto en 
el articulo 900 y el de que por sentencia fuese condenado el portador á 
reembolsar lo que habia recibido con noticia de la cesación de pagos. 

Art. 917. 

Ni por el fallecimiento ni por el estado de quiebra de la persona á cuyo 
cargo esté j irada la letra, queda dispensado el portador de protestarla por 
falta de aceptación ó pago. 

Art. 918. 

Puede protestarse la Iefj*a por falta de pago antes de su vencimiento, 
si el pagador se constituye en quiebra, y desde que asi suceda, tiene el por- 
tador su derecho espedito contra los que sean responsables á las resultas de 
la letra. 

El librador y endosantes, en caso de reclamación, pueden diferir el 

pago hasta el dia del vencimiento, dando la fianza establecida en el arti- 
culo 846. 

CAPITULO XII. 



I>cl reoajnbio 4^ resaca* 

Art. 919. 

£1 portador de una letra debidamente protestada, puede reembolsarse 
de uno de los do3 modos siguientes: 

1. ^ Jirando una nueva letra ó resaca del lugar donde debia ser 
pagada la primitiva, contra el librador ó uno de los endosantes, por el 
capital, intereses, recambios y gastos legales; de manera qne, deducidos 
los gastos é intereses, venga á recibir en el lugar donde debió verificarse 
el pago, exactamente lo mismo que habría recibido si se hubiese pagado 

la letra. 

2. ^ Remitiendo la letra acompañada del testimonio del protesto 
al lugar en que fué jirada ó endosada, para que sea alli pagada por el li- 
brador ó endosante, con la misma cantidad designada en ella, reducida 
á moneda corriente, al cambio del dia en que se efectuare el pago, y s^ 



DE LAS LETRA9. 185 



¿> 



no 4o hubiere al Último cambio que se hubiere efectuado, con los inte- 
reses, desde el dia en que se dio el dinero por la letra, hasta el dia del 
reembolso y las costas ó gastos legales. 

Art. 920. 

£1 endosante que haya pagado la letra protestada, tiene derecho para 

reembolsarse del librador ó de cualquiera de los endosantes anteriores, 

del mismo modo que él lo hubiere efectuado, en la forma establecida cu 

el articulo precedente. 

Art. 921. 

Si el librador ó cualquiera de los endosantes al negociar la letra 
hubiese restrinjido, por declaración escrita en la misma letra, las plazas 
en que podía ser negociada, solo será responsable por las diferencias de 
cambio, comisiones y corretaje de las resacas ó remesas de la letra, de 
las plazas comprendidas en su declaración. 

* 

Art. 922. 

La resaca ó letra de recambio será acompañada: 

1. ^ De la letra original protestada y de un testimonio del protesto. 

2. ^ De una cuenta de resaca, que debe hacer mención del nombre 
de la persona, sobre quien se jira la resaca, del recambio con que haya 
sido negociada, y del importe de la letra, intereses y costos. 

Siendo la resaca hecha contra algún endosante, debe ademas ir 
acompañada de documento que pruebe el curso del cambio del lugar 
donde era pagadera la letra, sobre el lugar en que fué jirada, ó sobre 
aquel donde se hizo el reembolso. 

El recambio no podrá exij irse, si la cuenta de resaca no fueec acom- 
pañada de los documentos referidos. 

Art. 923. 

El recambio [articulo precedente número 2], ha de ser conforme al 
curso corriente, que tenga en la plaza donde se hace el jiro, sobre el lu- 
gar en que se ha de pagar la resaca. 

Esa conformidad en los diversos casos del articulo anterior, deb3 
hacerse constar en la misma cuenta de la resaca por certilicacion de dos 
corredores, ó de dos comerciantes donde no hubiere corredores. 

Art. 924. 

Los recambios no pueden acumularse, sino que cada endosante, asi 

como el librador soportará uno solo. 

47 



186 LIBRO 11, TITULO xn^ 

El recambio, respecto del librador, se arreglará por el curso del 
oambio, entre el lugar del jiro y el del pago; y cod respecto á los endo- 
Bantes, por el que rija en la plaza donde se haga el reembolso, sobre aque- 
lla donde se hizo el endoso, 

Art. 925. 

No habiendo curso de cambio, entre las diferentes plazas, se arre-» 
glaráel recambio, por el curso del cambio que la plaza mas vecina tenga 
con el lugar donde ha do pagarse la resaca, probado en la forma espre- 
sada, (artículo 923), 

Art. 926. 

Las resacas deben ser libradas en la primera ocasión que se ofre-^ 

ciere después del protesto, no pudieudo nunca esceder del tiempo señalada 

en el articulo 847. 

Art. 927, 

Las resacas ó letras de recambio solo son negociables para la plazs^ 
donde las letras orijinales fueron jiradas ó negociadas. 



CAPITULO xm, 

Di»po«Ue|€mes J enera le»^ 

AB.T, 928. 

La letra constituye relativamente á cada uno de los que la firman una 
obligación distinta y personal. Todos los endosantes son garantes del pago 
de la suma total, no solo hicia el portador, sino hacia los endosantes que 
biguen; y no pueden librarse los unos respecto de los otros, sino pagando 
la totalidad del crédito, ni exijir que el portador ocurra antes á los co- 
deudores mas próximos en el orden de los endosos. 

Art. 929. 

Todos les que jiran, endosan ó aceptan letras, ó firman aval, aunque 

no sean comerciantes, son solidariamente garantes de las letras, y quedan 

obligados á su pago, con intereses y recambios, si los hubiere, y todos los 

( estos ó gastos legnles ; con derecho regresivo, desde el último endosante 

hasta el libradc r, con tal que la letra haya sido presentada y debidamente 

pr(>testada. 



/ 



PE LAS li:Ti:.\S 18T 



Akt. [•so. 



Loa intereses de la letra protostada por falta de pago se deben desde 
el dia del protesto, y los intereses de las costas, desde el día que se cau- 

garen. 

Art. 931. 

Las contestaciones judiciales que se refieren & los requisitos esenciales 
de las letras, su presentación, aceptación, pago, protesto y notificación 
serán decididas según las leyes y usos comerciales de los lugares donde 
esos actos fuesen practicados. 

Sin embargo, si las enunciaciones hechas en la letra estranjera son 
Fuficientes según las leyes de la Kepública, la circunstancia de que sean 
defectuosas según las leyes estranjeras, no puede dar lagar á escepciones 
contra loa endosos agregados ulteriormente en la República, 



Art. 982. 

Un vale, pagaré ó billete, á la orden, es una promesa escrita por la 

cual una persona se obliga á pagar por si misma una suma determinada de 

dinero. 

Art. 933. 

Los vales, pagarés ú otros documentos que contengan obligaciones de 
pagar cantidad cierta á plazo fijo, á persona determinada, siendo concebi- 
dos á la orden, serán considerados como letras de cambio. 

Si estuviesen concebidos al portador serán trasmisibles por la simple 
entrega, y el portador podrá ejercer los miamos derechos que si hubiesen 
eldo concebidos á su nombre individual. 



I 

•I 



1 



188 LIBRO ir, TITULO XV. 

Si no estuviesen concebidos á la orden, no se reputarán papeles de co- 
mercio, sino simples promesas de pagar, sujetas puramente á la ley civil, 

y trasmisibles en la forma prescrita en el titulo de la cesión de créditos no 
endcsables, 

Art. 934. 

Todo cuanto se ha establecido en el titulo anterior, respecto de las 
letras, servirá igualmente de regla para los vales, billetes, pagarés, coufor- 
mes de plaza que sean pagackros d la órderXy y demás papeles de comer- 
cio, en cuanto pueda ser aplicable. 



Art. 935. 

Las obligaciones comerciales se estínguen ó disuelven f or los modos 
establecidos en el derecho civil para la estincion y disolución de las obliga- 
ciones en general, bnjo las modificaciones de este Código. 

CAPITULO L 
I>e la. pa^a. en s^eneral. 

SECCIÓN I. 

db la paga. 
Art. 986. 

La paga es el cumplimiento por parto del deudor de la dación ó hecho 
que.fué objeto de la obligación. 

Art. 937. 

Para pagar válidamente, se requiere ser dueño de la cosa dada en pago 
y tener capacidad de enajenar. 



MODOS DE ESTIXGUIR3E LAS OBLIGACIONES. 189 

Siu embargo, si el pago hecho por el qae no sea dueño de la cosa, ó no 
tenga capacidad de euagenarla, coneistiese en dinero ú otra cosa fungible» 
no habrá repetición, contra el acreedor que lo haya consumido de buena fé. 

Art. 938. 

La paga pueJe hacerse no solo por el mismo deudor, sino por cualquier 
interesado en ella, como el correo de deber ó el fiador, 

Ln paga puede también hacerse por un tercero no interesado que obre 
consintiéndolo espresa ó tácitamente el deudor. 

Puede hacerse igualmente por un tercero, ignorándolo el deudor. 

En este caso, el tercero tendrá derecho para repetir contra el deudor 
loque hubiere pagado; pero si pagó contra la voluntad del deudor, no po- 
drá repetir contra éste. 

Art.' 939. 

La obligación de hacer no puede ser cumplida por un tercero, contra 
la voluntad del acreedor, cuando este tiene interés en que sea ejecutada 
por el mismo deudor. 

Art. 940. 

Puede hacerse la paga no solo al mismo acreedor, sino también al que 
le represente en virtud de poder jeneral ó especial para recibir la paga, 
aunque el mandatario fuera incapaz de obligarse. 

La paga hecha al que no tenia poder del acreedor es válida, si este la 
ratifica ó se aprovecha de ella. 

Art. 941. 

La paga hecha di3 buona fé, al que estaba en posesión del crédito, es vá- 
lida, aunque el poseedor sufra después eviccion, como por ejemplo, si el 
heredero tenido por sucesor Icjítinio y sin contradicción tuese después 
vencido en juicio. 

Vale igualmente la paga hecha de buena fé y al vencimiento, no antes 
déla letra, pagaré ó billete de comercio^ al que fuese portador en vir- 
tud de un endoso falso. 

Art. 942. 

La paga hecha por el deudor, á pesar de uu embargo ú oposición 
judicial, no es válida respecto de los acreedores ejecutantes, ú oponentes. 
Pueden estos, según la naturaleza de sus derechos, obligarle á pagar 
de nuevo, salvo en este caso su recurso contra el acreedor á quien habia 
pagado. 

48 



190 LIBRO II, TITULO XVI. 

Art. 943. 

La paga para ser lejítima, debe hacerse do la misma cosa debida, j no 
de otra ni su valor, á no ser de conseutimieuto del acreedor. De otro ma- 
do, no está obligado á recibirla. 

Sin embargo, si el deador no pudiese hacer la entrega en la misma 

cosa, ó de la manera estipulada, debe cumplirla en otra equivalente á arbí- 

trio del juez, pagando los daflos y perjuicios que, por esa razón, puedan irra- 

íj:arse al acreedor. 

Art. 944. 

El deudor no puede forzar al acreedor á recibir por partes el pago d^ 
una deuda, aunque sea divisible. 

Ni aun basta ofrecer todo el capital, si devenga intereses. Estos son 
un accesorio que el deudor debe pagar con el capital, sin lo que puede^ 
el acreedor negarse á recibirlo. 

Art. 945. 

El artículo precedente no es aplicable al caso en que se trate de 
diversas deudas, aunque sean todas exijibles. 

Cada año de alquileres, arrendamientos, y aun de réditos, cuando no 
se trata de reembolsar el capital, se considera como deuda diversa. 

Art. 946. 

El deudor de especie determinada cumple con darla al plazo estipu- 
lado, en el estado en que se halle, con tal que no haya incurrido en mora 

ni el deterioro provenga de culpa suya, ó de las personas do que res- 
j)onde. 

Art. 94T. 

Si la deuda es de cosa determinada, solo en cuanto al jénero, el 

deudor no tendrá que entregarla de la mejor clase, ni podrá ofrecerla 
de la peor. 

Art. 948. 

La paga debe ejecutarse en el lugar y tiempo señalado en la con- 
vención. 

Si no se hubiese designado lugar, la paga debe hacerse, tratándose 

de cosa cierta y determinada, en el lugar en que estaba al tiempo de la 

obligación la cosa que le sirve de objeto. 

Fuera de estos dos casos, el pago debe hacerse en el domicilio del 
deudor. 



modos de eítixquirse las odligacioxeg. 191 

Art. 949. 

La paga, dosde el momento en que se verlñca, efitingue la obliga- 
ción principal y las accesorias. 

Art. 950. ^ ^^. 

Los gastos que ocasionare la paga, son de cuenta del deudor; pero 
no se comprenden en esta disposición, los judiciales que se hubieren can. 
gado, respecto de los cuales el Juez decidirá con arreglo á las leyes del 
procedimiento. 

Si contentándose el deudor con un documento simple de resguardo, 
el acreedor no supiere firmar, serán de cuenta de estelos gastos para el 
otorgamiento del resguardo correspondiente. 

Art. 951. 

El recibo 6 documento de resguardo concebido en términos jene- 
rales, sin reserva ó limitación, ó que contiene la cláusula por arreglo je- 
neral de cuehtas-'por saldo de mayor cantidad — ú otra equivalente, se pre- 
sume que comprende toda deuda que provenga de causa anterior á la 

fecha del resguardo ó recibo. 

Art. 952. 

Dándose recibo jen eral por chancelación de cuentas de una adminis- 
tración, no ha lugar á reclamación alguna, aunque se ofreciera la prueba 
de que en la administración ha habido neglijencia ó culpa, á no ser que 
se probare error de cuenta, fraude ó dolo. 

SECCIÓN II. 

d|$ la subrogación en los derechos del acreedor* 

Art. 953. 

La subrogación es una ficción jurídica por la cual una obligación 
estinguida por el pngo hecho por un tercero, se juzga que 'continúa á 
favor de éste, como si formase una misma persona con el acreedor. 

Art. 954. 

No todos los que pagan deuda ajena, quedan subrogados en los de- 
rechos del acreedor. 

La subrogación se verifica ó por estipulación espresa de las partes, ó 

por disposición de la ley. 



192 LIBRO ir, TITULO XVI. 

AuT. 955. 

La Bubrogacioii es convencional en caalqaiera de los dos casos si- 
guientes: 

1. ^ Cuando, el acreedor al recibir la paga de manos de un tercero, 
le subroga en todos sus derechos contra el deudor que no hace oposición* 
Esa subrogación debe verificarse al mismo tiempo que la paga, y debe es- 
presarse claramente que se ceden los derechos, ya se use ó no de la palabra 
subrogación. 

2. ^ Cuando el deudor toma prestada una suma para pagar su deuda, 
y subrogar al prestamista en los derechos del acreedor. 

Para que la subrogación sea validarse requiere que los documentos 
de empréstito y de resguardo se hagan por escritura pública; que en el docu- 
mento de empréstito se declare que la suma ha sido prestada para verificar 
el pago— y en el resguardo que el pago— so ha efectuado con el dinero del 
nuevo acreedor. 

Art. 956. 

La subrogación es por disposición de la ley, ó se verifica ipsojure: 

1. ^ En favor del que siendo acreedor, paga á ojbro acreedor de pre 
ferencia, en razón de sus privilegios ó hipotecas. 

2. ^ En favor del que estando obligado con otros ó por otros al pago 
de la deuda, tenia interés en cubrirla. 

En tal caso, la subrogación solo dá derecho para repetir de los deudo- 
res ó co-fiadores solidarios la parte ó porción correspondiente á cada uno 

de ellos. 

8, ^ K\\ favor del que paga por intervención una letra ó un vale ú 

otro papel de comercio, (articulo 897). 

4. ^ En favor de los endosantes contra los co-obligados que les pre- 
cedan, [artículo 920]. 

Art. 957. 

La subrogación establecida por los artículos precedentes tiene lugar 
asi contra los fiadores, como contra los deudores. 

Sin embargo, no puede perjudicar al acreedor, á quien solo se haya 
pagado una parte de su crédito, sino que por el saldo será preferido á 
aquel de quien solo recibió una paga parcial. 



MOD03 DE ESTINQUIRSE LAB OBLIGACIONES. 103 



SECCIÓN III. 



DE U IMPUTACIOlf DI LA PAfiA. 



Art. 958. 



La imputación es convencional, cuando se estipula por el deudor en 

el acto del pago, ó se indica por el acreedor en el recibo qué diese al deu- 
dor. 

Es legal cuando se hace por la ley á falta de la que el deudor y acree- 
dor habrían podido hacer. 

Art. 959. 

£1 deudor que paga una cantidad á persona con quien tiene diversfis 

deudas, está en el derecho de declarar, al tiempo de la paga, i cual ha de 

imputarse. 

Art. 960. 

£1 que debe un capital con intereses, no puede sin consentimiento del 
acreedor, imputar al capital la paga que verifica. 

La paga, por cuenta de capital é intereses, se imputa á estos en pri- 
mer lugar. 

Sin embargo, si declarando el deudor que pagaba por cuenta del capí- 
tal, consintiese el acreedor en recibir bajo esa calidad, no podrá después 

oponerse á la imputación. 

Art. 961. 

El pago hecho por error de una deuda que no exista, se imputa ipso 
jure sobre la deuda que existe. Asi el pago verifísado por intereses que no 

son debidos, debe imputarse al capital. 



soore La aeuaa que existe. A.8I ei p 
debidos, debe imputarse al capital. 



Art. 962, 

Cuando el que tiene diversas deudas ha aceptado un recibo en que su 
acreedor imputa la paga á alguna de ellas especialmente, no puede ya pe- 
dir se impute en cuenta de otra, á menos que haya mediado dolo por parte 

del acreedor. 

Art. 968. 

No espresándoae en el recibo á cual deuda se haya hecho la imputación, 

debe imputarse entre las de plazo vencido á la que por entonces tenia 

el deudor mas interés en pagar, sea por que devengara réditos, porque se 

á9 






I 



i 



194 LIBRO II, TITULO XVI. 

hubiese señalado alguua pena, por mediar prenda ó hipoteca, ó por otra 
razón semejante. Si las demás deadas no son de plazo vencido, se aplicará 
la paga á la vencida, aunque menos gravosa. Si todas son de igual natu* 
raleza, la imputación se hace ^ la n^as aintigu^, y sieudo de una misma 
fecha á prorata. 

Art 964. 

Las reglas precedentes sobre imputación legal no sóu aplicables eu 
materia de caentas corrientes» 

SECCIÓN IV. 
BE LA OBLACIOir T GOHSIGHACIOK^ 

Art. 965- 

Cuando el acreedor se niega á recibir la pnga, puede el deudor hacer 
oblación de la deuda, y caso de negarse el acreedor á recibirla, consignar 
la suma oblada ú ofrecida. La oblación seguida de consignación libra al 
deudor, surte á su respecto efectos de paga, y la cosa asi coosiguada 
perece para el acreedor. 

Art. 9ee. 

Para que la oblación sea válida, se requiere: 

1. ^ Que se haga al acreedor que tenga capacidad de recibir, ó at 
que pueda verificarlo á su nombre. 

2. ^ Que se haga por persona capaz de pagar. 

8. ^ Que sea de la totalidad de la suma exijible, de los intereses ven- 
cido9, de los gastos liquidados, y de una cantidad cualquiera para los 
iliquidos, con calidad de complementarla oportunamente. 

4. ^ Que el plazo haya vencido^ si se ha estipulado eú favor del 
acreedor, ó del acreedor y deudor. 

5. ^ Qae se haya realizado la condición, si la denda es condicional. 

6. ^ Que la oblación se verifique en el lugar señalado para el pago; 
y sino le hubiere por la convención, en el domicilio del acreedor, ó en el 
lugar del contrato, conforme á lo dispuesto en el articulo 948. 

7.^ Que la oblación se haga por medio de oficial de justicia, aso- 
ciado de escribano público, 6 por jaez de paz y testigos. 

Art. 967. 

No se requiere para la validez de la consignación que h^yft sido au** 
to rizad a por juez competente, basta: 



MODOS DB ESTIKOUIRSE LAS OBLIGACIONES. 195 

1. ^ Qae haya sido precedida de iutimacion hecha al acreedor, coa 

especificación del dia, hora y lugar en que se consignará ó depositará la 
cosa. 

2. ^ Que el deudor se haya desprendido de la cosa oblada, entre- 

gAndola en el lugar señalado por la ley para recibir las consignaciones, con 
los intereses hasta el. día de la oblación lejitima. 

En caso de no haber lugar señalado para recibir las oousignacionesi 
8e hará en poder de un vecino de probidad y arraigo, designado por el 
juez de paz del domicilio del acreedor. 

3. ^ Que se haya levantado una acta ante el Juez de Paz respectivo, 
de la naturaleza de las cosas obladas, de la negativa del acreedor á reci- 
birlas, ó de su no comparecencia, y en fin, de la consignación ó depósito. 

4. ^ Que en caso de no comparecencia del acreedor, se le haga saber 
el acta, intimándole que se haga cargo de la cosa consignada. 

£1 Juez de Paz dará un testimonio de lo actuado al deudor, si lo 

pidiere. 

Art. 968. 

En las obligaciones trasmisibles por vía de endoso, si el tenedor, 

conocido ó desconocido, no se presentare á cobrar el crédito, pasados tres 

dias de su vencimiento, el deudor está facultado, sin previa oblación á 

consignar su importe en los depósitos públicos, á la orden y por cuenta 

del tenedor del crédito. 

Art. 969. 

Podrá el deudor acompiñiando el testimonio de que habla el inciso del 
articulo 967, pedir al Juez competente que declare bien hechas, la oblación 
y. consignación y mande chancelar la deuda. 

Obteniéndose por el deudor esta declaración, los costos causados, se^ 
rán de cuenta del acreedor. 

Art. 970. 

Mientras el deudor no hubiere aceptado la consignación ó no hubiere 
recaido la declaración judicial de que se trata en el articulo anterior, podrá 
el deudor, retirar la cosa ó cantidad consignada; y en este caso, queda sub- 
sistente la obligación, como si no se hubiese hecho la oblación y con- 
signación. 

Art. 971. 

Después de aceptada la consignación ó después de hecha la declara- 
ción judicial, no podrá retirarse la cosa ó cantidad consignada sin el con- 
sentimiento del acreedor. 



196 libro 11, titulo xvi. 

Art. 972. 

8i eh el caso del articulo anterior, se retirase con couseutimiento del 
acreedor la coaa ó cantidad consignada, perderá el acreedor toda prefereu- 
cia por razón de privilegio ó hipoteca que tuviese, y los co-deudores y fia- 
dores quedarán libres. 

Si por voluntad de las partes, 'se renovasen las hipotecas precedentes, 
se inscribirán de nuevo, y su fecha será la del dia de la nueva inscripción. 

Art. 973. 

Si la cosa debida es especie cierta que debe «er entregada en el lugar 
en que se encuentra, el deudor debe hacer intimar al acreedor que la re • 
coja, dirijiéndose á su persona, ó en su domicilio, ó en el señalado para la 
ejecución de la convención. 

Hecha la notificación, si el acreedor no se recibe de la cosa, y el deu- 
dor necesita el sitio en que se halle colocada, podrá obtener autorización 
judicial para depositarla en otra parte. 

Abt. 974. 

Si la cosa debida no es determinada sino por su jénero, el deudor debe 
individualizarla por la oferta ú oblación, y proceder después, como si se 
tratase de cuerpo cierto, (articulo 973). 

CAPITULO n.* 

I>e la com-pensaciou. 

Art. 975. 

La compensación es la libertad respectiva de deudas, entre dos per- 
sonas que vienen á ser mutuamente deudoras una de otra. 

Art. 976. 

• 
La compensación se verifica ipso jure por el solo imperio de la ley, aun 

sin noticia de los deudores: las dos deudas se estingueu reciprocamente en 
el instante en que existen á la vez, hasta la suma concurrente de sus canti- 
dades respectivas. 

Art. 977. 

Para que la compensación de dos deudas pueda verificarse ipsojurcj 
se requiere: 



MODOS DE ESTINOUIRSE LAS OBLIGACIONES. 107 

1. ^ Que la materia de ambas sea del mismo jénero. 

2. ^ Que sean igualmente liquidas 

3. ^ Que sean igualmente exíjibles. 

4. ^ Que sean personales al que opone, y á aquel á quien se opone la 

compensación. 

Art. 978. 

• 

Solo son objeto de compensación las cosas funjibles, y las que no sien- 
dolOy son igualmente indeterminadas, v. g., un caballo por un caballo. 

Aun en las cosas capaces de compensación, ambas deudas deben ser 
de un mismo jénero, que sea de igual calidad y bondad. 

Art. 979. 

£1 crédito se tiene por liquido, si ee justifica dentro de diez días, y 
{)or exijible cutmdoha vencido el plazo y cumplidose la condición. 

Art. 980. 

La eompensaeion solo se adm ite respecto de lo que dos personas so 
deben mutuamente. El crédito de un tercero, no tiene lugar para eseefccto* 

Sin embargo, lo debido por el comisionista á un tercero, se compensa 
con lo que este debe á aquel por cuenta del comitente, y reciprocamente. 

El tíador puede utilizar la compensación de lo que el acreedor debe 
á su deudor principal, pero este no puede oponer la compensación de lo 
que el acreedor debe al fiador. 

Tampoco el deudor solidario puede reclamar compensación de lo que 
el acreedor debe á su co-deudor [articulo 272]. 

Art. 981. 

El deudor que ba aceptado pura y simplemente la cesión que Laya 
hecho el acreedor de sus derechos aun tercero, no puede oponer al cesio- 
nario la compensación que habria podido, antes de la aceptación, oponer 
al cedente. 

La cesión que no ha sido aceptada por el deudor, pero que se le ha 

notificado, solo impide la compensación de los créditos posteriores á la 
notificación. 

La disposición de este articulo qo es aplicable alas 1 etras y demás pa- 
peles endosablcB. 

Art. 982. 

Cuando ambas deudas no son pagaderas en un mismo lugar, ninguna 

de las partes puede oponer la compensación, á menos que una y otra deuda 

50 



198 LIBRO II, TITULO XVI. 

sea de dinero y que el que opone la compensación tome á su cargo los 
costos de la remesa. 

Art. 983. 

Cuando existen varías deudas compensables debidas por la misma 
persona, se siguen para la compensación las reglas establecidas en el ar^ 
tículo 963, para la imputación de lapaga^ 

Art. 984. 

La compensación tiene lugar respecto de toda clase de individuos 
ó personas morales, sean cuales fueren las causas de las deudas, escepta 
en los casos siguientes: 

1.® De demanda restitutoria de oosr, ouyo dueño ha sido injusta- 
mente despojado. 

2. ® De demanda restitutoria de depósito, ó de comodato^ 

o. ^ De demanda sobre indemnización por un acto de violencia o 
fraude. 

4. ^ De deuda puramente alimenticia. 

5. ^ De las obligaciones de ejecutar algún hecho. 

En los casos de los números 1. ^y 2. ^ no podrá oponerse la compensa- 
ción, aunque, por haberse perdido la cosa, se tratase de la obligación de 
pagarla en dinera 

Art. 983. 

La compensación no tiene lugar, en perjuicio de derechos ya ad^ 
quiridos por un tercero. Asi, el que siendo deudor ha venido á ser acree- 
dor, después del embargo trabado en el crédito por un tercero, no puede 
en perjuicio del ejecutante oponer la compensación^ 

Art. 986. 

Verificada la compensación, se libran también los fiadores, prendas y 
demás obligaciones accesorias, y cesa el curso de los intereses, si alguna 
de las deudas los devengase. 

Sin embargo de efectuarse la compensación por el ministerio de la 
ley, el deudor que no la alegare, ignorando un crédito que puede oponer 
á la deuda, conservara junto con el crédito mismo las fianzas, prendas ó 
hipotecas constituidas para su seguridad. 



- -* 



MODOS DE ESTINQUIRSE LAS OBLIGACIONES. 190 



CAriTULO III. 



I>e la rcmifiíioii. 



Akt. 987. 

La remisión de la deuda es la renuncia del acreedor á los derechos que 

le pertenecen contra el deudor. 

Art. 988. 

Todo el que tiene facultad de contratar, puede . hacer remisión de lo 
que se le adeuda. 

La remisión puede ser espresa ó tácita. Espresa, es cuando el acreedor 
declara que perdona la deuda, ó pacta con el deudor que nunca la reclama- 
mará. Tácita, cuando ejecuta algún acto que haga presumir la intención 

de remitir la deuda. 

Art. 989. 

Los hechos que constituyen remisión tácita, son: 

1.^ La entrega del documento simple que sirve de titulo, hecha 

al deudor por el propio acreedor. 

2. ^ La rotura ó cancelación por el acreedor del documento que sir- 
ve de titulo. 

Sin embargo, si el acreedor probare que entregó el documento de cré- 
dito en pura confianza, y sin intención de remitir la deuda, ó que no fué 
entregado por él mismo, ó por otro debidamente autorizado ó que le rom- 
pió inadvertidamente, no se entiende que ha habido remisión. 

Art. 990. 

La entrega del testimonio de un documento protocolizado hace pre- 
sumir la remisión de la deuda; pero si el acreedor la negare, pertenece al 
deudor probar qne la entrega ha sido voluntaria. 

Art. 991. 

La entrega del documento simple ó del testimonio del titulo á uno 

de loa deudores solidarios produce el mismo efecto, en favor de sus co- 
deudores. 

Art. 992. 

La remisión total del crédito, hecha en favor de uno de los co-deu- 
dores solidarios, libra á todos los demás, á no ser que el acreedor se ha« 



200 LIBRO II, TITULO XVI. 

ya reservado espresamente bus derechos contra los últimos, ó qae sea la 
consecuencia de un concordato. 

Veriñcada la remiaion, el acreedor no puede reclamar la deuda, sino 
descontando la parte de aquel á quien ha hecho la remisión. 

Art. 993. 

La entrega que hace el acreedor de la cosa recibida en prenda, no 
basla para que se presuma la remisión de la obligación principal. 

Art. 994. 

La remisión hecha al deudor principal, siempre que no sea la conse- 
cuencia de un concordato, libra á los fiadores. 

La concedida al fiador, no libra al deudor principal. 

La concedida á uno de los fiadores, no libra á los otros, sino en el caso 
del artículo 992, y conforme á lo que allí se dispone. 

Art. 995. 

Lo que el acreedor ha recibido de un fiador, para libertarle de la fianza, 
debe imputarse en la deuda, y aprovecha al deudor principal y A los otros 
fiadores. 

CAPITULO IV. 




X>e la no-vacion. ~ 

Art. 996. 

La novación es la sustitución de una nueva obligación á la antigua 
que queda estinguida. 

La novación se verifica de tres maneras: 

1. ^ Entre deudor y acreedor, sin intervención de nueva persona, 
sustituyéndose nueva obligación en vez de la anterior. 

2. ^ Sustituyéndose en virtud de otro contrato, nuevo acreedor al 
antiguo, respecto del cual queda exonerado el deudor. 

3. ® Sustituyéndose nuevo deudor al antiguo que queda exonerado 
por el acreedor. 

Esta tercera especie de novación puede efectuarse sin el consenti- 
miento del primer deudor. Cuando se efectúa con su consen timiento, el 
segundo deudor se llama delegado del primero. 



modos de estixguie8s las oblioaciokes« 201 

Art. 997. 

6i la primera obligación habia dejado de existir cnando se contrajo la 
segunda, no se veriñca novación. La segunda obligación quedará sin efec- 
to, á no ser que tuviera causa propia. 

Art. 998. 

La novación solo puede verificarse entre personas capaces de contra- 
tar, y de renunciar el derecho introducido á su favor. 

Es indispensable cuando menos que el acreedor y el deudor tengan 
carácter que los autorice á verificar los cambios por los cuales la segunda 
obligación difiere de la primera. 

Art. 999. 

La novación no se presume: es necesario que la voluntad de verificar- 
la resulte claramente del acto por la incompatibilidad de las obligaciones, 
ó en otra manera, aunque no se use de la palabra novación, 

Art. 1000. 

Si el deudor diere al acreedor billetes ó letras por el importe de la 
suma debida, el crédito orijinario subsiste, y el acreedor conserva los de. 
rechos y privilejios que tenia por el antiguo, unidos á las nuevas garantías 
dadas por el deudor. 

Si el acreedor hubiere otorgado recibo simple del inUporte de la obli- 
gación ó anotado su pago, sin referirse á los billetes ó letras recibidas, se 
verifica la novación, y la obligación primitiva se estingue. 

Si el recibo ó anotación del pago espresare que se ha hecho con bille- 
tes ó letras, subsiste sin embargo la primera obligación; y el recibo dalo 
queda sujeto al pago de los billetes ó letras. 

Art. 1001. , 

La delegación por la que un deudor dá otro que se obligue hacia el 
acreedor! no produce novación, á no ser que el acreedor haya declarado 
espresamente su voluntad de exonerar al deudor primitivo. 

Sin embargo, laespresion de esa declaración no exije forma alguna de- 
terminada, y basta que sea la consecuencia necesaria de la convención de 
las partee, ó de los términos de que se han servido. 

Si el acreedor asentare en sus libros el nuevo deudor, este acto im- 
porta aceptación del deudor, y se considera perfeccionada la novación. 

51 



202 libro ii, titulo xvi. 

Art. 1002, 

El acreedor que ha consentido en la delegación, pierde toda acción 
contra el deudor primitivo, aunque el delegado llegue á estado de insol- 
vencia, á no ser que el documento contenga reserva espresa, 6 que el de- 
legado estuviese ya en quiebra declarada al tiempo de la delegación. 

Abt. 1003. 

La nulidad del nuevo titulo, la pérdida ó la eviccion de la cosa dada 

en pago, no hacen revivirlos derechos que resultaban de la obligación 

estinguida por la novación. 

Art. 1004. 

Verificada hi novación, cesan de correr los intereses, y se estinguen 
las prendas é hipotecas del antiguo crédito, á no ser que el acreedor y el 
deudor convengan espresamente en la reserva. 

Pero la reserva de las prendas é hipotecas nóvale, cuando las cosas em- 
peñadas ó hipotecadas pertenecen á terceros que no acceden espresamente 
a la segunda obligación. 

Art. 1005. 

La novación hecha por el acreedor con alguno de sus deudores soli- 
darios estingue la obligación de los demás deudores de esta clase respecta 
del acreedor, sin perjuicio de lo dispuesto en el articulo 271. 

La producida, respecto del deudor principal, libra á los fiadores. 

Sin embargo, si el acreedor ha exijido en el primer caso la accesión 
de los co-deudores solidarios, ó en el segundo la de los fiadores, subsiste el 
antiguo crédito, siempre que los co^deudores ó los fiadores rehusen acce- 
der al nuevo arreglo. 

Art. lOOd. 

El deudor que ha aceptado nuevo acreedor, no puede oponerle laa 
escepciones que solo eran especiales al primero, [articules 563 y 565J. 

CAPITULO V. 

J>e la coüLÍV&fiíioii.. 

Abt. 1007. 

Confusión es la reunión en una misma persona de los derechos del 
acreedor y las obligaciones del deudor» 



m0d03 de estinguirsl:; las oblioaciones. 203 

Art. 1008. 

La confusión que ee verifica en la persona del deudor principal apro- 
vecha á los fiadores. 

La que se verifica en la persona del fiador, no lleva consigo la 
estincion de la obligación principal. 

La confusión no estlngue la deuda solidaria, sino en la parte del acree- 
dor ó deudor en quien tenga lugar la confusión. 

CAriTÜLO VI. 
X>e la pérclicla, ele la oosa« 

Art. 1009. 

Cuando la cosa cierta y determinada, objeto de la obligación, pere- 
ce, sale del comercio ó se pierde, ó cuando se hace imposible la ejecución 
del hecho prometido, sin culpa del deudor, y antes que hubiere incurrido 
en mora, la obligación se estiugue. 

Si la cosa cierta y determinada perece por culpa ó durante la mora 
del deudor, la obligación de éste subsiste, pero varia de objeto; el deudor 
es obligado al precio de la cosa y á indemnizar al acreedor. 

Si el deudor está en mora y la cosa cierta y determinada que se debe 
perece por caso fortuito, probando ademas éste que habría sobrevenido 
igualmente á dicha cosa en poder del acreedor, solo deberá la indemnización 
de peijuicios de la mora. Pero si el caso fortuito pudo no haber sobreve- 
nido igualmente en poder del acreedor, se debe el precio de la cosa y los 
perjuicios de la mora. 

Lo dispuesto en este articulo es siu perjuicio de lo que establecen los 

artículos 542 y 548. 

Art. 1010. 

El deudor tiene que probar el caso fortuito que alegue 
Si el deudor ha tomado sobre si los casos fortuitos, responde del pre- 
cio de la cosa y de los perjuicios. 

De cualquiera manera que la cosa hurtada ó robada haya perecido, ó 

se haya perdido, su pérdida no exonera al ladrón de la restitución del 
precio. 

Art 1011. 

Cuando la cosa ha perecido, salido del comercio ó perdidose, sin cul- 
pa del deudor, pasan al acreedor los dore ohos ó acciones que por razón do 
cualquiera esos sucesos puedan compe tir al deudor. 



I 



204 libuo ii, titulo xvi. 

Art. 1012. 

La disposición de los articalos precedetitea uo es esteusiva á las 
obligaciones do género ó cantidad, que perecen siempre para el deudor. 

CAPITULO VIL 



X>e la presoiripcioii.. 

Art. 1013. 

La prescripción es un modo de adquirir el dominio, ó un medio do 
exonerarse de la obligación. 

En el primer caso, se adquiere el dominio por la posesión continuada, 
por el tiempo y con los requisitos que la ley señala. 

£n el segundo, se pierde la acción por el no uso de ella en el tiempo 
señalado por la ley. Para esta clase de prescripción, basta el mero trascurso 
del tiempo, sin que sea necesario título ni buena fé. 

Art. 1014. 

No se puede renunciar de antemano á la prescripción, pero si á la que 
ya se ha consumado. 

La renuncia puede ser espresa ó tácita. 

Kenúnciase tácitamente, cuando el que puede alegarla manifiesta por 
un hecho suyo que reconoce el derecho del dueño ó del acreedor; por 
ejemplo, cuando cumplidas las condiciones legales de la prescripción, el 
poseedor de la cosa, la toma en arriendo ó el qae debe dinero, paga intere- 
ses ó pide plazo y en otros casos semejantes. 

Art. 1015. 

La prescripción puede oponerse en cualquier estado de la causa, en 
1 « ó 2 * instancia. 

Los Jueces no pueden suplir de oficio la escepcion que resulta de la 
prescripción. 



Art. 1016. 

Los fiadores y todas las demás personas que tienen interés en que la 
prescripción exista, pueden oponerla, aunque el deudor la haya renunciadOf 



modos de esti^'guirse la8 oblioaciones. 2ó5 

Art. 1017. 

Todos los términos señalados en este Códico para intensar alguna ac- 
ción, ó practicar cualquier otro acto, son fatales ó improrogables, sin que 
contra su prescripción pueda alegarse el beneficio de la restitución, aunque 
sea á favor de menores. 

Ademas de los casos de prescripción especificados en diversos articu* 

los de este Código hay también prescripción en los casos de que tratan los 

articulos siguientes. 

Art. 1018. 

Todas las acciones provenientes de obligaciones comerciales, ya sean 
contraidas por escritura pública ó privadn, quedan prescriptas, no siendo 
intentadas dentro de veinte anos. 

Art. 1019. 

Se prescriben por cuatro ano=? : 

1 ^ Las acciones provenientes do letras ú otros papeles endosa 
bles, sino ha mediado condenación, ó ei la deuda no ha sido reconocida 
por documento separado. 

Los cuatro años se contarán desde la fecha del protesto, y en defecto 
de este, desde la fecha del vencimiento en los casos del articulo 861, y 
desde la fecha ile la sentencia en los de condenación. 

Lo dispuesto en este articulo, se entenderá siu perjuicio de lo que 
establece el articulo 862. 

2. ^ Las acciones de tercero contra socaos no liquidadores, sus viudas, 
herederos ó sucesores, no estando ya prescriptas por otro titulo, y salvo 
los caaos en que tales acciones dependieren de otras deducidas en tiempo 
competente. Los cuatro años se contarán desde el dia en que se asentare- 
eu elrejistro público de comercióla rescisión del contrato de sociedad. 

Las acciones de los socios entre si recíprocamente y contra los liqui- 
dadores quedan prescriptas, no siendo reclamada la liquidación dentro de 
diez dias después de haberles sido comunicada. 

3^ Las deudas justificadas por cuentas corrientes, entregadas y acep. 
tadas, ó por cuentas de ventas liquidadas, ó que se presumen liquidadas. El 
plazo parala prescripción, corre desde la fecha de la cuenta respectiva. 

4. ^ Los intereses del dÍLero prestado, y en general cada término ven. 
cido en pagos anuales ó á plazos periódicos mas cortos. El término para la 
prescripción corre desde el último pago ó prestación. 

5. ^ La acción de nulidad ó rescisión de una convención, en todos los 

casos en que no se limita á menor tiempo por una disposición especial. 

d2 t 



2C6 LIBRO II, TITULO XVI. 

Los cuatro añ >s corren, en caso do violencia, desde el dia en que hsk 
cesado; y en caso de error ó dolo, des lo el dia en que se veriticarou. 



Art. 1020. 

El derecho para reclamar el pago de mercaderías fiadas sin documen- 
to escrito firmado por el deudor, ya sea ú no comerciante, se prescribe por 
dos años, teniendo el deudor su domicilio dentro de la Kepúbiica, y por 
cuatro años, si lo tuviese fuera. 

La acción para cxijir el cump'im'ento de cnalqui er obligación comer- 
cial, que solo pueda probarác por toáiigos, so prescr.be por dos anos. 

Art. 1021. 

Las acciones que provengan de préstamo á la gruesa, o de la póliza 
de seguro, so prescriben por un año, contado desde el dia en que laa 
obligaciones se hicieron oxijibles, siendo c >ntr.iidis dentro déla República» 
y por tres años si hubiesen sido contraid is fuera ele ella, 

Art. 1022. 

Se prescribe por un año: 

1. ® La acción de los artesanos, sirvientes, jornaleros, que han ajustada 

BU trabajo por año. 

2. ^ Las acciones entre los contribuyentes por avería común, si no so 
lia intentado su arreglo y prorateo dentro de un año, contado desde el fin 
del viaje en que tuvo lugar la pérdida. 

3. ^ La acción sobre entrega del cargamento, ó por daños causados 
en é!, contado desde el dia en que acabó el viaje. 

4. ^ Las acciones para el cobro de fletes, estadías y sobreestadías, 
contado desde el dia de la ontrofira de la carsa. 

5 ^ Los suoldosy salarios de la tripu'aeion, contado desde el dia en 
que acabare el vi age. 

6. ^ L:¡s acciones provenientes de vituallas destinadas al aprovi- 
sionamiento del buque, ó de alimentos suministrados á los marineros de 
orden del capitán, contado desde el dia de la entrego, siempre que den- 
tro del añ) haya estado fondeado el buque en el puerto donde se contraja 
la deuda, por el espacio de quince dias, contarlos desde la última entrega* 
No sucediendo asi, conserrará el acreedor su acción, aun después de trana- 
ourrido el año hasta quince dias después de haber fondeado el buque cIq 
nuevo, en d'cho puerto. 



modos de e8tinguirse lab obligaciones. 207 

Art. 1023. 

Se prescriben por seis meses: 

1 ® La accioa q"ue por precia de sus servicios compete á los cor.< 
redores y demás agentes auxiliare? del comercio. 

2. ^ La acción do los posaderos y fonderos, por razón del hospedaje 
que suministran. 

3. ® La de los artesanos, jornaleros y sirvientes que ajustan su ser- 
vicio por mes. 

Art. 1024 

La prescripción en los casos de los articuloe 1022, número 1', & y si* 
gaientes y 1023, tiene lugar, aunque haya continuación de los servicios, 
trabajos, entregas ó suministraciones. 

No deja de correr, sino cuando hay cuenta tfrreglada, documento de 
obligación, ó emplazamiento judicial. 

Art. 1025. 

La persona á quien se oponga la prescripción en los casos espresados 
en los artículos 1022 y 1023, puede deferir al juramento de su contrapar- 
te, en cuanto á saber si la cosa realmente se ha pagado. 

El juramento podrá deferirse, á las viudas y herederos, ó á los guarda- 
dores de estos últimos, si son menores ó sufren interdicción, para que de-* 
claren si les consta que la cosa se deba. 

Art. 102& 

La prescripción se interrumpe por cualquiera do las maneras siguien^J 
tes: 

J. ^ Por el reconocimiento que el deudor hace del derecho de aquel 

contra quien prescribia, renovando el titulo, ó haciendo novación. 

2. ^ Por medio de emplazamiento judicial notificado al prescribiente. 
£1 emplazamiento judicial interrumpe la prescripción, aunque sea de- 
cretado por Juez incompetente, 

3. ^ Por medio de protesta judicial, intimada personalmente al deudor^ 
6 por edictos al ausente, cuyo domicilio se ignorase. 

La prescripción interrumpida empieza á correr de nuevo: en el primer 
caso, desde la fecha del reconocimiento, reforma del titulo ó novación; en 
el segundo, desde la fecha de la última diligencia judicial que se practicare 
en consecuencia del emplazamiento; en el tercero, desde la fecha do \» 
iulinMtciou de la protesta, ó de su publicación en los diarios. 



208 LIBRO ir, TITULO XVI. 

Art. 1027. 

Lainterpelacion hecha conforme al articulo precedente, á nno de los 
deudores solidarios, ó su reconocimiento, interrumpe la prescripción con-- 
tra todos los demás, y aun contra sus herederos. 

La interpelación hecha á uno de los herederos de un deudor solidario, 
ó el reconocimiento de ese heredero, no interrumpe la prescripción 
respecto de los demás herederos, á no ser que la obligación sea indivisible. 

Esa interpelación ó ese reconocimiento, no interrumpe la prescripción 

sino en la parte á que está obligado ese heredero, corriendo respecto de los 

otrosJ 

Art. 1028. 

La interpelación hecha al deudor principal, ó su reconocimiento, inter- 
rumpe la prescripción contra el fiador. 

Art. 1029. 

Las prescripciones empezadas al tiempo de la publicación de este Có- 
digo se determinarán conforme á las leyes antiguas. 

Sin embargo, las iniciadas para las que se necesitase todavía, según 
las leyes antiguas, mas de veinte años, contados desde la promulgación, 
se consumarán por ese lapso de 20 años, [artículo 1018]. 



r-jT. 



¿^^c^ 



II LOS BBRBÜHeS ¥ OBUfilMBS P BBmTJN 

BE LA NMBGltlON. 



AttT. 1030. 

Los buques se reputan muebles para todos los efectos jurídicos, no 
encontrándose en este Código, modiñcacion ó restricción espresa, (artí- 
culos 778 y 1036). 

Abt. 1031. 

Los buques se adquieren por los mismos modos establecidos para la 
adquisición de las cosas que están en el comercio. 

Sin embargo, la propiedad de un buque ó embarcación que tenga mas 
de seis toneladas, solo puede trasmitirse en todo ó en parte, por documento 
escrito, que se trascribirá en un rejistro especialmente destinado á ese 
objeto. 

Art. 1032. 

La propiedad de embarcaciones de ciudadanos de la República, ven- 
didas en pai3 estrangero á estrangeros, se trasmite según las leyes y los 
usos del lugar del contrato. 



210 libro iii, titulo i. 

Art. 1033. 

£ü la venta de un baque se entienden siempre comprendidos, aunque 
DO se esprese, todos los aparejos pertenecientes á él, que existen á bordo, á 
menoa que uo se haga pacto espreso en contrarío. 

Art. 1034. 

Si se enagenare un buque que se hallase á la sazón en viage, corres- 
ponderán al comprador Integramente los fletes que devengue en el mismo 
viage, desde que recibió su último cargamento. 

Pero si al tiempo de hacerse la enagenacion hubiere llegado el ba- 
que al puerto de su destino, petteaecerán los fletes al vendedor, sin per- 
juicio de que, tanto en uno como en otro caso, puedan los interesados 
hacer sobre la materia ks convenciones que tengan á bien. 

Art. 1035. 

Eu el caao de haberse constituido hipoteca sobre el buque, con pacto 
espreso de no enagenar^ la venta voluntaria que de él se haga dentro de la 
Bepública ó en pais estranjero, es nula y de ningún efecto. 

Art. 1036. 

La posesión con titulo y buena i% atribuye al poseedor la propiedad 
del buque, con arreglo álo dispuesto por derecho para la prescripción de 
bienes raices. 

La posesión del buque sin el titulo de adquisición, no atribuye la pro- 
piedad al poseedor, sino ha sido continua por espacio de treinta años. 

Art. 1037. 

Cuando un buque sea ejecutado y vendido judicialmente para pagar 
á los acreedores del mismo buque ó de su dueño, tendrán privilegio las 
obligaciones siguientes: 

1. ^ Las costas y costos judiciales. 

2. ^ Los salarios de asistencia, los de salvamento y los gastos de 
pilotaje. 

8. ^ Lo derechos de puerto. 

4. ^ Los salarios de los depositarios y gastos necesarios para la 
guarda del buque. 

5. ^ El alquiler de los almacenes donde se hayan depositado los 
aparejos y pertrechos del buque. 






DE LOS BUQUES. 211 

6. ^ Los sueldos del capitán, oficiales y tripulación. 

7. * El pago de las velas, jarcias y domas cosas necesarias; asi como 
los gastos de conservación y reparación del buque y do sus aparejos. 

8. ^ Las sumas prestadas al capitán ó pagadas por su cuenta para Ifts 
necesidades del buque, asi como el reembolso del precio do los efectos que 
haya tenido que vender para cubrir las deudas arriba mencionadas; y final- 
mente, el principal y premio de las cantidades tomadas á la gruesa. 

Las deudas enunciadas en los números 2, 3, 6, 7 y 8 no gozan del pri- 
vilegio, sino en cuanto han sido contraidas á causa del último viaje del 
buque y eso^ 

Tara las mencionadas en los números 2, 3 y 8, si han sido contraidas 
durante el viaje. 

Para las mencionadas en los números 6 y 7, si han sido contraidas 
desde el dia en que el buque quedó eu estado de hacer viaje hasta el dia en 
que el viaje se considera terminado. 

Para el mismo objeto, el viaje se considera terminado veinte y un dias 
después de la llegada del buque á su destino, y mas pronto cuando se han 
descargado loa últimos efecto». 

Las deudas enunciadas en los números 4 y 5 gozan del privilegio, 
6i han. sido contraidas desde el dia en que el buque entró al puerto hasta 
el dia de la venta. 

9. ^ Los gastos de refacción necesaria al buque y sus aparejos, que 
no sean de los mencionados en el número 7 durante los tres últimos años, 
contados desde el dia en que acabó la refacción. 

10. '^ Las deudas provenientes de la reconstrucción del buque y los ré- 
ditos devengados en los tres últimos años. 

11. ^ Los cantidades tomadas á la gruesa sobre al casco del buque y 
aparejos, para los pertrechos, armamento y apresto, si el contrato ha sida 
celebrado y firmado antes que el buque saliera del puerto donde tales 
obligaciones se contrajeron. 

12. ^ El premio de los seguros hechos para el último viaje sobre el 
casco, quilla, aparejos pertrechos, armamento y apresto del buque. 

13. ^ La indemnización que se deba á los cargadores por falta de en- 
trega de efectos y por reembolso de averias sufridas por culpa del capitán 
ó de la tripulación. 

14. * El precio de compra del buque no pagado, con los intereses de- 
bidos de los dos últimos años. 

Art. 1038. 

Los créditos especificados en el articulo anterior preferirán entre si 
por el orden de los números en que están colocados. Los comprendidos- 



212 LIBRO Iir, TITULO I. 

eii el mismo número, se dividirán entre si á prorata; salvo el caso del artí- 
culo 1816. 

Sin embargo, en el caso de estar hipotecudo el buque y concurrir alg'u- 

no ó algunos de los créditos mencionados en los números 9, 10, 13 y 14 d.el 

dicbo artículo 1037 coa un crédito hipotecario sobre el mismo buque, 

en tanto serán aquellos considerados con privilegio, en cuanto consten por 

documentos de fecha cierta, inscripto en el registro público de comercio. 

En este caso, esos créJitos privilegiados y el crédito hipotecario serán j>a- 

ga«Io3 por el orden de las fechas de la inscripción en el registro respectivo. 

Art. 1039. 

ICn las ventas judiciales de buques se observarán las reglas prescriptas 
para la almoneda de los bienes raices. 

Art. 1040. 

Por las deudas del propietario, cualquiera que sea su número y claEC, 
escoptolas mencionadas en los artículos 1037 y 1038, solo puede ser dete- 
nido, embargado y vendido el buque en el puerto de su matrícula. 

Aun en el puerto de su matrícula, solo puede ser detenido ó embar- 
gado en los casos en que los deudores tienen por las leyes jenerales la 

obligación de arraigar, y después de haberse intentado las acciones com- 
petentes. 

Art. 1041. 

Ningún buque cargado y pronto para hacer viaje podrá ser embar- 
gado ni detenido por deudas de su dueño ó armador, sea cual fuere su 
naturaleza y privilejio, á no ser que se hubiesen contraído para aprestar 
y aprovisionar el buque para aquel viaje y no el anterior ó anteriores. 

Aun en tai caso, cesarán los efectos del embargo, si cualquier inte- 
resado en la espedicion diese fianza bastante de que el buque regresará al 
puert), concluido que sea el viaje, ó que si no lo verificase por cualquier 
accidente, aunque fuese fortuito ó de fuerza mayor, pagará la deuda de- 
mandada, en cuanto sea lejitima. 

Art. 1042. 

Los buques estranjeros surtos en los puertos de la República, no pue. 
den ser detenidos ni embargados, aunque se hallen sin carga, por deudas 
que no hayan sido contraidas en territorio de la República, y en utilidad 
de los mismos buques ó de sus cargas, ó á pagar en la República. 

Art. 1043. 

Por las deudas particulares de un copartícipe en el buque, no puede 
ser este detenido, embargado, ni ejecutado en su totalidad, sino que el 



DE LOS BUQUES. 213 

procedimiento se contraerá á la porción que tenga el deudor, sin causar 

estorbo á su navegación, siempre que los demás co-partícipes don iíanza 

bastante, por la parto que pueda corresponder al co-partícipe, acabada la 

espedicion. 

Art. 1044. 

Siempre que se haga embargo de un buque, se inventariarán deta- 
liadamente todos BU3 aparejos y pertrechos, caso que pertenezcan al pro- 
pietario del buque. 



TITULO II 



Art. 1045. 

La propiedad de los buqaes mercantes puede recaer indistintamente 
en toda persona que por las leyes jenerales tenga capacidad para adquirir; 
pero la espedicion ha de jirar necesariamente bajo el nombre y responsabi- 
lidad directa de un propietario participe ó armador, que tenga las calidades 
requeridas para ejercer el comercio, (artículo 8 y siguientes). 

Art. 1046. 

Cuando los co-partícipes hacen uso común del buque, esa sociedad que- 
da sometida á las reglus establecidas para las sociedades [titulo 3, libro 2], 
salvas las determinaciones contenidas en el presente titulo. 

Art. 1047. 

El parecer de la mayoría en el valor de los intereses prevalece contra 

el de la minoría en los mismos intereses, aunque esta sea representada po^ 

el mayor número de socios y aquella por uno solo. 

Los votos se computan en la forma del articulo 473. 

54 



214 LIBRO III, TITULO II. 

Ea coso de empate, decidirá la suerte, á no ser que los socios pretirio- 
ran cometerla resolucíouá un tercero. 

Abt. 1048. 

El dueño ó los partícipes de un buque, cada uno en proporción de su 
parte, son civilmente responsables de los hechos del capitán, en todo lo re- 
lativo al buque ó su espedicion. 

Responden en consecuencia, por las deudas y obligaciones que contrae 
el capitán para reparar el buque, habilitarlo y aprovisionarlo, sin que 
pueda eludirse esta responsabilidad, alegando que el capitán escediólos 
límites de sus facultades, ú obró contra sus ordenes é instrucciones, siem- 
pre que el acreedor justifique que la cantidad que reclama se invirtió en 
beneficio del buque. 

Responden igualmente de las indemnizaciones en favor de tercero, A 
que haya dado lugar la culpa del capitán en la guarda y conservación do los 
efectos que recibió á su bordo. 

No responden por los hechos ilícitos, cometidos en fraude de las leyes 
por los cargadores, aunque sean practicados con noticia ó anuencia del ca- 
pitán, salvo la responsabilidad personal de este. 

Akt. 104&. 

El dueño ó los partícipes de un buque son también responsables en los 

términos prescriptos en el artículo precedente, así de las culpas como de 

las obligaciones contraidas relativamente al buque ó su espedicion, por el 

que hubiese subrogado al capitán, aunque la subrogación se hubiere veri- 

íicadosin noticia del dueño ó de los partícipes, y aunque el capitán hubiese 

carecido de facultad para hacerla, salva en tal caso, la responsabilidad peiv 

sonal de este. 

Akt. 1050. 

La responsabilidad á que se refieren los dos artículos anteriores, cesa 
entodoí loscaso«, por el abandono del buque con todis sus pertenencias, 
y los flotes ganados ó que deban percibirse en el viaje á que se refierea 
los hechos del capitán. 

El abandono deberá hacerse constar por medio de instrumento público. 

Cada partícipe quedará exonerado de su responsabilidad por el aban- 
dono d«i su parte en la forma espresada. 

Si el piN)pietario ó alguno de los partícipes han hecho asegurar su 
inteiés en el buque ó en el flete, su acción contra el asegurador uose eu^ 
tenderá comí rendida cu el abandono. 



DE LOS DUeSob de LOd BUQUES. 215 

Art. 1051. 

No es pcrmitiilo el abaiidouo al propietario ó partícipe que fuese al 
mismo tiempo capitau del baque. 

Tampoco es permitido el abaudono, cuando el capitán á su calidad 
de tal, une la de factor ó enc^irgado do la administración del cargamento, 
y de hacer talos ó cuales operaciones de comercio. 

Art. 1052. 

Todo propietíirio ó participe en un buque es personalmente responsa- 
ble en proporción de su parte, de los gastos de refacciones del buque, y 
otros que se hagan por su orden ó por orden de la comunidad. 

Art. 1053. 

Cada participe tiene que contribuir al equipo y armamento del buque 
en proporción de su parte. 

Art. 1054. 

Necesitando un buque reparación y conviniendo en ello la mayoría, 
tendrá que consentir la minoría ó renunciar la parte que le corresponde en 
favor de los oíros co-participes, que tendrán que aceptarla mediante tasa- 
ción, ó requerir la venta del buque en pública subasta. 

La tasación se hará antes de dar principio á la reparación, por peritos 

nombrados por ambas partes, ó de oticio por el Juez en el caso que alguno 

dejase de verificarlo. 

Art. 1055. 

Si la minoría entendiere que el buque necesita reparación y la mayo- 
ría se opusiere, tiene aquella derecho para exijir se proceda á un recono- 
cimiento judicial. Decidiéndose que la reparación es necesariii, están obli- 
gados á contribuir á ella todos los participes. 

Art. 1056. 

Para que los participes puedan pretender prelacion de comprar por 

el tanto la porción respectiva de alguno de ellos, es preciso qne awi lo 

hayan pactado espresameute y hecho constar este pacto en el titulo de 

propiedad del buque. 

Art. 1057. 

Resolviéndose la venta del buque por deliberación de la mayoría, pue* 
de exijir la minoría que la venta se haga en almoneda. 



216 LIBRO iri, TITULO II. 

Bill embargo, la asociación no puedo disolverse, sino después de fina- 
lizado el viaje. 

Art. 1058. 

Los co-partícipca tienen deroclio á ser preferidos en el fletamento á 
cualquier tercero en igualdad de condiciones. Si concurriesen á reclamar 
este derecho para un mismo viaje dos ó mas partícipes, será preferido el 
que tena;a mas interés en el buque; y en caso de igualdad de intereses, de- 
cidirá la suerte. 

Sin embargo, esa preferencia no dá derecho para exijir que se varíe el 
destino que por disposición de la mayoría se haya fijado para el viaje. 

Art. 1059. 

Para que la elección de armador recaiga en persona que no sea partí- 
cipe del buque, es necesario que tenga lugar por votación unánime de to- 
dos los co-partícipes. 

El nombramiento de armador es revocable al arbitrio de los co- 
partícipes. 

Art. 1060. 

El armador representa á. todos los asociados, y puede obrar á nombre 
de ellos judicial y extrajudicialmente, salvo las restricciones del presente 
Código, ó las estipulaciones particulares^espresamente insertas en el con- 
trato de asociación. 

Art. 1061. 

Al armador corresponde hacer el nombramientoy ajuste del capitán. 

Le corresponde igualmente, despedir al capitán, no mediando conven- 
ción escrita en contrario, sin necesidad de espresar la causa. 

Si el capitán ha sido despedido por causa lejitima, no tiene derecho á 
indemnización alguna, ya sea que la despedida tenga lugar antes del viaje 
ó después de comenzado. 

Si ha sido despedido sin causa lejitima ó sin espresion de causa, antes 
de empezar el viaje, tiene derecho al pago de sueldos durante el tiempo 
de su servicio; pero si ha sido despedido durante el viaje, se le pagarán 
8U8 sueldos y gastos de viaje hasta el regreso al puerto donde se hizo el 
ajuste, á no ser que mediare convención contraría por escrito. 

Art. 1062. 

Si el capitán despedido es co-participe del buque, puede renunciar 
á la comunidad y exijir el reembolso del valor de su parte, que se deter^ 
minará por peritos. 



DE LOS DUESoS de LOS BUQUES. 217 

Si el capitán co-partícipe hubiese obtenido el mando del buque por 

cláusula especial del acta do sociedad, no se le podrá privar de su cargo, 

sin causa grave. 

Art. 1068. 

No es responsable el armador de ningún contrato que haga el capitán, 
en su provecho particular, aunque se sirva del buque para su cumplimiento. 

Tampoco responde de las obligaciones que haya contraído fuera de los 
limites de sus atribuciones, sin una autorización especial por escrito. 

Ni de las que no se hayan formalizado con las solemnidades prescrip- 
tas por las leyes, como esenciales para su validez. 

Ni de los escesos que durante el nju<^te cometan el capitán é indivi- 
duos de la tripulación. i*or razón de ellos solo habrá lugar á proceder, 
contra las personas y bienes de los que resulten culpados. 

Art. 1064. 

Al armador pertenece esclusivamente hacer todos los contratos re. 
lativos al buque, su equipo, administración, fletamento y viajes, obrando 
siempre en conformidad con el acuerdo de la mayoría ó por su mandato, 
bajo responsabilidad personal, para con los co-participes, por lo que eje- 
cutare contra aquel acuerdo ó mandato. 

No puede emprender nuevo viaje ó contratar nuevo flete, sin el con- 
sentimiento de la mayoría de los co-participes, ano ser que, por el con- 
trato de asociación le sean conferidas facultitdes mas estensas á ese respecto* 

Art. 1065. 

El armador responde á los co-participes de todos los daños y p>erjui- 
cios que sufran por su culpa ó por su dolo. 

Art 1066. 

Los hechos del armador obligan á todos los co-participe9, en propor- 

cion de taparte que tienen en el buque, según las regias establecidas eu 

el articulo 1048. 

Abt. 1067. 

Todos los co«participes quedan personalmente obligados en propor- 
ción de la porte que tienen en el buque, por la9 reparaciones h otros gas- 
tos ordenados por el armador, si se le ha dado encargo especial, ó ha 
recabado autorización de los co participes. 

Las expresiones jenerales del contrato de asociación no se consideran 

mandato especial, ni importan autorización. 

¿5 



2l8 LIBRO lir, TITULO II,. 

Art. 1068. 

El armatlor no puede contratar ni admitir mas carga de la que cor* 
responda á la cavidad qae esté detallada á sa buque en la matricula. 

Bi lo hiciere, indemnizará personalmente á los cargadores á quienes 
deje de cumplir sus contratos, todos los perjuicios que por su falta de cum. 
plimiento lea haya sobrevenido. 

Art. 1069. 

Todo contrato entre q1 armador y el capitán caduca, en caso de vea- 
derse el buque, reservándose el capitán su derecho por la indemnización 
que le corresponda, según los pactos celebrados con el armador y las regl^vs 
establecidas en el artícelo 1061. 

Art. 1070. 

El armador no puede hacer asegurar el buque, á no ser coo la antoría 
zacion espresa de todos los co-partícipes. 

Sin embargo, está obligado á hacer asegurar los gastos de reparacioa 

hechos durante el viaje, á no ser que el capitán haya tomado á la gruesa. 

el importe de esos gastos. 

Art. 1071. 

El armador está obligado, siempre que la mayoría ó alguno de losi 
co-participes lo exijiera, á dar todos los informes necesarios en lo que toca 
al buque, viaje y equipo, asi como á exhibir los libros, cartas, documentos 
y demás relativo á su administración. 

Art. 1072., 

Está obligado á dar á los dueños ó co-participes, al fin de cada viaje^ 
cuenta de su administración, tanto en lo que toca al estado del buque y de 
la asociación, como del vinje concluido, acompañando los comprobante» 
respectivos, y pagando sin denv.ora el líquido que á cada uno I5upiere. 

Art. 1073. 

Los dueños ó co-participes están obligados á examinar la cuenta del 
armador, luego que les fuere presentada, y á pagar sin demora la cuota 
que les corresponde, según sus porciones. 

Ln aprobación de las cuentas del armador, dada por la mayoría, na 
impide que la minoría hnga valer los derechos que crea tener contra 4U 



DZ LOS CAPITAKSS. 219 



Art. 1074. 

£1 espitan 08 la persona encargada de la dirección j gobierno de un 

buque, mediante an salario convenido ó ana parte estipulada en los be- 
neficios. 

KI capitán es el jefe del buque; toda la tripulación le debe obedien- 
cia, en cuanto fuere relativo al servicio del buque, 

Art. 10T5. 

El capitán tiene la fiícultad de imponer penas correccionales á los 
individuos déla tripulación que perturbaren el orden del buque, come- 
tieren faltas de disciplina ó dejaren de hacer el servicio que les compitiere, 
y hasta puede proceder á la prisión por motivo de insubordinación, ó de 
cualquier otro delito cometido á bordo, aun en el caso de que el delincuente 
sea simple pasajero, entregando los presos con los antecedentes relativos 
á las autoridades competentes del primer puerto donde entrare. 

Art. 1076. 

Corresponde al capitán formar la tripulación del buque, elijiendo y 
Bjustando los oficiales, marineros y demás hombres del equipaje, asi como 
despedirlos en los casos en que pueda legalmente verificarlo, obrando 
siempre de acuerdo con el dueño, armador ó consignatario del buque, en 
los lugares donde estos se hallaren presentes. 

£1 CHpitan es responsable, si emprendiere viaje, sin que el buque 
estuviese provisto de la tripulación necesaria. 

£n ningún caso se puede obligar al capitán á recibir en su tripula- 
ción persona alguna que no sea de su satisfacción. 

Art. 1077. 

£1 capitán está obligado & llenar cuidadosamente los deberes de un 
buen marino, y á indemnizar al dueño ó á la asociación los daños y gastos 
ocasionados por su impericia, neglijencia ó infidelidad, sin perjuicio do 
la responsabilidad criminal que corresponda^ 



220 ubuo iit, titulo iii. 

Art. 1078. 

llespoiide de los daños que sufra la carga, á no ser qno provengan de 
vicio propio de la coaa, fuerza mayor ó culpa del cargador, incluyéndose 
los hurtos, ó cualesquiera daños cometidos á bordo por individuos déla 
tripulación, en la forma determinada en el titulo VI de este libro. 

Art. 1079. 

Kesponde asi mismo de los que provengan de mal arrumaje de la 

carga ó de que esta sea escesiva. 

Abt. 1080. 

Responde igualmente de todos los danos que sobrevengan á las 
mercancias que, sin consentimiento por escrito del cargador, haya dejado 
sobre cubierta. 

Esceptúase la navegación de cabotaje menor, ó dentro de los ríos* 
y aquella en que fuere de uso cargar sobre cubierta. 

Abt. J081. 

Ademas de la responsabilidad personal del capitán hacia los cargado- 
res, tendrán privilejio ó preferencia en el pago sobre el buque y fletes, los 
danos causados á la carga por dolo ó culpa del capitán, sin perjuicio de 
la acción de indemnización que corresponde contra este á los dueños y 

participes del buque. 

Art. 1082. 

£1 capitán debe tener cuidado de no cargar efectos, cuya averia, mer- 
ma ó mal estado de acondicionamiento sea visible, sin hacer espresa men. 
cion en los recibos ó conocimientos. En defecto do esa mención, se presu- 
me que las mercancías, en cuanto puede juzgarse por su esterior, fueron 
cargadas en buen estado y bien acondicionadas. 

Art. 1083. 

El capitán está obligado á dar ó á hac^r dar por el contramaestre reci- , 

bo de todos los efectos cargados, con designación de su cantidad, marcas I 

ó números, á fin de que puedan cambiarse oportunamente por los conoci- ' 
mientOB respectivos, según lo dispuesto en el titulo de los fletamentos. 

Art. 1084. 

El capitán ó cualquier otro individuo de la tripulación que cargare en 
el buque, aun so preteato de ser en su cámara ó camarotes, efectos de su 






BE LOS CAPITANES. 221 

cuenta particular, sin consentimiento por escrito del dneño del buque ó de 
los cargadores, si el buque ha sido fletado por entero, podrá ser obligado á 
pagnr el doble del fleto correspondiente. 

Art. 1085. 

El capitán que navegue á flete común, ó con interés en el beneficio 
que resulte de la carga, no puede hacer negocio alguno de su propia cuen- 
ta, á no ser que mediare estipulación escrita en contrario. 

Si lo hiciere, pertenecerá á los demás interesados la utilidad que pueda 
resultar, y las pérdidas serán de su esclusiva cuenta. 

Art. 1086. 

Es prohibido al capitán hacer pacto alguno público ni secreto con loa 
cargadores que ceda en su beneficio particular, bajo cualquier título ó pro- 
testo que fuere. 

Si lo hiciere, serán de su cuenta y de la de los cargadores, todos los da- 
ños que sobrevinieren y pertenecerán al dueño del buque los beneficios que 
resultaren. 

Art. 1087. 

El capitán es considerado verdadero depositario de la carga y de cua- 
lesquier efectos que recibiese á bordo, y como tal, está obligado á su 
guarda, buen arrumaje y conservación, y á su pronta entrega á la vista de 
los conocimientos. 

La responsabilidad del capitán respecto de la carga empieza desde que 
la recibe, hasta el acto de la entrega en el lugar que se hubiere convenido, 
ó en el que fuere de uso en el puerto déla descarga, salvas cualesquieía 
convenciones espresas en contrario. 

Art. 1088. 

El capitán que habiéndose ajustado para un vinje, dejare de cumplir 
el ajuste, ó porque no emprenda el viaje, ó porque abandone el buqae du- 
rante él, ademas de la responsabilidad hacia el armador ó cargadores, por 
los daños y perjuicios que resultaren, quedará perpetuamente inhabilitado 
para ejercer el mando de buque alguno. 

Solo será escusable, si le sobreviniera algún impedimento fisico ó moral 
que le impida cumplir su empeño. 

Art. 1089. 

El capitán, luego que se halle provisto de lo necesario para el viaje, 

está obligado á salir en la primera ocasión favorable. 

56 



22*2 LIBRO iri, TITULO ni. 

No le 63 licito diferir él viaje por causa de la enferme lad de algunos de 

loa oficiales ú hombres de la tripalacioii. 

Sa obligación en tal caso es proveer iamediatamente al reemplazo de 

los enfermos ó impedidos. 

Art. 1090. 

Si en el momento de la partida sobreviniere al capitán alguna enfer- 
medad que lo haga incapaz de gobernar el buque, debe hacerse sustituir 
por otro capitán en el desempeño de su encargo, á no ser que el segundo se 
hallase en estado de hacer sus veces, sin peligro del buque ni de la carga. 

Si el dueño ó armador se encontrare en^el lugar de la partida, la sus- 
titución no puede hacerse sin su consentimiento. 

Art. 1091. 

Estando el buque cargado 7 pronto para hacer viaje, no pueden ser 
detenidos por deudas civiles, ni el capitán ni los otros individuos de la tri- 
pulación, á no ser que la deuda proviniere de efectos suministrados para 
eae viaje. 

Aun en tal caso, se admitirá la fianza prescripta en el articulo 1041. 

Art, 1092, 

El capitán está obligado» antes de tomar carga y mediando requisición 

de parte interesada, á hacer reconocer por peritos ai el buque se halla en 

estado de navegar, esto es, provisto de todo lo necesario y en estado de 

emprender viaje. 

Art. 1098. 

El dia antes do la saHda del puerto de la carga, hará el capitán in ven^ 
tariar, en presencia del piloto y contramaestre, las provisiones, las amarraa, 
anclas, velas y. demás aparejos, con declaración del estado en que se halla, 
ren. Este inventario será firmado por el capitán, piloto y contramaestre. 

Todas las alteraciones que durante el viaje sufriere cualquiera de los 
objetos arriba mencionados, serán anotadas en el diario de navegación,, 
bajo lii firma de los tres referidos individuos. 

Art. 1094. 

El capitán está obligado á tener á bordo de su buque: 
1.^ La escritura de propiedad del buque» ó un testimonio debidf^ 
mente legalizado. 

2. ^ El pasaporte del buque ó carta de mar. 

3, ^ El rol de la tripulación. 



Í>E LOS CAPITANES. 223 

4. ^ Las guias ó despachos de Aduana del puerto del Estado de 
donde hubiere salido, verificados conforme i las leyes, reglamentos é ius. 
trucciones fiscales. 

5. ^ Las pólizas de fletamento, en los casos en que hubiesen tenido 
lugAr, y los conocimientos de la carga que existiera á bordo. 

6. ^ Un ejemplar del Código de comercio. 

Art. 1095. 

El rol ó matricula debe ser hecho eu el puerto del armamento de 
buque y contener: 

1. ^ Los nombres del buque, capitán, oBciales y jente de la tripu- 
iMcion, con declaración de sus edades, estado, nacionalidad, domicilio y 
empleo de cada uno á bordo. 

2. ^ El puerto de la salida, y el del destino que el buque tuviere. 

3. ^ Los sueldos estipulados, especificándose si son por viaje, por 
mes, por cantidad cierta ó á flete ó parte de beneficios. 

4. ^ Las cantidades adelantadas que se hubiesen pagado ó prometido 
pagar por cuenta de sueldos. 

5.® La firma del capitán y de todos los oficiales y hombres de la 
tripulación que supieren firmar. 

Art. 1096. 

Los capitanes tienen obligación de llevar asiento formal de todo lo 
concerniente á la administración del buque y ocurrencias de la navega- 
ción, teniendo al efecto tres libros distintos encuadernados y foliados» 
cuyas fojas se rubricar&n por la autoridad á cuyo cargo estuviere la ma- 
trícula de los buques; so pena de responder por los daños y perjuicios que 
resulten de la falta de asientos regulares. 

En el primer libro que se titulará de cargamentoa se anotará la entrada 
y salida de todos los efectos que se carguen en el buque, con declaración es- 
pecifica de las marcas y números de los bultos, nombres de los cargado- 
res y consignatarios, puertos de carga y descarga, fletes estipulados, y to- 
das las demás circunstancias ocurrentes que puedan servir para futuros 
esclarecimientos. En el mismo libro se asentarán también los nombres de 
los pasajeros con declaración del lugar de su destino, precio y condiciones 
del pasaje y relación de sus equipajes. 

En el segundo libro, oon el titulo do cuenta y razoriy se asentará en for- 
ma de cuentas corrientes todo loque el capitán reciba y espenda relativa- 
mente al buque y pueda dar motÍY^> á la rendición de una cuenta, ó i 
deducir ó contestar una demanda, abrióni^^se cuenta á cada uno de loa 



224 LIBRO III, TITULO III. 

individuos (le la tripulación, con declaración de sus sueldos, cantidades 
percibidas por razón de ellos y consignaciones que dejen hechas para bus 
familias. 

En ol tercero, que se dominará diario de navegación se asentará: 

1. ^ El estado diano del tiempo y de los vientos. 

2. ^ El progreso ó retardo diario del buque. 

3. "^ El grado de lonjitud y de latitud en que se halle el buque dia 

por dia. 

4. ^ Tadoa los daños que acaezcan al buque ó la carga y sus causa?. 

5. ^ El estado en cuanto sea posible, de todo lo que se perdiere 
por accidente y de todo lo que se hubiese cortado ó abandonado. 

6. ^ La derrota seguida, y los motivos de las separaciones ya sean 
voluntarias ó forzosas. 

7. ^ Todas las resoluciones tomadas por el consejo del buque. 

8. ^ Las despedidas que se hayan dado á oficiales, ú hombres de la 
tripulación asi como sus motivos. Este libro deberá ser continuado, data- 
do y firmado dia por dia, por el capitán y su segundo, si el tiempo y las 
circunstancias lo permitieren. Los dos primeros serán solo firmados por 
el capitán. 

Art. 1097. 

El capitán está obligado á permanecer á bordo, desde el momento en 
que se empieza el viaje, hasta la llegada á buen puerto, sin que durante el 
viaje lo sea permitido pernoctar fuera del buque, á no ser por ocupación 
grave, que proceda de su oficio y no de sus negocios propios. 

Está asi mismo obligado á tomar los pilotos y prácticos necesarios en 
todos los lugares, en que los reglamentos ó el uso y la prudencia lo exijie- 
ren, so pena de responder por los daños y perjuicios que de su falta re- 
sultaren. 

Art. 1098. 

Es prohibido al capitán abandonar el buque, sea cual fuere el peligro, 
á no ser en caso de naufrajio. 

Juzgándose indispensable el abandono, está obligado el capitán á em. 
plear la mayor dilijencia posible para salvar todos los efectos del buque y 
carga, con especialidad los papeles y libros del buque, dinero y mercanciaa 
de mas valor. 

Si á pesar de toda su dilijencia, los objetos sacados del buque ó los que 
quedaron á bordo se perdieren ó fueren robados, sin culpa suya, quedará 
exonerado de toda responsabilidad. 



ds los capitanes. 225 

Art. 1099. 

El capitán está obligado durante el viaje á aprovechar todas las ocasio- 
nes que se le ofrezcan de informar al dueño ó armador del estado del 
buque. 

El capitán, antes do la salida del puerto, donde se haya visto forzado 
á arribnr, ó antes de emprender viaje de retorno, está obligado á remitir 
al armador una cuenta filmada que contenga el estado de la carga, el 
precio de los efectos cargados por cuenta del buque, los gastos de repa- 
ración ú otros que se hayan ocasionado, las cantidades que haya tomado 
á la gruesa, y los nombres y domicilio de los prestamistas. 

Akt. 1100. 

Es permitido al capitán, antes de emprender el viaje de retorno, 
hacer asegurar el importe de los efectos cargados por cuenta del buque, 
y las sumas desembolsadas por cuenta del mismo buque; pero debe po- 
nerlo en conocimiento del armador al remitir sus cuentas. 

Art, 1101. 

Si uno ó mas de los co participes debidamente requeridos dejaren 
de contribuir respectivamente, para los gastos necesarios de equipo y 
armamento del buque, puede el capitán con autorización judicial, veinte 
y cuatro horas después de la intimación á los que se niegan, tomar dinero 
sobre la parte que les corresponda en el buque, aunque sea por contrato 
á la gruesa. 

Art. 1102. 

El capitán está obligado á pedir el dictamen de los dueños del buque* 
cargadores, ó sus mandatarios estando presentes, y en todos los casos á 
consultar á los oficiales del buque, siempre que se trate de algún aconte - 
cimiento importante. 

Ninguna disculpa podrá exonerar de responsabilidad al capitán que 
mudase la derrota que estaba obligado á seguir, ó que practicase algún 
otro acto estraordinario de que pueda provenir daño al buque ó carga, 
sin haber precedido deliberación tomada en junta compuesta de todos los 
oficiales del buque, y en presencia de los interesados en el buque ó en 
la carga, si algunos se encontrasen á bordo. 

En tales deliberaciones, y en todas las demás resoluciones que fuese 

obligado á tomar con acuerdo de los oficiales del buque, el capitán podrá 

67 



226 LIBnO III, TITULO III. 

BÍerapre que lo juzgare couveiiiente obrar bajo bu responsabilidad perso- 
nal, coutra el dictamen de la mayoría. 

Art. 1103. 

Es prohibido al capitán entrar voluntariamente en puerto distinta 

del de su destino, y si se viere obligado á lucerlo por fuerza mayor, 

deberá salir en la primera ocasión oportuna que se ofreciere, so pena de 

responder por los dauDs y perjuicios que de la demora resultasen al buque 

ó á la carga. 

Art. 1104. 

Si el capitán, después de su salida, llegase á saber que ha sobrevenido 
el estado de guerra, y que su bandera no es libre^ está obligado á arri- 
bar al primer puerto neutral y á permanecer en él, hasta el restableci- 
miento de la paz, ó hasta que pueda salir bajo convoy ó de otro modo 
seguro, ó hasta que reciba órdenes terminantes, asi dol dueño 6 armador 
como de los interesados en la carga. 

Lo mismo procederá, á no ser que tuviere órdenes especiales en 

contrario, si llegare á saber que el puerto de su destino se encueutrs^ 

bloqueado. 

Art. 1105. 

El capitán que viaje bajo la escolta de buques de laRepública, responde 

de los perjuicios que sobrevinieren al buque ó carga si se separa del convoy. 

Bajo la misma responsabilidad debe obedecer las órdenes y señales del 

jefe del convoy. 

Art. 1106. 

Es obligación del capitán resistir por todos los medios que le dictare 
FU prudencia, toda y cualquiera violencia que se intentare coutra el buque 
ó la carga. Si fuero obligado á hacer entrega de todo ó parte, formalizará 
el correspondiente asiento en el libro (artículo 1096), y justificará el hecho 
en el primer puerto donde arribase, (artículo 1108), 

En caso de apresamiento, embargo ó detención, compete al capitán la 
acciou de reclamar el buque y cargamento avisando inmediatamente por 
los medios que estén á su alc&nce, asi al armador ó dueño del buque, co- 
mo á los cargadores ó consignatarios de la carga del estado del buque y 
cargamento. Mientras recibe árdenes definitivas, deberá tomar las disposi- 
ciones provisorias que sean aboslutamente urgentes, para la conservación 
del buque y de la carga. 

En tal caso, la mayoría de los co-partícipes decide, y la resolución ea 
obligatoria para la minoría Si la mayoría decide no reclamar, puede lá 



DE LOS CAPITANES. 227 

niinona proseguir á su costa las reclamaciones, salvo el derecho de exijir 
que la maj'oria contribuya á lo3 gastos eu proporción al beneficio que haja 
resultado de Ins reclamaciones. 

Akt. 1107. 

En caso de echazón, el capitán estará obligado á echar primero, siendo 
posible, las cosas menos necesarias, las mas pesadas y las de menor precio: 
en seguida las mercaderías del primer puente, á su elección «después de 
haber oido el dictamen de los oficiales del buque. 

El capitán debe asentar por escrito, tan luego como le sea posible, las 
resoluciones tomadas á tal respecto. El asiento contendrá: 

1. ^ Las causas que hayan determinado la echazón. 

2. ® La enunciación de los objetos echados ó averiados. 

3. ^ Las firmas de los que hayan sido consultados ó la espresion de los 
motivos que haya tenido para no firmar. 

AiiT. 1108. 

Todas las protestas formadas á bordo, tendentes á comprobar echazón, 
averias ú otras pérdidas cualesquiera, deben ser ratificadas con juramento 
del capitán dentro de veinte y cuatro horas útiles, ante la autoridad compe- 
tente del primer puerto donde llegare. Esa autoridad, siendo dependiente 
de la República, deberá interrogar al mismo capitán, oficiales, hombrea de 
la tripulación y pasajero*», sobre la verdad do los hechos, teniendo presente 
el diario de navegación^ si se hubiera salvado. Queda reservado á las partes 
interesadas la prueba en contrario. 

Art. 1109. 

Sea cual fuere el lugar donde el capitán verifique su protesta, está 
obligado á hacer visar su diario de navegación por la autoridad que re- 
ciba la protesta. El capitán está obligado á exhibir en cualquier tiempo 

ene diario á las partes interesadas, y á consentir que saquen copias ó 
estractoe, 

Art. 1110. 

El capitán está obli^^ado dentro de las veinte y cuatro horas útiles 
siguientes á su llegada á un puerto cualquiera á presentar su diario de 
navegación y á declarar : 

1. ® El lugar y el tiempo de su salida. 

2 '^ La derrota que haya seguido. 

8. ® Los peligros que haya corrido, los daños sucedidos en el buque 
ó carga, y las demás circunstancias notables de su viaje. 



228 tinno iir, titulo iii. 

Art. 1111. 

La presentación del diario y la declaración sellarán : 
En puerto estranjero ante el Cónsul de la República ó en su defecto 
ante la autoridad competente del lugar. 

En puerto del Estado ante el Juzgado L. de Comercio, Alcalde Or- 
dinario respectivo ó la autoridad que designen los reglamentos. 

Art. 1112. 

Al regreso del buque ^1 puerto de su salida, ó á aquel en que dejare 
el mando, está obligado el capitán á presentar el rol ó matricula orijinal 
en la repartición encargada de la matricula del boque, dentro de veinte 
y cuatro boras útiles después que diese fondo, haciendo las mismas decla- 
raciones ordenadas en el articulo precedente. 

Pasados ocho dias después del referido tiempo, queda i^rescripta cual- 
quiera acción que pueda tener lugar contra el capitán por falta que haya 
cometido en la matricula durante el viaje. 

El capitán que no presentare todos los individuos matriculados, ó no 
hiciere constar debidamente el motivo de la falta, será multado por la au- 
toridad encargada de la matricula de los buques, en cien pesos fuertes por 
cada persona que presentare de menos, con recurso para el Juzgado L. de 
Comercio ó el respecúvo Alcalde Ordinario. 

Art. 1113. 

No hallándose presentes los dueños del buque, sus mandatarios ó con- 
sigriatarios, está autorizado el capitán para contratar por si los fletameutos 
biijo las instrucciones que haya recibido, y procurando en cuanto le sea po- 
sible el mayor beneficio para el armador. 

Art. 1114. 

El capitán en los puertos donde reside el armador, mandatarios ó 
consignatarios no puede sin autorización especial de estos, hacer gasto al- 
guno estraordinario en el buque. 

Art. 1115. 

Si durante el curso del viaje se hacen necesarias reparaciones 6 com- 
pras de pertrechos, y las circunstancias ó la distancia del domicilio de los 
dueños del buque ó de la cnrga, no permiten pedir sus órdenes, el capitán 



DE LOS CAPITANES. 229 

comprobada la necesidad por un asiento firmado por los oficiales del buque, 
l>odrá hacer las reparaciones ó la compra de los pertrechos necesarios. 

Art. 1116. 

Cuando durante el viaje el capitán se halle sin fondos pertenecientes 
al buque ó sus propietario?, no hallándose presente alguno de estoa, sus 
mandatarios ó consígnatariop, y en su defecto, algún interesado en la carga, 
ó B\ aunque se hallasen presentera, no le facilitasen los fondos necesarios, 
podrá contraer deudas, tom»r dinero 4 la gruesa sobre el casco, quillay 
aparejos, y hnsta en falta absoluta de o^ro recurso, vender mercaderías de 
la carga, declarando en Io3 document.^s de las obligaciones que firmare, la 
causa de que proceden, (artículo 1118). 

Las mercaderías qne en tales casos se vendieren serán pagadas á los 
cargadores por el precio que las otras de igual calidad obtuvieren en el 
puerto de la descarga, en la época de la llegada del buque ó por el que se- 
ñalaren peritos arbitradores en el caso de que la venta hubiere comprendi- 
do todas las mercaderías de la misma calidad. 

Si el precio corriente fuese inferior al de venta, el beneficio pertenecerá 
al dueño de las mercaderías. Si el buqne no pudiese llegar al puerto de su 
destino, la cuenta se dará por el precio de venta. 

Art. 1117. 

Para que pueda tener lugar alguna de las medidas autorizadas en el • 
articulo precedente, es indispensable: 

1. ® Que el capitán pruebe falta absoluta de fondos en su poder, per- 
tenecientes al buque ó sus dueños. 

2. ® Que no se halle presente el dueño del buque, sus mandatarios ó 
consignatarios, y en su defecto, alguno de los interesados en la carga, ó que 
hallándose presentes, hayan sido requeridos sin resultado. 

3. ^ Que la resolución haya sido tomada de acuerdo con los oficiales 
del buque, haciéndose en el diario de navegación el asiento respectivo. 

La justificación de estos requisitos será hecha ante el Juzgado L. de 
Comercio ó Alcalde Ordinario del Departamento á que corresponda el 
puerto donde se tomare el dinero á la gruesa, ó se vendieren las mere», 
derías, y en paia estrangero ante los Cónsules de la República ó la auto- 
ridad local en su defecto. 

Art. 1118. 

Las obligaciones que contrae el capitán para atender á la reparación, 
habilitación y aprovisionamiento del buque, no le constituyen personal- 
mente responsable, sino que recaen sobre el armador, á no ser que el capi- 

58 



230 LIBRO Iir, TITULO III. 

tan comprümeta eriprcsamonte su responsabilidad person »! ó suscriba letras 
de cambio ó pngaréa á su uombrc. 

Sin embargo, el capitán que en los documentos de la^ oblignciones 
procedentes de gastos que haya hecho para la habilitación, reparación ó 
nprovieionamiento del buque, omitiere enunciar la causa de que proceden, 
quedará personalmente obligado hacia las personas con quienes las contra- 
jere, sin perjuicio de la a^^cion que estas puedan tener contra los dueños 
del buque, si probaren que las cantidades debidas fueron efectivamente apli- 
carlas en beneticio de la embarcación, [artículo 1048]. 

Akt. 1119. 

Faltando las provisiones del biiqne durante el viaje, podrá el capitán 
de acuerdo con los demás oficiales obligar á los que tuvieren víveres por 
8U cuenta particular, á que los entreguen para el consumo común de todos 
los que se hallaren á bonlo, abonando su importe en el acto, ó alo mas 
tardo, en el primer puerto adonde arribe. 

Art. 1120. 

El capitán tiene derecho á ser indemnizado por los dueños de todos 
los gastos necesarios que hiciere en utilidad del buque, con fondos propios 
ó ajenos, siempre que haya obrado con arreglo á sus instrucciones, ó en uso 
de luí^ fiicultMdos inherentes á su calidad de capitán. 

Art. 1121. 

Xo puede el capitán tomar dinero á la gruesa, ni hipotecar el buquo 
para sus propias negociaciones. 

Siendo co-partícipe en el casco y aparejos, puede empeñar su porción 
particular, siempre que no haya tomado antes gruesa alguna sobre la tota- 
lidad del buque, ni (¡xista á cargo de otro género de empeño. 

En la póliza del dinero que tomare el capitán copartícipe en la forma 
referida, espresará necesariamente cual es la porción de su propiedad que 
afecta al pago de la deuda. 

En caso de contravención á esle artículo, será de cargo privativo del 
cn[>itan el pago del principal, intereses y costas. 

Art. 1122. 

El capitán que tome dinero sobre el casco y aparejos del buque, empe- 
ño ó venda mercaderías ó provisiones, fuera de los casos y de la forma esta- 
blecida en este Código, asi como el que cometa fraude en sus cuentas, ade- 



DE LOS CAPITANES. 231 

mas di líi iiidemuizacion de daños y perjuicios, quedará sujeto á la respec- 
tiva acciou crimiuaL 

Art. 1123. 

Kl capitán que fuera del caso de innavegabilidad legalmente probada, 
vendiere el buque sin autorización especial de los dueños, será responsable 
do los daños y perjuicios, y quedará sujeto -á la respectiva acción criminal. 

Art. 1121. 

El capitán que siendo contratado para viaje determinado, dejnre do 
concluirlo sin causa justificada, responderá á los dueños y cargadores por 
los daños y perjuicios que de esa falta resultaren, (artículo 1088). 

Art. 1125. 

Serán de la responsabilidad csclasiva del capitán,' todas las multas que 
se impusieren al buque por falta de observancia do las leyes y reglamentos 
de Aduana y Policía de los puertos, asi como los perjuicios que resultaren 
de lus discordias que se susciten en el buque entre individuos de la tripu - 
laciou, á no ser que probare haber empleado todos los medios convenientes 
pura evitarlos. 

Serán igualmente do bu responsabilidad personal los perjuicios que 
sobrevengan á los cargadores por no haberse provisto el capitán de 
los papeles necesarios respecto á la carga, ó no liaber hecho en el puerto de 
descurga ó de arribada las declaraciones necesarias, [artículo 1110 y 
siguientes]. 

Art. 1126. 

El capitán no puede retener á bordo los efectos de la carga pnra se- 
gnridad del flete; pero tiene derecho á exijir de los dueños o consignata- 
rios en el acto de la entrega de la carga, que depositen ó afiancen el 
importe del flete, averías gruesas y gastos á su cargo, y eu falta de 
pronto pago, depósito ó fianza, podrá requerir embargo por los fletee, 
averías y gastos en los efectos del cargamento, mientras estos se hallaren en 
poder de los dueños ó consignatarios, ya estén en los almacenes públicos 
de depósito ó fuera de ellos, y hasta podrá requerir la venta inmediata, si los 

efectos fuesen fácilmente deteriorables ó de conservación dificil ó dispen- 
diosa. 

La acción de embargo queda proácripta pa-ados treinra días contador 

desde el último de ¡a entrega. 



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232 libro iti, titulo tu. 

Art. 1127. 

El capitán (ieno derecho á exijir que antes de la descarga los efectos 
sean contados, medidos ó pesados á bordo del buque, en todos los casos en 
que es responsable por su número, peso ó medida. 

Art. 1128. 

Cuando por ausencia del consignatario, por su negativa á recibir \n, 
carga, ó por no presentarse portador lejitimo de los conocimientos á la 
orden, ignorare el capitán á quien haya do hacer lejitimamente la entrega 
del cargamento, lo pondrá á disposición del Juzgado L. de Comercio, 
Alcalde Ordinario respectivo o en su defecto, de la autoridad judicial local, 

para que provea lo conveniente á su depósito, conservación y segu- 
ridad. 

Asi en este caso como en el artículo 1126 si la avería gruesa no pu- 
diere ser arreglada inmediatamente, es lícito al capitán exijir el depósito 
judicial de la suma que se arbitrare. 

Art. 1129. 

El capitán que entregase la carga antes de recibir el flete, averia grue- 
sa y gastos, sin poner en práctica los medioa del artículo precedente, ó los 
que le dieren las leyes del lugar de la descarga, no tendrá acción para exijir 
el pago del fletador, si este probare que uo habia cargado por cuenta pro- 
pia, sino en calidad de comisionista ó por cuenta de tercero. 

Art. 1130. 

Estando el buque fletado por entero no puede el capitán recibir carga 

de otra persona sin consentimiento espreso del fletador. Si lo verificare 

podrá este hacerla desembarcar y exijirle los perjuicios que se le hayan 

seguido. 

Art. 1131. 

Después de haberse fletado el buque para puerto determinado, no 
puede el capitán negarse á recibir la carga y emprender el viaje convenido, 
á no ser que sobreviniere peste, guerra, bloqueo ó impedimento lejíiimo 
del buque, sin limitación de tiempo. 

Art. 1132. 

Si durante la navegación falleciese algún pasajero ó individuo de la 
tripulación, pondrá el capitán en buena guarda todos los papeles ó pcrte* 



Bi: LOS CAPITANES. 233 

nencius del difunto, formando nn inventario exacto con asistencia de los 
oficiales del buque y de dos testigos, prefiriendo á este fin á los pasajeros, si 
los hubiere. Luego que llegare al puerto de su salida, hará entrega del in- 
ventario y bienes á lus autoridades competentes. 

Art. 1133. 

Si cualquiera de ios individuos que se encuentran á bordo, ya sea pa- 
siijero ó pertenezca á la tripulación, quisiere otorgar testamento, lo veri- 
ficará ante el capitán o quien haga sus veces, el sobrecargo, si lo hubiere, 
y dos testigos tomados de la dotación del buque, prefiriéndose siempre los 
que sepan escribir. 

En falta de sobrecargo, se llamará otro testigo. 

Art. 1134. 

Los testamentos espresados en el articulo precedente se harán siempre 
por duplicado. 

Si el buque llega á puerto estranjero, donde haya Cóní-nl de la Repú- 
blica, el capitán ó la persona que haya autorizado el testam ento, depositará 
uno de los ejemplares, cerrado y sellado en manos del Cónsul, que lo diri- 
jirá al Ministerio de Gobierno, j^ara que lo remita al Juzgado de 1 ^ Ins- 
tancia del domicilio del testador. 

Art. 1135. 

Al regreso del buque al territorio de la Kepública los dos ojemi>liires 
del testamento, cerrados y lacrados, ó el que quedare, si el otro se hubiese 
entregado en el curso del viaje (articulo 1134), serán entregados al capi- 
tán del Puerto, quien loe elevará inmediatamente al Ministerio respectivo. 

Art. 1136. 

En el rol del buque, al márjen del nombre del testador, se anotará la 

entrega que se haya hecho de los testamentos al Cónsul ó al Capitán del 

Puerto. 

Art. 1137. 

No se reputará hecho en el mar el testamento, aunque lo haya sido en 
lel curso del viaje, si en la época del otorgamiento se hal'aba el buque eu 
puerto donde hubiere Cónsul de la República. 

En tal caso, solo será válido el testamento si se autorizare por el Con. 

sul y dos testigos, ó so otorgare por instrumento público conforme á las 

leyes del pais en que ee encuentre. 

59 



sai LIBRO Iir, TITULO III. 

Art. 1138. 

El testamento hecho ea ol mar enlafonm proderita por el artículo 
1133, solo será válido si el testador muere eu el curso del viage, ó en loa 
seis meses siguientes á su llegada al terrltoria de la República. 

Art 1139, 

Los testamentos hechos abordo serán firmados por el otorgante, auta- 
r'zante y testigos. 

Si el testador declara que no sabe ó no puede firmar, se hará en el ins- 
trumento mención especial de su declaración y de su ruego á uno de loa 
testigos que firmo por él. 

Art. 1140. 

El testamento otorgado á bordo, no podrá contener disposición algu- 

>ia en favor del capitán ó individuos déla tripulación^ á no ser parientes^ 

del testador, 

Art. un. 

Acabado el viaje, el capitán está obligado á dar cuenta sin demora 
de su jestion al dueño ó armador del buque, con entrega, mediante recibo, 
del dinero que tuviere, libros y demás papeles. 

El dueño ó armador del buque está obligado á ajustar las cuentas 

del capitán luego que las recibiere, y á pagar las sumas que le fuesen 

debidas. 

Art. 1142. 

Si se suscitaren dificultades sobre la cuenta, el dueño ó armador está 
obligado á pagar provisoriamente al capitán los sueldos conven idos, dando 
este fianza de devolverlos si hubiere lugar, y el capitán esa obligado A 
deposilar en la oficina del Juzgado L. de Comercio ó Alcalde Ordinaria 
rcppoclivo su diario, libro y demás documentos. 

Art. 1143. 

Siendo el capitán dueño único del buque, aera simultáneamente res- 
ponsable á los fletadores y cargadores par todas las obligaciones impuestas 
á los capitanes y á los armadores. 

Art. 1144. 
Toda obligación por la cual el capitán, siendo co-partícipe det buqu^ 



DB LOS PILOTOS Y CONTRAMAEJTREa. 235 

fuere responsable á la asociauioD, tiene privilejio para el pago sobre la 
porción y ganancias que el capitán tuviere en el buque y fletes. 

Art. 1145. 

El capitán tiene privilejio por sus sueldos é indemnización que se le 
deba do perjuicios en el buque, sus aparejos y fletes que se adeuden* 

Art. 1146. 

Ademas de las oblicTRciones especificadas en este Código, están sujetos 
loa capitaiicd á todos los deberes que les están impuestos por los regla- 
mentos de Marina y Aduana. 



Art. 1147. 

El piloto cuando juzgase necesario mudar de rumbo, espondrá al ca* 
])itan las razones que asi lo exigen. 8i este se opusiere, despreciando sus 
observaciones, que en tal caso deberá renovarle en presencia de los demás 
oficiales del buque, asentará en el diario de navegación la conveniente 
protesta, que deberá ser firmada por todos, y obedecerá las órdenes del 
capitán, sobro quien recaerá tocia la responsabilidad. 

Art. 1148. 

El piloto que por impericia, omisión ó malicia, peixliere el buque ó le 
causare daños ó averias será, obligado al resarcimiento del perjuicio que 
sufriere el buque ó la carga, ademas de incurrir en las penas que respecti- 
vamente tengan lugar. 

La responsabilidad del piloto, no eacluye la del capitán en los casog 
del artículo 1077. 



236 LIBRO III, TITULO V. 

Art. 1149. 

El contramaestre que, al recibir ó entregar mer concias ó efectos, no 
exije y entrega al capitán las órdenes, recibos ú otros d<>cumentos justifi- 
cativos de sus actos, responde por los daños y perjuicios que de su falta 
resultaren. 

Art. 1150. 

Las calidades que deben tener los pilotos y contramaestres, asi como 
sus deberes respectivos, están prescriptos en los reglamentos ü ordenan- 
zas de matrícula déjente de mar. 

Art. 1151. 

Por muerte ó impedimento del capitán, recae el mando del buque en 
el piloto, y en falta ó impedimento de éste, en el contramaestre con todas 
Ins prerogativas, facultades, obligaciones y responsabilidades inherentes 
al cargo de capitán. 



Art. 1152. 

Los sobrecargos nombrados por los armadores ó los dueños de la 
carga, pueden ejercer sobre el buque y su cargamento la parte de admi- 
nistración económica espresamente señalada en sus instrucciones; pero aun 
en el caso de ser nombrados por los armadores, no pueden entrometerse 
en las atribuciones privativas de los capitanes, acerca de la dirección fa- 
cultativa y mando de ios buques, sea cual fuere la autorización que se 

les hubiere conferido. 

Art. 1158. 

Los poderes del sobrecargo relativos al curso del viaje y transporte 
de las mercancías, deben ser comunicados al capitán. Si no se hiciere esa 
participación, se reputarán no existentes en lo que toca al capitán. 



DE LOS SOBRECARGOS. 237 



Art. 1154. 

Uabiendo sobrecargo, cesa respecto de las mercaderías qae le están 

enoomeudadasy la responsabilidad del capitán, salvo el caso de dolo ó 
culpa. 

Al sobrecargo en tal caso corresponde llevar el libro de cargamentos 

y el de cuenta y razón, en la forma establecida en el articulo 1096. 

Art. 1155. 

Si el sobrecargo tuviese orden para entregar á persona determinada 

4o8 efectos que no se hubiesen vendido, y el consignatario se negase á 

recibirlos, debe hacerles saber una protesta que le servirá de documento 

justificativo. Si no tuviese mas instrucciones á ese respecto, queda á su 

arbitrio dar á los efectos el destino que le pareciese mas conveniente eu 

beneficio de los dueños, procediendo según los casos conforme á lo esta* 

blecido en el articulo 1128. 

Art. 1156. 

Ba prohibido á los sobrecargos hacer negocio alguno por cuenta pro- 
pia dorante el viaje, fuera de la pacotilla que por pacto espreso les hubiere 
fiido concedida para el viaje de ida y de retorno. 

Art. 1157. 

Eli defecto de convenciones particulares, compete al sobrecargo el 
derecho en cuanto á los comitentes, á ser mantenido durante el viaje, y 
á una comisión que se determinará por arbitradores — y en cuanto al ca- 
pitán, el derecho á ser embarcado con todo eu equipaje. 

Art. 1158. 

Las disposiciones de este Código acerca de la capacidad, modo de con- 
tratar, y responsabilidad de los factores ó encargados^ se aplican igualmente 
Á loB sobrecargos. 



60 



238 LIBRO ni, TITULO VL 



Art. 1159. 

El contrato que se celebra entre el capitán y los oficiales y jente de ía 
tripulación de un buque, consiste de parte de estos en |)restar sus servicios 
]iara hacer uno ó mas viajes de mar, mediante un salario convenido, y de 
parte del capitán en la obligación de hacerles gozar de todo lo que les sea 
debido en virtud de la estipulación ó de la ley. 

Las condiciones del ajuste entre el capitán y la jente de la tripulación, 

en falta de otro dpcuuiento, se pruebain por la matrícuU ó rol de U tri^ 

pulaciou. 

Art. 1160, 

No constando por la matrícula, ni por otro documento escrito, el tiem- 
po determinado de la contrata, aunque se haya contratado por meq, se en- 
tiende siempre que fué para el viaje redondo, ó sea de ida y vuelta al lugar 
donde sa verificó la matricula. 

Art. 1161, 

El capitán está obligado á dar á los individuos de la tripulación, que lo 
exijieren, una nota firmada, en que se esprese la naturaleza d^l convenio y 
el sueldo estipulado, asentando en la misma las cantidii^des que se fueren 

pagando á cuenta. 

Art. 1162. 

Edtando el libro de cuenta y razón conforme con la matricula y llevado 
con regularidad, en la forma establecida en el artículo 1096 hará entera fé 
para la solución de cualesquiera dudas que puedan suscitarse sobre las 
condiciones del contrato. 

Sin embargo, en cuanto á las cantidades dadas á cuenta, prevaleceráa 
en caso de duda, las constancias puestas en las notas de que habla el artlcu-« 
lo precedente. 



db las c0ntiiata3 t dfi los sueldos. 239^ 

Art. 1163. 

Las obligacionea reciprocas del capitán, oficiales y jeiite de la tripu- 
lación empiezan desde el momento en que respectivamente firman el rol 
ó matrícula. 

La obligación de alimentar á los oficiales y hombres de lá tripula- 
ción durante el viaje, ó el tiempo que estuvieren eti servicio, se entiende 
siempre comprendida en el contrato, ademas de los sueldos^ estipulados. 

Art. llC4r. 

Son obligaciones de los oficiales y jente de la tripulación : 

1. ® Ir á bordo con su equipaje y prontos para seguir viaje, el 
día convenido, 6 en bu defecto el señalado por el capitán, para ayndnr al 
equipo y cargamento del buque, so pena de que puedan ser despedidos, y 
sin perjuicio de lo dispuesto en el articulo siguiente. 

2. ^ No salir del buque, ni pasar en ningún caso la noche tuera de 
él, sin licencia del capitán, so pena de perder un mes de sueldo. 

3.^ No sacar del buque su equipaje, sin que sea inspeccionado por 
el capitán ó contramaestre, bajo la misma pena de perdimiento de un 
mes de sueldo. 

4. ^ Obedecer sin contradicción al capitán y demás oficiales en sus 
respectivas calidades, y abstenerse de riñas y embriaguez, bajo las penas 
establecidas en los artículos 1075 y 1166. 

5. ^ Auxiliar al capitán, en caso de at£ique del buque, ó desastre que 
sobrevenga al buque ó á la oargs, sea cml fuere su naturaleza, so pena de 
perdimiento de los sueldos vencidos. 

6. ® Acabado el viaje, ayudar al desarme del buque, conducirlo á 
seguro surjidero y amarrarlo, siempre que el capitán lo exijiere. 

7.^ Prestarlas declaraciones necesarias parala ratificación de las 
aótus y protestas formadas á bordo recibiendo por los dias de demora, una 
indemnización proporcionada á los sueldos quj ganabín : faltando á ese 
deber, no tendrán acción para exljir los sueldos vencidos. 

Artí li65. 

Los oficiales y cuiílesquiera atros individuos de la tripulación, que 
después de matriculados abandonasen el buque antes de empezar el viaje, 
ó se ausentaren antes de finalizado,- pueden ser apremiados con prisión — 
al cumplimiento del contrato— á reponer lo que se les hubiere dado adejan. 
tadó— / á servir un mes sin sueldo. 

Los gastos que en tales c.isos se hicieren; serán deducidos dé los suel* 



240 LIBRO III, TITULO VI. 

dos de los renitentes, que ademas responderán de los duños y perjuicios 
á que hubiere lugar. 

Art. 1166. 

El hombre de mar después de matriculado, no puede ser despedido sin 
j usta causa. 

Son justas caucas para despedirlo: 

1. ® La perpetración de cualquier delito que perturbe el orden en el 
buque, la reincidencia en insubordinación y la falta de disciplina ó de cum- 
plimiento del servicio que le corresponda hacer, [artículo 1075]. 

2. ® Embriaguez habitual. 

S. ® Ignorancia del servicio para que so hubiere contratado. 

4. ^ Cualquiera ocurrencia que inhabilite al hombre de mar para el 
desempeño de sus obligaciones, con escepcion de los casos prevenidos en el 
articulo 1185. 

Art. 1167. 

Los oficiales ú hombres de la tripulación, despedidos con causa leji- 

tima, tienen derecho á ser pagados de los sueldos estipulados, hasta el 

dia de la despedida, proporcionalmente á la parte del viaje que se haya 
hecho. 

Verificándose la despedida antes de empezado el viaje, tienen derecho & 

que se les pague los dias que tuvieron de servicio. 

Art. 1168. 

Todo oficial ú hombre de la tripulación que probare haber sido 
despedido sin cansa lejitima, tendrá derecho á ser indemnizado por el 
capitán. 

Esa indemnización, ya sea que estén ajustados por mes ó por viaje, 
consistirá en el tercio de los sueldos que el despedido habría verosimilmen. 
te ganado durante el viaje, si se^le despide antes de salir del puerto de la 
matricula, en el importe de los sueldos que habría percibido desde la des- 
pedida hasta el fin del viaje y gastos de retorno, si ha sido despedido en el 
curso del viaje. En tales casos, el capitán no tiene derecho á exijir del dueño 
del buque las indemnizaciones que fuere obligado á pagar, á no ser que 
hubiere obrado con su espresa autorízacion. 

Art. 1169. 

Los oficiales ú hombres de la tripulación pueden despedirse, antes de 
empezado el viaje, en los casos siguientes: 



BE LAS CONTRATAS T DB LOS SUELDOS. 241 

1. ^ Bi el capitán altera el destino estipulado, (articulo 1171). 
2.^ Si después de la contrata, el Estado se encuentra en guerra 
marítima, ó hay noticia cierta de peste en el lugar del destino. 

3. ^ Si contratados para ir en convoy, no se verifica este. 

4. ^ Si muere es capitán ó es despedido. 

5. ^ Si se muda el buque. 

Art. 1170. 

Cuando el armador, antes de empezado el viaje, diese al buque dis. 
tinto destino del declarado en la matrícula ó en el contrato, tendrá lugar 
nuevo ajuste. 

Los hombres de mar que no se ajustaren para el nuevo destino, sola 

tendrán derecho á exijir los sueldos vencidos, ó retener lo que s^les hu. 

biese anticipado. 

Art. 1171. 

Si después de la llegada del buque al puerta de su destino, y acabada 

la descarga, el capitán en vez de hacer el viaje de retorno ó el estipulado, 

fletare el buque para otro destino, es libre á los hombres de mar ajustarse 

de nuevo ó retirarse, no habiendo en el contrato estipulación espresa en 
contrario. 

Sin embargo, si el capitán, hallándose fuera de la República, tuviere á 

bien navegar para otro puerto libre y en él cargar ó descargar, la tripula- 
ción DO puede despedirse, aunque el viaje se prolongue mas de lo estipu- 
do; pero loa individuos contratados por viaje, recibirán uu aumenta de 
sueldo en proporción á la prolongación. 

Cuando el viaje se mudase para puerto mas próximo, ó se abreviase 
por cualquiera otra causa, serán pagados integramente los hombres de 
mar, ajustados por viage, y cobrarán los sueldos devengados los que estu- 
viesen ajustados por meses. 

Art. 1172. 

Si después de matriculada la tripulación, se revocase el viaje en el 
puerto de la matricula por hecho del armador, del capitán ó de los carga, 
dores, se abonará á todos los hombres de mar ajustados por mes, adema» 
de los sueldos que hubiesen devengado, una mesada de su salario respecti- 
vo, por vía de indemnización. A los que estuvieren contratados por viaje^ 
se les abonará la mitad del sueldo conv^enido. 

Art. 1173. 

Si la revocación del viaje, en el caso del articulo anterior, se verificare 

después de la salida del puerto de la luatricnla, los individuos ajustados por 

01 



242 LIBRO III, TITULO VI. 

mes percibirán el salario correspondiente al tiempo que hayan servido, y 
al que necesiten para regresar al puerto de salida, ó para llegar al de su 
destino, según elijieren. A los contratados por viaje se les pagará como si 
el viaje se hubiese terminado. 

Art. 1174. 

En el caso de los dos artículos anteriores, tanto los individuos contra* 
tados por viajo, como los que han sido ajustados por mes, tienen derecho 
á que se les pague el gasto de transporte desde el puerto de la despedida 
hasta el de la matrícula ó el del destino, según elíjierelí, 

Art. 1175. 

Si el viaje se revocare en el puerto de la matrícula, por causa de fuer- 
za mayor, solo tienen derecho los hombres de mar á los sueldos vencidos, 
fiin que puedan exijir indemnización alguna. 

Son causas de fuerza mayor: 

1. ^ La declaración de guerra, ó interdicción de comercio, con la po- 
tencia para cuyo territorio iba á hacer viaje el buque. 

2. ^ El estado de bloqueo del puerto donde iba destinado, ó peste 
que en él haya sobrevenido. 

3. ^ La prohibición de recibir en el mismo puerto los efectos carga- 
dos en el buque. 

4. ^ La detención ó embargo del buque en el caso que no se admita 
fianza, ó no sea posible durla. 

5. ^ Cualquiera desastre en el buque que absolutamente lo inhabilite 

para la navegación. 

Art 1176. 

Si ocurriere después de empezado el viaje alguno de los tres primeros 
casos que se señalan en el artículo precedente, serán pagados los hombres 
de mar en el puerto donde el capitán crea mas conveniente arribar, en 
beneficio del buque y su cargamento, según el tiempo que hubieren ser- 
vido, quedando rescindidos sus ajustes. Si el buque hubiese de continuar 
navegando, pueden respectivamente exijir el capitán y la tripulación el 
cumplimiento de los contratos por el tiempo pactado. 

En el caso 4. ® se continuará pagando á los hombres de mar la mitad 
de sus sueldos, estando ajustados por mes, con tal que la detención ó 
embargo no esceda de tres meses. Si escediere, queda rescindido el ajuste, 
sin derecho á indemnización alguna. 

Estando ajustados por viaje, deben cumplir sus contratos en los tér- 
minos estipulados hasta la conclusión del viaje. 



DE L^8 CONIRATAS T DE LOS 6ÜELD0S. 243 

Sin embargo, si el dueño del buque viniese á recibir indemuizaciotí 
por el embargo ó deteucion, tendrá obligación de pagar los sueldos por 
entero á los que estuviesen contratados por mee, y proporcionalmente á 
loa que lo estuvieran por viaje. 

En el caso 5. ^ no tiene la tripulación otro derecho, con respecto al 
armador, que á los salarios devengados; pero si la inhabilitación del buque 
procediere de dolo del capitán ó del piloto, entrará en la responsabilidad 
del culpado la indemnización de los perjuicios que se hubiesen seguido á I03 
individuos de. la tripulación. 

Art. 1177. 

Navegando los hombres de mar á la parte, ó interesados en el fleto, 
no se les deberá indemnización alguna por la revocación, demora 6 pro- 
longación del viaje, causados por fuerza mayor; pero si la revocación, de- 
mora ó prolongación dimanare de culpa de los cargadores, tendrán parte 
en las indemnizaciones que se concedan al buque, haciéndose la división 
entre los dueños del buque y la jente de la tripulación, en la misma propor- 
ción que se hubiera dividido el flete. 

Si la revocación, demora ó prolongación proviniere de hecho del ca- 
pitán ó del dueño del buque, serán estos obligados á las indemnizaciones 

proporcionales respectivas. 

Art. 1178. 

Si los oficiales ó individuos de la tripulación se contratasen para di- 
versos viajes, podrán exijir sus respectivos sueldos, terminado que sea cada 
viaje. 

Art. 1179. 

En caso de apresamiento, confiscación ó naufrajio, con pérdida entera 
del buque y cargamento, no tienen derecho los hombres de mar á reclamar 
salario alguno por el vinje en que tuvo lugar el desastre, ni el armador á 
exijir el reembolso de las anticipaciones que les hubiese hecho. 

Art. 1180. 

Si el buque capturado fuese represado, hallándose todavía á bordo la 
tripulación, se pagarán íntegramente los sueldos. 

Art. 1181. 

Si se salvare alguna parte del buque, tiene derecho la tripulación á 
ser pagada de los sueldos vencidos en el último viaje, con preferencia á 
otra cualquiera deuda anterior, hasta donde alcance el valor de la parte del 



244 LIBRO III, TITULO VI. 

buque que se hubiese salvado. No alcazizaudo esta, ó ai ninguna se hubiere 
salvado, tendrá la tripulación el mismo derecho sobre los fletes que deban 
recibirse por los efectos que se hayan salvado. 

En ambos casos, será comprendido el capitán en la distribución por la 
parte proporcional que corresponde á su sueldo. 

Se eutiende por último viaje, el tiempo transcurrido des de que el bu- 
que empezó á recibir el lastre ó carga que tuviere á bordo al tiempo del 
apresamiento, ó del uaufrajio. 

Art. 1182. 

Los individuos de la tripulación que naveguen á la parte, no tendrán 
derecho alguno sobre los restos que se salven del buque, sino sobre el flete 
de la parte del cargamento que haya podido salvarse, en proporción de lo 
que recibiere el capitán. 

Art. 1183. 

Cualquiera que sea la forma del ajuste de los individuos de la tripula- 

<íion, deben abonárseles los dias empleados para recojer los restos de la 

nave naufragada. Si mostrasen en esa tarea una actividad especial seguida 

de éxito feliz, recibirán una recompensa estraordinaria á titulo de salva* 
mentó. 

Art. 1184. 

Todo servicio estraordinario prestado por los oficiales 6 individuos de 

la tripulación, será anotado en el diario, y podrá dar lagar á una recom-^ 

pensa especial. 

Art. 1185. 

Cualquiera de los individuos de la tripulación que cayere enfermo en 
el curso del viaje, ó que, ya sea en servicio del buque ó en combate contra 
enemigos ó piratas, fuese herido ó mutilado, seguirá devengando el sueldo 
estipulado, será asistido por cuenta del buque y en caso de mutilación, in- 
demnizado al arbitrio judicial, si hubiere contestación. 

Los gastos de tratamiento seráu á cargo del buque y flete, si la enferme- 
dad, herida ó mutilación, sucedieren en servicio del buque. Si tuviesen lu- 
gar, combatiendo en defensa del buque, los gastos é indemnización serán 
prorateados entre el buque, flete y carga, en forma de avería gruesa. 

Art. 1186. 

Si á la salida del buque, el enfermo, herido ó mutilado, no pudiese se- 
guir vinje sin ¡leligro, será continuado el tratamiento hasta su conclusión* 



DE LAS CONTRATAS Y DE LOS SUELDOS. 2^5 

El capitán, antes de salir, está obligado á hacer frente á esos gastos, y á 
proveer á la manutenciou del enfermo ó herido. 

Art. 1187. 

El enfermo, herido ó mutilado, no solo tiene derecho á los sueldos 
hasta que esté perfectamente restablecido, sino hasta el dia en que pueda 
estar de regreso en el puerto déla matricula, recibiendo ademas una in- 
demnización para los gastos de retorno. 

Art. 1188. 

Si un individuo de la tripulación salido del buque sin licencia, se en- 
fermase ó fuese herido en tierra, los gastos de asistencia serán de su pro- 
pia cuenta, y no devengarán sueldos, mientras dure el impedimento. 

Art. 1189. 

Muriendo algún individuo de la tripulación durante el viaje, los gastos 
de su entierro serán pagados por cuenta del buque, con las distinciones 
establecidas en el articulo 1185, y se abonará á sus herederos el salario, 
hasta el dia del fallecimiento, si el ajuste hubiese sido por meses. 

Si hubiese sido ajustado por viaje, se considerará devengada la mitad 

del ajuste, falleciendo en el viaje de ida, y la totalidad, si muriere en el do 
regreso. 

Cuando el hombre de mar haya sido ajustado á la parte, se abonará á 
fsus herederos toda la que corresponda, si el fallecimiento tuvo lugar, des- 
pués de empezado el viage. A nada tendrán derecho, si la muerte se hu- 
biese verificado antes de empezarse el viaje. 

Art- 1190. 

Cualquiera que haya sido el ajuste, el individuo de la tripulación que 
haya muerto en defensa del baque, será considerado vivo para devengar 
los sueldos, y participar de las utilidades que correspondan á los de su 
clase, hasta que el buque llegue al puerto de su destino. 

Gozará del mismo beneficio el hombre de mar que fuere apresado en 
ocasión de defender el buque, si este llegare á salvamento. 

Art. 1191. 

Ningún individuo de la tripulación puede deducir demanda contra cí 

buque (> capitán antes de terminado el viajo, sopeña de perdimiento de 

los sueldos vencidos. 

62 



246 Limio in, TITULO vi. 

Sin emijargo, hallándose el buque en buen puerto, los individuos 
maltratados, ó á quienes el capitán no hubiese suministrado el alimento 
«correspondiente^ pueden pedir la rescisión del contrato. 

Art. 1192. 

Terminado elvit^e, la tripulación tiene derecho áser pagada, dentro 
<lo tres días útiles, después de acabada la descarga, con los intereses 
corrientes, en caso de mora. 

AuT. 1193. 

Todos los individuos de la tripulación tienen iprivilejio en el buque y 
fletes para el pago de los sueldos vencidos en el último viaje con la prefe- 
rencia establecida en el articulo 1037. £n ningún caso será oidoel deman- 
dado sin que previamente deposite la cantidad estipulada. 

Por individuos de la tripulación ú hombres de mar, se entienden para 
ol efecto espresado, y para todos los demás previstos en este articulo, el 
capitán, oficiales, marineros, y todas las demás personas empleadas en el 
i5ervicio del buque, con esoepcion de los sobrecargos. 

Abt. 1194. 

El buqney flete responden á los dueños de la carga por los duños que 
sufrieren á consecuencia de delitos ó culpa del capitán, ó individuos de la 
tripulación, cometidos en servicio del buque; salvas las acciones de los ar- 
madores contra el capitán, y de este contra los individuos de la tripulación. 

El salario del capitán y los sueldos de los individuos de la tripulación, 
responden especialmente á esas acciones. 



DE LOS FLETAMKNTOS. 21' 



CAPITULO I. 



I>c la naturaleza y ele la fbi*iii.a <lel oontrato <lol 

fletamento. 



Art. 1195. 

Flctamento es el contrato del arrendamiento de un buque cualquiera. 

Se entiende por fletante el qae da, y por fletador el que toma el bu- 
que en arrendamiento. 

Art. 1196. 

El fletamento de un buque, ya sea en todo ó en parte, para uno ó mas 
viajes, ya sea á carga jeneral, lo que se verifica cuando el capitán recibe 
efectos de cuantos se le presentan, deba probarse por escrito. 

En el primer caso, el instrumento que se llama 'piliza dejleiamento debe 
ser firmada por el fletador y fletante, y por cualesquiera otras personas que 
intervengan en el contrato, dándose á cada una de las partes un ejemplar: 
en el segundo caso, el instrumento se llama conocimiento. 



SECCIÓN I. 

pr la roliza dr fletambnto. 

Art. 1197. 

En la póliza de fletamento se hará espresa mención de cada una de las 
circunstancias siguientes : 

1. * El nombre del buque, su porte, la nación á que pertenece, el 
puerto de su matricula y el nombre y domicilio del capitán. 

2. ^ Los nombres del fletante y fletador y sus respectivos domicilios; 
y si el fletador obrare por comisión, el nombre y domicilio de la persona 
de cuya cuenta hace el contrato. 



-248 LIBRO III, TITULO VII. 

3. ^ La designación del viaje, si es redondo ó al mes, para uno ó mas 
Tiajes; si estos son de ida y vuelta, o solamente para laida ó la vuelta; y 
finalmente, si el buque se fleta en todo o en parte, 

4. ^ La clase y cantidad de carga que el buque debe recibir, designa- 
ba por toneladas, número de bultos, peso y medida, y por cuenta do 
•quien será conducida á bordo y descargada. 

5. ^ Los dias convenidos para la carga y la descarga, las estadías y 
sobrestadías que pasados aquellos habrán de contarse, y la forma en que 
se hayan de vencer y contar. 

6. ^ El flete que haya de pagar, bien sea por una cantidad alzada por 
el viaje, 6 por un tanto al mes, ó por las cavidades que se hubieren de ocu- 
par, ó por el peso ó medida de los efectos en que consista el cargamento. 

7. ^ La forma, el tiempo y el lugar en que se ha de verificar el pago 
del flete, lo que haya de darse al capitán por capa ó gratificación y las esta- 
días y sobrestadías. 

8. ^ Si se reserva algunos lugares en el buque, ademas de los necesa- 
rios para el personal y material del servicio. 

9.^ Todas las demás estipulaciones especiales en que convengan las 
partes. 

Art. 1198. 

La póliza del fletameiito valdrá como instrumento público, si ha sido 
liecha con intervención de corredor marítimo, y en defecto de corredor, 
por escribano que défé de haber sido otorgada en su presencia y la de dos 
testigos que suscriban, aunque no esté protocolizada. 

También hará fé la póliza, aunque no estuviese en la forma referida, 
«iempre que los contratantes reconozcan en juicio, ser suyas las firmas 
puestas en ella. 

Art. 1199. 

Las pólizas del fletamento firmadas por el capitán son válidas, aunque 
haya escedido las facultades que se le daban en sus instrucciones salvo el 
derecho de los dueños del buque contra el capitán para la indemnización 
de los daños y perjuicios que resultaren por los abusos que cometiere. 

Art. 1200. 

Son igualmente válidas las pólizas de fletamento dadas por el sustituto 
del capitán, aunque este no tuviere facultad de hácfer la subrogación, y 
aunque el fletamento se haya verificado contra la voluntad dolos armado- 
ros salvos los derechos do contra el capitán. 



DK LOS FLETAMENTOS. 249 



Art. 1201. 



Vendiéndose el buqne después de firmada la póliza de fletameuto y 

antes de haber comenzado á cargar el fletador, podrá el nuevo propietaria 

cargarlo por su cuenta, no por la de otro, quedando obligado el fletante á 

indemnizar al fletador los perjuicios que se le sigan por no llevarse á efee. 

to su fletara en to. 

No cargando el buque por su cuenta el nuevo propietario, se llevará 
á efecto el fletamento pendiente, pudieodo reclamar aquel contra el vende* 
dor, los peijuicios que de ello puedan irrogársele, si este no le instruyó del 
fletamento pendiente al tiempo de celebrar la venta. 

Cuando se haya comenzado á cargar el baque por cuenta del fletador, 

se cumplirá en todas sos partes el fletamento que tenia hecho el vendedor, 

sin perjuicio de la indemnización á que haya lugar contra este y en favor 

del comprador. 

Art. 1202. 

Fletándose un buque por entero, solo se entiende reservada la cámara 
del capitán y los lugares necesarios para el personal y material del buque. 

Art. 1203. 

Aunque haya mediado póliza de fletamento, deben darse los conoci- 
mientos de la carga, en la forma prescripta en la sección siguiente. £1 
conocimiento súplela póliza, pero la póliza no suple el conocimiento. 

Art. 1204. 

Si se recibiere el cargamento sin haberse estendido la respectiva pó- 
liza, se entenderá celebrado el fletamento con arreglo á lo que resulte 
del conocimiento. 

SECCIÓN lí. 

del conocihikiito. 

Art. 1205. 

£1 conocimiento debe contener: 

1. ^ El nombre del capitán, el del buque, puerto de su matrícula y 
porte. 

2. ® El nombre del fletador ó cargador. 

8.^ El nombre del consignatario, caso que el conocimiento no sea 

estendido al portador ó á la orden. 

63 



250 LIBRO III, TITULO VII. 

4. ® La calidad, cantidad, número de bultos y marcas de los efectos. 

5. ® El puerto de la carga y el de la descarga, con declaración de las 
escalas si las hubiere. 

6. ^ El precio del flete y la gratificación, si alguna se hubiere estipu- 
lado, asi como el lugar y la forma del pago. 

7. ^ La fecha y las firmas del capitán y cargador. 

Art. 1206. 

Aunque haya mediado póliza de fletamento, no responde el portador 
del conocimiento por ninguna condición ú obligación especial contenida 
en la póliza, á no ser que el conocimiento tuviere la cláusula según la póliza 
d£ fletamento, 

Art. 1207. 

El capitán firmará tantos ejemplares del conocimiento cuantos exija 
el cargador, debiendo ser todos del mismo [tenor y de la misma fecha y 
espresar el número del ejemplar. Un ejemplar queda en poder del capitán 
y los otros pertenecen al cargador. 

Si el capitán fuese al mismo tiempo cargador, ó lo fuera alguno de 
sus parientes, los conocimientos respectivos serán firmados por los dos indi- 
viduos de la tripulación que le sigan inmediatamente en el mando del buque, 
y un ejemplar se depositará en poder del armador, ó del consignatario. 

Art. 1208. 

Los conocimientos serán firmados y entregados dentro de veinte y cua- 
tro horas después de concluida la carga, cambiándolos por los recibos 
provisorios (artículo 1083), so pena de responder por todos los danos que 
resultaren de la demora del viaje, asi el capitán como los cargadores que 
hubieren sido remisos en la entrega de los conocimientos. 

Art. 1209. 

Ningún capitán podrá firmar conocimientos, mientras no se le entre- 
guen los recibos á que se refiere el articulo precedente. Si lo hiciere, ade- 
mas de las responsabilidades civiles del acto, será tenido como falsario (> 
cómplice del delito, si se usare del conocimiento anticipado. 

Art. 1210. 

El conocimiento redactado cu la forma prescripta en el artículo 1205, 
Lace fe entre todas laspersonns interosadas en el cargamento y en el flete — 



DE LOS FLETAMENTOS. 251 

y entre estas, y los aseguradores; quedando salva á estos, y a los dueños 
del buque la prueba en contrario. 

Art. 1211. 

Hallándose discordancia entre los conocimientos de un mismo carga- 
mento, se estará al que presente el capitán si está escrito en su totalidad, 
ó al menos en la parte que no sea letra impresa, de mano del cargador ó 
del dependiente encargado de la espedicion de su tráfico, sin enmienda ni 

raspadura; y por el que produzca el cargador si está firmado del mismo 
capitán. 

Si ambos conociraientoa tuviesen respectivamente estos requisitos, se 
estará á lo que prueben las partes. 

Art. 1212. 

Cuando los conocimientos están á la orden, se trasfiercn á la persona 
en cuyo favor se hace el endoso todos los derechos y acciones del endosante 
sobre el cargamento. 

Art. 1213. 

El portador de un'conocimiento á la orden debe presentarlo al capitán^ 
antes de darse principio á la descarga, para que le entregue directamente 
los efectos. 

Si no lo presentare, serán de su cuenta los gastos que ocasionare el 
depósito judicial, (articulo 1128). 

Art. 1214. 

Sea que el conocimiento esté dado á la orden, ó al portador, ó que se 
baya estendido en favor de persona determinada, no puede variarse el des- 
tino ni consignación de los efectos, sin que el cargador entregue previa- 
mente al capitán todos los ejemplares que este hubiese firmado. 

El capitán que firmare nuevos conocimientos, sin haber recojido todos 
los ejemplares del primero, responde á los portadores lejítimos que se 
presentasen con algunos de aquellos ejemplares, salvo su derecho contra 
quien hubiere lugar. 

Art. 1215. 

Si se alegare estravío de los primeros conocimientos, no estará obli- 
gado el capitán á firmar otros, en el caso del articulo anterior, á no ser 
que el cargador dé fianza á su satisííiccion por la carga declarada en loa 
conocimientos. 



252 LIBRO III, TITULO VII. 

Aet. 1216. •T"' 

Falleciendo el capitán de un buque, ó cesando en su cargo por cual- 
quier otro accidente, antes de emprender el viaje, tienen derecho los car- 
gadores á exijir del sucesor que revalide con su firma los conocimientos 
firmados por el anterior capitán, comparando la carga con los conocimien- 
tos. Si no lo hicieren, solo responderá el nuevo capitán de lo que se justi- 
fique por el cargador que existia en el buque, cuando aquel entró á ejer. 
cer su cargo, — salvo el derecho del cargador contra el armador y de este 
contra el antiguo capitán, ó quien lo represente. 

El capitán que firmare los conocimientos de su antecesor, sin haber 
procedido al reconocimiento de la carga, responderá de las faltas, á no ser 
que conviniesen los cargadores en que el capitán declare en los conocimien- 
tos que no ha reconocido la carga. 

Los gastos que puedan ocurrir en el reconocimiento de la carga embar- 
cada, serán por cuenta del armador, en caso de muerte del capitán ó de 
haber sido despedido sin justa causa, y de cargo del capitán, si la despe- 
dida proviniese de hecho suyo. 

Art. 1217. 

Si los efectos cargados no hubiesen sido entregados por número, peso 
ó medida, ó en caso de haber duda en la cuenta, puede el capitán declarar 
en los conocimientos, que el peso, número ó medida le son desconocidos. 
Si el cargador no conviniere en esa declaración, deberá procederse á nueva 
numeración, peso ó medida, corriendo los gastos por cuenta de quien los 
hubiere ocasionado. 

Conviniendo el cargador en la referida declaración, solo queda obliga- 
do el capitán á entregar en el puerto de la descarga, los efectos que de la 
pertenencia del cargador se encontraren en el buque, á no ser que probare 
que hubo dolo por parte del capitán, ó de la tripulación. 

Art. 1218. 

Si le constare al capitán qu3 hay diversos portadores de diferentes 

ejemplares de un conocimiento de la misma carga, ó si hubiera mediado 

embargo, el capitán está obligado á pedir el depósito judicial, (arlí 

culo 1128). 

Art. 1219. 

Los interesados ó el depositario podrán pedir la venta de los efecto» 
de fácil deterioro ó de conservación dispendiosa. El producto* do la venta, 
deducidos los gastos, será judicialmente depositado. 






Dií LOS FLETAMBNTOá. 253 

Akt. 1220. 

Ningún embargo de tercero, que no sea portador de alguno do los 

ejemplares del conocimiento, puede fuera del caso de revindicacion, según 

las disposiciones de este Código, privar al portador del conocimiento 

de la facultad de pedir el depósito ó venta judicial de los efectos (artículo 

1219) salvo el derecho del ejecutante ó del tercero, sobre el producto de la 
venta. 

Art. 1221. 

El conocimiento redactado' en la forma prescripta en el articulo 1205, 
trae aparejada ejecución, como si fuera escritura pública, siempre que la 
firma sea reconocida. 

No se admitirá á los capitanes la escepcion de que firmaron los cono- 
cimientos confidencialmente, y bajo promesa de que se les entregaría la 
carga designada en ellos, (artículo 1209). 

Sin embargo, el capitán tiene derecho en todos los casos, á probar 
que su buque no podia contener la cantidad de efectos espresada en el cono- 
cimiento. A pesar de esa prueba, tendrá el capitán que indemnizar á los 
consignatarios, si bajo la fé de los conocimientos, pagaron al cargador mas 
de lo que el buque contenía, salva la acción del capitán contra el cargador. 

Esas idemnizaciones no podrán cargarse en cuenta á los armadores. 

Akt. 1222. 

No será admisible en juicio ninguna acción entre el capitán y los car- 
gadores ó aseguradores, si no se acompaña alguno de los ejemplares del 
conocimiento orijinal. 

La falta del conocimiento no puedo suplirse con los recibos provisorios 
de la carga (artículo 1083), á no ser que se probare que el cargador hizo 
dilijenciu para obtenerle, y que habiendo salido el buque sin que el capitán 
entregase los conocimientos, protestó el cargador, dentro de tres dias útiles 
contados desde la salida del buque, con notificación al armador, consigna- 
rio ú otro cualquier interesado; y en falta de estos por edictos publicados 
en los diariojB; y si la coestiou fuero de seguros sobre pérdida acontecida 
en el puerto de la carga, se probare que el daño ó pérdida se verificó antes 
que pudiese firmarse el conocimiento. 

Art. 1223. 

Al hacer la entrega del cargamento, se devolverán al capitán los co- 
nocimientos, firmando el recibo en uno de los ejemplares. El consignata' 

rio que retardase c?a entrega, responderá de los daños y perjuicios. 

04 



254 LIBUO Iir, TITULO VII. 



CAPITULO II. 

X> c Ion <lci-oeIio» y ol>ll|>;'a.cioiie» <lcl fletante y fletacloi*. 

Art. 1224. 

El fletante está obligado á tener el baque pronto para recibir )a carga, 

y el fletador á efectuarla en el término estipulado en la póliza de fleta- 

mento. 

Art. 1225. 

No habiéndose designado en la póliza de fletamento el tiempo en que 
«debe empezar la carga, se entiende que corre desde el dia en que el capitán 
avisa que está pronto á recibir los efectos. 

Si no constare de la póliza de fletamento el plazo en que deba eva- 
cuarse la carga y descarga del buque, cuanto se ha de pagar de gratifica- 
ción, estadías ó sobrestadías, y el tiempo y forma del pago, se determinará 

todo por el uso del puerto, donde respectivamente se verifiquen la carga 
y descarga. 

Art. 1226. 

Pasado el plazo para la carga ó la descarga y no habiendo cláusula 

espresa que fije la indemnización de la demora, tendrá derecho el fle« 

tante, á exijir las estadías y sobrestadías que hayan corrido sin cargar ni 

descargar; y cumplido que sea el término de las sobrestadías, si la dila. 

cion consistiere en no haber el fletador cargado efectos algunos, podrá 

el fletante rescindir el fletamento, exijiendo la mitad del flete pactado; y 

8Í consistiese en no recibirle la carga, acudirá al Juzgado L. de Comercio, 

y en su defecto al Alcalde Ordinario respectivo, para que providencie 

el depósito de los efectos, quedando á salvo el derecho que al fletante 

corresponda sobre ellos. 

Art. 1227. 

Cuando el fletador solo carga en el tiempo estipulado, una parte 
do la carga, el fletante, vencido el plazo de las estadías y sobrestadías 
podrá, caso de no haber indemnización pactada eu la póliza de fletamento, 
— proceder á la descarga, por cuenta del fletador, exijiendo medio flete. 

Art. 1228. 

Kenunciuudo el fletador al contrato, tendrá que pagar la mitad del 
flete convenido, lop gastos de dcFcariía, si ya hubiera cargado con las 






DE LOS FLKTAMKNTOS. 255 

estadías y sobrestadías que hubiesen corrido. Si el flete convenido ea 
por ida y vuelta, se pagará la mitad del flete de ida. 

La renuncia de que se trata solo podrá tener lugar, mientras el bu- 
que no zarpe del puerto. 

En los fletamentos & carga jeneral, puede cualquiera délos cargado- 
res ó quien represente sus derechos, descargar los efectos cargados, 
pagando medio flete, el gasto de desestibar y restibar y cualquier daño 
queso orijine por BU causa á los demás cargadores. Estos, ó cualquiera 
de ellos, tendrá facultad de oponerse á la descarga, tomando de su cuenta 
los efectos que se pretendan descargar y abonando su importe al precio 
de la factura de consignación. 

AiiT. 1229. 

Estando el buque fletado por entero, puede el fletador obligar al ca- 
pitán á que emprenda viaje, toda vez que tenga recibida la carga á bordo, 
siendo el tiempo favorable y no ocurriendo fuerza insuperable que lo im- 
pida. 

Art. 1230. 

El qae habiendo fletado un buque por entero, no completare la totali- 
dad de la carga, pagará, sin embargo, integro el flete, descontándose lo que 
el fletante hubiere percibido por otra carga que hubiera tomado. 

Art. 1231. 

8i en la época Ajada en el contrato el buque no se hallase en estado de 
recibir la carga contratada, el fletante responderá al fletador de los daños 
y perjuicios que se siguieren. 

Art. 1232. 

El fletador está obligado á entregar al fletante ó capitán dentro de 
cuarenta y ocho horas, después de concluida la carga, todos los papeles y 
documentos requeridos por la ley, para el trasporte de los efectos, á no ser 
que mediare estipulación espresa sobre el tiempo de esa entrega. 

Art. 1233. 

Puede el flotante ó capitán cuando estuviese á carga jeneral, fijar el 
tiempo que ha de durar la carga. 

Acabado el tiempo señalado tiene obligación el capitán de salir en la 
primera ocasión favorable, á no ser que la mayoría de los cargadores, en 
relación al valor del flete conviniesen en la demora. 



f 



%■ 



1 



25G LIDRO III, TITITLO VIL 

Anx. 1234. 

No habiéndose fijado plazo para la salidii, está obligado el capitán á 
«emprender viaje, en la primera ocasión favorable, después de haber reci- 
bido mas de las dos terceras partes de la carga que corresponde al porte del 
bnque, si asi lo exijierc la mayoría de los cargadores, en relación al valor 
<\q los fletes. 

En tal caso, ninguno délos cargadores puede descargar los efectos que 

tuviese á bordo. 

Art. 1235. 

Si el buque en el caso del artículo anterior, no pndieae obtener mas 
«de las dos terceras partes de la carga, dentro de un mes, contado desde el 
dia en que se puso á carga jenernl, podrá subrogar^tro buqne para truns- 
portarla carga que tuviere á bordo, con tul que el nuevo buque sea igual- 
mente apto para emprender el viaje, pagando los gastos de trasbordo, y el 
aumento del flete y del premio del seguro. 

Sin embargo, podrán los cargadores retirar sns efectos sin pagar 
flete, siendo de su cuenta los gastos de desestiva y descarga, restituyendo 
los recibos provisorios, ó los conocí mieatos, y dando fianza por los que ya 
hubieren remitido. 

Si el capitán no pudiese hallar boque, y los cargadores no quisiesen 
descargar, será obligadoá emprender viaje, con la carga que tuviese abordo, 
fuera laque fuere, sesenta días después de abierto el rejistro para la carga. 

Art. 1236. 

m 

Lo8 perjuicios que sobrevengan al fletador por retardo voluntario de 
parte del capitán en emprender el viaje después que hubiera debido hacer- 
lo, según las reglas que vanprescriptas, serán á cargo del fletante, cualquie- 
ra que sea la causa de que procedan, siempre que el capitán habieso sido 
requerido judicialmente á zarpar del puerto en el tiempo que debía hacerlo. 

Art. 1237. 

Si hubiere engaño ó error en la cavidad designada al buque en la pó- 
liza de fletamento, tendrá opción el fletador— á rescindir el contrato— ó á 
que se haga reducción en el flete convenido en proporción déla carga que 
el buque deje de recibir, abonándole el fletante, en uno y otro ca^o, los 
danos quQ se hubiesen irrogado. 

No se considerará que ha habido error ni engaño, cuando la diferencia 
entre la cavidad manifestada por el fletante no csccdarfel verdadero porte, 



DE LOS FLETAMKNTOS. 257 

en mas do una cuadrajésima parte— ni tampoco, cuando el porte declarado, 
sea el que conste de la matricula del buque aunque ni en uno, ni en otro 
caso, podrá ser obligado el fletador & pagar mas flete que el que corres- 
ponda al porte efectivo del buque. 

Art. 1238. 

81 después de firmado el contrato de fletamento, hubiese aumentado 

el precio del flete para el lugar del destino de la carga, el capitán tiene 

derecho á rehusar la carga que escediere de la cantidad determinada en 

la póliza. 

Art. 1289. 

Cargando el fletador mas efectos de los estipulados en la póliza, paga- 
rá el aumento de flete que corresponda al esceso con arreglo á su contrata, 
ya sea que en el intermedio hubiere subido ó bajado el flete; pero si el ca- 
pitán no padiese colocar este aumento de carga, bajo de escotilla y en 
buena estiva, sin faltar á los demás contratos que tenga celebrados, verifica- 
rá la descarga á espensas del propietario. 

Art. 1240. 

Podrá asi mismo el capitán, antes de salir del puerto, echar en tierra, 
aunque el buque no esté sobrecargado, los efectos introducidos clandestina- 
mente y sin su consentimiento, ó bien trasportarlos, exijiendo el flete mas 
alto que haya cargado en aquel viaje, por efectos de la misma ó semejanto 
naturaleza. 

Art. 1241. 

Después de empezado el viaje, no puede el capitau echar á tierra los 
efectos cargados clandestinamente ó sin su conocimiento, á no ser que el 
buque resultase sobrecargado. Esta circunstancia debe justiticarla el ca» 
pitan ante las autoridades del j)uerto donde pretcndiere dejar la carga, 
[artículo 1111]. 

En tal caso, debe hacer todas las dilijencias posibles para que la carga 
quede en seguridad, dando inmediatamente aviso al cargador. 

Art. 1242. 

Estando un buque á carga jeneral, no puede el capitán después que 

hubiere recibido una parte de la carga, rehusai^se á recibir las demás que 

se le ofrecieren por flete igual, no hallando otro mas ventajoso; so pena de 

poder ser compeüdo por los cargadores de los efectos recibidos á que em- 

65 



258 LIBRO ITI, TITULO Vil. 

prenda viaje en la primera ocasión favorable^ con la carga que tuviere á 
bordo, y de pagar los daños y perjuicios que resultasen de la demora. 

Art. 1243. 

No siendo suficiente el porte del buque para recibir toda la carga 
contratada con diversos cargadores ó fletadores, tendrá preferencia la que 
se hallare á bordo, y las demás obtendráu el lugar que les corresponda, 
según las fechas respectivas de las pólizas. 

Si los contratos fuesen todos de la misma fecha, habrá lugar á prora- 
teo, respondiendo el capitán, en todos los casos, por los daños y peijuicios 
que se siguieren, (artículo 1237). 

Art. 1244. 

El que hubiere fletado un buque por entero, puede ceder su derecho 
á otro para que lo cargue en todo ó en parte, sin que el capitán pueda im- 
pedirlo. 

Si el fletamentose hubiese hecho por cantidad fija, podrá asi mismo el 
fletador, subfletar de su cuenta á los precios que halle mas ventajosos, man- 
teniéndose integra su responsabilidad hacia el fletante, y no causando alte* 
ración en las condiciones con que se verificó el fletameuto. 

Art. 1245. 

Los cargadores ó fletadores, responden por los daños que resultaren, sí 
introdujeren en el buque, sin noticia ni consentimiento del capitán, efectos 
cuya salida ó entrada fuese prohibida, y de cualquier otro hecho ilícito que 
practicaren al tiempo de la carga ó de la descarga. 

Aunque los efectos fueren confiscados, serán obligados á pagaf inte- 
gramente, el flete, la gratificación y la avería gruesa si la hubiere. 

Art. 1246. 

Probándose que el capitán consintió en la introducción de artículos 
prohibidos, ó que llegando en tiempo á su conocimiento, no los hizo des- 
cargar [artículo 1240J, ó siendo informado, después de empezado el viaje^ 
no lo declaró en la primera visita de aduana que recibiere en el puerto de 
su destino, responderá solidariamente á todos los interesados, por los daños 
y perjuicios que resultasen al buque ó á la carga inocente, y no tendrá ac- 
ción para cobrar el flete ni indemnización alguna del cargador, aunque se 
hubiera estipulado espresamente. 



de los fletamentos. 259 

Art. 1247. 

Fletado un buque para ir á recibir carga en otro puerto, luego que 
llegare, se presentará el capitán sin demora al consignatario designado en 
la póliza, exijiéndole que declare por escrito en la póliza, el día, mes y año 
de su presentación; so pena de que no empezarán á correr los plazos del 
fletamento, sino desde esa presentación. 

Si el consignatario se negare á hacer en la póliza de netamente la 
declaración requerida, formalizará el capitán protesta, y la bará notificar 
al consignatario, avisando al fletador. Si pasado el tiempo debido para 
la carga y el de la demora ó el de las estadías ó sobrestadías el consig- 
natario no hubiese cargado el buque, el capitán, haciéndole notificar pre- 
viamente, por vía de nueva protesta, que efectúe la entrega de la carga 
dentro del tiempo estipulado, y no verificándolo el consignatario, ni 
recibiéndose órdenes del fletador, hará dilijen cia para contratar carga por 
cuenta del fletador para el puerto de su destino; y con carga ó sin ella 
emprenderá su viaje, quedando el fletador obligado á pagarle el flete in- 
tegro con las estadías y sobrestadías, previo descuento de los fletes de 
la carga tomada por su cuenta, si alguna hubiere tomado. 

Art. 1248. 

La disposición del artículo anteriores aplicable al buque que fletado de 
ida y vuelta, no sea habilitado con la carga de retorno. 

Art 1249. 

Siendo un buque embargado en el puerto de salida, en el viaje ó en 
el lugar de la descarga por razón del fletador ó por hecho ó neglijencia 
suya ó de algunos de los cargadores, ó por la naturaleza de la carga, el 
fletador ó el cargador quedará obligado para con el fletante ó el capitán 
y demás cargadores, por los daños y perjuicios que tal hecho infiera al 
buque ó á la carga inocente. 

Art. 1250. 

£1 capitán es responsable al dueño del buque y al fletador y cargadores 
por daños y perjuicios, si por razón de él ó por hecho ó neglijencia suya, el 
buque fuese embargado ó retardado en el puerto de la salida, durante el 
viaje ó en el puerto de su destino. 

Asi en este caso como en el del articulo anterior, los daños y perjuicio» 
serán determinados por peritos arbitradorcs. 



260 L1BE0 in, TITULO vn. 



Abt. 1251. 



Si cl capitán se viese obligado durante el viaje á hacer reparaciones 
nrj entes en el buque, por casos de tempestad, fuerza mayor, ó que no pra- 
vengan de su culpa, el fletador ó cargador estará obligado á esperar hasta 
que se haya efectuado la reparación — ó podrá retirar sus efectos, pagando 
el flete por entero, estadías y sobrestadías, averia común si la hubiere y 
gastos de desestiva y restiva. 

Art. 1252. 

Si el buque no admitiere reparación, está obligado el capitán á fletar 
por su cuenta, y sin poder exijir aumento alguno de flete, uno ó mas buques 
para el transporte de la carga al lugar de su destino. 

Si el capitán no pudiese fletar otros buques, se depositará la carga por 
cuenta de los fletadores en el puerto de la arribada, regulándose el flete 
del buque que quedó inservible, en razón de la distancia recorrida. Si en 
tal caso los cargadores ó la mayor parte de ellos, tuvieren á bien fletar bu- 
ques para trasporte de la carga al lugar de su destino, y de ahí resultare 
aumento de flete, cada cargador contribuirá al pago del aumento en pro- 
porción del primer flete convenido. 

Art. 1253. 

Si los cargadores justificaren que el buque que quedó inservible na 
estaba en estado de navegar cuando recibió la carga, no podrán exijirseles 
fletes, y tendrán derecho á que el fletante les indemnice todos los danos y 
perjuicios. 

Esta prueba será admisible á pesar del certificado de visita sobre la ap- 
titud del buque para emprender el viaje. 

Art. 1254. 

Cuando los fletes se ajusten por peso, sin designar sí es bruto ó neto^ 
deberá entenderse que es peso bruto, incluyendo los envoltorios, barricas cV 
cualquiera especie de vaso en que vaya contenida la carga, si otra cosa na 
se hubiese pactado espresamente. 

Art. 1255. 

Cuando se ajustare el flete por número, peso ó medida, y se hubiere 
estipulado que la carga será puesta al costado del buque, el capitán tiene 
derecho á exijir que los efectos sean contados, pesados ó medidos á bordo^ 



DE LOS FLETAMENT08. 261 

antes de la descarga, y procediéndose á esa dilijeneia, iio responderá por 
las faltas que puedan aparecer en tierra, [artículo 1127]. 

Si los electos se descargaren sin contarse, medirse ó pesarse, el con- 
signatario tendrá derecho de verificar en tierra, la identidad, número, 
peso ó medida, y el capitán estará obligado á conformarse con el resultado 
de esa verificación. 

Art. 1256. 

Habiendo presunción de que los efectos han sido dañados, robados (> 
disminuidos, el capitán está obligado, y el consignatario ú otros cuales- 
quiera interesados tienen derecho á exijir que sean judicialmente recono- 
cidos, y se haga la estimación do los daños á bordo, antes de la descarga, á 
dentro de Hi horas de verificada. Esta diligencia, aunque sea pedida por el 
capitán, no perjudicará sus medios de defensa. 

Si los efectos se entregasen sin el referido examen ó bajo recibo en que 
se declare el daño, robo ó disminución, los consignatarios tienen derecha 
á requerir el examen judicial en el término de 48 horas después de la des- 
carga. Pasado ese plazo no habrá lugar á reclamación alguna, 

Art. 1257. 

No siendo la avería ó disminución visible por fuera, el reconocimientc 
judicial podrá hacerse válidamente dentro de tres dias contados desda 
que los efectos pasaron á manos del consignatario, comprobándose hi 
identidad de los efectos, (artículo 1255). 

Art. 1258. 

El flete solo puede exijirsc acabado el viaje, no habiendo en la póliza 
de fletaniento estipulación especial sobre la época y forma, del pago. 

Art. 1259. 

El viaje, si otra cosa no se estipulase espresamente, empieza á correr 
para todos los efectos de vencimiento de fletes, desde el momento en que 
la carga queda bajo la responsabilidad del capitán. 

Fletado el buque por meses ó por dias, correrán los fletes desde el día 
en que el buque se ponga á la carga, á menos que haya estipulación espre* 
sa en contrario. 

En loB fletamentos hechos por tiempo determinado empieza á correr 

el flete desde el mismo dia, salvas siempre las estipulaciones que hayau 

acordado las mismas partes ó sus apoderados ó representantes. 

66 



LIBRO III, IITDLO TU. 



El fletante ó capitán tiene derecho á exijir del fletador ó del coneigníi- 
tarifi, la descarga del buque, y el pügo del flelc, aveiíaay gastos, termÍDado 
cl tiempo de la descarga, (artículo 12Í35). 

Art. 1-ZG\. 

K] fletador no puede en inugun caso pedir disminución del flete 
(:-ti¡iiiludo, siempre que el fletante ú capitán liíiya cumplido por su pane 
c-1 contrato de flelamonto. 

Art. 1262. 

Tagau el flete íntegro, según lo pactado en la póliza del fletameut», 
I(j9 efectos que sufran deterioro ó dÍsmÍriucÍon por mala calidad ó condi- 
ción de los envases, probando ei capitán que el daño no ha procedido del 
airuniaje ó de la estiva. 

JjOS efectos que por su naturaleza son susceptibles de aamento ó dis- 
iiiitiucion, iudependieulemeute de mal arrumsje ó de falta de estiva, ú 
de mala condición de los envases, se aumebtaMu ó disminuirán para sus 
tincños. i£n uno y otro caso, so paga el Hete por lo que se cuente, mida 
ó jicáe en el acto de la descarga. 

Art. 1263. 

Pagan flele por-entero los efectos que el capitán se baya visto obli- 
gado ¡í vender en los casos previstos en el artículo lllG. 

El flete de los efectos arrojudos al mar para ealvaciou común dul 
buque y carga, se paga por entero como avería gruesa. 

Art. 1264. 

No se debe flete de los efectos que se hubiesen perdido por nnufr:igio 
ó baramiento, ni de los quefneron presa de piratas ó enemigos; y si se 
hubiese pagado adelantado, liahrá lugar á repetirlo, no mediando cstipit- 
luciuii contraria. 

Art. 1265. 

Itescatándosc el buque y carga, declarándose mala presa, ó salván- 
dose del naufragio, so debe el flete basta el Ingar de la presa ó del nau- 
fragio, proporcioualmeiite al flete estipulado, y si el capitán llevase los 
efi.'cNis hasta el puerto de su destino, se abonará el flete por entero, con- 
tribuyendo como averia gruesa al daiío ó rescate. 



DE LOS FLETAMENTOS. 263 

Si loa llevare á otro puerto que al de su destino, por no poder ir 
adelante, e! flete se debe hasta el lugar de la arribada. 

Art. 1266. 

Salvándose en el mar ó en las playas, siu cooperación de la tripula- 
ción, fuera del caso del artículo 1263, efectos que hicieron parte de h\ 
carga, y siendo entregados por personas estrañas, no se debe por ello» 

flete alguno. 

Art. 1267. 

El cargador no puede hacer abandono de los efectos en pago de fletes, 
á no ser tratííndose de líquidos, cuyas vasijas hayan perdido mas de la mi- 
tad de su contenido. 

Art. 1268. 

Los fletes y avería común tienen privilejio en los objetos que compo- 
nen el cargamento, durante treinta días después de la entrega, si antes de 
ese pl«'\zo no hubiesen posado á tercer poseedor. 

Art. 1269. 

Los créditos por fletes, gratificaciones, estadías y sobrestadías, ave- 
rías y gastos de la carga, tiene privilejio para su pago sobre el valor de lo» 
objetos cargados. 

Art. 1270. 

El contrato de fletamento de un buque estranjero, que haya de tener 
ejecución en la República, debe ser juzgado por las reglas establecidas en 
este Código, ya haya sido estipuldo dentro ó fuera de la República. 

CAPITULO III. 

r>o la ircsoliicion. do los coii.ti*ato6i do fleta m o uto « 

Art. 1271. 

El contrato de fletamento queda rescindido, sin que haya lugar á exi^ 
jencia alguna de parte á parte: 

1. ^ Si antes de emprender viaje fuese impedida la salida del buque 
por fuerza mayor, sin limitación de tiempo. 

2. ^ Si antes de principiado el viaje se prohibiese la esportacion de 



264 LIBRO III, TITULO VII. 

tc)(lo3 ü parto de los efectos, corapreiulidos en una sola póliza, del lugar 
<londe deba salir el buque ó la importación en el de su destino. 

3 ^ Si autos de la salida del buque sobreviniere interdicción de comer- 
i;io con la nación á donde se dirijia el buque. 

4. ^ Si sobreviniere declaración de bloqueo del puerto de la carga ó 
del destino, antes de la salida del buque. 

En todos los referidos casos, los gastos de carga serán por cuenta del 
fletador ó cargadores. 

Art. 1272. 

El contrato defletamento puede rescindirse á instancia de una de las 
partes, si antes de empezado el viaje sobreviniere guerra, en consecuencia 
de la cual el buque y carga, ó uno de los dos, cesase de ser considerado 
<:onio propiedad neutral. 

No siendo libres, ni el buque, ni la carga, el fletante y fletador no 
podrán exijirse indemnización alguna, y los gastos de carga y descarga 
«eran por cuenta del fletadar. 

Si solo la carga no fuere libre, el fletador pagará al fletante todos los 
gastos hechos para equipar el buque, y los salarios y manutención de la 
tripulación, hasta el día en quepid ero la resolución del contrato, ó si los 
efectos ya estuviesen á bordo, hasta el dia en que fueren descargados. 

Si solo el buque no fuese libre, el fletante ó capitán, pagará todo^ 
los gastos de carga y descarga. 

Art. 1273. 

En los casos expresados en los dos artículos precedentes, el fletante 6 
capitán tiene derecho á exijir las estadías y sobrestadías estipuladas, y 
avería común por daño sucedido, antes de la ruptura del viaje. 

* 

Art. 1274. 

Cuando un buque ha sido fletado para varios destinos, y hallándose 
después de acabado un viaje, en un puerto en que debia empezar otro, so- 
breviniese guerra antes de empezado el nuevo viaje, se observarán las 
siguientes disposiciones: 

1. ^ Si ni el buque ni la carga son libres, deberá el buque permanecer 
en el puerto hasta la paz, ó hasta que pueda salir en convoy ó de otro modo 
seguro, (> hasta que el capitán reciba nuevas instrucciones de los dueños del 
buque ó de la carga. Hallándose cargado el buque, podrá el capitán de- 
positar la carga en lugar seguro, hasta que pueda continuar viaje, ó se 
lomen otras medidas. Los salarios y manutención do la tripulación, alqui- 



DE LOS FLETAMEKTOS. 2G5 

leres^de almacenes y demás gastos ocasionados por la demora, se repartirán 
como avería gruesa entre el fletante y fletador. Si el buque no estuviese car- 
gado todavia, los dos tercios de los gastos serán por cuenta del fletador. 

2. ^ Si solo el buque no es libre, se rescinde á instancia del fletador 
el contrato para el viaje que tenia que hacerse. Estando el buque cargado» 
el fletante ó capitán pagará los gustos de la carga y descarga. En tal 
caso, solo podrá exijir el flete en proporción del viaje ya hecho, estadías y 
sobrestadías y avería gruesa si la hubiera. 

3. * Si por el contrario, el buque es libre, y la carga no lo es, el fleta- 
dor tiene derecho para rescindir el contrato, pagando los gastos de carga y 
descarga y demás indicados en los artículos precedentes; y el cíipitan en su 
caso podrá proceder conforme á lo dispuesto en el artículo 1226. 

Art. 1275. 

Ilallindose un buque fletado en lastre para otro puerto donde deba 
cargar, se rescinde el contrato, si llegando á ese puerto, sobreviniere al- 
guno de los impedimentos designados en el artículo 1271, sin que pueda 
reclamarse indemnización alguna, ya sea que el impedimento provenga so- 
lo del buque, ó del buque y de la carga. 

Si el impedimento naciere de la carga, y no del buque, el fletador de* 
berá pagar la mitad del flete estipulado. 

Art. 1276. 

El contrato de fletamento podrá también rescindirse á instancia del 
fletador, si el capitán le hubiese ocultado el verdadero pabellón del buque. 

El capitán responde personalmente al fletador por todos los gastos de 
carga y descarga y por los daños y perjuicios, si el valor del buque no al- 
canzare para cubrirlos. 

Art. 1277. 

Si la interdicción de comercio con el puerto del destino del buque 
sucede durante el viaje, y si por esc motivo, por tiempo contrario ó riesgo 
de piratas ó enemigos, se viese obligado el buque á arribar con la carga 
al puerto de su salida, y los cargadores conviniesen en su descarga, so 
debe solamente el flete de ida, aunque el buque haya sido fletado para 
viaje redondo. 

Si el fletamento se hubiese ajustado por meses, solo se debe flete por el 

tiempo que el buque hubiere estado empleado. 

67 



266 libro iii, titulo vii. 

Art. 1278. 

Si antes de empezado el viaje, ó durante él se interrumpe temporal- 
mente la salida del buque por cerramiento del puerto, ú otro accidente de 
fuerza mayor, subsiste el fletamento, siu que hoya lugar á indemnización 
de daños y perjuicios por la demora. 

El cargador en tal caso podrá descargar sus efectos durante la demora, 
pagando los gastos, y prestando fianza de volverlos á cargar luego que cese 
el impedimento ó de pagar el flete por entero y las estadías y sobresta- 
días sino los reembarcase. 

Art. 1279. 

Los gastos que se ocasionen en descargar y volver á cargar los efectos 
en cualquier puerto de arribada, serán de cuenta de los cargadores, cuando 
se haya obrado por disposición suya, ó por disposición del Tribunal que 
hubiese juzgado conveniente aquella operación pora evitar daño ó averia 
en la conservación de los efectos. 

Art. 1280. 

Si el buque no pudiese entrar en el puerto de su destino por declara- 
ción do guerra, interdicción de comercio ó bloqueo, el capitán está obli- 
gado á seguir^ inmediatamente para el puerto que haya sido designado en 
sns instrucciones. Si ninguno se le hubiere designado, se dirijirá al puerto 
neutral y seguro que se encuentre mas cercano; y de allí dará los avisos 
competentes al armador y fletadores, cuyas órdenes debe esperar por tan- 
to tiempo, cuanto sea necesario para recibir respuesta. Si no la recibiere 

debe hacer la correspondiente protesta y volver con la carga al puerto de 
salida. 

Art. 1281. 

Siendo detenido un buque en el curso de su viaje por orden de alguna 
potencia, no se debe ningún flete por el tiempo de detención, si el fleta- 
mento se ha ajustado por meses, ni aumento de flete si se hubiese ajustada 
por viaje. 

CAriTÜLO IV. 

r>c lo» pasaJci'OH. 

Art. 1282. 

No habiendo mediado convención en cuanto al precio del transporte 
do un pasajero, el Juez competente podrá determinarlo, oyendo en caso 
de necesidad el dict-'imcn de peritos. 



de los fletamextos. 207 

Art. 1283. 

El pasajero debe huUarae á bordo en el dia y hora que el capitán de- 
signare, ya sea eu el puerto de salida, o en cualquier otro de escala ó 
arribada; 80 pena de ser obligado al pago de su pasaje por entero, si el 
buque emprendiera ó continuara sin él su viaje. 

Art. 1284. 

Ningún pasajero puede sin consentimiento del capitán transferir á un 
tercero su derecho á ser transportado. 

líescindiendoel contrato un pasajero, antes de principiado el viaje* 
tiene derecho el capitán á la mitad del precio del pasaje; y al pago por 
entero, si el pasajero no quisiere continuar el viaje después de principiado. 

Si muriere el pasajero antes de principiado el viaje, solo se debe la 
mitad del precio del pasaje. 

Art. 1285. 

Si el viaje se suspende ó se interrumpe, por causa de fuerza mayor 
en el puerto de la salida, se rescinde el contrato, sin que, ni el capitán ni 
el pasajero, tengan derecho á indemnización alguna. Teniendo lugar la 
suspensión ó interrupción en otro cualquier puerto de escala ó arribada, 
solo se debe el precio correspondiente á la parte de viaje que se haya 
hecho. 

Interrumpiéndose el viaje, después de empezado, por necesidad que 
tenga el buque de reparaciones, el pasajero puede transportarse en otro 
buque, pagando el precio correspondiente á la parte del viaje que se haya 
hecho. Si quisiere esperar las reparaciones, el capitán no tiene obligación 
de mantenerlo, á no ser que el pasajera no encuentre otro buque en que 
pueda cómodamente trasportase — ó el precio del nuevo pasaje esceda al del 
primero en la proporción del viaje ya hecho. 

Art. 1286. 

Los pasajeros están obligados á obedecer las órdenes del capitán, en 
cuanto se refiera á la conservación del orden á bordo. 

Art. 1287. 

El capitán no está obligado, ni aun autorizado á entrará un puerto, ni 
á detenerse durante el viaje, á instancia, ó en el interés de uno ó mas pasa- 
jeros. 



208 libro iii, titulo viii. 

Art. 1288. 

El pasajero es considerado cargador reepecto al equipaje que tiene á 
bordo. El capitán solo responde por el daño sobrevenido á los objetos que 
el pasajero tuviese á bordo bajo su inmediata guarda, en cuanto el daño 
provenga de hecho suyo ó de la tripulación. 

Art. 1289. 

El capitán tiene privilejio para el pago del precio del papaje en todos los 
objetos que el pasajero tuviese á bordo, y derecho de retenerlos mientras 
no sea pagado. 



U:iTXJLO ^^III. 



DE XiOS OODSrXIt-A.XOS A. IjA. O-ItXJESA. o I^I^ES- 



Ar'T. 1290. 

Préstamo á la gruesa, ó á riesgo marítimo, es un contrato por el cual 
una persona presta á otra cierta cantidad sobre objetos espuestos á riesgos 
marítimos, bpjo la condición do que pereciendo esos objetos, pierda el 
dador la suma prestada, y llegando á buen puerto los objetos, devuelva el 
tomador la suma con un premio estipulado. 

El préstamo á la gruesa no puede tener por fin quitar á la tripulación 
ó al tomador del dinero, todo interés en el éxito de la espedicion, ni colocar 
al dador á merced del tomador del dinero. 

Art. 1291. 

El contrato á la gruesa solo puede probarse por escrito. 

Si ha sido convenido en la República, será rejistrado eii el rejistro pú- 
blico de comercio, dentro de ocho dias contados desde la fecha do la escri- 
tura pública ó privada. 



DS J.C8 CONTRATOS A LA GRUESA. 269 

Si ha aido convenido en pais eatranjero por ciudadanos de la Repúbli- 
ca el iostraroento deberá ser legalizado por el Cónsul de la República, 6i le 
hubiere; y asi en uno y otro caso, se anotará en la matricula del buque, 
siempre que el préstamo recayere sobre el buque ó fletes. 

Si faltare en el instrumento del contrato algunas de las referidas for- 
malidades, tendrá valor entre las partes que hayan otorgado; pero no esta- 
blecerá derechos contra tercero. 

Art. 1-292. 

El documento del contrato del préstamo á la gruesa debe enunciar: 

1. ^ La fecha y el lugar en que se hace el prestando. 

2. ® El capital prestado, y el premio convenido. 

8. ^ La clase, nombre y matrícula del baque y el nombre del capitán. 

4. ^ Los nombres del dador y tomador del préstamo. 

5. ^ La cosa ó efectos sobre que recae cl préstamo. 

6. ^ Los riesgos que se toman con mención especifica de cada uno, y 
por qué tiempo. 

Si en el instrumento del contrato no se hubiese hecho mención espe- 
cífica de los riesgos, con reserva de alguno, ó dejase de estipularse el tiem- 
po, se entiende que el dador del dinero toma sobre si todos los riesgos marí- 
timos que jeneralmente reciben los aseguradores, y por el mismo tiempo 
que rije para estos. 

7. ® El viaje por el cual se corra el riesgo. 

8. ^- El plazo del reembolso y el lugar en que deba efectuarse. 

9. ^ Todas las demás cláusulas que estipulen las partea, con tal que no 
sean prohibidas por la ley, ó contrarias á la naturaleza del contrato, (artí- 

culo 1290). 

El instrumento en que faltare alguna de las enunciaciones referidas, 
será considerado como simple préstamo de dinero, al interés corriente, sin 
privilejio alguno en los efectos sobre que se hubiese dado. 

Art. 1293. 

Paede hacerse el préstamo á la gruesa, no solamente en dinero, sino 
también en efectos propios para^el servicio y consumo del buque, ó que pue- 
dan ser objeto de comercio,' arreglándose en tales casos, por convenio de 
las partes, un valor fijo para que pueda verificarse el pago en dinero. . 

Art 1294. 

El préstamo hecho sobro un bnquc, ó sobre un cargamento, no será 

68 



í 



272 LIBRO III, TITULO VIII. 

Al tomador incambe la prueba de que en el momento de la pérdida 
se encontraban en el buque loa objetos sobre los cuales recayó el contrato. 

AltT. 1806. 

Si al tiempo de la pérdida estaba ya en salro parte dd los efectos^ 
sobre que habia recaido el préstamo, la pérdida del dador se leducirá pro- 
porcioualmente á lo que habia quedado en el buque; y si los efectos sal- 
yndoB hubiesen sido transportados en otro buque, para el puerto dol des- 
tino originario, continúan en ese los riesgos del dador. 

Abt. 1307. 

El préstamo á la gruesa no puede ser una causa de ganancia para el 
tomador del dinero. 

Todo préstamo á la gruesa, en suma escedente al valor de los objetos 
sobre que recae, puede ser declarado nulo á instancia del dador; probán- 
dose fraude departe del tomador, (artículo 1295). En tal caso, debe devol- 
verse el principal con los intereses legales aun cuando los objetos afee 
tados hubiesen perecido. 

No mediando fraude, es válido el contrato hasta la suma concurrente 
del valor de los objetos que han sido materia del contrato, y el esceao es 
pagado con los intereses legales. 

Abt. 1308. 

Cuando los objetos sobre que se toma dinero á la gruesa, no llegan & 
ponerle en riesgo, por revocación del viaje, queda sin efecto el contrato. 

El dador en tal caso tiene derecho á exijir el capital con los intereses 
legales, desde el dia de la entrega del dinero, gozando de preíerencia en 
cuanto al capital. 

Art. 1309. 

El dinero dado á la gruesa se entiende siempre que ha sido empleado 
paní adquirirlos objetos afectados á su seguridad, ó para ponerlos en esta- 
do de llenar su destino. 

Cuando el que tomó un préstamo á la gruesa no cargare efectos hasta 
el importe total do la cantidad recibida, restituirá el sobrante al dador, 
antes de la salida del buque. Si no lo hiciere habrá acción personal contra 
él, por la parte que ha dejado de cargar, aunque la carga viniera á perder- 
le por efecto de los riesgos previstos, [artículo 1807]. 

Lo mismo tendrá lugar cuando el dinero á la gruesa fuese tomado 



DE LOS CuNTKáTOS A LA GKU£S>. 273 

para habilitar el buque, si el tomador no llegare á hacer uso de él, en todo 

ó en parte. 

Art. 1310. 

Cuando en la pólisa del contrato sobre efectos, se hubiese estipulado 
la facultad de tocar 6 hacer ifsea/a-^ quedan obligados al contrato, do solo el 
dinero cargado en especie para ser empleado en el viaje, y los efectos car- 
gados en el puerto de partida, sino también los que por cuenta del tomador 
se cargaren durante el viaje, 6 en el de retorno, si el contrato se hizo para 
el viaje redondo. 

El tomador tiene en tal caso derecho do venderlos, cambiarlos y com 
prar otros en cualquiera de los puertos de escala. 

Art. 1311. 

El préstamo á la gruesa sobre el buque, tomado por el capitán en el 
domicilio del dueño ó armador sin autorización escrita de este, solo produ- 
ce acción y privilejio en la parte que el capitán pueda tener en el buque y 
flete, [artículo 1121]. £1 armador no queda obligado aunque se pretenda 
probar que el dinero fué invertido en beneficio del buque^ 

Art. 1312. 

liesponden por tas sumas tomadas á la gruesa; para equipo y armamen- 
to del buque, en el caso del artículo 1101, las porciones de los co-participes, 
aunque el contrato se hubiese celebrado en el domicilio de los duefiosdel 

buque. 

Art. 1313. 

Las letras procedentes de dinero recibido por el capitán para gastos 
indispensables del buque ó de la carga en los casos previstos en los artículos 
1116 y 1117 y los premios del seguro respectivo, cuando su importe hubie- 
ra sido realmente asegurado, tienen el privilejio de letras de cambio marí- 
timo, si contienen declaración espresa de que su importe fué destinado 
para los referidos gastos; y son exijibles, aunque tales objetos se pierdan 
por algún suceso posterior, probando el dador que el dinero fué efectiva- 
mente empleado en beneficio del buque ó de la carga. 

Art. 1314. 

El dador á la gruesa que se pone de acuerdo con el capitán para dam- 
nificar á los armadores ó fletadores, responde á estos solidariamente con el 
capitán por todos los daños y perjuicios, y queda sujeto á la respectiva 

acción criminal. 

69 



274 libro iii, titulo vih. 

Art. 1315. 

Incarre en el delito de eBteliouato el tomador que recibiere dinero á la 
gruesa por mayor valor que el que tepga la cosa obligada, ó que do haya 
efectivamente cargado esa cosa, (articulo 1809). 

Incurre en el mismo delito el dador que no pudiendo ignorar esa cir* 

cuDStaneia, dejare de declararla á la persona á quien endosare la pó- 
liza. 

En el primer caso, el tomador, y en el segundo, el dador, responden 

solidariamente por el importe de la póliza, aunque haya perecido la cosa 

que debia servir de garantía. 

Art. 1316. 

Las sumas tomadas á la gruesa para las necesidades del último viaje, 
tienen preferencia en el pago á las deudas contraidas para la construcción 
ó compra del buque, y al dinero tomado á la gruesa en un viaje anterior. 

Los préstamos hechos durante el viaje, serán preferidos á los que se 

hicieron antes de la salida del buque, y si fueren muchos los préstamos 

tomados en el curso del mismo viaje, se graduará en ellos la preferencia 

por el orden contrario de sus fechas, prefiriendo el que sigue, al que pre- 
cede. 

Los préstamos contraidos en el mismo viaje, en el mismo puerto de 

arribada forzosa y durante la misma estancia entrarán en concurso, 6 

serán pagados á prorata, (articulo 1038). 

Art. 1317. 

En los conocimientos ó en el manifiesto de la carga debe mencionarse 
el préstamo á la gruesa sobre efectos contraidos ante» de empezar el viaje, 
designando la persona á quien el capitán debe participar la feliz llegada 
al puerto de su destino. Si se ha omitido esa declaración, el consignata- 
rio que bajo la fé de los conocimientos, haya aceptado letras, ó hecho 
adelantos, será preferido al portador de la póliza. 

Si no está designada la persona, á quien deba participarse la llegada, 
puede el capitán procederá la descarga, sin responsabilidad alguna per- 
sonal, hacia el portador de la póliza. 

Art. 1318. 

Las acciones del dador ala gruesa se estinguen enteramente con la 
pérdida absoluta de los efectos sobre que se hizo el préstamo, acaeciendo 
esta en el tiempo y lugar convenidos para correr el riesgo, y procediendo 



DE L08 CONTRATOS A LA GRUESA. 275 

cansa que no sea de las esceptuadas por pacto especial de los contra- 
yentes ó por disposición de este Código. 

Art. 1319. 

Si se salvare alguna parte de los objetos sobre que recayó el préstamo, 
el dndor conserva su derecho á ser pagado del capital y premios, hasta 
donde alcance el valor de los objetos salvados^ deducidos los gastos do 
salvamiento y los sueldos devengados en ese viaje. 

Bi el préstamo se ha hecho sobre el buquo^ el privilejio del dador 
comprende no solo los fragmentos náufragos, sino también el flete deven- 
gado por los efectos que se han salvado^ no mediando seguro ó gruesa 
especial sobre ese flete. 

Art. 1320. 

Ko se estinguen las acciones del dador á la gruesa, aun cuando to- 
talmente se pierdan las cosas obligadas [articulo 1318], si el daño ocurrido 
procediere de algtina de las caneas siguientes: 

1. ^ Vicio propio del buque, ó de los efectos, ó cosa asegurada. 

2. * Dolo ó culpa del tomador. 

8. ^ Baraterías del capitán ó de la tripulación. 

4. ^ Bi se han cargado las mercancias en buque diferente del que se 
designó en el contrato, á menos que por acontecimiento de fuerza insupera- 
ble, haya tenido que trasportarse la carga á 6tro buque. 

5. ^ Bi se ha mudado el destino del buque. 

£n cualquiera de estos casos, tiene derecho el dador á la gruesa al 
reembolso de bu capital y premio, á no ser que otra cosa se hubiere pactado 
espresamente en los casos de los números 3, 4 y 5. 

Art. 1321. 

£1 contrato á la gruesa ee nulo : 

1. ^ Bi se ha hecho á individuos de la tripulación, por sus salarios. 

2. ^ Bi tiene por objeto fletes no devengados, ganancias que se es- 
peran de alguna negociación, ó uno y otro simultánea ó esclusivamente. 

8. ^ Si el dador no corre alguna clase de riesgo, [artículo 1294]. 

4.^ Bi recae sobre objetos, cuyos riesgos ya han sido tomados por 
otros en su totalidad, [articulo 1295]. 

£n todos los referidos casos no surte el contrato sus efectos legales, 
sino que el tomador responde por el capital prestado y los intereses le. 
gales, aunque la cosa ú objeto del contrato haya perecido en el tiempo y 
lugar de los riesgos. 



£76 LIBEO III, TITULO VUI. 

Art. 1322. 

Si con el prestador á la gruesa concurriere en caso de naufragio un 
asegurador de los mismos objetos sobre que estuviere constituido el présta- 
mo (articulo 1296), dividirán entre si el producto de lo que se hubiere sal- 
vado, en proporción de su interés respectivo, sin contarse la ganancia ma- 
rítima ni el premio del seguro. 

Si en el mismo caso, se hubiere asegurado mayor cantidad que la que 
quedaba libre después de hecho el préstamo sobre parte de los mismos 
objetos, solamente se tendrá en cuenta al asegurador esa cantidad libre, 
al proratearse el importe de los restos salvados. 

Art. 1823. 

Si el contrato á la gruesa comprende el buque y cargamento, sin 

otra designación especial, los efectos conservados responden por el todo 

al dador, aunque el buque se pierda en el viaje de retomo. 

Lo mismo sucede cuando el buque llega á buen puerto, y los efectos 
han perecido. 

Art. 1824. 

Sufriendo desastre de mar, ó siendo apresado el buque ó los efectos 
sobre que recayó el préstamo á la gruesa, el tomador tiene el deber de 
avisar el suceso al dador, á penas llegue la noticia á su conocimiento. 

Si el tomador se hallare á ese tiempo en el buque, ó próximo á los 
objetos sobre que recayó el préstamo, está obligado á emplear en su sal- 
vamento ó reclamación, toda la dilijencia propia de un mandatario exacto; 
so pena de responder por los daños y perjuicios que de su falta resultaren. 

Art. 1825. 

El individuo que en caso de baramiento ó naufrajio, pagase deudas 

preferentes á las que resultan de un préstamo á la gruesa, queda subrogado 

por el mismo hecho, en los derechos del acreedor primitivo, (articulo 956 
número 1). 

Art. 1326. 

Las reglas establecidas en este Código acerca de las averias, sus esti- 
pulaciones, riesgos y responsabilidad en el contrato de seguro, se aplican 
igualmente al préstamo á riesgo marítimo. 

En jeneral, ocurriendo sobre el contrato á la gruesa caso que no se halle 
previsto en este titulo, se buscará su decisión por analojia, en cuanto se» 
compatible en el título De los seguros marítimos, y recíprocamente. 



DB LOS SEGUROS MARÍTIMOS. 277 



X3APITUL0 L 

I>e la fbi*iiia y del ol\|eto del contrato ele se^^ro» 

Art. 1327. 

La póliza debe enunciar, independientemente de las circunstancias 
prescriptas por el articulo 645. 

1. ^ El nombre del capitán ó de quien haga sus veces — el del buque j 
la designación de su bandera; y en caso de seguro del buque, la madera de 
su construcción, si está ó no forrado en cobre, ó la declaración de que el 
asegurado ignora estas circunstancias. 

2. ^ El lugar en que los efectos fueron, debían ó deben ser cargados. 

3. ^ Los puertos donde el buque deba cargar y descargar, asi como 
aquellos donde deba hacer escala. 

4. ^ El puerto de donde el buque salió, debe ó ha debido salir, y la 
época de la salida, siempre que esta se haya estipulado eapresamente. 

5. ^ El lugar donde deban empezar á correr los riesgos para el asegu- 
rador. 

Todo, salvo las escepciones señaladas en el presente titulo. 

Art. 1328. 

Las pólizas estendidas á la orden son trasmisibles por via de endoso, 
con los mismos derechos, obligaciones y garantias que los demás papeles de 
comercio. 

Sin embargo, pueden oponerse al tenedor las mismas escepciones que 
podrían oponerse al asegurado, con tal que se refieran al contrato de seguro. 

Art. 1329. 

El seguro maritimo puede tener especialmente por objeto: 

1. ^ El casco y quilla del buque, cargado ó descargado, armado ó de- 
sarmado, navegando solo ó acompañado. 

2. ^ Las velas y aparejos. 

70 



278 LIBnO III, TITULO IX. 

3. ^ El armamento. 

4. ® Las provisiones, y en jcneral, todo lo que ha costado el buque 
basta el momento de su salida. 

5. ^ Las cantidades tomadas á la gruesa y los premios respectivos. 

6. ® El cargamento. 

7. ° El lucro esperado. 

8. ^ El flete que se vá á devengar. 

9. ^ La libertad de los navegantes ó pasajeros. 

£1 seguro del buque sin otra designación, comprende el casco y quilla, 
las velas, aparejos, armamento y provisiones; pero no la carga, aun cuando 
pertenezca al mismo armador, á no ser que se haga espresa mención en el 
contrato. 

Art. 1330. 

El seguro puede hacerse sobre el todo ó parte de los expresados objetos 
junta ó separadamente. 

En tiempo de paz ó de guerra, antes de empezar el viaje ó después de 
principiado. 

Por el viaje de ida y vuelta, 6 solo por uno de ambos, por todo el 

tiempo del viaje, ó por un tiempo limitado. 

Por todos los riesgos de mar ó por algunos que especificadamente se 
señalen. 

Sobre buenas ó malas noticias. 

Art. 1331. 

Si el asegurado ignorase la clase de efectos que espera, ó no supiese 
ciertamente el buque en que deben cargarse, puede celebrar válidamente 
el seguro, bajo el nombre jenérico de efectos en el primer caso, y en uno ó 
mas buques^ en el segundo, sin que el asegurado tenga precisión de designar 
el nombre del buque, desde que en la póliza declare que lo ignora, espre- 
sando la fecha y la firma de las órdenes ó carta de aviso que haya 

recibido. 

Art. 1332. 

Celebrándose el seguro bajo el nombre jenérico de efectos^ el asegurado 

tiene que probar en caso de pérdida, que efectivamente se embarcaron los 

efectos hasta el valor declarado en la póliza; y si el seguro se hubiese 

celebrado con la cláusula en uno masó buques^ ú^tíq que probar que los 

efectos asegurados se cargaron efectivamente en el buque que sufrió lu 
pérdida. 

El seguro con la segunda cláusula referida, surte todos sus efecto?. 



DE LOS SEGUROS MARÍTIMOS. 270 

ya sea que se pruebe que los efectos asegurados fueron cargados por par- 
tes en diversos buques, ó que todos se cargaron eu uno solo. 

Art. 1333. 

La designación general de efectos no comprende moneda de calidad 
alguna, oro ni plata, alhajas ni municiones de guerra. En seguros de esta 
naturaleza es necesario que se declare especiGcamcnte el objeto sobre que 



recae el seguro. 



Art 1334. 



Si se quisiere asegurar un buque ó cargamento ó parte de uno ú otro 
que vá á emprender viaje sin destino determinado, con objeto de verificar 
la venta donde mejor convenga, deberá el asegurado prevenir al asegu. 
rador la incertidumbre de su destino con las demás circunstancias y órde- 
nes que llevase el capitán, para que teniéndolas en consideración, asi como 
las escalas que se determinen y riesgos que puedan sobrevenir, se estipule 
los premios que deben pagarse. 

En la póliza deben espresarsc todas estas circunstancias y las demás 

que ocurrieren. 

Art. 1335. 

La cláusula de hacer escalas [artículo 1327 número 3.^], comprende 
la facultad de cargar y descargar efectos en el punto de la escala, aunque 
esa circunstancia no se haya espresado en la póUza. 

Los riesgos, en tal caso, corren no solo respecto de los efectos carga- 
dos en el lugar déla salida, sino de los que se cargaron en el puerto de la 
escala. Si en este se venden efectos para comprar otros con su importe, 
quedan estos subrogados á los primeros en todo lo relativo al seguro. 

Art. 1336. 

Las escalas que se hagan por necesidad, para la conservación del bu- 
que ó su cargamento, asi como la variación que se haga en el rumbo ó viaje 
por accidente de fuerza insuperable, se entienden comprendidas en el segu- 
ro, aunque no se hayan espresado en el contrato. 

Art. 1337. 

Si el buque tuviese varios puntos de escala designados en la póliza 
disyuntivamente, puede el asegurado alterar el orden de las escalas; pero 
en tal caso, solo podrá hacer es cala en uno de los puertos especificados en 
la póliza. 



280 libro iii, titulo ix. 

Art. 1838. 

La variación voluntaria en el rumbo ó viaje del buque, y la alteración 
en el orden de las escalas que no proviniese de necesidad urjente ó fuerza 
mayor, anulará el seguro por lo que toca al resto del viaje. La variación en 
el rumbo, ó en el viaje, no consiste en una separación, de poca importan- 
cia. Se considera que hay variación cuando el capitán, sin necesidad ó uti. 
lidad manifiesta, arriba á un puerto fuera de la linea de la ruta, ó toma di- 
verso rumbo del que debia tomar. 

En caso de contestación á ese respecto decidirá el Juez, después de 
oido el dictamen de peritos. 

Art. 1339. 

Aunque sea nulo en general el seguro de efectos que deben cargarse 
en un puerto y se cargan en otro, debe considerarse válido, sino ha 
mediado dolo ó fraude de parte del asegurado, y si la carga se hace en un 
lugar próximo, tan solo por la mayor seguridad ó los menores costos. 

Art. 1340. 

Es nulo el contrato de seguro que tenga por objeto: 

1. ^ Los sueldos de los individuos de la tripulación. 

2. ^ Los buques ú objetos afectados á un contrato á la gruesa, por 
su valor íntegro y sin escepcion de riesgos. 

3. ^ Las cosas cuyo tráfico está prohibido por las leyes y reglamen- 
tos del Estado. 

4. ^ Los buques nacionales y estraojeros empleados en el trasporte 
de las cosas á que se refiere el número precedente. 

* 

Art. 1341. 

No estando los buques ú objetos afectados por su valor integro al 
contrato á la gruesa, pueden ser asegurados el esceso y la averia común 
que deba pagarse efí caso de feliz llegada. 

Art. 1342. 

Es lícito hacer asegurar buques ya salidos, ó efectos ya trasportado» 
del lugar donde los riesgos debian empezar por cuenta del asegurador, 
con tal que se esprese en la póliza, sea la época precisa de la salida ó del* 
trasporte, sea la ignorancia del asegurado á tal respecto. 



DE LOS SEGUROS MARÍTIMOS. 281 



Art. 1348. 



En todos lo3 casos, la póliza debe enunciar, so pena de nulidad, la úl- 
tima noticia que el asegurado haya recibido relativamente al buque ó los 
efectos: y s¡ el seguro se ha hecho por cuenta de un tercero, la fecha de la 
orden ó carta de aviso, ó la declaración espresa de que el seguro se ha he- 
cho sin mandato del interesado. 

Art. 1344. 

Declarando el asegurado en la póliza que ignora la época de la salida 
del baque, y encontrándose que el seguro fué celebrado después de la sali- 
da del lugar donde empezaron á correr los riesgos por cuenta d«l asegura- 
dor, podrá este exijir en caso de daño ó averia, que el asegurado declare 
bajo de juramento haber ignorado el dia de la salida. 

Art. 1345. 

Designándose en hi póliza el dia de la salida del buque, es nulo el se- 
guro, si se probare que habia salido antes. 

Art. 1346. 

Si en la póliza no se ha hecho mención del dia de la salida, ni de que 
el asegurado lo ignora, se presume que este ha reconocido que el buque se 
hallaba todavia, á la salida del último correo llegado antes de la conclusión 
del cootrato, en el lugar de donde debia salir. 

Art. 1347. 

Es nulo el seguro que tiene por objeto- 
Buques que no se encuentran todavia en el lugar donde deben empezar 

los riesgos, ó que aun no se hallan en estado de emprender viaje ó de reci- 
bir carga. 

If.fectos que no podrian ser inmediatamente cargados. 

A no ser que se haga mención de esas circunstanciasen la póliza, ó 

que se esprese que el asegurado las ignora, con mención déla órd^n ó 

carta de aviso- ó declaración de no haberla*— y en todos los casos-, la última 

noticia que el asegurado haya recibido del buque ó de los efectos. 

Art. 1348. 

El asegurado ó su mandatario están obligados en caso de pérdida á 

afirmar bajo juramento su iguoraiicia de las circunstancias referidas en el 

articulo precedente siempre que lo exija el asegurador. ^ 

71 



ís2 libko iii, titulo ix. 

Art. 1349. 

La póliza de seguros sabré cantidades dadas á la gruesa debe esp>re- 
sar con separación, el capital prestado j el premio marítimo estipulada. 

Espresándose solo una suma, se -eotiende que no está incluido el 
premio y que salo comprende el capital, que en caso de pérdida, será pa- 
:gado en la forma determinada en el articulo 1S19. 

Art. 1850. 

Todo seguro «obre sumas dadas á riesgo maritimo es nulo, si en la 
póliza no se enuncia: 

1. ^ El nombre del tomador, aunque sea el capitán. 

2. ^ El nombre del buque y del capitán que deben hacer el viaje. 

3. ^ La designación de los riesgos qme se quieren asegurar y que 
fueron eseeptuados por el dador, ó la suma escedeute sobre que es permi- 
tido el seguro, (articulo 1296). 

4. ^ La declaración de si las cantidades prestadas fueron empleadas 
en reparaciones ú otros gastos necesarias en el lugar de la descarga ó en el 
puerto de la arribada forzosa. 

Art. 1351. 

Si durante el viaje el capitán se ha encontrado en la necesidad Je 
tomar dinero á la gruesa, puede el prestamista hacer asegurar el importa 
del contrato, aunque ya hubiere otro seguro sobre los objetos afectados al 
cambio marítimo. 

Art. 1352. 

Cuando sin necesidad y solo en el interés del tomador, un buque ó 
efectos ya asegurados se afecten á un préstamo á la gruesa, el dador queda 
subrogado en los derechos que corresponderian al tomador contra el ase* 
gurador, hasta la suma concurrente de la cantidad prestada. 

Sin embargo, si al dador á la gruesa no se le ha prevenido que exis- 
tía el contrato de seguro y lo afirma bajo juramento, los aseguradores ala 
gruesa no quedarán exonerados; pero en caso de pérdida» el asegurado 
tiene que cederles los derechos que tenga contra los aseguradores del 
buque ó de los efectos, en virtud de la subrogación legal. 

Si el dador ejerce sus derechos directamente contra los aseguradores 
del buque ó de la carga, los aseguradores de la suma prestada quedan exo" 
nerados, restituyendo el premio. 



Difi LOS sKauROü marítimos. 283 

Akt. 1863. 

El seguro sobre el casco y quilla de un buque puede hacerse por el valor 
integro del boque coa todas sus pertenencias y los gastos verificados basta 
emprender viaje— descontados los préstamos ala gruesa que se hubiesen 
tomado sobre el buque, (articulo 1350.) 

Art. 1354. 

Es licito hacer asegurar efectos por su valor integro, según el precio 
de compra con todos los gastos hasta ponerlos á bordo, comprendido el 
premio del seguro, sin que sea necesario especificar el valor de cada objeto. 

Art. 1355. 

Es válido el segaro del valor real de los objetos asegurados, aumentado 
con el flete, derechos de importación y otros gastos que en caso de llegada 
feliz deben necesariamente pagarse, siempre que asi se estipule espresa- 
mente en la póliza. 

Art. 1356. 

8i los objetos asegurados no llegan á buen puerto, queda sin efecto 
el aumento á que se refiere el articulo anterior; en cuanto pudiera impe- 
dir en todo ó en parte el pago del flete, derechos de importación y otros 
gastos indispensables. Si el flete se ha anticipado al capitán, según con- 
vención celabrada antes de la salida, subsiste el seguro en cuanto á esa 
anticipación; pero en caso de pérdida ó avería debe probarse el hecho 
del pago. 

Art. 1357. 

Celebrándose el seguro sobre ganancia esperada, se valuará separa- 
damente en la póliza, con designación de los efectos sobre que se espera 
el lucro, so pena de nulidad. 

Art. 1358. 

Si se hubiese hecho una valuación englobo de la cosa asegurada, con 
estipulaci'on espresa de que el esceso del valor sea considerado como ga- 
nancia esperada, el seguro solo será válido en cuanto al valor de los ob- 
jetos asegurados. El csceso se reducirá á la cantidad de ganancia esperada 
que pueda probarse, haciéndose la valuación conformo á los artículos 
1866 y 1367. 



MURO III, T!Tri.O IS. 



Akt. 13.-.ít. 



El flete iuttízro puede Ber objeto de aognro . 

Kn caío de pérdida ú baraiuietito del buque su dedueírá det flete ase- 
rrado todo io que ae deje de pagar, & consecuencia de ese suceso, por 
el eapitau ó armador & loa iudivJdnoa de la tripulación por sus sueldos y 
de mas gastos. 

Art. 1360. 

En caao de seguro de la libertad de los navegantes, se estipula ana 
eama para e) rescate de la persona asegurads. 

Si la persona asegarada es rescatada por una suma menor que la es- 
tipulada, la diferencia qneda á favor del af:egnrador. Exijiéndoae mayor 
snma, el asegurado solo podrá reclamar la cantidad estipulada en la 
póliza. 

CAPITULO II. 



K>c la valnaelou do la» t^omtua aMOiptradas. 

Art. 1361. 

1¿1 vistor do la cosa asegurada debe dcierraiuarae cepreíamente en la 
póliza, (artículo 660 y sigatenteB). 

Aht. 1362. 

En el seguro sobre ct buque, faltando la declaración del valor, no surte 
efecto alguno el contrato. 

8ÍD embargo, puede hacerse asegurar en una sola póliza, y por una 
sola cantidad, el bnque y el cargamento. En tal caso, la suma del seguro, 
será repartida, según el valor del bnquc y de la carga. 

Aht. 1363. 

Asegurado el valor integro del casco y quilla del buque, puede siu 
embargo, ser disminuido esc valor por el Juez, oído el dictamen de 
peritos, aunque hubiera sido detecminado eu la &>rma del articulo 661 : 

1.® Si el buque hubiese sido estimado, sogun el precio de' compra 
ó de constv'uccion, y por el tiempo ó los viajes se cucontraae su valor 
disminuido. 

2. ^ Si habiendo sido asegurado oí buque para varios viajes, ha 
perecido después de hacer uno 6 mas, y percibido el fleto. 



DE LOS BSQUnOS MARÍTIMOS. 285 

Art. 1364. 

Los efectos adquiridos por cambio se valúan por el precio que po-<> 
drían obtener en la plaza ó puerto de la descarga, los efectos que se 
dieron en cambio, aumentado en la forma de los artículos 1354 y 1355. 

Art. 1365. 

El valor del seguro sobre dinero á la gruesa se prueba por el contrato 

orijinal, y el del seguro sobre los gastos hechos con el buque ó carga 

durante el viaje [artículos 1116 y 1313], con las respectivas cuentas com^ 

petentemente legalizadas. 

Art. 1366. 

La ganancia esperada se comprueba por los precios corrientes reco^ 

nocidos, ó en su defecto, por declaración de peritos qae deteriñinen la 

ganancia que razonablemente se hubiera podido obtener, si los efectos 

asegurados hubiesen llegado al lugar de su destino, después de un viaje 

ordinario. 

Art. 1367. 

8i resulta de los precios corrientes ó de la tasación de los peritos que 
en caso de llegada la ganancia habría sido inferior á la suma declarada 
por el asegurado en la póliza, queda exonerado el asegurador, pagando esa 
suma inferior. Nada tiene que pagar, si resulta que los objetos asegurados 
no habrían producido ganancia alguna. 

Art. 1368. 

En el seguro de los fletes se determina la cantidad asegurada por las 
pólizas de fletamento, ó por los conocimientos. 

En defecto de pólizas ó de conocimientos, y respecto á la carga qne 
pertenezca á los dueños mismos del buque, el importe del flete será de- 
terminado por peritos. 

Art. 1309. 

Las valuaciones hechas en moneda cstraujera, se convertirán en mo« 
neda corrieqte, según el cambio del dia en qi>o se firmó la póliza^ 



286 LIBRO in, TITULO IX. 

CAPITULO III. 

Del pi*iiicipio y del fin de lo« wr\em^€>m» 

Art. 1370. 

No constando de la póliza de seguro la época precisa en que deben em- 
pezar y concluir los riesgos, en los seguros sobre buques, empiezan á cor:* 
rer por cuenta del asegurador desde el momento en que el buque leva su 
primera ancla, y terminan después que ha dado fondo y amarrado dentro del 
puerto de su destino, en el lugar designado para la descarga» si estuviese 
cargado, ó en el lugar en que diese fondo y amarrase, si estuviera en lastre. 

Art. 1871. 

« 

Asegurándose un buque por viaje redondo, ó por mas de un viaje, lo» 
riesgos corren sin interrupción, por cuenta del asegurador, desde el prin-^ 
cipio del primer viaje basta el fin del último. 

Art. 1S72. 

En las pólizas de seguro por viaje redondo, están comprendidos lo» 
riesgos asegurados que sobrevinieren durante las estadias intermedias, aun- 
que esa estipulación se hubiese omitido en la'póliza. 

Art. 1373. 

En los seguros do buques por estadías en algún puerto, los riesgos en 

defecto de convención, empiezan á correr desde que el buque dá fondo y 

amarra en el mismo puerto, y acaban en el momento que lera su primera 

ancla para seguir v¡8je. 

• Art. 1374. 

En el caso de sejgruro sobre efectos, los riesgos empiezan desde el mo* 
mentó en que han sido trasportados á los muelles ó á la orilla del agua en 
cl lugar de la carga para ser embarcados y solo terminan después que lo» 
efectos han sido descargados en el lugar de la descarga. 

Los riesgos corren sin interrupción, aun en el caso de que el capitán 
se haya visto en la necesidad de descargar cu el puerto á que arribar» 
para hacer reparaciones al buque, y acaban cuando el viaje queda legal- 
mente revocado, ó dá orden cl asegurado para no volverá cargar los efec- 
tos, ó se termina el viaje. 



ds los seguroa maritimob. 287 

Art. 1875. 

Los riesgos sobre el flete asegurado empiezan desde el momento y 

á medida que son recibidos á bordo los efectos qae pagan flete; y acaban 

desde que salen del buque, y á medida, que van saliendo á no ser que 

por estipulación espresa, ó por uso del puerto, el buque esté obligado 

á recibir la carga á la orilla del agaa, y á ponerla en tierra por su 

cuenta. 

En tal caso los riesgos del flete acompañan los riesgos de los 
efectos. 

Art. 1376. 

Los riesgos de los aseguradores de cantidades dadas á la gruesa em- 
piezan y terminan en el momento en que empiezan y terminan los riesgos 
del contrato de cambio marítimo á que se refiere el seguro. 

Art. 137T. 

En el seguro de ganancia esperada, los riesgos siguen la suerte de los 
efectos respectivos, empezando y acabando en las mismas épocas en que 
empieza y acaba el riesgo del seguro sobre los efectos. 

CAPITULO IV. 



De lo« derercl&ofii y ol>lig^a.oionefii clol a«cg^ui*acíor' y <lei 

lo. 



Art. 1378. 

En todos los casos en que el seguro se anula por trecho que no resulte 
directamente de fuerza mayor, ganarán los aseguradores el premio integro 
siempre que los objetos asegurados hubieren empezado á correr el riesgo, 
y solo retendrán el medio por ciento del valor asegurado, sino hubiesen 
empezado á correrlos riesgos. 

Sin embargo, anulándose algan seguro por viaje redondo con nn solo 
premio, no adquiere el asegurador sino la mitad del premio estipulado. 

Art. 1379. 

Corren por cuenta del asegurador todas las pérdidas y daños que 
sobrevengan á las cosas aseguradas por baramiento ó empeño del buque 
con rotura 6 sin ella, por tempestad, naufrajio, abordaje casual, cambio. 



288 LIBRO Uly TITULO IX. 

forzado de ruta, de viaje ó de buqae, echazón, fuego, apresamiento, sa. 
queo, declaración de guerra, embargo ó detención por orden del Gobierno 
ó de una potencia estranjera, represalia, y generalmente por todos loa acci- 
dentes de mar, á no ser que el asegurador haya sido exonerado especificA^ 
mente de alguno ó algunos riesgos por estipulación inserta en la póliza. 

Art. 1380. 

No son de cuenta de los aseguradores los daños que sobrevengan por 
hechos del asegurado [artículo 639], ó por alguna de las causas siguientes: 

1. ^ Cambio voluntario de ruta, de viaje ó buque sin consentimiento 
de los aseguradores. 

Se considera voluntario el cambio, aunque el buque y la ruta sean 
mas seguros. 

2. ^ Prolongación voluntaria del viaje mas allá del último puerto de- 
si gnado en la póliza, en cayo caso quedan escluidos los riesgos ulteriores. 
Acortándose el viaje, sarte pleno efecto el seguro, sí el puerto donde aca- 
ba el viaje es de los designados en la póliza para escala [ariculo 13383, 
sin que el asegurado tenga derecho para exijir en tal caso, reducción del 
premio estipulado. 

3.^ Mora de parte del capitán en emprender viaje después de estar 
provisto de todo lo necesario, en caso de seguro sobre casco y quilla del 
buque ó sobre el flete. 

4. ^ Separación espontánea de un convoy ú otro buque armado 
habiendo estipulación de ir en conserva con él. 

Será lo mismo en el caso de que habiendo sido forzosa la separación 
y teniendo de nuevo el buque ocasión de unirse á la escolta, no lo 
verificase. 

5. ^ Vicio intrínseco, mala calidad ó mal acondicionamiento del 
objeto asegurado, [articulo 639]. 

6. ^ Merma ó derramamiento[de líquidos, [artículo 1267]. 

7. ^ Falta de estiba, ó mal arrumaje de la carga. 

8. ^ Disminución natural de artículos que por su calidad son sus- 
ceptibles de disolución, disminución ó quiebra en peso ó medida, entre 
su embarco ó desembarco, á no ser que el buque haya naufragado ó en- 
callado, ó que los efectos hayan sido descargados y vueltos á cargar en un 
puerto de arribada necesaria. 

En los casos en que el asegurador tenga que pagar el daño, debe 
deducirse la merma ordinaria que suelen sufrir efectos de la misma na- 
turaleza, según dictamen de peritos [artículo 1262]. 



DB LOÉ dfiOÜROa MARÍTIMOS. 2S9 

Caanda esa disminucioD natural tuviera lugar, do responderá el ase- 
gurador, si la averia no alcanzare al diez por ciento del valor del seguro 
á DO ser que el buque hubiese estado encallado— ó los efectos se hubiesen 

descargado por motivo de fuerza mayor, ó mediase estipulación contraria 
eu la póliza. 

9. * Deterioración de amarras, velamen ú otras pertenencias del bu- 
que procedente del uso ordinario á que están destinadas. 

10. ^ Averia simple ó particular, que, incluidos los gastos de los do- 
cumentos justificativos, no alcance á tres por ciento del valor asegurado. 

11. ^ Baratería del capitán ó de la tripulación, á no ser que mediare 
estipulación contraria en la póliza. Esa estipulación es nula, cuando el se- 
guro ha sido celebrado por el capitán, de cuenta propia ó ajena. 

Se llama baratería todo acto par su naturaleza criminal, ejecutado por 
el capitán en el ejercicio de su empleo 6 por la tripulación, ó por uno j 
otra conjuntamente, del cual resulte daño grave al buque 6 á la earga^ eu 
oposición á la voluntad presunta de los duefioe del buque. 

Art, 1881. 

£1 asegurador que toma los riesgos de baratería, responde por la» 
pérdidas ó daños procedentes de la baratería del capitán ó de la tripula- 
ción, ya sea por consecuencia inmediata 6 casual, siempre que el daño ó 
pérdida se haya verificado dentro del tiempo de los riesgos tomados y en 
el viaje y puertos de la póliza. 

Art. 1882, 

Los aseguradores no responden de los daños que resulten al buque por 
la falta de exacta observancia de las leyes y reglamentos (artículo 1126); 
.pero esa falta no los exonera de la responsabidad de los daños que de ella 
resultaren á la carga que han asegurado. 

Art. 188». 

Trasladándose el cargamento después de emrpezado el viaje, á buque 
diverso del designado en la póliza por razón de innavegabilidad, ó fuerza 
mayor, seguirán corriendo los riesgos por cuenta del asegurador hasta que 
el buque llegue al puerto del destino, aunque el nuevo buque sea de di- 
versa bandera, con tal que no fuere enemiga. 

Art. 1384. 

La cláusula — libre de arería^— exonera á los aseguradores de las averías 
simples ó particulares. La cláusula ^{i6re de toda avería^ las exonera tam- 
bién de las gruesas ó comunes. 

7» 



200 LIBRO Iir, TITULO IX. 

Sin embargo, niuguna de estas cláusulas exonera á los aseguradores 
cu los casos en que hubiere logar al abandono* 

Art. 1385. 

La cláusala— libi'e de hostilidad— exonera, al asegurador de los daños 6 
pérdidas que sobrevengan por efecto de hostilidades. £a tal caso, el con- 
trato de seguro cesa desdü que fué retardado el vinje, ó cambiada la derro- 
ta por causa de hostilidad,, salva la obligación del asegurador de indemni- 
zar el daño que hubiese tenido lugar antes de las hostilidades. 

Sin embargo, si ul estipular la escepcion de hostilidades se ha conve- 
nido, que el asegurado, á pesar del apresamiento, seria indemnizado de las 
pérdidas ordinarias, el asegurador responde por todos los daños que no 
resulten de las hostilidades husta que el buque quede fondeado en el puer* 
to. En caso de duda sobre la causa de la pérdida, se presume que Ja 
cosa asegurada ha perecido por los riesgos de mar, y es responsable el 

asegurador, 

Art. 1386. 

Si un buque ó un cargamento asegurado con la cláusula* ¿zóre de ho»- 
tilidades—hsin sido hostilmente apresados ó retenidos en un puerto, se pro- 
sumen apresados en el mar, y cesa la responsabilidad del asegurador. 

Art. 1387. 

Cuando se señala en la póliza un tiempo limitado para el seguro, con-^ 
cluirá la responsabilidad de los aseguradores transcurrido que sea el plazo, 
aun cuando estén pendientes los riesgos de lus cosas aseguradas, pudiendo 
el asegurado celebrar sobre ellos nuevo coutrato. 

Art. 1388. 

El asegurado debe participar sin demora al asegurador, y habiendo 
diversos en la misma póliza, al primer firmante todas las noticias que reci- 
biere de cualquier daño sufrido por el buque ó la carga, (articulo 668). 

Art. 1889. 

Mientras el asegurado no verifique el abandono que tenga derecha á 
hacer, en caso de maufrajio, baramiento ú otro riesgo de mar, está obli- 
gado á emplear toda la dilijencia posible para salvar ó reclamar las cosas 
aseguradas (articulo 668), sin que para tales casos sea necesario mandato 
del asgurador, que quedará en la obligación de pagar al asegurado la can- 
tidad que sea necesaria para la reclamación intentada ó que se pueda íh« 
tentar. 



DS L08 SEGUROS MABITIMOa. 291 

El mal éxito de esas reclamaciones no perjudica al reembolso que 
tiene derecho á exíjir al asegurado. 

Art 1890. 

Cuando el asegurado no pueda hacer por si las respectivas reclama- 
ciones, por deber tener lugar fuera de su domicilio, debe nombrar para 
ese fin un mandatario, idóneo, avisando el nombramiento al asegurador. 
Dado el aviso, cesa toda su responsabilidad á ese respecto, quedando úni- 
camente obligado á ceder al asegurador, siempre que este lo exijiere, tas 
acciones que puedan competirle por los actos de su mandatario* 

Art. 1891. 

El asegurado, en caso de apresamiento ó embargo ilejitimo, tiene 
obligación de reclamar la cosa asegurada, aunque la póliza no designe la 
nación á que el dueño pertenece, á no ser que en la misma póliza se le 
hnya dispensado espresamente esa obligación. 

Art. 1892. 

En el caso de los tres artículos precedentes, el asegurado tiene obir-' 
gacion de obrar de acuerdo con los aseguradores^ No habiendo tiempo 
para consultar, obrará como mejor le pareciere, corriendo todos los gastos 
por cuenta de los aseguradores, (articulo 1389). 

Art. 1393. 

En caso de abandono admitido por los aseguradores, ó de haber toma« 
do estos sobre si las dilijencias respectivas al salvamento ó á las reclama- 
ciones, cesan las referidas obligaciones del capitán y del asegurado. 

Art. 1894. 

La sentencia de un Tribunal estranjero, aunque parezca basada en 
fundamentos manifiestamente injustos, 6 hechos notoriamente falsos ó 
desfigurados, no basta para exonerar al asegurador del pago de la pérdida, 
si el asegurado puede probar que la cosa asegurada era realmente de pro- 
piedad neutral, y que ha empleado todos los medios á su alcance, y produ- 
cido todas las pruebas que le era posible prestar, para impedir la declara- 
ción de buena presa. 

Art. 1395. 

En caso de seguro sobre préstamo ala gruesa, el asegurador no res- 
ponde del fraude ni de la neglijencia del tomador, á no ser que en la póliza 
hubiese estipulación espresa en contrario. 



S92 uno lUy TITULO ix. 

Art. 1396. 

El cambio do viaje por boobo del tomador, rescindo el contrato de 
seguro becbo sobre préstamo á la gruesa, á no mediar en la póliza estipn- 
lacion en contrario. Kescindido el contrato, el asegurador recibo medio 
pof ciento sobre el ralor asegurado, (artículo 1389) 

Art. 1897. 

Si se bubieso estipulado que el premi^o del segura se aumentarla en 
caco do sobrevenir guerra ú otros acontecimientos, y no se bubieso fijado 
la cuota de oso aumento, se bará su regulación por peritos nombrados por 
las partes, babida consideración á los riesgos corridos, á las circunstancias 
especiales y á las estipulaciones do la póliza. 

Art. 1298. 

£u caso do que no se bayan espedido los objetos asegurados ó que 

so bayan espedido en una cantidad menor que la estipulada, ó que por 

error se baya asegurado un valor mas alto del que realmonte tienen los 

efectos, y en jeoorat en todos loa easos previstos en el articulo 666^ gana 

elasesrutador lamitad del premu) con las distinciottos establecidas en el 
articulo 1378. 

Art. 1309. 

£1 %tte baya celebrado un seguro por coeata ajettflysia indicar en la 

póliza el nombre de la persona poF cuya cuenta baya o^ado, no podrá 

exijir la devolución del premio, aunque alegue que el interesado no ba 

remitido los efectos asegurados, ó que los ba enviado en menor cantidad 

que la estipulada. 

Art. 1400. 

Es nulo oí ajuete qpe se biciere en alta mar cou los. apcosadores para 
rescatar )a.cosa asegurada^ ¿ no sor que para ello mediase atiterizacion 
espresa do la póliza. 

La restitución gratuita bocha por loe üpresadopes) cede siempre en 
beneficio de toe dueños do loe efectos aaogoradesi auti caando baya sido 
becba á favor del capitán ó de cualquiera otra persona. 

Art. 1401. 

Cuando en la pólina no se baya designado la ¿poca en que d asegura- 
dor deba verificar el pago de la» cosas aseguradas, ó loe ^h^os que s^an 



DE IOS 8EGCR0S MARÍTIMOS. 29Z 

de 8a caeuta, estará obligado á verificarlo en los diez dias sígaientes á la 
prdsentacion de la cuenta instruida con los documentos respectívos. 

Art. 1402. 

La cuenta del asegurado debe ir acompañada de documentos que 
justifiquen: 

El contrato de segTy*o. 

Kl embarque de los efectos asegurados. 

El viaje del buque. 

La pérdida de las cosas aseguradas. 

Estos documentos se comunicarán á los aseguradores para q:ae en su 
vista verifiquen el pago del seguro^ ó deduzcan su opcsieion* 

Art- 1408. 

• 
Siempre que el asegurado demande el pago de la cantidad asegurada^ 

en virtud de póliza que traiga aparejada ejecución, el Juez hará pagar 
inmediatamente por los aseguradores j por la vía de apremio^ la cantidad 
demandada, prestando el demandante fianzas suficientes que respondan 
en su caso de la restitución de la cantidad percibida y sus intereses lega- 
les; pero por su parte los aseguradores verificado el pago bajo fianza, po- 
drán contradecir en via ordinaria los hechos, en que se apoye el asegurado 
7 se les admiiirá la prueba que dieren, estándose al resultado de ese juicio. 
Si los aseguradores no usaren de su derecho en el término de seis 
meses contados desde el día en que se verificó el pago bajo de fianza, no 
serán después oidos, j el Juez á petición del asegurado, mandará chance- 
lar la fianza* 

CAPITULO V. 

Del abanclono^ 

Art. 1404- 

£1 asegurado puede hacer abandono de las cosas aseguradas, deján- 
dolas por cuenta de los aseguradores, j exijir de estos las cantidades que 
aseguraron sobre ellas, en los casos de: 

Apresamiento. 

Naufrajio. 

Botura ó baramiento del buque que lo inhabilite para navegar. 

Embargo ó detención por orden del Gobierno propio, ó estranjero. 

74 



294 LIKRO III, TITULO IX. 

Imposibilidad de que las cosas aseguradas lleguen á su destino. 

Pérdida total de las cosas aseguradas. 

Deterioración que disminuya su valor hasta las tres cuartas partes de 
6U totalidad. 

Todos los demás danos se reputan avería, y se soportarán por quien 
corresponda, seguu los térmiuos en que se haya contratado el seguro. 

Art. 1405. 

El abandono en los casos espresados en el artículo precedente, debe 
hacerse judicialmente dentro de los términos establecidos en los artículos 
1407. y siguientes. 

No puede hacerse el abandono, sino por el mismo propietario, por el 
comisionado que hizo el seguro ó por otra persona especialmente autoriza- 
da por el propietario. 

Art. 1406. 

No es íidmisible el abandono por causa de innavegabilidad, si el buque 
siendo debidamente reparado puede ser puesto en estado de continuar via- 
je hasta .el lugar da su destino, á no ser que de los presupuestos que judi- 
cialmente se levantasen, viniese á resaltar que los costos de la reparación 
subirían á mas de las tres cuartas partes del valor en que se aseguró el 

buque. 

Art. 1407. 

Si el buque ó los efectos han encallado ó sido apresndos ó embarga- 
dos, el abandono puede hacerse inmediatamente cuando los aseguradores 
rehusen ó descuiden hacer al asegurado los adelantos necesarios para 
atender á los gastos del salvamento ó de la reclamación, [artículo 1389]. 

En caso de contestación, esa suma será determinada por el Juez. 

Debe ser pagada por el asegurador aun en el caso de que los gastos^ 
unidos al importe del daño que tienen que indemnizar, escedan á la suma 
sobre que se contrajo el seguro. 

Art. 1408. 

El asegurado puede hacer abandono y exijir el pago de los objetos 
asegurados, sin necesidad de probar su pérdida, si pasados seis meses 
contados desde la salida del buque en los viajes para cualquier puerto de 
la América Meridional, ó un año para otro cualquier puerto del mundo, 
no se hubiese recibido noticia alguna del buque. 

8i resultase que el buque no se habia perdido, ó se probare que la 
pérdida tuvo lugar después de concluido el plazo estipulado para los riesgos 



DE LOS SEcrnos marítimos. 295 

[artículo 1387], el asegurado tendrá que volver los cantidades que hubiese 

percibido. 

Art. 1409. 

En los CHSos de apresamiento ó embargo de alguna potencia, podrá 
hacerse el abandono seis meses después del apresamiento ó del embargo si 
durase mas tiempo. 

Art. 1410. 

Cuando los efectos deteriorados ó los buques declarados innavegables 
son vendidos en el viaje, puede el asegurado hacer abandono de sus dere* 
'chos al asegurador, si á pesar de sus dilijencias no puede recibir el precio 
de los objetos asegurados en los plazos designados en el articulo 1048. Esos 
plazos empiezan á correr desde el dia en que se recibió la noticia del 
desastre. 

Se tendrá por recibida la noticia desde que se haga notoria entre los 
comerciantes de la residencia del asegurado, ó se le pruebe por cualquier 
medio lejítimo, que recibió aviso del suceso por medio del capitán, el con- 
signatario ó cualquier otro corresponsal. 

Art. 1411. 

En los casos especificados en los tres artículos precedentes, el abando, 
no será notificado á los aseguradores en el plazo de tres meses contados 
desde la espiración de las diversas épocas señaladas en los referidos ar- 
tículos. 

El abandono en todos los demás casos debe ser intimado á los asegu- 
radores en el plazo de seis meees ó un «ño, según la distinción del artículo 
1408, contados desde el dia de la llegada de la noticia del desastre. 

Art. 1412. 

El asegurado en ningún caso está obligado á hacer abandono. 
!N'o será admitido el que haga, vencidos los plazos señalados en el ar- 
ticulo precedente. 

Art. 1413. 

El abandono solo es admisible por pérdidas ocurridas después de co- 
menzado el viaje asegurado. 

El abandono no puede sin consentimiento del asegurador ser parcial, 
ni condicional, sino que debe comprender todos los efectos contenidos 
en la póliza. Sin embargo, si en la misma póliza se hubiese asegurado 



296 LIDRO ni, TITULO IX. 

el buq^o y el cnrsum^uto, deterraiiiánJoB^ el valor de cada objeto, puede 
teoer Ingar al abandono de cada uno de loa dos separadamente. 

Si el buque ó efectos no han sido asegurados por su valor íntegro, de 
modo que el asegurado bnya corrido en parte los riesgos, el abandono 
se estiende hasta la suma concurrente de lo asegurado, en proporción á lo 
que d'jó de asegurarse. 

Art. 1414. 

En el caso deiunavcgabilidaddel buque, puede el asegurado hacer 
abandono, si el capitán, cargadores ó personas que los representan, no pu- 
dieren fletar otro buque para trasportar la carga á su destino, dentro da 
sesenta dias contados después de declarada la innavegabilidad [articulo 
1235]. 

Akt. 1415. 

Ko SQ admite el abandono, cuando en los casos de apresamiento cons^ 
tase que el buque fué^ represado antes de intimado el abandono, á no se^ 
que los daños sufridos por el apresamiento y los gastos y premio de In 
represa ó salvamento, alcancen á tres cuartos á lo menos del valor asegura^ 
do, ó si, por consecuencia del represamientolos efectos asegurados hubiesen 
pasado al dominio de tercero. 

Art. 1416. 

Se comprende en el abandono del buque el flete de los efectos que ee 
salven, aun cuando se haya pagado con anticipación; y se considerará como 
pertenencia de los icseguradores, salva la preferencia que pueda competir 
sobre ellos á los individuos do la tripulación por los sueldos vencidos en el 
viaje (artículo 1193), y 4 otros cualesquiera acreedores privilejiados. 

Art. 1417. 

Si loa fletes se hallasen asegurados, perteneeei-án á los aseguradores* 
loa que se debieaen por los efectos que se hubiesen salvado, deducidos lo» 
gastos de salvamento y los sueldos debidos & los individuo» de la tripnla* 
cion por el viaje, [artículo 1181]. 

Art. 1418. 

£1 asegurado, en los casos en que puede hacer abandono, está obliga- 
(k> á participar á loa aseguradores los avisos que hubiese recibido, dentro 
de 24 horas de su recepción, ó por el correo mas próximo, so pona de 
daSos y perjuicios. 



DE LOS SEQÜEOS MARÍTIMOS. 297 

Art. 1419. 

Eli asegurado, al hacer abandono, tiene obligación de participar á los 
nse^^uradores todas las dilijencias que haya hecho para salvar los efectoB 
aseí^urados, designando las personas y corresponsales que para tal fin 
haya empleado. 

Está asi mismo obiii?adoá declarar todos los seguros, que ha celebrado 
por sí, ó por otro, ó que hubiese ordenado se celebrasea sobro los objetos 
asegurados; — asi como los préstamos á la gruesa que se hayan tomado 
con su conocimiento, sobre el buque ó los efectos. Hasta que haya hecho 
esa declaración, no empezará acorrer el plazo en que debe ser reintegra- 
do del valor de los efectos, [artículo 1401]. 

Art. 1420. 

Si el asegurado cometiera fraude en la declaración que prescribe el 
artículo precedente, perderá todos los derechos que le corapetian por el 
sef'uro, sin dejar de responder al pago de los préstamos que hubiese to- 
mado sobre los efectos asegurados, aunque se hubiesen perdido^ 

Art. 1421. 

Admitido por el asegurador el abandono, ó declarándose válido en 
juicio, se trasñere á los aseguradores el dominio de las cosas abando- 
nadas, desde el momento en que se propuso el abandono, correspondién- 
doles las mojoras o detrimentos que en ellas sobrevengan. 

Sinembargo, lo que se debe al asegurado, se pagará con preferencia 6 
privilegio sobre las cosas abandonadas. 

Art. 1422. 

El abandono, válidamente verificado, no puede revocarse, aunque el 
asegurado ofrezca devolver la suma recibida ó el asegurador que haya re- 
cobrado la cosa asegurada, esté pronto á devolverla. 



T5 



298 Lir.Ro III, TiirLo x. 



TXnTTJT^O X. 



23 EI^ TI^-A.SFOR.TE i^OR, XIEI^I^-A., O i^OI^ 



Art. 1423. 

Líi póliza debe enunciar, ademas de las circunstancias prescriptaa p(»r 
el arlículo645: 

1. ^ El tiempo que debe durar el viaje, si en la carta de porte hay 
estipulación á ese respecto. 

2. ^ Si el viaje debe ser continuado sin interrupción. 

3. ^ El nombre del acarreador ó del comisionista de trasporte. 

Art. 1424. 

Los ?eguro6 que lienen por objeto el trasporte por tierra ó por los rioa 
y aguas interiores, serán determinados en jeneral, conforme á las disposi- 
ciones relativas á los seguros marítimos, salvas las modificaciones estable- 
cidas en los artículos siguientes. 

Art. 1425. 

En caso de FCgurode efectos, empiezan á correr los riesgos por cuen- 
ta del asegurador, desde que los efectos son llevados á los lugares donde 
deben ser cargados, y acaban desde que los efectos llegan al lugar de su 
destino, y Fon entregados ó puestos á la disposición del asegurado ó de 

su mandatario. 

Art. 1426. 

En caeo de Fcguio de efectos que deban sor trasportados porticrra 

6 por los rios y aguns interiores, 6 alternativamente por tierra y por agua, 

no responde de loa danos el asegurador, si la travesía se ha efectuado sin 

necesidad por caminos estraordinarios, ó de una manera que no sea 

común. 

Art. 1427. 

Si el tiempo del viaje se ha determinado por la carta de porte, y se 
ha hecho mencjon de ella en la póliza [artículo 1423 núra. 1. ®], el ase- 



DB L08 SEGUROS tOKIRA LOS RIESGOS DEL TRASPORTff. 209 

gurador no responde de los daños que hayan tenido lugar después del 
plazo dentro del cual debieran haber sido trasportados los efectos. 

Art. 1428. 

En caso de seguro de efectos que deben ser trasportados por tierra, 
ú por agua, 6 por agua y tierra alternativamente, seguirán los riesgos por 
cuenta del asegurador, aun cuando en la continuación del viajo sean des- 
cargados, almacenados y vueltos á cargar en otros buques 6 carros. 

Art. 1429. 

Lo mismo sucederá en cnso de seguro de efectos que deban traspor- 
tarse por ríos ó aguas interiores, cuando se cargan en otros buques, á no 
ser que en la póliza de seguróse haya estipulado que el trasporte deba 
hacerse en buque determinado. Aun en este último caso, continuarán los 
riesgos por cuenta del asegurador, si se ha trasbordado la carga para ha* 
cer flotar el buque, estando bajo el rio, ó por otros motivos igualmente im- 
periosos. 

Art. uso. 

En caso de seguro de objetos que deban trasportarse por tierra, res- 
ponde el asegurador de los daños cansados por culpa ó fraude do los qu^ 
entán encargados de recibir, ó de entregar los efectos. 

Art. 1431. 

En los casos en que es admisible el abandono, conforme á las dispo- 
siciones del capitulo 5. ^ del titulo precedente, el asegurado solo puede 
verificar el abandono en el plazo de un mes contado desde el dia en que 
llegó á su noticia el daño ó pérdida, (articulo 1410) 

Art. 1432. 

Los interesados pueden por estipulación espresa separarse de las re- 
glas establecidas en los artículos 1425 y siguientes.. 



302 LIBRO III, TITULO XII. 



TITXJLO XII. 



Art. 1443. 

Cuando un buque entra por necesidad en algún puerto ó lugar distin- 
to de los determinados en el viaje estipulado, se dice que hace arribada 
forzosa, (artículo 1103). 

Son causas justas ó necesarias de arribada: 

1. ^ La falta de víveres ó de aguada. 

2. ^ Cualquier accidente en la tripulación, carga ó buque que inha- 
bilite á este para continuar la navegación. 

3. ^ El temor fundado de enemigos ó piratas. 

Estas mismas causas pueden ser lejitimas ó ilejítimas, según provengan 
de una eventualidad, ó deban ellas su orijen al dolo, neglijencia é impre- 
visión culpable del armador ó del capitán. 

Art. 1444. 

Ko se considerará legitima la arribada en los caeos siguientes: 

1. ® Si la falta de víveres 6 de aguada proviniese de no haberse hecho 
el aprovisionamiento necesario para el viaje, según uso y costumbre de 
los navegantes — ó de haberse perdido ó corrompido por mala colocación 
ó descuido, ó porque el capitán hubiese vendido alguna parte de los vi- 
veres ó aguada. 

2. ^ Si la innavegabilidad del buque procediese de no haberlo re- 
parado, pertrechado y dispuesto competentemente para el viaje, ó de mal 
arrumaje de la carga. 

3. ® Si el temor de enemigos ó piratas no hubiese sido fundado en 
hechos positivos que no dejen lugar á la duda. 

Art. 1445. 

Dentro de veinte y cuatro horas útiles de la llegada al puerto de 
arribada, se presentará el capitán ante la autoridad competente (articulo 
1111) á formalizar la correspondiente protesta, que justificará ante la mis- 
ma autoridad, conforme, á lo preacripto en el artículo 1108. 



de las arribadas forzosas. 803 

Art. 1446. 

Los gastos de la arribada forzosa serán de cuenta del fletante, ó del 
fletador, ó de ambos, según sean las causas que los han motivado, salvo 
su derecho á repetirlos contra quien hubiere lugar, [artículo 1444]. 

Art. 144?r 

En todos los casos en que la arribada sea lejítima, ni el armador ni 
el capitán responden por los perjuicios que puedan seguirse á los carga- 
dores, de resultas de la arribada. 

Si la arribada no fuese lejítima, el armador y el capitán responderán 
solidariamente hasta la suma concurrente del valor del buque y fletes, 

Art. 1448. 

Solo se precederá á la descarga en el puerto de arribada, cuando sea 
de indispensable necesidad hacerlo, para practicar las reparaciones que 
el buque necesite, ó para evitar daño ó avería en el cargamento. 

En ambos casos debe preceder á la descarga, la autorización del Tri- 
bunal ó de la autoridad que conozca de los negocios mercantiles. En 
puerto estranjero donde haya Cónsul de la República, será de su cargo 

dar esa autorización. 

Art. 1449. 

En caso de procederee á la descarga, el capitán es responsable de la 
guarda y buena conservación de los efectos descargados, salvos única- 
mente los casos de fuerza mayor, ó de tal naturaleza que no puedan ser 

evitados. 

Art. 1450. 

La carga averiada será reparada ó vendida, como pareciere mas con- 

veniente, precediendo en todo casa autorización competente, [artículo 
1448]. 

Art. 1451. 

Cesando el motivo que obligó á la arribada forzosa, no podrá el capi- 
tán, bajo pretesto alguno, diferir la continuación del viajo, so pena de res- 
ponder por los daños y perjuicios que resultasen de la dilación voluntaria, 
[artículo 1103], 

Si la arribada se hubiese verificado por temor de enemigos ó piratas, 
se deliberará la salida del buque en junta de oficiales, con asistencia de los 
interesados en el cargamento que se hallen presentes, en los términos 
prescriptos por el artículo* 1102. 



810 LIDRO III, TITULO XIV. 

bles; pero auH en tal caso 110 serán obligatorios respecto de los propieta- 
rios, ^consignatarios, ó aseguradores que no los hayan consentido. 

Art. 1480. 

Con los efectos salvados del naufrajlo ó baramiento serán pagados 
preferentemente los salarios de asistencia y salvamento, (articulo 1087 
núni. 2. ^ ). 

£1 privilejio se subroga en el liquido producto de la venta. 

• 

Art. 1481. 

Las cuestiones que se suscitaren sobre el pago de salarios de asisten- 
cia y salvamento serán decididas en la República por el Juez comercial del 
lugar del destino del buque ó del puerto donde el buque entrare ó fuere 
«onducido, tratándose de cantidad dentro de la cual pueda aquel conocer. 



CAPITULO L 
I>e la iia.tiix*a,l«aEa, y clasificación de las aireirias. 

Art. 1482. 

Se consideran averias todos loe gastos estraordinarios que se hacen 
durante el viaje en favor del buque ó del cargamento ó de ámbaa cosaa 
juntamente; y todos los daños que sobrevienen al buque ó á la carga; desde 
el embarco y salida, hasta la llegada y descarga. 

Art. 1483. 

En defecto de convenciones especiales espresas en las pólizas de fie- 
lamento ó en los conocimientos, las averias se pagan conforme á las dia- 
posiciones de este Código. 



DE L18 AVERIAS. 311 

Art. 1484. 

\jM averías son de dos clases: — ^gruesas ó comunes y simples ó parti- 
culares. 

El importe de las averias comunes se reparte proporcionalmente 

entre el buque, su flete y la carga. El de las particulares se soporta por 

el dueño de la cosa que ocasionó el gasto ó recibió el daño. 

Art. 1485. 

No se reputan averías sino simples gastos, á cargo del buque : 

1. ^ Los pilotajes de costas y puertos. 

2. ^ Los gastos de lanchas y remolques, si por falta de agua no puede 
el buque emprender viaje del lugar de la partida con la carga entera, ni 
llegar al del destino, sin alijar el buque, [artículo 1490]. 

8. ® Los derechos de anclaje, visita y demás llamados de puerto. 

4. ^ Los fletes de lanchas hasta poner los efectos en el muelle si no 

se hubiese pactado otra cosa, según el conocimiento ó la póliza de fleta- 
mentó. 

5. ^ En jeneral cualquier otro gasto común á la navegación que no sea 

estraordinario y eventual, [artículo 1482]. 

Art. 1486. 

Averias gruesas ó comunes son en jeneral %ódoB los daños causados 
deliberadamente en caso de peligro conocido y efectivo y los que tienen 
lugar como consecuencia inmediata de esos sucesos, asi como los gastos 
hechos en iguales circunstancias, después de deliberaciones motivadas [ar- 
tículo 1102], para la salvación común de las personas ó del buque y carga* 
mento, conjunta ó separadamente, desde su carga y partida hasta su vuelta 
y descarga, [artículo 1482]. 

Salva la aplicación de esta recala jeneral en los casos que ocurran, se 
declara especialmente averia común: 

1. ^ Todo lo que se dá á enemigos, corsarios ó piratas por via de 

composición para rescatar el buque y su cargamento, junta ó separada- 
mente. 

Deben también considerarse como avería gruesa los salarios y gastos 

del buque detenido mientras se hace el arreglo del rescate. 

2. ^ Las cosas que se arrojan al mar para alijar el baque y salvarlo, 
ya pertenezcan al cargamento, al buque ó ala tripulación. 

8.^ Los mástiles, cables, velas y otros aparejos que de propósito se 
rompan é inutilícenlo se corten ó partan, forzando vela para la salvación 
del buque y carga. 



312 Llimo III, TITULO XIV. 

4. ^ Lus áucltts, amarras y dcnias cosas que se abandonan para salva- 
ción ó ventaja común. 

5. ^ El daño que de la echazón resulte á los efectos que se conserven 

en el buque. 

6. ^ El daño que se cause al buque ó á algunos efectos del cargamento 
por haber hecho de propósito alguna abertura eu el buque para desa- 
guarlo, ó para estraer ó salvar los efectos del cargamento. 

7. ^ La curación, manutención é iudemnizaciones de los individuos de 
la tripulación heridos ó mutilados en defensa del buque. 

8. ^ La indemnización ó rescate de los individuos do la tripulación 
aprisionados ó detenidos durante el servicio que prestaban al buque, ó ala 
carga. 

9. ^ Los sueldos y manutención de la tripulación durante la arribada 
forzosa. 

10. Los derechos de pilotaje y otros de entrada y salida en un puerto 
de arribada forzosa. 

11. Los alquileres de almacenes en que se depositen, en puerto de 
arribada forzosa, los efectos que no pudieren continuar á bordo durante la 
reparación del buque. 

12. Los gastos de reclamación de buque y carga hechos conjuntamen- 
te por el capitán. 

13. Los sueldos y manutención de los individuos de la tripulación 
durante esa reclamación, siempre que el buque y carga sean restituidos. 

14. Los gastos de alije ó trasbordo de una parte del cargamento para 
al'jerar el buque y ponerlo en estado de tomar puerto ó rada, con el fin de 
salvarlo de riesgo de mar ó de enemigos. 

15. Los daños que acaecieren á los efectos por la descarga y recarga 
del buque en peligro. 

16. Los daños que sufriere el casco y quilla del buque que de propó- 
sito se hace barar, para impedir su pérdida total ó su apresamiento. 

17. Los gastos que se bagan para poner á flote el buque encallado, 
y la recompensa por servicios estraordinarios hechos para impedir su pér- 
dida total ó apresamiento. 

18. Las pérdidas ó daños sobrevenidos á los efectos que, en conse- 
cuencia del peligro, se han cargado en lanchas ó buques menores. 

19. Los sueldos de manutención de la tripulación, si el buque después 
de empezado el viaje, es obligado á suspenderlo por orden de potencia 
estranjera ó por superveniencia de guerra, en tanto que el buque y el car- 
gamento no sean exonerados de sus obligaciones reciprocas. 

20. El premio del préstamo á la gruesa, tomado para cubrir los gas- 
tos que se consideran avería común, y el premio del seguro de osos gastos. 



BB LAS AVEUIAS. 313 



« 



21. El menoscabo que resultare en el valor de loa efectos que haya sido 
neceBario vender en el puerto de arribada forzosa para hacer frente á 
aquellos gastos. 

22. Las costas judiciales para la clasificación y distribución de la 

averia común. 

Art. 1487. 

Si para cortar un incendio en algún puerto ó rada, se mandase echar 

á pique algún buque, como medida necesaria para srJvar los demás, se 

considerará esa pérdida como avería común, á cuyo pago contribuirán los 

demás buques y sus cargamentos, hasta los cuales habría podido llegar el 

incendio, teniéndose en cuenta la disposición del puerto ó rada, el viento 

que hacia entonces, la situación que ocupaba cada buque y otras circuns* 

tancias del caso. 

Art. 1488. 

Los gastos causados por vicios internos del buque, por su innave^a- 

biiidad, o por falta ó neglijencia del capitán ó individuos de la tripulación, 

no se reputan averia gruesa, aunque hayan sido hechos voluntariamente, y 

en virtud de deliberaciones motivadas para beneficio del buque y carga- 
mento. / 

Todos esos gastos son de cargo esclusivo del capitán ó del buque. 

(artículo 1194). 

Art. 1489. 

Avería particular es en general, todo gasto ó daño que no ha sido he- 
cho para utilidad coman, y que so sufre por el buque ó la carga, mientras 
duran los riesgos. 

So considera especialmente avería particular: 

1. ® Los daños que sobrevienen al cargamento ó al buque por vicio 
propio do las cosas, por accidentes de mar, fuerza mayor, ó caso fortuito. 

2. ^ Los gastos hechos para evitar ó reparar los daños á que se refiere 
el número precedente. 

8. ® Los gastos de reclamación, sueldos y manutención de los indi- 
viduos de la tripulación mientras aquella se sigue, cuando el buque y el 
cargamento son reclamados separadamente. 

4. ^ La reparación particular de los envases y gastos hechos para 
conservar los efectos averiados, á no ser que el daño resulte inmediata- 
mente de hecho que dé lugar á avería común. 

5. ^ £1 aumento de flete y los gastos de carga y descarga, que se cau- 

fian en el caso que el buque haya sido declarado innavegable durante el 

viaje, si los efectos son trasportados por otro buque según lo dispuesto por 

el articulo 1252« 

79 



314 LIBRO III, TITULO XIV. 

6.® Cualquier daño que resulte al cargamento, por descuido, falta ó 
baratería del capitán ó do la tripulación, sin peijuicio del derecho del pro- 
pietario, contra el capitán, buque y fletes. 

7. ^ Los gastos que ocasione y los perjuicios que se puedan seguir de 

una cuarentena. 

Art 1490. 

Los daños que sufren los efectos embarcados en lanchas para alijar el 

buque en caso de peligro (articulo 1485 número 2), son juzgados conformo 

á las disposiciones establecidas en este capitulo, según las diversas causas 

■de que el daño resulte. 

Art. 1491. 

Si durante la travesía aconteciere á las lanchas ó á los efectos en ellas 
•cargados, un daño que se repute averia común, será soportado un ter- 
cio por las lanchas y dos tercios por los efectos que se encuentren á su 
bordo. 

Esos dos tercios se reparten en seguida, como avería común, sobre el 
buque principa), el importe del flete y el cargamento entero, incluso el de 
las lanchas, [articulo 1508]. 

Art. 1492. 

Recíprocamente y hasta el momento en que los efectos cargados en 

las lanchas sean desembarcados en el lugar do su desti no y entregados á 

BUS consignatarios, siguen en comunión con el buque principal y resto del 

cargamento, y contribuyen á las averias comunes que hubieran sobreve- 
nido. 

Art. 1493. 

Los efectos que no se encuentran á bordo, sea del buque principal, 

sea de las embarcaciones menores, destinad as á trasportarlos, no contri- 

bayen á los daños que sucedieren en ese tie mpo al buque para cuya 

carga son destinados. 

Art. 1494. 

Para que el daño sufrido por el buque ó cargamento pueda conside- 
rarse averia á cargo del asegurador, es necesario que sea examinado por 
peritos nombrados por elJuez competente que declaren: 

1. ^ La causa de que ha provenido el daño. 

2. ^ La parte del cargamento que se halle averiada, indicando las mar- 
cas, números ó bultos. 

8. ^ Cuanto valen los objetos averiados, y cuanto podrá importar su 
reparación, ó reposición si se tratare del buque, ó de sus pertenencias. 



DE LAS AVERIAS. SI 5 

Todas estas dilíjencias, exámenes y reconociinientos ser/'m determina- 
dos por el Juez competente y practicados con citación de los interesados, 
por sí ó por BU3 representantes. En caso de ausencia de las partes y falta 
de apoderado, puede el Juez nombrar de oficio persona intelijente é idó- 
nea que las represente. 

Art. 1495. 

En el arreglo de la avería particular que debe el asegurador pagar, on 

CASO de seguro contra todo riesgo, se observarán las disposiciones sigui- 
entes: 

Todo lo que fuere saqueado, perdido ó vendido por averiado durante 

el vinje, se estima según el valor de la factura, y en defecto de esta, según 
el valor por el cual se haya celebrado el seguro, conforme á la ley, y el 
asegurador paga el importe. 

En caso de llegada á buen puerto, si los efectos se encuentran ave- 
riados en todo ó en parte, se determinará por peritos nombrados por 
el Juez competente cual habria sido su valor si hubiesen llegado sin ave- 
ria, y cual su valor actual; y el asegurador pagará una cuota del valor 
del seguro, en proporción de la diferencia que exista entre esos dos 
valores, comprendiéndose los gastos del reconocimiento y honorarios délos 

peritos. 

Todo esto independientemente de la estimación de la ganancia espe- 
rada, 8Í esta se hubiese asegurado, [artículo 1329]. 

Art. 1496. 

Los efectos averiados serán siempre vendidos en público remate, á 
dinero de contado, á la mejor postura; pero si el dueño ó consignatario 
no quisiere vender la parte de efectos sanos, en ningún caso puede ser 
compelido. £1 precio para el cálculo será el corriente, que los mismos 
efectos, si fuesen vendidos al tiempo de la entrega podrían obtener en la 
plaza, comprobado por los precios corrientes del lugar, ó en su defecto 
eertifícado, bajo juramento, por dos comerciantes de efectos del mismo 
j enero, designados por el Juzgado. 

Art. 149T. 

Si los efectos asegurados llegasen á la Bepública averiados ó disminui- 
dos y la averia fuese esteriormente visible, el examen y estimación del daño 
debe hacerse por peritos nombrados por el Juez competente, antes que 
loB efectos se entreguen al asegurado. 

Si la averia no es esteriormente visible al tiempo de la descarga, puede 
hacerse el examen después de la entrega de los efectos al asegurado, con 



316 LIBRO III, TITULO XIV. 

tal que se verifique en los tres dias inmediatos siguientes á la descarga y 
sin perjuicio de las demás pruebas que puedan producir los interesados, 
(articulo 546). 

Art. 1498. 

Si la póliza contuviese la cláusula de pagar averias por marcas, 
bultos^, fardos, cajas ó especie^?, cada una do las partes designadas se consi- 
derará como uu seguro separado, para la liquidación de las averias, 
aunque esa parte se halle incluida en el valor total del seguro. 

Cualquiera parte de la carga, objeto susceptible de avaluación separada 
que se pierda totalmente, ó que por alguno de los riesgos estipulados, 
quede tan deteriorada que no tenga valor alguno, será indemnizada por 
el asegurador como pérdida total, aunque relativamente al todo ó á la 
carga asegurada, sea parcial, y el valor de la parte perdida ó destruida 
por el daño se halle en la totalidad del seguro. 

Art. 1499. 

Sucediendo un duño por riesgos de mar á un buque asegurado, solo 
paga el asegurador los dos tercios de los gastos de reparación, ya sea que 
esta se verifique ó no, en proporción de la parte asegurada con la que nu 
lo esté. El otro tercio correrá por cuenta del asegurado, en razón del 
mayor valor que se presume al buque. 

Art. 1500. 

Si la reparación se há hecho, se probará el importe de los gastos por 
las cuentas respectivas y otros medios de prueba, procediendo si fuere 
necesario á un reconocimiento por peritos. 

Si la reparación no se ha verificado, su costo será determinado siem- 
pre por peritos. 

Art. 1501. 

Si se justifica que las reparaciones han aumentado el valor del buque 
en mas de un tercio, el asegurador pagará todos los gastos conforme á 
ias disposiciones del articulo 1499, deduciéndose el mayor valor que 
haya adquirido el buque con la reparación. 

Si el asegurado prueba por el contrario que las reparaciones no han 
aumentado el valor del buque porque era nuevo, y que el daño le ha so- 
brevenido en el primer viaje, ó porque las velas ó aparejos etc., eran 
nuevos, no se deducirá el tercio, y el asegurador pagará todos los gas- 
tos de reparación en la proporción espresada en el articulo 1499. 



DB LAB AVBRIAS. 317 



Art. 1502. 



Si los gastos suben á mas de las tres cuartas partes del valor del buque, 
se considera respecto de los aseguradores^ que ha sido declarado innavega- 
ble, j estarán obligados en tal caso, no mediando abandono, á pagar la sa- 
ma asegurada, deduciendo el valor del baque ó de sus fragmentos. 

Art. 1503. 

Entrando un buque en un puerto do arribada forzosa, y perdiéndose 

después por un snceso cualquiera, el asegurador solo tiene que pagar el 
importe de la suma asegurada. 

Lo mismo sucede si el buque hubiere costado por diversas reparacio- 
nes mas de lo que importa la suma asegurada. 

Art. 1504. 

£1 asegurador no está obligado á pagar averia alguna, cayo importe 
no esceda de uno por ciento de la sama asegurada, no mediando estipula- 
ción contraria y sin perjuicio de lo dispuesto en el articulo 1380 núm. 8. 

CAPITULO n. 

Del proratoo y de la eontiriliiioioii en la aveiría oomwi. 

Art. 1505. 

El arreglo y prorateo de la avería común, deberá hacerse en el pnerto 

de la entrega de la carga ó donde acaba el viaje, no mediando estipulación 
contraria. 

Si el viaje se revoca en la República, si después de la salida, se viese 

el buque obligado á volver al puerto de la carga, ó si encallare ó naufraga- 
re dentro de la República, la liquidación de las averias se verificará en el 
puerto de donde el buque salió, ó debió salir. 

Si el viaje se revocare, estando el buque faera de la República ó se 
vendiere la carga en un puerto de arribada forzosa, la averia se liquidará y 

prorateará en el lagar de la revocación del viaje, ó de la venta del carga- 
mento. 

Art. 1506. 

La justificación de las pérdidas y gastos qae constituyan la avería co. 

mun se practicará á solicitad del capitán y con citación de los interesados 

ó consignatarios que hubiese presentes. 

80 






I 



i 






320 LIBRO III, TITULO XIV. 

«n los coaociinientos, contribuye bajo el pié de su valor real en caso de 
salvarse* 

Son pagados según la calidad designada en el conocimiento, si se 
han perdido por echazón. 

Si los efectos declarados son de naturaleza ó calidad inferior á la 
indicada en el conocimiento, contribuyen en caso de salvarse, según la 
calidad indicada por el conocimiento. 

Mediando echazón, son pagados bajo el pié de su valor real. 

• Art. 1514. 

Las municiones de guerra y de boca del buque, el equipaje del ca- 
pitán, individuos de la tripulación y pasajeros, no contribuyen en caso 
de echazón ú otra averia común. 

Sin embargo, el valor de los efectos de esa clase que se hubiesen 
alijado, será pagado á prorata por todos los demás objetos, [artículo 
1508], 

Art. 1515. 

Los efectos de que no hubiere conocimientos firmados por el capitán 
ó que no se hallen en la lista ó manifiesto de la carga, no se pagan si son 
alijados; pero contribuyen al pago de la averia común sise salvaren. 

Art. 1516. 

Los objetos cargados sobre cubierta contribuyen al pago de la averia 
-común en caso de salvarse. Si fuesen alijados ó se averiasen con motivo 
de la echazón, no tiene derecho el dueño fuera del caso del segundo inciso 
del artículo 1080, á exij ir su pago, sin perjuicio de la acción que pueda 
cor responderle contra el capitán. 

Art. 1517. 

Si en una misma tormenta ó por efecto del mismo accidente se per- 
diere el buque, no obstante la echazón ó cualquier otro daño hecho vo- 
luntariamente para salvarle, cesa la obligación de contribuir al importe 
de la averia común. Los objetos que quedaron en buen estado ó se sal- 
varón, no responden á pago alguno por los alijados, averiados ó cortados. 

Art. 1518. 

Si por la echazón de efectos ú otro daño cualquiera hecho delibera, 
damente para impedir el desastre, se salva el buque, y continuando el 



DE LAS AVERIAS. 321 

viaje se pierde, los efectos salvados del segundo peligro coutríbiy^en solo 

por sí á la echazón veriücada con motivo del primero, bajo el pié del valor 

que tienen en el estado en que se hallan, deducidos los gaslos de salva- 
mento. 

Art. 1519. 

Salvándose el buque ó la carga, mediante un acto deliberado de que 
resultó avería común, no puede quien sufrió el perjuicio causado por ese 
acto, exijir indemnización alguna, por contribución de los objetos salva- 
dos, si estos por algún accidente no llegasen á poder del dueño ó consig- 
natario — ó llegando no tuviesen valor alguno, salvos los casos de los 
artículos 1313 y 1486, números 12, 13 y 21. 

Sin embargo, si la pérdida de esos efectos procediese de culpa del 
dueño ó del consignatario, quedarán obligados ala contribución. 

Art. 1520. 

El dueño de los efectos no puede en caso alguno ser obligado á con- 
tribuir á la avería común por mas cantidad da la que valgan los efectos al 
tiempo do su llegada — á no ser respecto de los gastos que el capitán, des- 
pués del naufrajio, apresamiento 6 detención del buque, haya hecho de 
buena fé y aun sin órdenes é instrucciones, para salvar los efectos naufra- 
gados, ó reclamar los apresados,.aun en el caso de .que sus dilijencias ó 
reclamaciones fuesen infructuosas. 

Art. 1521. 

Si después de verificado el prorateo, recobran los dueños ó consignata- 
rios los efectos alijados, están obligados á devolver al capitán é interesados 
en la carga la parte que recibieron en contemplación de tales objetos, de- 
duciendo los daños causados por la echazón y los gastos del recobro. 

En tal caso, la suma devuelta será repartida entre el buqué y los intere- 
sados en la carga, en la misma proporción en que contribuyeron para el 
resarcimiento del daño causado por la echazón. 

Art. 1522. 

8i el dueño de los objetos alijados, los recobra sin reclamar indemni- 
zación alguna, ó sin haber figurado en la liquidación de la avería, esos 
objetos no contribuyen á las averías que sobrevengan ni resto de la carga, 
después de la echazón. 



81 



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LIBRO IV. 



DE L.I iMSOLVENCIl DE W COMERtllNTES 



■ ^ 1^ I ~"i i~i_i~ _i~>_r'i_j~H.>~^_r"i_r"*_n_r* 



TITULO I. 



Art. 1623. 

Se considera en estado de quiebra á todo comerciante que, por 
cualquiera causa, cesa eu el pago corriente de sus obligaciones mercantiles. 

La cesación de pagos, característica del estado de quiebra, puede uo 
ser jcneral. Todo aquel que sin razón particular respecto de alguno ó algu- 
nos créditos comerciales, cesa do pagar unos, se considera en estado de 
quiebra, aunque atienda al pago de los otros créditos. 

Art. 1524. 

Para constituirse, ó ser declarado en estado do quiebra, es absoluta- 
mente indispensable que el deudor sea comerciante. El que uo lo fuere 
puede hallarse insolvente, pero no en estado de quiebra. 

Todo procedimiento sobre quiebras debe necesariamente fundarse en 
obligaciones y deudas comerciales, aunque doepues se acumulen deudas de 
otra naturaleza. 



del estado de quiebra. 823 

Art. 1626. 

La quiebra puede ser casual, culpable ó fraudulenta. 

Art. 1626. 

Es casual, cuando el estado de insolvencia proviene de accidentes es- 
traordinarios imprevistos, 6 de fuerza mayor. 

Art. 1527. 

La quiebra se tendrá por culpable siempre que la insolvencia pueda 
atribuirse á alguna de las causas siguientes: 

1.^ Si los gastos personales del fallido, ó los de su casa, se conside- 
rasen escesivos, con relación & su capital y al número de personas de 
su familia. 

2. ^ 8i hubiese perdido sumas fuertes al juego, en operaciones de 
ajio ó en apuestas. 

8. ® Si hubiese revendido á pérdida ó por menos del precio corriente, 
efectos que hubiese comprado al fiado en lo3 seis meses anteriores á la 
declaración de la quiebra, y cuyo precio se hallase todavía debiendo. 

4. ® Si con la intención de retardar la quiebra hubiese recurrido en los 
seis meses anteriores á la declaración, á tomar dinero prestado con Eubi. 
dos intereses ó con escesivas garantías ó validóse de oíros medios ruinosos 
de procurarse recursos. 

6. ^ Si en perjuicio de los acreedores hubiese anticipado algún pa- 
go que no era exijible sino en época posterior á la declaración de la 
quiebra. 

6,® Si constase que en el periodo trascurrido desde el último in- 
ventario [artículo 63] hasta la declaración do quiebra, hubo época en que 
el fallido estuviese en débito por sus obligaciones directas, de una can- 
tidad doble del haber que le resultaba, según el mismo inventario. 

7.^ Si no hubiese llevado con regularidad sus libros eu la forma 
determinada por este Código, [articulo 48 y siguientes]. 

8. ^ Si siendo casado, no hubiese cumplido con la obligación do 
registrar las cartas dótales, capitulaciones matrimoniales, ú otras acciones 
especiales de la mujer, [artículos 43 y 46]. 

Art. 1628. 

La quiebra podrá considerarse culpable, si el fallido se encuentra en 
alguno de los casos siguientes: .. 



1 



824 LIBRO IV, TITULO I. 

1. ® Si ha contraído por cuenta ajena, sin recibir valorea equivalen- 
tes, compromidos que 8e juzguen demasiado considerables con relación á 
la situación que tenia cuundo los contrajo. 

2. ^ Si no se ha presentado en quiebra en el tiempo y la forma 
debida. 

8. ^ Si se ausentare, sea al tiempo de la declaración de la qniebra, 
sea durante el procedimiento de ésta ó no compareciere personalmente en 
los casos en que la ley le impone esta obligación, á no ser que para ello 
tuviese un impedimento lejitimo. 

Art. 1529. 

Es fraudulenta la quiebra en los casos en que concurre algunas de las 
circunstancias siguientes: 

]. ^ Si se descubriere que el fallido ha supuesto gastos ó pérdidas lie. 
ticias ó no justificare la salida ó existencia del activo de su último inven- 
tario, y del dinero ó valores de cualquier jenero, que hubiesen entrado 
posteriormente en su poder. 

2.^ Si ocultase en el balance alguna cantidad de dinero, créditos 
efectos ú otra cualquiera clase de bienes ó derechos. 

3. ® Si se descubriese que ha hecho y callado enajenaciones simula- 
das de cualquiera clase que sean. 

4. ^ Sí hubiere otorgado, firmado ó reconocido deudas supuestas; pre- 
sumiéndose tale^, salva la prueba en contraria, las que no tengan causa de 
deber ó valor determinado. 

5. ® Si hubiese consumido y aplicado para sus negocios propios, fon- 
dos ó efectos ajenos que le estuviesen encomendados en depósito, mandato 
ó comisión, sin autorización del depositante, mandante ó comitente. 

6. ^ Si hubiese comprado bienes de cualquiera clase en nombre de 
tercera persona con intención de ocultarlos y disminuir el activo. 

7. ^ Si después de haber hecho la declaración de quiebra hubiese 
percibido y aplicado á sus usos personales, dinero, efectos ó créditos de 
la masa, ó por cualquier medio hubiese distraido de esta, alguna de sus 
pertenencias. 

8. ^ Si no tuviese los libros que indispensablemente debe tener todo 

comerciante [artículo 49], los hubiese ocultado, ó los presentase tranca. 

dos ó falsificados. 

Art. 1530. 

Los alzados pertenecen también á la clase de qu ebrados fraudulentos, 
«1 bien se distinguen en cuanto á los efectos penales. 

Consiste el alzamiento en la fuga y ocultación á la vez de la persona 



DEL ESTADO DE QUIEBRA. 325 

y de loa bienes, ó sea la ausencia con el cerramiento de escritorios y al- 
mecenes, sin dejar persona que los represente ni dé evasión á sus ne- 
gocios. 

Art. 1531. 

Son considerados cómplices de quiebra fraudulenta: 

1. ® Los que se confabulan con el fallido, haciendo aparecer créditos 
falsos ó alterando los verdaderos en cantidades ó fechas. 

2. ® Los que de cualquier modo auxilian al quebrado para ocultar ó 
sustraer bienes, sea cual fuere BU naturaleza, antes ó después de la decla- 
ración de quiebra. 

3. ^ Los que ocultaren ó rehusaren entregar á los administradores, 
bienes, créditos ó títulos que tengan del fallido. 

4. ^ Los que después de publicada la declaración de quiebra admitie- 
ren cesiones, ó endosos particulares del fallido. 

5.® Los acreedores, aunque fueren lejilimos que hiciesen conciertos, 
con el fallido en perjuicio de la masa. 

6.^ Los corredores que interviniesen en cualquiera operación mer- 
cantil del fallido, después de declarada la quiebra. 

Art. 1532. 

Los cómplices de los quebrados fraudulentos, ademas de las penas eti 
que incurren con arreglo á Inlejislacion penal, serán irremisiblemente con- 
denados: 

1. ^ A perder cualquier derecho que tengan en la masa de la quiebra. 

2. ^ A devolver á la misma los bienes, derechos y acciones sobre 
cuya sustracción hubiese recaido su complicidad ó reintegrarle de su 
importe, si nojpudiese hacerse la devolución. 

8. ^ A indemnizar á la masa en daños y perjuicios, si los hubiere. 

Art. 1533. 

Las quiebras de los corredores se reputan siempre fraudulentas, sin 
admitirse escepcion en contrario, siempre que se justifique que el corredor 
hizo por su cuenta, en nombre propio ó ajeno, alguna operación mercan- 
til, ó que se constituyó garante de las operaciones en que intervino como 
corredor, aun cuando la quiebra no proceda de esas causas. 



82 



326 LIBRO IV, TITULO II. 



TITUJ^O II 



Art. 1534. 

La quiebra no produce efectos legales, sino en cuanto iutervleno 
providencia de Juez competente que la declare. 

IJa declaración del estado de quiebra .puede tener lugar á solicitud 
del mismo fallido, á instancia de uno 6 mas acreedores, ó procediendo el 
Juez de oficio. 

Art. 1535. 

Todo comerciante que se encuentre en estado de quiebra, está obligado 
á ponerlo en conocimiento del Juez competente, dentro de los tres dias si- 
guientes al en que hubiese cesado sus pagos. 

En caso de quiebra de una sociedad, la manifestación debe contener 
el nombre y domicilio de cada uno de los socios solidarios. 

Art 1536. 

La manifestación de quiebra debe contener: 

1. ^ El balance jeneral de sus negocios. 

2. ^ La esposicion de las causas de la quiebra con todos los compro 
bantes relativos. 

3. ^ La firma del fallido ó de persona autorizada para ese acto, con 
poder especial. 

En el caso de sociedad colectiva, deberán firmar todos los socios que 
se hallen presentes al tiempo de hacerse la manifestación de quiebra. 

Art. 1537. 

El escribano que reciba la manifestación do quiebra pondrá á sn pi é 
certificación del dia y hora de su presentación, entregando en el acto al 
portador, si lo pidiere, un testimonio de esta dilijencia. 



be la declaración de la quiebra. 127 

Art. 1538. 

La quiebra puede también ser declarada á ínetnncia de acreedor lejiti. 
mo que ofrezca al Juez competente la prueba de los hechos ó circunstau- 
cias que indique, y de las que resulte que el deudor ha cesado efectiva- 
mente BUS pagos. 

La solicitud será presentada en la escribauia del Juzgado, haciéndose 

constar el dia j hora del depósito. £1 juzgado resolverá dentro de las 24 

horas siguientes, pudiendo oir verbalmente al deudor, á quien se citará 
al efecto. 

Art. 1589. 

ÜQ individuo puede ser declarado en estado de quiebra, aunque no 
tenga sino un solo acreedor. 

No es permitido al hijo respecto del padre, al padre respecto del hijo, ni 
i la mujer respecto del mando, ó vice versa, hacerse declarar fallidos res- 
pectivamente. 

Art. 1540. 

La quiebra puede también ser declarada de oficio, en el caso de fuga 
de un comerciante ú ocultación acompañada de la clausura de su escritorio 
ó almacenes, sin haber dejado persona que, en su representación dirija sus 
dependencias, y dé cumplimiento á sus obligaciones, [articulo 1530]. 

Art. 1541. 

El Juez en el caso del articulo anterior, procediendo de oficio ó á 
instancia de cualquier acreedor, ordenará que se pongan provisoriamente 
los sellos [articulo 1578] como medida conser<vatoria de los derechos de 
los acreedores, y resolverá con la menor dilación posible sobre la declara- 
ción de quiebra. 

Aet. 1542. 

La quiebra puede ser declarada después del fallecimiento de un co- 
merciante, cuando la muerto se ha verificado cu estado de cesación de 
pagos. 

Sin embargo, la declaración de quiebra no podrá ser reclamada por loa 
acreedores, sino dentro de un ano contado desde el dia del fallecimiento. 

Art. 1543. 

La declaración de quiebra de una sociedad colectiva, ó en comandita, 

constituye en estado de quiebra á todos los socios solidarios que la com- 
ponen. 



S28 LIBRO IV, TITULO II. 

La quiebra de un socio, por el contrario, no importa necesariamente 
la quiebra de la sociedad á que pertenece. La parte que el fallido tenga 
<en el activo social corresponde en tal caso á los acreedores sociales, con 
preferencia á los particulares del socio. 

La misma disposición es aplicable al caso en que un individuo es 
miembro de dos sociedades diversas, de las cuales una es declarada en 
«stado de quiebra. 

Art. 1544. 

La declaración de quiebra pronunciada en país estranjero, no puede 
invocarse contra los acreedores que el fallido tenga en el Estado, ni para 
disputarles los derechos que pretendan tener sobre los bienes existentes 
dentro del territorio; ni para anular los actos que hayan celebrado con el 
fallido. 

Declarada también la quiebra por los Tribunales de la República, no 
se tendrá en consideración á los acreedores que pertenezcan al concurso 
formado en el estranjero, sino para el caso de que, pagados integramente 
los acreedores deja República, resultase un sobrante. 

A ese respecto, se entenderán los síndicos del concurso formado en 
la República, con los síndicos del concurso estranjero. 

Art. 1545. 

El Juez al declarar el estado de quiebra ó por juicio ulterior que pro- 
nuncie después de oido el informe del Juez Comisario, fijará la época á 
que deban retrotraerse los efectos de la quiebra por el dia que resultase 
haber cesado el quebrado en el pago corriente de sus obligaciones. 

Art. 1546. 

El fallido queda de derecho separado é inhibido, desde el dia de la de- 
claración de la quiebra, de la admistracion de todos sus bienes, inclusos 
los que por cualquier titulo adquiere mientras se halle en estado de quiebra. 

Sin embargo, el dominio de los bienes no deja de pertenecer al fa- 
llido, mientras no se declara la insolvencia de la masa, ó se verifica la 
cesión de bienes. 

Art. 1547. 

Desde ese dia no podrá intentarse ni continuarse acción ó ejecución 
alguna, sino con los síndicos provisorios ó definitivos. 

Sin embargo, el fallido aunque privado del ejercicio de sus acciones 



di: la declaración de la quiebra. 829 

activas y pasivas, puede ejercitar aquellas que tienen por objeto, derechos 
inherentes á su persona, oque son meramente conservatorias de sus bienes 
ó derechos. 

AiiT. 1548. 

Cesa el fallido en los mandatos ó comisiones que hubiese recibido an- 
tes de la quiebra, y sus mandatarios ó factores cesan desde el día en quo 
llegare la quiebra á su noticia.— A esa fecha se saldan sus cuentas corrien- 
tes, por remesas respectivas. 

Art. 1649. 

La declaración de la quiebra atrae al Juez de Comercio todos los ne- 
gocios judiciales pendientes del fallido, y todos sus créditos civiles, activos 

ó pasivos. 

Art. 1550. 

La privación de la administración no se estiende á los sueldos ó pen- 
siones que se deben al fallido por el Estado; ni á aquellos bienes do- 
nados ó legados al fallido, bajo condición de no quedar sujetos al desa- 
propio. 

Art. 1551. 

Si el fallido repudiara una herencia ó logarlo que le sobreviniera, 
pueden los síndicos obtener Autorización judicial para aceptar el logado 6 
la herencia bajo beneficio de inventario, por cuenta de la masa, á nombre 
del deudor, y en su lugiry caso. 

La repudiación no se anula entonces, sino en ñwor de los acreedores y 
hasta la suma concurrente de sus créditos. Subsiste en cuanto al heredero. 

Art. 1552. 

Son nulos é ineficaces relativamente á la masa, cuando se han verifi- 
cado en los sesenta dias precedentes al en que, 'según la declaración del 
Juez, tuvo lugar la efectiva suspensión de pagos, los actos siguientes; 

1. ® Las donaciones intervivos que no sean remuneratorias. 

2.^ Las enagenaqicnes de bienes muebles é inmuebles á título gra- 
tuito. 

8. ® Las cesiones y traspasos de bienes inmuebles hechos en pago do 
obligaciones no vencidas al tiempo de declararse la quiebra. 

Art. 1553. 

Son también nulas é ineficaces relativamente á la causa, cuando se han 

83 



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DE LAS MEDIDAS PROVISORIAS. 33t 

SUS condiciones, el Jaez fije la imporfancia por la que ha de concurrir el 

acreedor al concurso. 

Art. 1558. 

La compensación tiene lugar en caso de quiebra, conforme á las re- 
glas jenerales establecidas en el titulo, De los modos de estinguirse las obli- 
gaciones. 

Sin embargo, no podrán alegar compensación los cesionarios ó en- 
dosatarios de títulos ó papeles de crédito contra el falliio. 

Art. 1559. 

Los co-deudores del fallido en deuda comercial no vencida al tiem- 
po de la quiebra, solo serán obligados á dar fianza de que pagarán al 
vencimiento, sino prefiriesen pagar inmediatamente. 

Art. 1560. 

La disposición de) articulo precedente no es aplicable sino al casa 

de los obligados simultáneamente. 

Cuando la obligación es sucesiva como en los endosos, la quiebra 

del endosante posterior no dá derecho á demandar antes del vencimiento, 

á los endosantes anteriores. 

Art. 1561. 

En el caso de deuda afianzada, si es el deudor el que quiebra, gozas 
rá el fiador de todo el plazo estipulado en el contrato. 

Quebrando el fiador, se observará lo dispuesto en el articulo 60&. 



riTULo III. 



Art. 1562. 



£1 auto en que se liaga la declaración de quiebra, debe contener, 
ademas de la fijación, siempre que sea posible, del dia de la apertura de 
la quiebra: 



332 LIBRO IV, TITULO III. 

1.® La designación de Juez Comisario de la quiebra, que recaerá 
por tumo, en uno de los comerciantes de que habla si artículo 1668. 

2.^ £1 nombramiento de uno ó mas síndicos que recaerá por turno 
en los comerciantes de que habla el artículo 1570. 

3. ® El arresto del fallido, de que podrá exonerarse provisoriamente, 
dando fianza de cárcel segura por una suma . que el Juzgado arbitrará 
según los casos. 

4. ® La ocupación judicial de todas las pertenencias del fallido, y de 
los libros, papeles y documentos de su jiro. 

6. ^ La orden de detenerse la correspondencia del faUido para los 
fines y en los términos establecidos en el artículo 1580. 

6. ^ La fijación de un término con relación á la estension y dependen- 
cias de la quiebra, y alas distancias á que se encuentren respectivamente 
los acreedores, dentro del cual deban presentar á los síndicos los tiiulos 
justificativos de sus créditos. 

Ese término no podrá esceder de sesenta dias, contados desde la publi- 
cación de la declaración de quiebra. 

Art. 1563. 

• 

La publicación de la declaración de quiebra se verificará por edictos en 
el pueblo del domicilio del fallido, y demás donde tenga establecimientos 
mercantiles, insertándose en uno de los periódicos del lugar de la residen- 
cia del Juzgado, y si no le hubiere, en uno de los periódicos del lugar mas 
próximo. 

Art. 1564. 

Cuando la declaración de quiebra no se haya espedido á solicitud del 

deudor, i>odrá el comerciante á quien se haya declarado en quiebra, 

solicitar la revocación de la espresada declaración dentro de ocho dias 

contados desde la publicación [artículo 1562], ofreciendo la prueba déla 

falsedad de los hechos que sirvieron de fundamento á la declaración de 

quiebra. 

Art. 1565. 

El articulo de reposición se sustanciará con audiencia de la parte leji« 

tima que solicitó la declaración de quiebra, recibiéndose por via de justifi. 

cacion las pruebas que so ofrezcan por una y otra parte. 

La sustanciacion del artículo no podrá demorar mas de veinte dias. 
So admitirá solamente en relación para ante el superior inmediato el 

recurso que se interpusiere de la sentencia. 



be las medidas provisorias. 883 

Art. 1566. 

La reclamación del deador contra el auto de declaración de quiebra 

no impedirá, ni suspenderá la ejecución de las medidas prevenidas en el 

articulo 1562. 

Art. 1567. 

Revocado el auto de declaración de quiebra, se repondrán las cosas al 
estado que antes tenían, y el comerciante coutra quien tuvo lugar el pro- 
cedimiento podrá reclamar contra el que lo provocó, los daños 7 perjui- 
cios á que hubiere lugar. 

Art. 1568. 

Los jueces comisarios que deben intervenir en la quiebra, serán nom- 
brados cada dos años por el Superior Tribunal de Justicia de entre los co- 
merciantes matriculados que reúnan las condiciones necesarias de idonei- 
dad. 

£1 desempeño de esas funciones se reputa carga honorífica. 

Tal carga no es renunciable, sino por causas justificadas y apreciadas 

por el Tribunal de Justicia. 

Art. 1569. 

Corresponde al Juez Comisario de la quiebra: 

1. ^ Autorizar todos los actos de ocupación de los bienes, libros y 
papeles relativos al jiro del fallido. 

El Juez Comisario pondrá constancia en los libros del fallido del esta- 
do en que ¿e hallen, y rubricará los títulos y demás papeles que juzgue 
couvenionte.— «Acabado el inventario, exijirá que el fallidcf ó su procurador 
declaren bajo juramento, si existen otros bienes que deban inventariarse. 

2. ^ Dar las providencias interinas que sean uijentes para tener en 
seguridad y buena conservación los bienes de la masa. 

8. ^ Presidir las juntas de los acreedores del fallido que se acuerden 
por el Juzgado. 

4. ^ Hacer el examen de todos los libros, documentos y papeles con- 
cernientes al jiro del fallido para informar el Juzgado sobre la calificación 
de la quiebra, y sobre todas las contestaciones que haga nacer aquella, y 
sean de la competencia del Juzgado. 

5. ^ Inspeccionar todas las operaciones de los síndicos: celar el buen 

manejo y administración de todas las pertenencias de la quiebra : activar 

Ins dilijencias relativas á la verificación de los créditos; y dar cuenta al 

Juzgado de todos los abusos que advierta. 

84 



336 LIBRO IV, TITULO III. 

Art. 1578. 

En todos los casos en que el Juez Comisario crea que la ocupación 
de los- bienes en la forma referida en el articulo precedente, no puede 
verificarse en un solo dia, se pondrán los sellos del Juzgado en todos los 
bienes, libros y papeles del fallido, ó en aquellos que por falta de tiempo 
no puedan inventariarse. 

Art. 1579. 

Si se tratase de quiebra de una sociedad colectiva, ú otra en que exi8. 
tieran diversos socios solidarios, las dilijencias prevenidas en los artículos 
1577 7 1578 se practicarán no solo en el establecimiento pxincipal de la 
sociedad, sino en el domicilio separado de cada uno de los socios solidarios. 

Si se tratara de sociedad anónima, las dilijencias prevenidas en los 
artículos 1577 y 1578 solo se praticarán en los establecimientos ó perte- 
nencias de la sociedad. 

Art. 1580. 

La correspondencia dirijida al fallido será entregada al Juez Comisa- 
rio, quien la abrirá á presencia de aquel ó de su apoderado, entregándole 
las cartas particulares que no se refieran á negocios, y dejando las otras en 
poder de los síndicos. 

Art. 1581. 

En los edictos en que se haga notoria la declaración de quiebra (arti- 
culo 1563) se incluirá la prohibición de hacer pagos ó entregas de efectos 
al fallido, so pena á los que lo hicieren de no quedar exonerados, en virtud 
de dichos pagos ni entregas, de las obligaciones que tengan pendientes en 
favor de la masa. 

Se prevendrá asi mismo á todas las personas en cuyo poder existan 
pertenencias del fallido, hagan manifestación de ellas por escrito al Juez 
Comisario, so pena de ser tenidos por ocultadores de bienes y cómplices 
on la quiebra. 

Art. 1582. 

Los acreedores están obligados á entregar á los síndicos los dooumen. 
tos y justificativos de sus créditos dentro del término que se prefije, con- 
forme á lo dispuesto en el artículo 1562 número 6, acompañando copias 
literales de ellos, para que cotejadas por los síndicos y hallándolas confor- 



DE LAS MEDIDAS Í'HOVISORIAS. So7 

mes al orijinal, pongan á su pié una nota firmada de quedar los orijinalcs 
en sa^poder, y las devuelvan á los interesados. 

Art. 1583. 

Los síndicos á medida que reciban los documentos de los acreedores, 
harán su cotejo con los libros y papeles de la quiebra, y estenderán su in- 
forme individual sobre cada crédito, con arreglo á lo que resulte de los 
libros y papeles, y de las demás noticias que hayan adquirido. 

Art. 1584. 

En los ocho dias siguientes al vencimiento del plazo señalado para la 
presentación de los titnlos (articulo 1562 núm. 6) formarán los síndicos uu 
estado jeneral de los créditos á cargo de la quiebra que se hayan presentado 
á la toma de razón, refiriéndose en cada artículo por orden de números, & 
los documentos presentados por los respectivos interesados. Ese informe lo 
preseutarán al Juez Comisario, dando copia al fallido ó su apoderado, si 
la pidieren. 

El Juez Comisario cerrará el estado de créditos con su informe (artí-* 
culo 1569 núm. 4); y á consecuencia de esta dilijencia serán considerados 
en mora, para los efectos que se espresarán en el titulo— De la verificación 
de los crédüos^loB acreedores que comparezcan posteriormente. 

Art. 1585. 

Fuera de la capital y en los pueblos donde no hubiere Jueces Comisa- 
rios nombrados por el Superior Tribunal de Justicia, los Alcaldes Ordina- 
rios reasumirán las funciones de Jueces Comisarios que desempeñarán con 
sujeción á lo dispuesto en este Código; y si la cantidad escediese do su 
competencia darán cuenta al Juez Letrado de Comercio, sin perjuicio de 
tomar en su caso la medida conservatoria^ que prescribe el artículo 1541. 



85 



512 LIBRO IV, TITULO V. 

Art. 1604. 

Para calñcar la quiebra se tendrá preBente: 

1. ® La couducta del fallido en el cumplimiento de las obligaciones 
que se le imponen en los artículos 1535 y siguientes. 

2. ® El resultado de los balances que se formen de la situación aier- 
cantil del fallido. 

8. ® El estado en que se encuentren los libros de su giro. 

4. ^ La relación que haya presentado el fallido sobre las causas de la 
quiebra (articulo 1536 núm. 2), y lo que resulte de los libros, documentos 
y papeles, sobre el orijen de aquella. 

5® Los méritos que ofrezcan las investigaciones á que se hace refe- 
rencia en los artículos 1590 y 1591, y las pruebas que se produzcan en el 

término competente. 

Art. 1605. 

El Juez Comisario preparará el juicio de calificación con el informe 
que dará al Juzgado, conforme A lo dispuesto en el articulo 1569 núm. 4. 

El informe concluirá con el dictamen del Juez Comisario sobre las 
causas de la quiebra y su calificación, basando sus conclusiones en las 
reglas establecidas en los artículos 1525 y siguientes. 

Art. 1606. 

El informe del Juez Comisario se comunicará á los síndicos y al 
fallido, quienes podrán impugnar la calificación propuesta, según con- 
venga á sus derechos respectivos. 

Art. 1607. 

En el caso de oposición, podrán así los síndicos como el fallido, usar 
délos medios de prueba admisibles en materia comercial para justificar Us 
hechos que respectivamente hayan alegado. 

El máximuu del término para la prueba, será de cuarenta dias, y estos 

improrogables. 

Art. 1608. 

En vista de lo alegado y probado por parte de los síndicos y del fallido, 
el Juzgado hará la calificación definitiva de la quiebra, con arreglo á la 
disposición délos artículos 1525, 1526, 1527, 1528, 1529, 1530 y 153L 

Si el Juez L. de Comercio juzgare que la quiebra es casual, mandará 
poner en libertad al fallido en el caso de hallarse detenido. 



BK LA CLASIFICACIÓN DE LA QUIEBRA. ' 343 

81 juzo;iire que la quiebra es culpable ó fraudulenta, remitirá al fallido 
y loe cómplices, si los hubiere, á disposición del Juez Letrado del Crimen 
con testimonio del proceso. 

De la eentencia de primera instancia sobre calificación de quiebra, 
habrá recurso para ante el superior inmediato en relación. 

En el caso del articulo 1539 hecha la declaración de quiebra y tomadas 
por el Juez L. de Comercio aquellas medidas que sean aplicables, se hará 
la calificación de h\ quiebra con audiencia del aereedory del fallido.- 

AftT. 1609. 

No obstante lo que se dispone en el articulo anterior sobre remisión 
del fallido á la jurisdicción del crimen, si el Juzgado de Comercio con- 
siderase leve la culpa del fallido, podrá castigarla por él mismo correccio- 
ualniente con prisión que no baje de tres meses, ni esceda de an ano. 

Art. 1610. 

Mientras otra pena no se señale en el Código penal, la quiebra culpa- 
ble será castigada con prisión que no baje de un año, ni esceda de cinco. 

Art. 1611. 

Los efectos civiles de la calificación de la quiebra que haya hecho al 
Juzgado de Comercio, no sufrirán modific&cion, sea cual fuere el resultado 
del juicio criminal. . 

Art. 1612. 

Sea cual fuere la calificación que haga de la quiebra, y siu perjuiciy de 
U\ remisión del testimonio, en su caso, el Juzgado Letrado del Crimea 
(articulo 1608), seguirá el de Comercio, conociendo en todo lo relativo á 
la qui«lMra y sus iucideucius. 

Art. 1613. 



£1 fallido cuya quiebra haya sido calificada de casual, y el que haya 
cumplido hi pena correccional, en el caso de quiebra calificada de culpable, 
podrán ocuparse de operaciones de comercio por cuenta ajena y bajo la 
responsabilidad de uii principal, ganando para si los emolumentos, ó 
parte del lucro que se le den por cátos servicios, sin perjuicio del derecho 
«le los acreedores á los bienes que el falUdo adquiera para si, fKir esc ú otro 



^•• 



í>44 LIBRO IV, TITULO VI. 

medio, cscepto el do simple saeldo, en el caso de ser insuñcientes los fondos 
de la masa para el íntegro pago. 

Los fal lidos que se encuentren en el caso de esta disposición» cesarán 
de percibir la asignación alimenticia que se les hubiere acordado, [arti- 
culo 1592J. 



Art. 1614. 

Vencido el término señalado en el art. 1562 núm. 6 para la presenta- 
ción de los títulos justificativos de los créditos, y preparado el estado 
prescripto en el artículo 1584, dispondrá el Juez -Comisario la convocación | 

de todos los acreedores conocidos y desconocidos, privilejiados, hipoteca- ! 

rios ó personales, para proceder á la verificación de los créditos. i 

£1 Juez Comisario señalará dia y hora para la junta, dejando según 
las circunstancias, un plazo sucifiente para que la convocación llegue á 
noticia de todos los acreedores. 

Art. 1615. 

La convocación se hará por edictos que se fijarán en la bolea, sí la I 

hubiere, y se insertarán en los periódicos, 

Se prevendrá en los edictos que los acreedores (|Uo no asistieren á 
la junta, se entenderá que adhieren á las resoluciones que se tomen por la 
mayoría de los acreedores comparecientes. 

Sin embargo, para lo relativo al con(H.^rdato se exije siempre el número 
de votos establecido en el título siguiente. 



■ 




de la verificación de lo? créditos. íwo 

Art. 1616. 

Los acreedores cuyos créditos no resulten del balance y libros del fa- 
llido, serán admitidos á la junta, siempre que antes de la celebración de 
esta, presenten á los síndicos los documentos justificativos de sus créditos 
[art. 1582 ] bajo lá responsabilidad del art. 1531 eu el caso de falsa decía, 
ración ó suposición fraudulenta. 

Abt. 1617. 

No será admitida en lajunta, persona alguna en re^iresentacion agena, 
ano ser que se halle autorizada con poder bastante, que presentará en 
el acto al Juez Comisario. 

Nadie podrá ser apoderado de mas de un acreedor, ni el poder podrá 
coníprirse á acreedor alguno del fallido. 

Art. 1618. 

El fallido será citado para la junta de verificación do créditos y las 
demás que tengan lugar en el curso del procedimiento. Podrá concurrir 
personalmente ó por medio de apoderado. 

Arj. 1619. 

El dia señalado, se reunirá lajunta bajo la presidencia del Juez Co- 
misario y en presencia de \ps síndicos. 

Se hará lectura del estado general de los créditos, de ios documentos 
respectivos de comprobación y del informe de los síndicos sobre cada uno 
de ellos (artículo 1584). 

Art. 1620. 

Cada uno de los acreedores será sucesivamente llamado, leyéndose la 
partida respectiva y los documentos é informes de su referencia. 

Todos los acreedores concurrentes y el fallido por sí, ó por medio de 
apoderado, podrán híicer sobre cada partida las observaciones que juz- 
guen convenientes. Las objeciones pueden recaer sobre la verdad, la can- 
tidad ó la calidad del crédito. El interesado en el crédito, ó quien lo re- 
presente, responderá en la forma que considere oportuna y se resolverá por 
mayoría de votos sobre el reconocimiento ó eselusion de cada crédito, re- 
gulándose aquella por la mitad y uno mas del nx'imero de acreedores pre- 
sentes, cuya resolución so hará constar en el a^ta. 

87 



i 



846 LIBRO IV, TITULO VI. 

Art. 1621. 

La resolución de la junta, cualquiera que sea, deja salvo el derecho 
de los que se consideren perjudicados, para hacerlo valer ante el Juez L. 
de Comercio, dentro de diez dias, contados desde el eu que tuvo lugar la 
resolución, so pena de no ser oido después el omiso. 

Art. 1622. 

En caso de reclamar los síndicos, el fallido ó cualquiera de los aeree, 
dores contra el acuerdo de la junta, el Juez L. de Comercio, pidiendo los 
antecedentes al Juez Comisario, resolverá lo que corresponda en justicia. 

La sentencia será pronunciada en la primera audiencia á que compa- 
rezcan las partes previamente citadas, ó eu la segunda audiencia si sehubie* 
se ofrecido prueba, la cual solo será admitida por via de justificación. 

De la sentencia que recayere habrá recurso en relación solamente para 
el Superior Tribunal de Justicia que deberá resolver precisamente dentro 
^e quince dias contados desde el en que fuesen elevados los autos. 

Recurso ninguno estraordinario es admisible contra la sentencia del 

Tribunal que cause ejecutoria. 

Art. 1623. 

Los síndicos tienen obligación de intervenir en defensa de los intere- 
ses del concurso, en las discusiones relativas á la verificación de créditos. 

Si la reclamación contra el acuerdo de la junta que reconoció un eré. 

dito fuese hecha por otro cualquier acreedor, serán de su cargó los gastos 

del procedimiento, á menos que judicialmente se declare escluido el crédito 

en cuyo caso le serán abonadas integramente por la masa, mediante cuenta 
justificada. 

Art. 1624. 

Si no pudiese terminarse en un solo dia el examen y reconocimiento 
de créditos, el Juez Comisario suspenderá Ja sesión para el dia inmediato 

que designe, haciéndolo constar en el acta sin necesidad de nueva convo- 
cación. 

Los acreedores que no haj^an asistido ala junta ó á la sesión de cita 

en que fué reconocido un crédito cualquiera no tendrán derecho de objetar 
la deliberación de la junta á ese respecto ni do reclamar contra ella. 

Los procedimientos á que dan lugar Lis deliberaciones de la Junta so- 
bre reconocimiento de créditos, no impedirán la discusión y resolución 
sobre el concordato que haya propuesto el fallido, ni la liquidación de la 
masa. ] 



de la verificación de los créditos. s47 

Art. 1625. 

Al acreedor cuyo crédito sea escluido se le devolverán inmediata- 
mente 8U9 títulos para que use si le conviene, del derecho que le acuerda 
el artículo 1621. 

Deade el momento de la esclusion queda privado del derecho de to- 
mar parte en los acuerdos de la junta. 

Art. 1626. 

Los acreedores cuyos créditos sean reconocidos, recojerán también sus 
títulos con una nota al pié que asi lo esprese, detallando la cantidad re- 
conocida. 

Esta nota será firmada por los síndicos y el Jaez Comisario pondrá en 

ella el visto bueno, 

Art. 1627. 

Los acreedores que no presentasen los documentos justificativos de 
sus créditos, no serán admitidos á la masa, sin que preceda la verificación 
de sus créditos, que se hará judicialmente áF^su costa, con citación y au- 
diencia de los síndicos. 

Solo tomarán parte en los dividendos que estuvieren aun por ha- 
cerse, al deducir su reclamación, sin que se les admita en ningún caso á 
reclamar su parte en los dividendos anteriores. 

8i cuando se presenten los acreedores morosos á reclamar sus dere- 
chos, estuviere ya repartido todo el haber de la quiebra, no serán oídos, 
salva su acción personal contra el fallido. 

Art. 1628. 

Luego que por no haberse escluido crédito alguno ó no haberse recla- 
mado en tiempo (articulo 1621) contra el acuerdo de la junta, ó haberse 
resuelto por sentencia pasada en autoridad de cosa juzgada las reclamacio- 
nes deducidas, estuviese terminado el reconocimiento de créditos, se cer- 
rará con la firma del Juez Comisario la lista que debe formarse de crédi- 
tos reconocidos, haciéndose constar en el acta que las operaciones relativas 
á la verificación de créditos quedan definitivamente terminadas. * 






348 LIBIiü IV, TITULO VII. 



IDSX. OOIsrOOH3D-A.TO 



Art. 1629. 



El concordato ea una convención entre el fallido y sus acreedores, por 
la cual se conceden al deudor, esperas para el pago, ó alguna remiáiori ó 
quita en el importe délos créditos. 

Art. 1630. 

No es licito ocuparse del concordato antes que se hayan He^nado las 
formalidades prescriptas en el articulo 3. ^ De las medidas provisorias encaso 
de quiebra y se haya hecho la calificación conforme á lo dispuesto en el 
título 5.'^.De la calificación de la quiebra. 

Art. 1631. 

Solo pueden concurrir á la deliberación y resolución relativamente id 

concordato, los acreedores, cuyos títulos hayan sido debidamente verifi- 
cados. 

Los acreedores de dominio, los hipotecarios y demás privilejiadoa no 

pueden tomar parte en las deliberaciones relativas al concordato; so pena 

de quedar sujetos á todas las resoluciones que se tomen á tal respecto. 

El solo acto de votar sobre el concordato, importa renuncia del pri- 

vilejio, pero esa renuncia queda sin efecto si el concordato no es admtido. 

Art. 1632. 

La calidad de cónyuje, de ascendiente ó descendiente del fallidc, 
no obsta para que los acreedores, por otra piarte lejítimos asistan á hi 
deliberación y resolución relativa al concordato. 

Pata votar sobre el concordato, no se exijo facultad de enajenar. 
Basta que se tenga la de administrar. 

Art. 1633. 

Toda proposición de concordato debe ser hecha y discutida en junta 
de acreedores. Es nula cualquiera deliberación que tenga lugiir fuora de ln 
junta, 6 en reuniones privadas. 



DEL CONCORDATO. 349 



Art. 1634. 



El Juez Comisario presidirá la junta á la que asistirá personalmente 
el fallido á no ser que por causas graves el Juez Comisario le haya autoriza- 
do á nombrar apoderado para ese acto. 

Los síndicos presentarán á la junta un informe detallado sobre el es- 
tado de la quiebra, las formalidades que se hayan llenado, las operaciones 
que hayan tenido lugar, y la calificación que se haya hecho de la quiebra 
cu el espediente respectivo. 

El fallido y los acreedores concurrentes harán las observaciones que 
juzguen oportunas, y de todo se formará una acta, á la que se agregará 
el informe presentado por los síndicos. 

Art. 1635. 

El concordato solo podrá ser aceptado por el voto do los dos tercios 
de los acreedores personales que reúnan las tres cuartas partes de los cré- 
ditos verificados, con esclusion de los hipotecarios y privilejiados, á no me- 
diar la renuncia del art. 1631 ó por el voto de las tres cuartas partes de los 
acreedores que reúnan los dos tercios de los referidos créditos. 

Art. 1636. 

El concordato se firmará en la misma junta en que haya tenido lugar; 
so pena de nulidad. 

En el caso de que el concordato solo haya sido aceptado por dos ter- 
ceras partes de los acreedores, que no reúnan las tres cuartas partes de los 
créditos, ó por un número de acreedores que no alcance á las dos terceras 
partes, pero que represente las tres cuartas partes de los créditos, se sus- 
penderá la deliberación para el octavo dia siguiente, sin necesidad de nue- 
va convocación. 

En tal caso quedarán sin efecto las resoluciones tomadas el dia de la 
primera junta, y se procederá de nuevo en la forma del artículo 1634, 
quedando definitivamente resuelta la admisión ó denegación del con- 
cordato. 

Art. 1637. 

Aceptado el concordato, será elevado por el Juez Comisario dentro 
de las 24 horas siguientes á la aprobación del Juzgado de Comercio. 

Los acreedores disidentes, así como los que no concurrieron á la 

junta, pero cuyos créditos hayan sido verificados, podrán oponerse á la 

88 



350 LIBRO IV, TITULO VII. 

aprobación del concordato, deduciendo su oposición dentro de ocho diafl 
perentorios, contados desde la aceptación. 

Art. 1638. 

La oposición se sustanciará con audiencia del fallido y délos síndi- 
cos, en el término perentorio de treinta dias, comunes á las partes para 
alegar y probar lo que les convenga, y á su vencimiento, se decidirá por 
el Juzgado lo que corresponda, 

Art. 1639. 

El Juzgado de Comercio, en todos los casos, antes de fallar, oirá el 
dictamen del Juez Comisario sobre los caracteres de la quiebra y la ad- 
misibilidad del concordato. 

Art. 1640. 

Aunque no se haya hecho oposición al concordato, podrá el Juez 
de oficio, negar la aprobación, sinp se han observado las formas prescriptas 
en este titulo ó ha mediado traude por parte dol fallido. 

Art. 1641. 

Aprobado el concordato, se hace obligatorio para todos los aereado. 
res, ya fiiguren ó no en el balance, sean conocidos ó desconocidos, y fuera 
cual fuese la suma que ulteriormente se les atribuya por sentencia defini- 
tiva, salvo el derecho de los hipotecarios y demás privilejiados. 

Los acreedores que se presenten después de la aprobación dol coneor- 

dato, en ningún caso podrán reclamar de sus co-acreedores por razón de 

los dividendos que, conforme al concordato, hayan percibido, salvo su 

derecho para reclamar del fallido las sumas estipuladas en el concordato. 

[artículo 1627]. 

Art. 1642. 

Toda obligación contraída por el fallido de pagar á un acreedor mas 
de lo estipulado por el concordato en beneficio del concurso, es nula res- 
pecto de los otros acreedores, mientras no hayan ellos recibido el dividendo 

estipulado en el concordato. 

Art. 1643. 

La remisión ooucedida, en virtud dol concordato, al deudor principal, 
no aprovecha á los co-deudores ó fiadores, [artículos 992 y 994]. 

Ésta disposición no es aplicable á los fiadores que garanten el cum- 
plimiento del concordato por parte del fallido. 



del concordato. 351 

Art. 1644. 

No se admitirá acción alguna de nulidad del concordato, después de 
1 a homologación ó aprobación del Juzgado de Comercióla no ser por 
causa de dolo descubierto después de esa homologación, y que resulte, 

sea de la ocultación del activo, ó de la exajeracion del pasivo de la 
quiebra. 

Art. 1645. 

Pasada en autoridad de cosa juzgada la sentencia homologatoria, 
quedan obligados los sindicos á entregar al deudor todos los bienes que 
se hallen en su poder, rindiendo cuentas de sü administración ante el 
Juez Comisario. 

Al Juez Comisario incumbe resolver las dudas que* se susciten sobre 
la entrega de los bienes y rendición de las cuentas, con recurso para ante 
el Juzgado de Comercio. 

Art. 1646. 

La anulación del concordato por causa de dolo, (articulo 1644) libra- 
ipso jure á los fiadores. 

La rescisión del concordato podrá pedirse ante el Juzgado de Co. 
Tiicrcio, con citación de los fiadores, si los hubiere, en caso de falta de 
cumplimiento por parte del fallido, de las estipulaciones del concordato. 

La rescisión del concordato no libra á los fiadores que hayan in- 
tervenido para garantir su ejecución parcial ó total. 

Art. 1647. 

Los actos practicados por el fallido posteriormente á la sentencia ho- 
mologatoria, y anteriormente á la anulación ó á la rescisión del concordato, 
solo serán anulados ó rescindidos en case de fraude á los derechos de los 
acreedores, [artículo 228 y 229]. 

Art. 1648. 

Los acreedores anteriores al concordato volverán al ejercicio de la pie- 
nitud de sus derechos respecto al fallido solamente, pero no podrán figurar 
cu la masa, sino en las proporciones siguientes: 

Bi no han percibido parte alguna del dividendo, por el importe total 
do sus créditos; si han percibido parte del dividendo, por la cuota de sus 
créditos primitivos correspondientes á la parte del dividendo prometido 
que no hayan recibido. 






352 LIBUO IV, TITULO VII. 

Las disposiciones de este articulo seráu aplicables al caso en que tenga 

lugar una segunda quiebra, sin que haya precedido anulación ó rescisión 

del concordato. 

Art. 1649. 

No mediando en el concordato estipulación espresa en contrario, que. 
da sujeto el fallido para el manejo de los negocios de comercio á la inter- 
vención de uno de los acreedores, á elección de la junta, hasta que haja 
cumplido integramente las estipulaciones del concordato. 

£1 Juzgado en tal caso, oido el dictamen del Juez Comisario, deter- 
minará la cuota mensual de que entretanto podrá disponer el fallido para 

sus gastos particulares. 

Art. 1650. 

Las funciones del interventor ^e reducen á llevar cuentas de las entra- 
das y salidas de la caja del fallido, de la cual tendrá una sobre llave. 

Será también de su cargo impedir que el deudor, estraiga del fondo de 
su comercio pura sus gastos particulares mayor cantidad que la que le esté 
asignada, ni distraiga fondos algunos para objetos estraños á su giro; pero 
no podrá mezclarse en manera alguna, en el orden y dirección de los negó- 
«cíos que pertenecen esclusivamente al fallido repuesto. 

Art. 1651. 

En caso de qaeja fundada del interventor sobre abusos del fallido en 
•el manejo de los fondos, decretará el Juzgado la exhibición de los libros de 
•comercio; y en su vista acordará las providencias oportunas, para mantener 
el orden en la administración mercantil del deudor. 

Art. 1652. 

El fallido repuesto que frustre los efectos de la intervención, disponien- 
do de alguna parte de sus fondos ó existencias sin noticia del interventor^ 
será por el mismo hecho declarado fraudulento, en caso de nueva quiebra. 

Art. 1653. 

La retribución del interventor será de cuenta del fallido repuesto. 
En caso de diferencia á ese respecto será determinada por el Juzgado 
de Comercio. 

Art. 1654. 

En virtud del concordato queda estinguida la acción de los acreedo- 
res por la parte de sus créditos de que se haya hecho remisión al fallido 



DSL CONCORDATO. S5S 

uiin cuando este llegue á mejor fortuna, ó le quede algún sobrante de los 
bienes de la quiebra, ámenos que hubiese mediado estipulación espresa 
en contrarío. 

Art. 1656. 

Cuatido no se haya propuesto concordato, ó no haya sido aceptada 
ó no se haya obtenido la homologación, la masa será declarada insolvente 
y se procederá á su liquidación en la forma prescrípta en el titulo siguen- 
te: De los síndicos definitivos ó adminislrddores de la quiebra y de sus fun- 
dones. 

Art 1656. 

Si en cualquier tiempo, antes de la homologación del concordato, ó 
de haber sido declarada insolvente la masa, se encontrase detenido el cursa 
de los procedimientos de la quiebra por insuficiencia del activo para ocur- 
rir á los gastos, podrá el Juzgado, oido el dictamen del Juez Comisario, 
pronunciar, aun de oficio, la clausura de las operaciones de la quiebra. 

£sa sentencia hará que vuelva cada acreedor al ejercicio de sus accio- 
nes individuales, asi contra los bienes, como contra la persona del fallido, 
salvas las limitaciones del articulo 1678. 

Durante un mes, á contar desde su fecha, quedará suspendida la eje- 
CQcioD de esa sentencia. 

Art. 1667. 

El fallido ó cualquier otro interesado podrá en todo tiempo obtener del 
Juzgado la revocación del auto de clausura, justificando que existen fon- 
dos para hacer frente á los gastos de las operaciones de la quiebra, ó con- 
signando, en poder de los síndicos, una suma bastante para atender á eso9 
gastos* 



89 



I 



G54 LIBRO IV, TITULO VIH. 



^B XjOS SIITIDiaOS IDEFUTITI^VOS O -A.ID3S^IITIS- 



Art. 1658. 

La declaración de la insolvencia de la masa [articulo 1655] importa 
trasmisión de la propiedad de los bienes del fallido en favor de sas aeree. 
dores, y se procederá por cuenta de estos & la liquidación. 

Art. 1659. 

HeunidoB los acreedores bajo la presidencia del Juez Comisario, pro- 
x^ederán al nombramiento de uno, dos ó mas sindicos definitivos. 

El nombramiento de sindico solo podrá recaer en acreedores comer- 
ciantes, cuyos créditos estén verificados. 

Nombrándose mas de un sindico, obr|irán colectivamente y su respon. 
sabilídad será solidaria. 

Art. 1660. 

Los sindicos representan al concurso de acreedores y tienen plenos po. 
deres para liquidar, parecer enjuicio activa y pasivamente, y practicar 
todos los actos que sean necesarios para el bien de la masa, en juicio ó 
fuera de él. 

Art. 1661. 

Los acreedores pucdeo encomendar á los sindicos la continuación del 
giro del fallido, con el fin espresado en el articulo 1588. 

La resolución que les conceda ese mandato determinará el tiempo que 
deba durar y la estension que deba tener, fijando la suma que los síndicos 
puedan conservar en su poder para las atenciones del giro. Esa resolución 
solo podrá ser tomada en presencia del Juez Comisario, y á mayoría de 
tres cuartas partes en número de personas y cantidad de créditos. 



DE LOS síndicos DEFINITIVOS. 855 

Art. 1662. 

Los acreedores disidentes, ó el fallido, podrán oponerse á la autoriza, 
cion de que habla el articulo precedente. 

La oposición será resuelta por el Juzgado con audiencia de los sindl- 
cos, pero no suspenderá los efectos de la autorización. 

Art. 1663. 

Gaando las operaciones de loa sindieos ocasionen compromisos que 
escedan del importe de la masa, solo serán responsables personalmente en 
mas de lo que corresponda ala cuota que tengan en la masa los acreedores 
que hayan autorizado esas operaciones. En tal caso contribuirán á prorata 
de sus respectivos créditos. 

Para que esa responsabilidad se haga efectiva, es necesario que los sín- 
dicos no hayan escedido los limites del mandato que se les confirió por los 
acreedores, (articulo 1661), 

Art. 1664. 

Los síndicos sin necesidad de oir al fallido, procederán á la venta de 
todos sus bienes, de cualquiera clase que fueran, y á la liquidación de sus 
deudas activas y pasivas. 

La venta se verificará en remate público, precediendo autorizado» 

del Juez Comisario. 

A»r. 1665. 

Los síndicos, precediendo acuerdo de los acreedores y autorización del 
Juez Comisario, podrán enagenar las deudas activas de la masa, que fue- 
sen de dificil liquidación ó cobranza, y entrar á su respecto en cualquiera 
tmnsacion ó convenio qoe tienda á activar la liquidación. 

Art. 1666. 

No pueden los síndicos comprar para sí ni para otra persona, bienes 
de la quiebra de cualquiera especie que sean, so pena de perdimiento de la 
cosa y del precio á beneficio de la masa. 

La prohibición es ostensiva, bajo la misma pena al Juez, Escribano y 
subalternos del Juzgado. 

Art. 1667. 

£1 sindico que intentase cualquiera acción contra la masa, ó hiciere 
oposición en juicio á las resoluciones tomadas en junta de acreedores 



f 



S56 LIBRO IV, TITULO VIU. 



quedará por el mismo hecho inhabilitado para continuar en el ejercicio 
del cargo, y se procederá á nuevo nombramiento. 

Art. 1668. 

Los acreedores pueden en cualquier tiempo reclamar directamente 
del Juzgado de Comercio la destitución de los síndicos, ó de alguno de ellos, 
«in necesidad de alegar causa, con tal que la solicitud sea firmada por 
la mayoría de los acreedores en cantidad de crédito* 

Mediando causa justificada, la destitución puede tener lugar á ins- 
tancia de cualquier acreedor, y hasta de oficio. 

Art. 1669. 

£1 fallido proporcionará á los síndicos cuantos conocimientos y datos 
leexijan, relativamente alas operaciones de la quiebra; y estando en li- 
bertad, podrá ser empleado en los trabajos de administración y liquida- 
tíion, bajo la inmediata dependencia y responsabilidad de los síndicos. 

Asi en este caso, como en el de ocupar los síndicos otros individuos 
que juzguen necesarios para la contabilidad de la quiebra y demás depen- 
dencias correlativas, se graduará por el Juzgado en la fonna prescripta por 
«1 articulo 1601 la gratificación que deba pagarse. 

Art. 1670. 

El fallido tiene derecho á ezijir 4e los síndicos por conducto del 
Juez Comisario, las noticias que puedan convenirle, sobre el estado y 
dependencias de la quiebra. 

Puede hacerles por el mismo medio las observaciones que juzgue 
oportunas para el arreglo y mejora de la administración y para la liqui. 
dación de los créditos activos y pasivos. 

Art. 1671. 

Todas las cantidades que se reciban por los síndicos, serán deposita* 
das en el lugar destinado á las consignaciones, reservando tan solo, la 
cantidad que el Juez Comisario determine para atender á los gastos cor* 
rientes de la administración. 

Dentro de los tres dias siguientes al recibo de cada suma, harán 
constar ante el Juez Comisario la respectiva consignación. En caso de 
retardo, deberán personalmente los intereses corrientes de las sumas con. 
signadas, sin perjuicio de ser compelidos personal y solidariamente á la 
consignación. 



DS LOS SIKDICOS DEFINITIVOS. 857 

Art. 1672. 

Los síndicos presentaráu mensaalmente aa estado exacto de la ad- 
miaistracioa de la quiebra, que el Jaez Comisario pasará con su iaforme 
al Juzgado, para las provldeucias á que haya lagar eu beuefieio de la 
masa [articulo 1673]. 

Los acreedores que lo solieiteu podrán obtener á su costa, copia de 
los estados que presenten los síndicos, y esponer en su vista cuanto crean 
conveniente á los intereses de la masa*. 

Art. 1678. 

Siempre que pagados los acreedores hipotecarios y demás prefe- 
rentes haya en depósito cantidad que alcance á un dividendo de cinco 
por ciento, mandará el Jazgado qae se distribuya entre los acreedores. 

Las cantidades pagadas serán anotadas en los respectivos créditos ó 
títulos, y asentadas en un cuaderno donde firmarán los acreedores. 

Art. 1674. 

Si constase por los libros del fallido, ó por otro documento atendible, 
que existen acreedores ausentes, el Juzgado decidirá á instancia de los 
síndicos, y oido el dictamen del Juez Comisario, si se les ha de atender en 
el prorateo, y por cual sama. 

Art. 1675. 

Finalizada la liquidación, convocará el Juez Comisario á los acreedo- 
res para que reciban en junta jeneral la8 cuentas que han de rendir los 
síndicos, cuyas funciones acaban con la rendición de cuentas. 

Si se considerase necesario, se nombrará una comisión de tres acree- 
dores, que examinen la cuenta de los síndicos é informen sobre ella á la 
junta en la misma reunión ó en otra inmediata. 

Art. 1676. 

Si sucediere que pagados integramente todos los créditos, quedase un 
sobrante, pertenecerá al fallido ó á sas herederos. 

No apareciendo el fallido ó los herederos después de llamados por 
edictos publicados en los periódicos cuatro veces, una cada mes, las canti- 
dades quedarán en depósito público por cuenta de quien pertenezcan. 

£8as cantidades podrán ser reclamadas por el fallido, los herederos ó 

90 



3ó8 LIBRO IV, TITULO VIII. 

sucesores durante tres años coutados desde la fecha de la publicación del 
último edicto. Transcurrido ese plazo, la cantidad depositada pasará al 
dominio del Fisco. 

Art. 1677. 

Si los bienes no alcanzasen para el pago integro de los acreedores, 
propondrá el Juez Comisario en la misma reunión á que se refiere el 
articulo 1675 si debe ó no darse al fallido carta de pago. 

Si dos tercios de los acreedores en número que representen tres cuar- 
tos de las deudas no pagadas, ó tres cuartos de los acreedores que repre- 
senten dos tercios de las deudas, acordaren dar la carta de pago, se hace 
obligatoria respecto á los acreedores disidentes y el fallido quedará por 
ese acto, exonerado de cualquier responsabilidad para lo futuro. 

Sin embargo, la carta de pago quedará sin efecto, si dentro de tres 
anos contados desde la fecha del otorgamiento, se probase que el fallido ha- 
bla celebrado ajuste 6 convenio privado con algún acreedor para inducirlo 
á firmar la carta de pago con promesa ó entrega real de algún valor. 
En tal caso, asi el fallido como la persona ó personas con quienes se 
hubiese confabulado, podrán ser procesados criminalmente como culpables 
de estelionato. 

Art. 1678. 

En el caso de que los acreedores no hayan concedido carta de pago 
'quedarán sujetos al pago de las deudas contraidas antes de la quiebra, todos 
los bienes que el fallido adquiera en adelante [articulo 1618]. 

Sin embargo, el fallido no podrá ser ejecutado por esas deudas sino 

mediando autorización del Juzgado de Comercio, previo conocimiento de 

causa. El Juzgado únicamente la concederá, en cuanto le queden al 

fallido medios bastantes para atender á sus necesidades y las de su 

familia. 

Art. 1679. 

Encontrándose de nuevo obligado el deudor á cesar en el pago de sus 
obligaciones, el concurso de acreedores de esta segunda quiebra, se com. 
pondrá de los acreedores de la primera por lo que se les haya quedado 
debiendo, y de los acreedores que hayan contratado con el fallido antes ó 
después de la liquidación de su activo. 

Art. 1680. 

Los acreedores estraños á la primera quiebra, deben s^r paga- 
dor con los fondos de la segunda con preferencia á los de la primera, á no 



DE LA REIVINDICACIÓN. 859 

ser qne estos prueben, que en la masa activa de la segunda quiebra, se 
encuentran confundidos los bienes adquiridos por el fallido á titulo lucrati- 
vo, con los adquiridos á titulo oneroso. 

Dada esa prueba, unos y 'otros acreedores serán de igual condición, ¿ 
no ser que el concursQ de acreedores de la segunda quiebra, ponga á dis. 
posición de los antiguos acreedores las sumas integras que justifiquen hab^r 
entrado en poder del deudor á titulo lucrativa. 

Art. 1681. 

Ningún deudor comerciante goza del beneficio de cesión de bienes. 

El único efecto que produce la cesión de bienes verificada por el fa- 
llido antes de la declaración de la insolvencia de la masa (articulo 1655), es 
la transmisión en favor de los acreedores de la propiedad de los bienes 
(articu!03 1658). 

Art. 1682. 

Los herederos menores de los fallidos, siendo legalmente representa- 
dos por sus tutores ó curadores, no gozan de privilejio alguno en caso de^ 
quiebra, y son aplicables á su respecta las disposiciones del articulo 508.^ 



Art. 1683. 

Reivindicación es la acción de reclamar como propia, la cosa quo está- 

en poder de otro. 

Art. 1684. 

No pueden ser objeto de reivindicación, en caso de quiebra, loa efectos 
¿ cosas, sean cuales fueren, cuya propiedad se ha transferido al fallida» 






1 
r 



860 LIBRO IV, TITULO IX, 

aunque no se haya pagado el precio, ya sea que haya habido ó no plazo 
estipulado para el pago. Cesa también en caso de quiebra del comprador 
el derecho establecido por el articulo 246 para pedir la resolacion del 
contrato. 

Sin embargo, el vendedor tendrá el derecho de reivindicar los efectos 
vendidos, cuando el comprador quiebra antes de haber pagado el precio; 
con tal que antes del dia señalado para la apertura de la quiebra (articulo 
1545), no se hubiei*e efectuado [conforme á los usos del comercio y á la na- 
turaleza de las cosas mismas) la entrega material de la cosa vendida al 
fallido ó su comisionado, aunque hubieren mediado una ó mas de las cir- 
cunstancias que según el articulo 529 importan tradición simbólica. 

Art. 1685. 

La reivindicación establecida en el articulo precedente solo podrá 
ejercitarse respecto de los efectos que sin haberse confundido con otros 
del mismo género, sean idénticamente los mismos que fueron vendidos. 

La prueba de la identidad, será admitida aun cuando se encuentren 
deshechos los fardos, abiertos loa cajones, ó disminuido su número. 

Art. 1686. 

Si el comprador ha pagado una parte del precio, el vendedor debe 

<le volver á la masa la suma recibida en el caso de reivindicación de todos 

los efectos vendidos. 

Art. 1687. 

Si solo se encuentra existente en la masa una parte de los efectos 

vendidos, la restitución se hará proporcionalmente al precio de la venta 

del total. 

Art. 1688. 

El vendedor que recibe los efectos mediante la reivindicación tiene 
que indemnizará la masa del fallido de todo lo que se ha pagado ó se 
adeude por derechos fiscales, trasportes, comisión, seguro, averia gruesa 
y gastos hechos para la conservación de la cosa. 

El vendedor en ningún caso puede reclamar del concurso los daños 
y perjuicios que sufriere hasta la reivindicación de la cosa vendida. 

Art. 1689. 

No ha lugar ala reivindicación concedida al vendedor en el caso del 
articulo 1684, cuando el vendedor hubiese recibido letra ú otro pape^ 
negociable por el precio íntegro de los efectos vendidos, otorgando recibo 



BE LA REIVINDICACI0I7 S6I 

simple, ó anotando el pago, sinreferirae á los billetes ó letras mencionadas, 
[artículo 1000]. 

Si solo ha recibido las letras en la forma espresada, por ana parte 
del precio, la reivindicación podrá tener lugar, con tal que se dé fianza 
á favor del concurso por lo que podria reclamarse contra él, en conse- 
cuencia de las letras. 

Art. 1690. 

Tampoco ha lugar ala reivindicación aunque el fallido no haya entrado 
á la posesión real ó material (articulo 1684) de los efectos, si han sido ven- 
didos á un tercero de buena fé, estando en camino por la factura, el co- 
nocimiento, ó la carta de porte. 

Sin embargo, el vendedor primitivo podrá, mientras el precio no se 

haya pagado, usar de la acción del fallido contra el comprador, hasta la 

suma concurrente de lo que se le adeuda, y esa suma no entrará á formar 

parte de la masa. 

Art. 1691. 

Si el vendedor prefiere dirijirsu acción contra el comprador en el caso 
del artículo anterior, no podrá volver después contra el concurso, y si en 
este hubiese sido reconocido como acreedor, no podrá usar de acción alguna 
contra el comprador. Lo mismo sucederá en toJod los casos en que el fallido 
hubiese contratado por cuenta de un tercero, aunque no lo hubiese es^ 
presado. 

Art. 1692. 

Si se ha estipulado en el caso del artículo 1690 que los riesgos de la 
cosa vendida sean de cuenta del vendedor hasta el momento de la entrega, 
la nueva venta celebrada, antes que aquella se verifique, no obsta á la 
reivindicación. 

Art. 1693, 

Si los efectos que se reivindican en el caso del articulo 1684 han sido 
dados en prenda á un tercero de buena fé, conservará el vendedor su dere- 
cho de reivindicación; pero tendrá que reembolsar al acreedor prendario la 
cantidad prestada, los intereses estipulados y los gastos. 

Art. 1694. 

Los síndicos del concurso tienen la facultad de retener para la masa 

los efectos que se reivindican, pagando al vendedor el precio que habia es. 

tipulado con el fallido. 

92 



Í;62 libro IV, TITULO IX. 

Art. 1695. 

Los efectos recibidos en comisión y que se encuentren en poder del 
comisionista fallido [articulo 1685], ó de un tercero que los posea ó guar- 
de á su nombre, pueden ser reivindicados por el comitente, sálvala obliga- 
ción del articulo 1688. 

Art. 1696. 

Habrá igualmente lugar á la reivindicación del precio de venta de 
'efectos mandados en comisión y vendidos y entregados por el comisionista» 
siempre que ese precio no haya sido pagado antes de la quiebra^ ni com- 
pensado en cuenta corriente entre el fallido y comprador aun en el caso de 
«que el comisionista hubiese percibido comisión de garantía, (art. 360). 

Art. 1697. 

Si el fallido hubiese comprado efectos por cuenta de un tercero, y so- 
lt)reviniese la quiebra antes de haberse verificado el pago del precio, podr¿ 
'til vendedor usar de la acción del fallido contra el comitente, aunque su 
nombre no aparezca en el contrato, hasta la suma concurrente de lo que se 
le adeude, y esa suma no entrará á formar parte de la masa. 

Es aplicable á este caso la disposición del art. 1691. 

Art. 1698. 

Si los efectos que* el fullido tenia en comisión los hubiera dado en 
prenda, son aplicables las disposiciones del art. 1693. 

Art. 1699. . 

Cuando se encuentran en la masa del fallido letras y otros papeles de 
comercio no vencidos, ó vencidos y no pagados todavía, y que fueron con- 
fiados al fallido con simple mandato de verificar la cobranza y de conservar 
el valor á la disposición del propietario — ó para hacer pagos especialmente 
designados, — ó para atender al pago especialmente determinado de letras 
aceptadas por el fallido, ó de billetes pagaderos en su domicilio, esas letras 
y otros papeles de comercio, pueden ser reivindicados mientras que se en. 
cuentren en poder del fallido ó de un tercero que los posea ó conserve á 
nombre de aquel, salvo sin embargo, el derecho del concurso á exijir fianza 
por las responsabilidades que puedan sobrevenir contra el fallido por las 
resultas de las letras, billetes ú otros papeles de crédito. 



DE LAS DIFERENTES CLASES DE CRÉDITOS. SOÜ 



Art. 1700. 

Los sindicos presentarán al Juez Comisario una relación de los crédi 
tos que aparezcan como preferentes. 

El Juez Comisario en vista de esa relación, formará el estado de gra- 
duación de los créditos, conformándose á las reglas prescriptas en este titi:^- 

lo y el siguiente. 

Art. 1701. 

El estado de graduación con los antecedentes de su referencia queda- 
rá depositado en la oficina del actuario, por el término de quince dias, 
para que puedan inspeccionarlo los acreedores. 

Se anunciará en los periódicos que el Juez Comisario designe, et 

depósito del estado, y el término por el que estará á disposición de lo» 

acreedores. 

Ese término empezará á correr desde la fecha de la inserción del aví 
60 en los diarios. 

Art. 1702. 

No mediaudo oposición en el término señalado en el articulo prer- 
cedente, el estado de graduación será definitivamente cerrado por el Juez 
Comisario, y no podrá ser objeto de oposición alguna ulterior. 

Mediando oposición, se suspenderá la clausura*del estado de gradúa-* 
cion hasta que haya pasado en autoridad de cosa juzgada la sentencia 
que se pronuncie sobre las dificultades suscitadas, [art. 1704]. 

Art. 1703. 

La oposición se hará por escrito ante et Ju^z Comisario, con espte- 
6Íon de las causas que la hayan motivado. 

El acreedor cuyo crédito no haya sido previamente verificado, no 
puede formalizar oposición, á no ser que solicite al mismo tiempo qae se 
le admita la verificación de su crédito. Esa verificación tendrá lugar ante 
el Juez Comisario, con asistencia de los síndicos y citación del fallida ó' 



864 LIBRO IV, TITULO X. 

SU apoderado, y de los acreedores cayos créditos estén ya verificados. To« 

das las costas que en tal casóse causaren seráu de cuenta del acreedor 

neglijente. 

Art. 1704. 

Si el Juez Comisario no lograre avenir á los respectivos interesados, 
elevará los antecedentes al Juzgado L. de Comercio para el pronuncia- 
miento de la sentencia que corresponda. 

Todos los acreedores, cuyos créditos hayan sido verificados, tienen 
derecho á presentarse, á su costa, para ser oidos sobre las dificultades 
suscitadas. 

Esas dificultades, en cuanto sea posible, serán resueltas en una sola 
sentencia, oido el dictamen del Juez Comisario, y tendrán aplicación 
las disposiciones de los incisos 2, 8 y 4 del art. 1622 y primer inciso del 
art. 1623. 

Las costas no serán pagadas j)or la masa, sino por el acreedor que 
resultase vencido. 

Art. 1706. 

Los bienes todos del deudor, son la garantia común de sus acrecdo. 
res, y el precio de ellos se distribuye entre estos á prorata, á no ser que 
haya causas legitimas de preferencia. 

La ley no reconoce otras causas de preferencia que la prenda, la 
hipoteca y los privilejios. 

Art. 1706. 

Frivilejio es un favor especial con que la ley mira ciertos créditos 
personales en concurso de acreedores, sin que por eso pasen en caso al- 
guno contra terceros poseedores. 

Art. 1707. 

La primera clase de créditos personales privilegiados comprende los 
que nacen de las causas que aqui se enumeran: 

1. ^ Las costas y costos judiciales en el interés común de los acreedo- 
res; y los gastos de administración durante el concurso. 

2. ^ Las espensas funerales necesarias del deudor difunto. 

3. ^ Los gastos de la enfermedad de que haya fallecido el deudor. 

4. ^ Los salarios de los dependientes y criados por lo que se les adeuda 
del año corriente. 

5. ^ Los articules necesarios de subsistencia, suministrados al deudor 
y BU familia durante el último año. 



DE LAS DIFEREKTBá CLASES DE CKfiDITOS. 365 

El Jaez á petición de los acreedores tendrá la facultad de tasar este 
cargo si le pareciese exaj erado. 

6. ^ Los atrasos de impuestos públicos ó municipales. 

Art. 1708. 

A la 8e£^unda clase de créditos personales privilejiados corresponden; 

1. ^ El precio del trasporte sobre Io3 efectos trasportados. 

2. ' £1 haber de los posaderos por razón de hospedaje sobre los efectos 
existentes en la posada. 

8. ^ Las semillas y gastos de cultivo y recolección anticipados al dea • 
áoT sobre los frutos de la cosecha del último año. 

4. ^ Los alquileres y rentas de bienes raices sobre los bienes muebles 
propios del arrendatario y que este tiene dentro de la finca arrendada; y 
también sobre la cosecha del año, tratándose de heredades. 

Art, 1709. 

A la misma clase pertenecen los privilejios especiales resultantes der 
los actos de comercio, á saber: 

1. ^ El precio de venta mientras la cosa vendida está en poder det 
vendedor, [art. 583], 

2. * Los gastos hechos para la construcción, mejora ó conservación 
de una cosa, mientras exista todavía en poder de la persona por cuya cuen- 
ta se hicieron los gastos. 

8. ^ Los gastos de salvamento en la cosa salvada ó su producto, 
[art. 1480.] 

4. ^ £1 capitán y demás individuos de la tripulación por sus sueldos 
en el buque y los fletes del último viaje, [art. 1145 y 1193]. 

5. ^ Los que hayan contribuido á la compra, reparación ó aprovisio- 
namiento del buque, en este, ó su precio, (art. 1037). 

6. ^ Los gastos de averia gruesa en los efectos cargados, (art. 1268. i 

7. ^ El cargador por los efectos cargados, en los animales, carruajes, 
barcas, aparejos, y demás instrumentos principales y accesorios del tras- 
porte, (art. 176) 

8. ^ Los que han dado dinero á la gruesa en la cosa sobre que recayó^ 
el préstamo marítimo, (art. 1816). 

9. ^ En todos los demás casos espresamente establecidos en ester 

Código. 

Art. 1710. 

La tercera clase de créditos personales privilejiados comprende. 

98 



876 LIBRO IV, TITULO XIII. 

Ó no habiendo mediado esa suspeusion, desde la fecba en que el Juzgado 
haya concedido la moratoria defínitivu. 

El término de la moratoria no puede prorogarse, sino mediando cau, 
sas graves, y llenándose nuevamente las formalidades prescriptas en 
los artículos 1749 y siguientes. 

Art. 1757. 

Concedida la moratoria, el Juzgado designará dos de los acreedores 
para que intervengan en los procedimientos del deudor durante el término 
•de la moratoria, [articulo 1761]. 

Los acreedores, asi nombrados, pueden en cualquier tiempo ser revo- 
lcados y reemplazados, sin necesidad de espresion de causa. 

Art. 1758. 

Si después de haberse presentado la petición de moratoria, uno ó mas 
acreedores solicitan la declaración de quiebra, usando de la facultad que 
les concede el articulo 1538, se procederá en la forma siguiente: 

Si el Juzgado ha concedido la suspensión provisoria [articulo 1750], 
no se proveerá la solicitud de los acreedores, hasta que se haya resuelto 
de&nitivamonte sobre la concesión ó denegación de la moratoria. 

Bi se ha negado la suspensión provisoria, puede el Juzgado, habiendo 
motivo suficiente, hacer la declaración de quiebra, sin perjuicio de la reso- 
lución ulterior sobre la petición de moratoria. 

Art 1759. 

La concesión de la moratoria se publicará por edictos que se insertaráu 
en los diarios que el Juez Comisario designe. 

En los edictos se hará constar el nombre de los interventores uom. 
brado s. 

Art. 1760. 

Eü la moratoria concedida á una sociedad colectiva, la resolución debe 

contener el nombre de todos los socios, y esos nombres deben también 
ügurar en los edictos. 

Art. 1761. 

Publicado el nombre de los interventores en la forma prescripta en el 
art. 1759, no puede el deudor enagenar ni gravar en manera alg|ina su s 
bienes muebles ó raices, recibir ni pagar cantidades, ni ejercer acto alguna 
de administración, sin la asistencia ó autorización de los interventores, 
60 pena de nulidad de los actos que de otro modo se celebraren. 



• > 



i>1 lab mobatorias. 377 

Art. 1762. 

Mientras dure el térmÍDO de la moratoria, los créditos que existan al 
tiempo de pedirla, solo pueden pagarse proporcionalmente á la cuota que 
represente cada acreedor, sin perjuicio délas disposiciones del art. 1764^ 

Art. 1763. 

El efecto de la moratoria es suspender toda y caalesquiera ejecuciones 
7 suspender igualmente la obligación de pagar las deudas puramente 
personales del que ha obtenido la moratoria. 

El curso ordinario de las causas pendientes, 6 que de nuevo se inicia" 
ren, solo se suspende en cuanto á la ejecución. 

Art. 1764. 

La moratoria no tiene efecto suspensivo en las ejecuciones que pro' 
vengan: 

1. ^ De hipotecas, prendas ú otros derechos reales. 

2. ^ De arrendamiento de terrenos ó fincas. 
S. ^ De alimentos 

4. ^ De salarios de criados, jornaleros y dependientes de comercio. 

5.^ De créditos que provengan de suministros hechos al deudor para 

BU subsistencia y la de su familia durante los seis meses anteriores á la con« 

cesión de la moratoria. 

Art. 1765. 

La moratoria es personal al deudor. En ningún caso aprovecha á los 
co-deudoresó fiadores, salva espresa estipulación en contrario. 

Art. 1766. 

La moratoria puede ser revocada, á instancia de los interventores ó de 
cualquier otro acreedor, si se probare que el deudor procede de mala féf ú 
obra en cualquiera manera, en perjuicio de los acreedores. 

Puede igualmente ser revocada la moratoria, aunque no* baya mediada 
culpa del deudor, si los interventores demuestran que, pendiente el plazo,, 
se ha deteriorado de tal modo el estado de los negocios del deudor, que su 
activo no alcanza ya para el integro pago de las deudas. 

Art. 1767. 

En todos los casos en que se revoque la moratoria, el Juzgado procede* 
rá inmediatamente á hacer la declaración de quiebra en la forma determi- 
nada en el título 2. ® De la declaración de quiebra y de sus efectos. 

9d 



*? 



78 LIBRO .IV, TITULO FINAL. 



Akt. 1768. 



m 

La moratoria para cuya concesión haya dejado de cumplirse alguna de 
^'as formalidades prescriptas en este titulo, puede en cualquier tiempo ser 
revocada. 



Art. 1769. 

Quedan absolutamente derogadas todas las leyes y disposiciones rela- 
tivas á materias do comercio. 

Las leyes que no son de comercio, ó sobre materias de que este Códi. 
go solo se ocupa incidentalmente no se consideran derogadas, sino en 
cuanto se opongan á las prescripciones de este Código. 

Art. 1770. 

Todos los asuntos pendientes en la época en que este Código se haga 
obligatorio, serán juzgados por sus disposiciones, á no ser que en el mismo 
Código se encuentre prescripción espresa en contrario. 

Art. 1771. 

Todos los Tribunales ó jueces que conozcan de causas de comercia 
los arbitros y arbitradores, que hayan de resolver sobre actos ú obliga. 
<;iones de Comercio, tienen el deber de aplicar las disposiciones de este 
Código, á los casos ocurrentes, haciendo mención espresa de la pres- 
cripción aplicada. 

Art. 1772. 

El plazo establecido en el artículo 50 para presentar al rejistro jeneral 

los documentos que deban rejistrarse, se contará desde el dia en que este 
Código se haga obligatorio, respecto de los documentos que ya estuviesea 
otorgados. 



índice general. 



^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^ 



AfflTEGE'DBffiTES: 



i^i:bii.o i 



TITULO I. De los Comerciantes. 

Cap. i. ..De los comerciantes en general y de los actos de comercio... 1 

II.. .De la capacidad legal para ejercer el comercio. 8 

III. ..De la matricala de los comerciantes , 7 

IV. ..Del domicilio del comerciante • • 9 

TITULO II.=Db las obligaciones comunes a los que profesan 

EL comercio. 

Cap. i. ..Disposiciones generales «. 11 

II. ..Del rej i 8 tro público de comercio , 10 

III... De los libros de comercio 12 

IV. ..De la rendición de cuentas 18 

TITULO III=De los agentes auxiliares del comercio. 

Cap. i. ..De los corredores • 19 

II.. De los martilieros ó rematadores , • 25 

iii...De los barraqueros y administradores de casas de depósito.... 26 
IV. ..De los factores ó encargados, y de los dependientes de co- 
mercio « 28 

v...De los acarreadores, porteadores ó empresarios de Irapporte... 35 



SSO INDICB. 



TITULO I=Db los contratos ó db las obliqacionbs convxncxo- 

NALES EN general. 

Cap. i. ..De los contratos y obligaciones en general • 41 

II. ..Del efecto de las obligaciones • 45 

Sec€Íoni..A)e la obügncion de dar 45 

II. ..De la obligación de hacer ó de no hacer • 46 

III... De los daños 3' perjuicios 47 

iy...De los efectos de las convenciones con respecto á tercero... 49 

Cap. III. ..De lus diversas especies de obligaciones 50 

&cc/oni...De las obligaciones condicionales ^ 50 

II. ..De las obligaciones á plazo 54 

III. ..De las obligaciones alternativas 55 

IV... 0e las obligaciones solidarias 56 

* v...De las obligaciones divisibles é indivisibles 59 

VI. ..De las obligaciones con cláusula penal 61 

Cap. IV. ..De la interpretación de las convenciones 63 

TITULO II=Dbl mandato y be las comisiones ó consignaciones. 

Cap. i... Del mandato /. 65 

ii...De las comisiones ó consignaciones • •* 71 

• 

TITULO III.=Db las compaS^ias ó sociedades. 

Cap. i. ..Disposiciones generales 82 

II. ..De las sociedades anónimas 86 

iii...De las sociedades en comandita 90 

IV... De las habilitaciones ó sociedades de capital é industria 92 

V.. .De las sociedades accidentales ó en participación 94 

VI. ..De las sociedades colectivas 95 

vil. ..De los derechos y obligaciones de los socios • ... 97 

VIII. ..De la disolución de la sociedad ,j • 101 

IX... De la liquidación • 105 

X... Del modo de dirimir las diferencias entre los socios 108 

TITULO IV=:De las compras y ventas 109 

TÍTULO V.=De la cesión de créditos no endosarles 119 

TITULO VI=De la permuta 121 

TITULO VII=De los >rrodamientos 122 

TITULO VIII=Db las fianzas t cartas de crédito. 

Cap. i. ..De las fianzas 126 

II. ..De las cartas de crédito ISO 



I9DICB. 881 

TITULO IXsDe los hbouros. 

Cap. i.. De los sesrurosen general .'• 182 

II... De las diferentes especies de segaros terrestres 189 

&cciani...De los seguros contra el incendio 189 

II.. .De los seguros contra los riesgos á que están sujetos los 

productos de la agricultura ^ • 142 

III. ..De los seguros sobre la vida •• 148 

TITULO X.=Del préstamo y de los réditos ó intereses 144 

TITULO XI= Del DEPÓSITO 148 

TITULO XII=De la prenda 151 

TITULO XIII=Db la hipoteca 155 

TITULO XIV=De LAS letras. 

Cap. i. ..De la letra y de sus formas esenciales 159 

II. ..De loa términos de lus letras y bus vencimientos 168 

III... Do las obligaciones del librador 164 

IV... Do los endosos 166 

v...De Ins personas A cuyo cargóse jirau letras y de la aceptación 168 

VI... De los derechos y deberes del tenedor 170 

VII,.. Del aval 175 

VIII... Del pago 176 

IX... De la intervención en la aceptación ó pago 178 

x...De Idé letras estraviadas ó perdidas 180 

xt...De los protestos 181 

XII... Del rt'canibio ó resaca 184 

XIII... Disposiciones generales 186 

TITULO XV=Db LOS vales, BILLETES, ó PAGARÉS 187 

TITULO XVL = Db los modos de estinguirse las obligaciones. 

Cap. i. ..De la paga en general , 188 

üeccion I. ..De la paga 188 

II... De la subrogación en los derechos del acreedor 191 

III.. .Do la imputación de la paga 193 

IV... De la oblación y consignación 194 

Cap. II. ..De la compensación 196 

III. ..De la remisión 199 

IV. ..De la novación • • 200 

v...De la confusión ,, 202 

VI. ..De la pérdida de la cosa 203 

VII... De la prescripción 204 



TITULO L=:Db los etiques 209 



382 índice. 

TITULO II=De los düeSos de lob buques, de los partícipes t de 

LOS ARMADORES « 213 

TITULO III=De los capitanes , 219 

TITULO IV=De los pilotos y contramaestres 235 

TITULO V=De los sobrecargos 236 

TITULO VI=De las contratas y de los sueldos de los oficiales 

Y gente de mar^ sus derechos y obligaciones 238 

TITULO VII=De los fletamentos. 

Cap. i. ..De la naturaleza y de la forma del contrato de fletamento. 247 

¡Sección i...De la póliza de tietamcnto 247 

ji...Del conocimiento » 249 

Cap. II. ..De los derechos y obligaciones del fletante y fletador 254 

III. ..De la resolución de los contratos do fletamento 263 

IV. ..De los pasajeros 266 

TITULO VIII=De los contratos a la gruesa o prestamos 

A riesgo marítimo 268 

TITULO 1X=De los seguros maritimos. 

Cap. i. ..De la forma y del objeto del contrato de seguro • 277 

II. ..De la valuación délas cosas aseguradas .•..•...•• 284 

III... Del principio y tin de los riesgos •* 286 

IV... De los derechos y obligaciones del asegurador y del asegu- 
rado 287 

v...Del abandono 293 



rii 



TITULO X=De los seguros contra los riesgos del traspor- 
te por tierra ó por ríos y aguas interiores 298 

TITUTO XI = Delos choques o abordajes 300 

TITULO X1I=De las arribadas forzosas 302 

TITULO XI1I=:I)E los naufrajíos 304 

TITULO XIV-^De las averias. 

Cap. i. ..De la naturaleza v clíisificficioii delasaveraís 310 

II... Del prorateo y de la contribución en la avería común 317 



TITULO L=Del estado de quiebra y sus diferentes clases 322 

TITULO 1I=De la declabacion de la quikbua y sus efectos 326 



índice. 883 
■ 

TITULO in=DE LAS MEDIDAS PROVISORIAS EN CASO DE QUIEBUA 331 

TITULO IV=De las funciones de los síndicos provisorios 888 

TITULO V=De la calificación de la quiebra 341 

TITULO VI = De la verificación de los créditos 344 

TITULO Vn=DEL concordato 348 

TITULO VIII=De los síndicos definitivos 6 administradores de 

LA QUIEBRA T SUS FUNCIONES 854 

TITULO IX=De la REIVINDICACIÓN 359 

TITULO X = De LAS DIFERENTES CLASES DE CRÉDITOS 363 

TITULO XI=De la graduación de acreedores y distribución de 

BIENES BN CONCURSO 367 

TITULO XII=Db la REHABILITACIÓN 372 

TITULO Xin=DB LAS MORATORIAS 374 

TITULO FINAL = DlSPOSlCIONBS TRANSITORIAS.. * 378 




% 



(¡Comisión mmUxu hl Cóbig0 h €mtxáfí. 



BeSot^ Ministro : 

Tenemos el honor de participar á Y. E. que ha terminado la correc- 
ción é impresión del Código de Comercio, de cuyo trabajo qaiso V. E. en- 
cargarnos. 

Teniendo que marchar conjuntamente la corrección con la impresión, 
las difícultailes de la primera se han multiplicado de tal modo,' que á pesar 
de todo el empeño y dedicación con que esta Comisión ha querido respou'- 
der á ]a confianza que Y. E. depositó en ella, su trabajo no ha podido ser 
tan completo como habria podido serlo, colocada la Comisión en otras 
circunstancias. 

Sin embargo, pasan de doscientos cincuenta artículos los que han sido 
corregidos; aclarando, completando, modificando ó cambiando sus disposi- 
ciones, cuando esto último ha sido reclamado por la necesidad do poner 
esas disposiciones en armonía con nuestra legislación patria, los principios 
y doctrinas de alta liberalidad de nuestras leyes fundamentales, ó las ecsi- 
geucias de sus poderosas y vitales necesidades económicas. 

La circunspección que demandaba una tarca deesa especie, tanto por 
la importancia y trascendencia de sus resultados, como por el respeto quo 
merecía á la Comisión, el saber é ilustración de los distinguidos juriscon- 
sultos que redactaron el Código Arorentino, han hecho que, ito obstante las 
facultades con que Y. E. la había investido y la conveniencia y necesidad 
de aquellas correcciones, la Comisión no se haya decidido á ellas, sino des- 
pués de estudiarlas maduramente, trayendo en su ausilio fuerte acopio de 
autoridades científicas y de la primera respetabilidad europea. 

Ese proceder dará á Y. E. una idea del deseo que ha dominado en la 
Comisión y del género de labor á que ha tenido que consagrarse, para hacer 
que su trabajo fuera digno del pensamiento gubernativo que lo babia deter- 
minndoy correspondie&e á la honorífica confianza con que Y. E. la honró. 

Respecto á la necesidad é importancia de las alteraciones y modifica*- 
Clones hechas en los artículos correjidos, la Comisión escusará entrar en el 
fastidioso relato de todas las razones que ha tenido para hacerlas, desde que 
como deju dicho, en su mayor parte aquellas son de mera redacción y desti*» 
nadas á esclarecer y completar el pensamiento del leji^lador. 

Pero le es indij^pensable esponor las que ha tenido para algunas, al me- 
nos, de las otras correcciones que no so híillan en aquel caso , y eso es lo 
único que hará en obsequio á la brevedad y á la imprescindible necesidad 
de justificar su proceder, por la mejora y conveniencia de las alteraciones 
introducidas. 



xn. 

disposición de la ley, llegado el caso de juzgar á un alzado, que es el que 
faga, llevándose libros, papeles y cnanto tiene, se vería en la terrible nece- 
sidad de considerarlo, y eso por una interpretación estensiva, á la par del 
comerciante que, cumpliendo con los preceptos de la ley, se presenta al 
Juez, ecsbibe sus libros, entrega lo que tiene y se pone á disposición de la 
justicia; ó con el que en un momento de conflicto para su crédito mercan- 
til, de esos que trastornan la cabeza mejor templada, aplica á sus negocios 
propios caudales ó efectos que le fueron puestos en depósito y que con 
la mejor buena fé quizá creyó que podría reponer. 

La justicia, la moral y la conveniencia pública estaban pues, demasia- 
do interesadas en que tal no sucediese, para que la Comisión se creyese en 
«1 deber de reparar aquella omisión, previniendo asi sus funestas conse^ 
cuencias; por esta razón y con ese fin, introdujo el articulo 1,580. 

Tampoco ha podido conformársela Comisión con el artículo 1,596 del 
Código Argentino. En él se dispone «que si mediase convenio entre los 
«acreedores y el quebrado en que no haya remisión de parte alguna de la 
«deuda, se sobresea sin ma3 diligencia en el espediente de calificación » 

Esa disposición está en evidente contradicción con la del artículo 1,616 
del mismo Código, que por consideraciones de moralidad y de orden pú:- 
blico, prohibe el concordato entre los acreedores y el fallido antes de lu 
calificación de la quiebra. Para hacerla desaparecer, era pues indispensa-^ 
ble eliminar uno ü otro artículo; la Comisión optó por aquel. 

Ese articulo es el mismo que ecsiste en el Código Español con el núm. 
1145 y que no ha cesado de ser fuertemente combatido por los mas afama- 
dos jurisconsultos peninsulares. 

Permitir el concordato antes de la Calificación, es decir, en cualquier 
astado del espediente, desde la primera reunión de acreedores, cuando aun 
no ha tenido lugar la verificación de los créditos, ni se sabe por consiguien- 
te si los concordantes con el quebrado, son ó no, verdaderos y legítimos 
acreedores, es abrir la puerta á fraudes y nulidades de la mas grave tras* 
<3endencia, y asegurar á un quebrado, culpable ó fraudulento^ la impunidad 
de su delito, impidiendo la calificación que ha de declararlo tal y some- 
terlo á la sanción de la ley penal. 

La Comisión no podía ni debia vacilar; y como antes ha dicho, optó por 
la supresión del artículo 1596, dejando así en todo sn vigor y fuerza, el 
principio de moral y justicia consignado en el 1615 (hoy 1630). 

Estas lijeras y suscintas indicaciones mostrarán á V. E. el género de 
trabajo á que la Comisión se ha consagrado y cuanto ha sido bu empeño 
por servir bien al pensamiento gubernativo, corrigiendo y mejorándolo 
mas posible, el Código sometido á su ecsámen. 

Basta decir á V. E. que no hay ni un solo título de los estensos é im-^ 
porlantes libros 2.® y 3.®, que no haya sido minuciosamente estudiado 
(ni cada uno de sus artículos, que mas ó menos han sido objeto de correc- 
ción para aclararlos ó completarlos. 

Asi por ejemplo, el art. 301 que por su redacción parecía escluir el man- 
dato tácito, ha sido esplicado por la nueva forma que se le dio: el 354 
que autoriza al comisionista para vender los efectos espuestos á alteración, 
se ha completado, haciendo intervenir la venia judicial: el 399 que trata de 



xiir. 

Jos efectos de la falta de ¡ustramento probatorio y de su registro, en las so- 
ciedades mercantiles, ha sido aclarado y completado en su disposición. 
Están en el mismo caso los art. 449 y 450, que tomados del Código de Co^ 
mercio Brasilero, adolecian de todos sus defectos de redacción y disposición. 
El art. 700, definiendo el préstamo mercantil, ha sido cambiado por otro 
que dá la difinicion universalmente adoptada por los tratadistas. Los artí- 
culos 950 & 954, que establecen la forma de la oblación y consignación, han 
sido aclarados y completados por los que llevan los números 967 á 972. El 
artículo 1215 que trata* de los derechos del fletante, pasado el plazo paradla 
carga y la descarga, ha sido reemplazado por el que lleva el número 122G: 
el 1312 del Código Argentino, ha sido esplicado y completado por el 1322, 
enteramente nuevo. Con el mismo fin fueron cambiados el artículo 1393 de 
aquel Código por el que en el nuestro lleva el número 1403; y los 1496 y 
siguientes, por los 1506 y siguientes que fijan las reglas y principios que 
deben rejir en las causas sobre averías. 

Teniendo la Comisión el encargo de redactar un nuevo Código de Co- 
mercio, su tarea habria sido de cierto, menos fatigosa y quizá mas com- 
pleta Qn sus resultados que la que acaba de desempeñar. En esta clase de 
trabajos, sabido es el género y carácter de las dificultades que presenta la 
obra de correjir y completar el pensamiento ajeno. 

Ksto importa decir, que la Comisión entiende haber hecho cuanto le 
ha sido posible, pero no todo lo que se puede y debe hacerse, y se hará segu- 
ramente, para que nuestro Código responda á todas las necesidades de nues- 
tro comercio llamado á ejercer una vasta y poderosa influencia en los futu- 
ros destinos de nuestro hermoso y favorecido pais. 

Dios guarde á V. E. muchos años. 



cl\l\jaJVVAMA) áuXX«Aa) lu ^BW c)v. d\0AÍAAm.w^ V9.a 



<\o 



Phiisttrio h ^mmh. 



Wionttbibto, firwto 24 bt 1866. 



Apruébanse todos los trabajos practicados por los Sres. de la Comisión, 
agradeciéndoseles individualmente en nombre del Gobierno, el celo y de* 
dicacion con que han llevado á cabo el objeto de su cometido; deposítese 
en secretaria un ejemplar del Código suscrito por la Comisión, á fin de que 
sirva de original y única referencia en caso necesario — Espídase el decreto 
acordado de conformidad con lo dispuesto en el 26 de Mayo del año ante- 
rior y publíquese. 

Rúbrica de S. E. 



Oomeae. 



MV 



|ilimsííri0 bí ^atwnbít. 



Síonhbxbtü, (Entro 2-í irt 1866. 



. Habiéndose declarado Ley de la República en materia comercial el 
Código de Comercio para la provincia de Buenos AireS) con las alteracio- 
nes prescritas en el decreto de 26 de Mayo de 1865, y estando teruiinada 
ya la edición oficial de dicho Código en suficiente número de ejemplares 
con las correcciones acordadas por la Comisión de abogados á que se come- 
tió este especial encargo y cuyos trabajos han sido aprobados por decreto 
de esta fecha: 

El Gobernador Delegado de la República, en uso de las facultades que 
inviste, ha acordado y decreta: 

Art. 1. ^ Desde el 1. ^ de Julio del corriente año, los Tribunales y Juz- 
gados de la República aplicarán en materia comercial en los casos ocur- 
rentes, las disposiciones establecidas en el Código Oriental de Comercio, 
cuya publicación se entregará á la circulación desde el 1. ^ del entrante 
mes de Febrero. 

2. ^ Procédase desde luego á la publicación en los periódicos de los 
artículos mencionados en el art. 15 del decreto de 28 de Mayo de 1865. 

3. ® Comuniqúese á quienes corresponde, circúlense loa ejemplares 
acordados, publiquese con sus antecedentes al final del Código de Comercio,, 
é insértese en el 11. C. 



•Tuan R. Oomez. 




i 



FE DI IRRATiS. 



Pie. ABT. DiCE. 

8 10 dos 

7 29 art. 1698 

20 93 art. 1317 

24 113 art. 1520 

83 154 art. 547,1245 1246 

74 847 instituciones 

79 373 .recibidos 

95 • 451 determinaciones.... 

107 507 socaiies 

181 629 acurra 

142 - 688 art. 644 

195 969 los costos causados 

226 1106 acción 

230 1121 ácargo de 

248 » 1200 derechos de 

295 1410 art. [1048} 

343 1612 el Juzgado...,. 

846. 1624 sesión de cita. 



••• 



OBBB DECIB. 

los 

art. 1613. 

art. 1327 

art. 1633 

art. 548 1255 y 1246 

instrucciones 

recibos 

designaciones 

sociales 

incurra 

art. 645 

las costas causadas 

obligación 

á cargo de éste 

dereclios de estos 

art. [1408] 

al Juzgado 

sesión de ésta 




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